This wonderful world of purchase power lunes, 8 de marzo de 2010

Leemos en La Nación Revista del 7 de febrero de 2010, p. 21:

En los 90 fueron los DINK (double income no kids). Parejas homosexuales y heterosexuales sin hijos que disfrutan de un alto nivel de vida. Ahora, los especialistas en marketing se desviven por los LAT (Living Apart Together), aquellas parejas (generalmente sin hijos) que viven cama afuera y por lo tanto duplican su nivel de compras: dos casas, dos autos, dos plasmas, dos cuotas del cable e Internet Wi-Fi... Este tipo de hogares "unipersonales" es cada vez más relevante, no sólo por su número, sino por su poder de consumo.

En Europa preocupa el fenómeno, pero cada vez más personas se niegan a tener descendencia. Aducen desde problemas económicos hasta un desencanto total con el futuro del mundo. Por "culpa" de la llamada GEN (Generación Egoísta y Narcisista), la fuerza laboral envejece, se crean conflictos sociales y el tan ansiado bienestar que esta misma generación persigue se aleja cada vez más.

De pronto, me sorprendió la fascinación por las etiquetas. ¡Cuantos nombres! Qué tanto: yo los llamaría "forros" a todos. A los DINK, los LAT, los GEN y los especialistas en marketing.

6 comentarios:

Pat- dijo...

jajaja, forros!

Acá no se, pero cada vez se hace más difícil incluso considerar vivir con un amigo/a, y LN nos habla de los LAT! ¿De qué hay que trabajar hoy a los 24 años para vivir solo, y tener un auto, un plasma, pagar el cable e internet?...

Lo de los DINK, sí, se hablaba de eso hace rato pero no conozco muchos casos cercanos.

PD: queremos (quiero :P) crónica Salchicha del sábado a la madrugada.

Besitos ^^

Ricardo dijo...

Según la nota, lo que verdaderamente "preocupa" es que los DINK y los LAT no tengan hijos. Ésa es la fuente real de los conflictos sociales y el obstáculo para el bienestar.
Saludos

Fede / Billie dijo...

En efecto, Ricardo. De hecho la nota critica la "Generación Egoísta y Narcicista" por lo que señalás. Está muy claro.

Pero eso no justifica, en absoluto, las etiquetas pomposas para lo que -a efectos lúdicos- entendemos como mucho más simple.

La Barcelona se preguntaría: "¿Boludos o garcas?"

Ricardo dijo...

Posiblemente, las etiquetas sean una consecuencia del oficio marketinero, que no va más allá de seleccionar variables, cuantificarlas, reunirlas en ìndices de medición y clasificar los resultados en compartimentos estancos. La falta de conexión explicativa hace que diferentes fenómenos se reúnan en un solo rótulo. Cuando los datos son de personas encasilladas como "A, B, C1" etc., salen engrendros como el DINK y el LAT
Recordaràs la nota acerca de la contracciòn de Marcuse, en El hombre unidimensional: "(...) Las abreviaturas denotan sólo aquello que está institucionalizado de tal modo que la connotaciòn trasendente es eliminada. El sentido está fijo, definido, cerrado. Una vez que ha llegado a ser un vocablo oficial, constantemente repetido en el uso general, «sancionado» por los intelectuales, ha perdido todo valor cognoscitivo y sirve meramente para el reconocimiento de un hecho indudable".
Marcuse se refería s siglas como OTAN o URSS.
Saludos

Fede / Billie dijo...

Una vez más, estamos de acuerdo. Todo ese capítulo del libro de Marcuse es, en ese sentido, iluminador:

(...) Como característica propia del razonamiento tecnológico, el lenguaje occidental fusiona la cosa y su función: se funcionaliza. Se reduce su sentido, no sin una connotación política, y la función se cierra sobre si misma y cierra el significado, excluyendo otras maneras de funcionar. "Nombres como ‘libertad’, ‘igualdad’, ‘democracia’ y ‘paz’ implican, analíticamente, un grupo específico de atributos que se presentan inevitablemente cuando el nombre se escribe o se menciona". El lenguaje se ritualiza, y "la característica del concepto ritualizado es que se hace inmune a la contradicción." El lenguaje funcionalizado pasa a ser unidimensional, reduciendo las tensiones entre pensamiento y realidad, disminuyendo la capacidad de transformación de lo real. Es una etapa en donde impera la filosofía positivista, que anula la crítica, y sirve como base a la lógica del dominio. (...)

Esto reseñaba en Livra allá por 2004.

Razón técnica instrumental, que le dicen.

Anónimo dijo...

No sé: durante miles de años, la humanidad se reprodujo con furor porque era bien difícil evitar tener hijos, si uno tenía pareja, dado lo precario de los métodos anticonceptivos. Desde los sesentas las cosas han cambiado, especialmente en los países occidentales, así que a mi no me sorprende que mucha gente prefiera disfrutar lo que gana (y del sexo) y no llevarse la vida entera criando hijos, que a su vez tienen otros hijos, etc. etc.