BAFICI 2015: A Pigeon Sat on a Branch Reflecting on Existence martes, 5 de mayo de 2015


















A Pigeon Sat on a Branch Reflecting on Existence
En duva satt på en gren och funderade på tillvaron
de Roy Andersson
con Holger Andersson, Nils Westblom, Viktor Gyllenberg
Suecia / Alemania / Noruega / Francia, 2014, 101'

Lo rídiculo puede ser sublime. Lo sabe Roy Andersson, que filma un tipo de humor que va mucho (muchísimo) más allá del deadpan norteamericano. Esto es humor existencialista, como lo prueban los tres "encuentros cercanos con la muerte" que abren la película o el par de vendedores de bromas pesadas que van de negocio en negocio tratando de colocar algunos de sus productos (como dientes de vampiro "extra largos" o la máscara del "tío de un diente") mientras anuncian: "Queremos que la gente se divierta". Con voz triste, casi quebrada.

7 billies

BAFICI 2015: No Somos Animales


















No Somos Animales
de Alejandro Agresti
con John Cusack, Alejandro Agresti, Al Pacino
Estados Unidos / Argentina, 2013, 90'

Me permito coincidir acá con Diego Battle: No Somos Animales es "uno de los ego-trips más descarados de la historia del cine", una excusa para llevar a John Cusack a Mar de Ajó, poner a Leticia Bredice a imitar a Evita... en tetas, todo unido por el remanido tópico del movie-within-a-movie con un toque documental, con Agresti haciendo de director extravagante pero "copado" que le explica a los inocentes actores de Hollywood su particular lectura sobre los años setenta, mientras todos descansan y comen en el Faena Hotel. No es una película en el sentido estricto, se acerca más al ejercicio automasturbatorio, pero no puedo decir que no me divertí.

6 billies

BAFICI 2015: Goodnight Mommy martes, 28 de abril de 2015


















Goodnight Mommy
Ich seh, ich seh
de Severin Fiala y Veronika Franz
con Susanne Wuest, Elias Schwarz, Lukas Schwarz
Austria, 2014, 99'

Buen thriller psicológico a la austríaca, con el sello de la Ulrich Seidl Film Produktion. No inventa nada (más después de Haneke), incluso la vuelta de tuerca se ve venir, pero vale el intento. Me entretuvo. Que no les extrañe que en 2018 hagan una remake con Ethan Hawke o algo así.

6 billies

BAFICI 2015: The Lies of the Victors sábado, 25 de abril de 2015


















The Lies of the Victors
Die Lugen Der Sieger 
de Christoph Hochhäusler
con Florian David Fitz, Horst Kotterba y Lilith Stangenberg
Alemania, 2014, 112'

Otro exponente del nuevo cine alemán, si acaso menos "seco" y más estilizado que el de Cristian Petzold. Un thriller político-periodístico en la mejor tradición Costa-Gavras, pesimista como debe ser cualquier narración sobre el periodismo en la segunda década del siglo XXI. Es la segunda película que vemos de Hochhäusler (The City Below nos había gustado mucho también).

8 billies

Choke jueves, 16 de abril de 2015

Esta semana, la senadora Gabriela Michetti participa en la remake argentina de "8 mile", la línea psicológica que divide el verticalismo partidario de la rebeldía.

Fragmento del guión:

Han pasado solo algunos días luego de una feroz interna en la que Michetti acusó al gris funcionario conservador Horacio Rodríguez Larreta de colgarse de la pollera del alcalde de Ciudad Caótica, Mauricio Macri. Días atrás, la estocada final: Larreta mandó al spin doctor ecuatoriano Jaime Durán Barba a decir que ella era apenas "una militante" y Federico Pinedo, su virtual jefe de campaña, "un viejito senil". Ahora Gabriela parece decidida a cargarse a sus rivales del partido.

ESTUDIO DE TODO NOTICIAS. INTERIOR.

El debate televisado está por comenzar. De fondo vemos al conductor Marcelo Bonelli practicando las letras del abecedario, oímos la voz en off de Michetti donde se nos revelan sus pensamientos más íntimos:

"Voy a hablar del juego en la ciudad, voy a hablar de los negocios de Caputo, voy a revelar los nombres de las empresas que le financiaron la campaña a este hijo de puta..."

Bonelli:
-Michetti, su minuto...

SUBJETIVA DE GABRIELA MICHETTI MIRANDO HACIA LA TRIBUNA DEL PROGRAMA, SU SENTIDO DE REALIDAD SE DISTORSIONA. EN LUGAR DE VARIOS FUNCIONARIOS Y LEGISLADORES PRO, LA SENADORA FLASHEA UN TEATRO LLENO DE DE BURÓCRATAS PORTEÑOS CON CARETAS DE MACRI QUE LA AMENAZAN CON CANTITOS

Burócratas con caretas de Macri:
-CHOKE! CHOKE! CHOKE!

Michetti:
-Hola, soy Gabriela, la mamá de Lautaro. Quiero construir muchos Metrobus y que Mauricio sea el presidente de todos los argentinos...

Force majeure jueves, 26 de marzo de 2015

¿Uno o dos escenarios a futuro? lunes, 2 de febrero de 2015

por Luis Tonelli
Debate Nº 511, agosto 2014

El país está dividido. Sí, entre los pesimistas y los recontra pesimistas. Ah, cierto, también están los kirchneristas. Aquellos que, más que confiar en el relato, tienen absoluta fe en las decisiones que toma la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Desde cierto punto de vista, mal no les ha ido. Los que se les han colocado enfrente con el mismo nivel de fogosidad política se han equivocado en anunciar los apocalipsis que nunca se dieron y, en contraste, apostar por la supervivencia del kirchnerismo pagó en ventanilla.

Tan funcional a los que están en el poder fue esa oposición desmedida que ahora, siguiendo el teorema de Baglini, el de que la “irresponsabilidad opositora es directamente proporcional a la distancia del poder”, sobresalen los candidatos presidenciales moderados y centristas. A tal punto que el kirchnerismo, ávido del enemigo-constituyente-de-sí-mismo, ha tenido que salir por su propia cuenta a denunciar un nuevo golpe destituyente, pero esta vez en forma de una fabulosa conspiración interna y externa que incluso se propone cometer un magnicidio contra la mismísima Presidenta.

Pareciera que aquí el teorema de Baglini se invierte y la distancia a abandonar el gobierno es directamente proporcional a la irresponsabilidad política. Hay un curso de polarización que el kirchnerismo ha elegido y del cual la oposición no se hizo eco, lo cual lo obliga a polarizar más y tomar su posición pasiva como reaccionaria. Y por lo tanto, el “kirchnercristinismo” se asume en su última fase directamente como revolucionario.

No se sabe de qué revolución, sin embargo, ya que el famoso modelo de acumulación inclusivo y con matriz diversificada en sus estertores exhibe con crudeza que fue sólo un changüí que nos dio el mismo capitalismo global al que se dice combatir, aprovechado por los precios de liquidación internos, producto de la Gran Crisis del 2001/2. Desapareciendo ambos factores, el externo y el interno, volvemos a la típica economía estrangulada, inflacionaria y con su clase media y aparato productivo demandando dólares para importar sus deseos consumistas.

Por lo tanto, se ha llegado al fin del experimento kirchnerista de sustitución de inversiones extranjeras, y se vuelve imprescindible volver al odiado, denostado, y del que se había dicho “nunca más”, endeudamiento. Fase que inició Axel Kicillof, el ministro más heterodoxo (en términos ideológicos) por lo menos desde Ber Gelbard o Bernie Grinspun si se quiere, aunque haya sido quien negoció -es una forma de decir- las jugosas reparaciones al Club de París, a Repsol, a Aerolíneas, y que desembocaría -se decía y “el mercado” lo creyó- en un cafecito con los buitres y sanseacabó.

Nadie esperaba que el lobby del congresista por Florida y furioso anticastrista Mario Díaz-Balart sobre el secretario del Tesoro Jacob Lew diera sus frutos, y que Estados Unidos desistiera de enviar al amicus curiae a la comparecencia ante la Corte Suprema, lo que determinó que ésta mantuviera el fallo de Griesa y lo que prometía ser un paseo terminara en una pesadilla.

Y aquí se abren dos escenarios muy diferentes: según uno, escuche los discursos cada vez más incendiarios de la Presidenta, o bien converse discretamente en los despachos con sus funcionarios (incluso con los que integran el equipo económico, que supuestamente serían los que le dan letra “rupturista” a CFK).

El primer escenario es el de extremar el “vivir con los nuestros”,  afianzar la relación con los aliados poderosos que provienen de “Oriente”, China y Rusia. Reducir al máximo las importaciones, obligar a liquidar los dólares a los exportadores al precio que sea -total, ya perdieron muchísimo por amarrocar los granos en los silobolsas, y haberse derrumbado el precio y la demanda de la soja. Seguir bombeando la economía para que no decaiga la fiesta y subir la intensidad en el plan Precios Cuidados sin aumentar las tasas para tratar de evitar que la inflación no se espiralice. Ejercer todo el poder policial sobre cuevas y afines, con tal de que el blue no se vaya demasiado arriba (y romper las expectativas devaluatorias, incluso bajando el dólar oficial). El relato aquí seguirá siendo que el dólar paralelo es cocaína -y claro, aquí no se aplicaría la liberación del consumo de drogas que propugna el curita de la Sedronar.

Para quien quiera más pruebas de que la Presidenta está embarcada en este curso político extremo tenemos el durísimo discurso en la ONU, donde le dijo “in his face” a un atribulado Obama que “sus enemigos de ayer pasaban a ser rápidamente sus amigos de hoy”, y que no había que hacer “sonar los tambores de la guerra” sino evitar la injusticias que estaban en la base de la emergencia de la violencia en el mundo, siendo la más evidente la disparidad de poder entre los miembros comunes de la ONU y los miembros permanentes de su Consejo de Seguridad. Palabras que se radicalizaron todavía más en una seguidilla de actos, llegando incluso a mencionar que “si a Ella le pasara algo, no había que mirar a Oriente sino al Norte”, generando el paroxismo de los imberbes que gritaban (¡y cómo!) en el reducido Patio de las Palmeras.

Siguiendo el relato, el kirchnerismo entonces llegaría con todas sus banderas desplegadas a las elecciones, incluso se permitiría presentar un candidato camporista por fuera de las PASO del FPV para clavar pica en Flandes y transformarse en el fiscal Nac & Pop del próximo gobierno. Quien volaría bajo desde el comienzo, necesitado como está de hacer un ajuste muy fuerte. Y desde El Calafate, Cristina Fernández, junto a Máximo y el resto del Núcleo, tramaría el regreso.

Claro que hay un pequeño problema con este “relato”. Y es que la economía así no llega hasta la entrega del poder. Entonces aparecen los funcionarios que anuncian otro escenario: “La Presidenta les está bajando el precio a los Buitres diciéndoles que preferirá incendiar el país antes que darles lo que quieren”. Al punto tal de sacar una ley cerrojo donde les anuncia que no les pagará un peso más. Pero, después de enero, ya sea a través de la recompra de privados, o una apertura discreta de negociaciones del Gobierno, o un mix de ambos, se arreglará la cuestión y, volviendo al mercado, la Bolsa volará, el blue bajará y se descomprimirán las cosas. Plan que contaría con la bendición de ricachones como Soros y David Martínez, el “buitre bueno”. Presumiblemente Scioli ganará las PASO del FPV, y La Cámpora se adueñaría de su lista de diputados, aunque el búnker cristinista se ilusiona con que luego gane Macri y, así siguiendo el expediente chileno, Ella vuelva al poder, después de un período en el banco de suplentes.

Sin embargo, hay un problema inmediato con este escenario que mira hacia febrero del año que viene: los meses que siguen. La salida de Juan Carlos Fábrega ha generado muchas dudas porque, mientras él estuviera, los funcionarios moderados podían decir “tapate los oídos y mirá los hechos: en la ONU finalmente se apoyó la moción de Estados Unidos de la guerra contra el terrorismo, y aquí sigue el presidente del Banco Central”. Ya ese argumento no existe más, y el blue sube y las reservas caen. De nada sirve decir que es un “mercado pequeño e ilegal” dado que la enorme masa de los que tienen dólares tampoco los vende, siquiera a semejante precio, con semejante desfasaje.

O sea, el escenario uno y el escenario dos podrían converger en una escena crítica, fulminante e inminente, a la que el ministro Kicillof confía en contener gracias al swap chino, las inversiones rusas y la plata por el 4G. Expectativas que, como siempre, esa verdad llamada realidad confirmará o no, aunque esta vez no haya que esperar el juicio de la historia, sino meses, o incluso días.

Nada es sagrado martes, 13 de enero de 2015

EN LAS TIERRAS DEL ENEMIGO
por Esteban Podetti


“Papá, ¿puedo jugar con el abuelo?” “Bueno, pero después volvelo a guardar en el cajón”

El humor es degradación. Trabaja con la degradación de los valores, de las personas, del lenguaje y hasta de la autoestima. Al contrario del poeta, que trata de hacer al mundo más bello de lo que es, la misión del humor es rebajar al mundo a un nivel más bajo posible. ¿Por qué? Porque nos hace reir. Porque recordar que nada es tan sagrado nos produce un alivio y (si insistimos en encontrarle un lado noble) de alguna manera nos hermana.
Lo contrario de la degradación es, justamente, el homenaje. El homenaje y la elegía son el terreno del principal enemigo del humor, que es la solemnidad. Y de sus cultores, los recitadores de discursos y los ensalzadores de los valores y los nobles sentimientos. Porque aunque al humorista le gusta sentirse un filósofo o un revolucionario, en realidad es una especie de pibe medio rompepelotas en la edad del pavo: sus enemigos son el jefe tiránico y el dictador, pero también lo son el héroe, el santo, el poeta, el trabajador, la maestra de grado, la madre abnegada y hasta la víctima: la tarea del humor es encontrar el detalle estúpido en la cruzada más intachable y la tragedia más espantosa. En el camino se ofende a un montón de gente y nuestras abuelas nos quitan el saludo, claro, pero esa es la cruz que carga nuestra tarea.
Que un humorista homenajee a otro humorista es completamente contradictorio; va contra la naturaleza misma de nuestro trabajo. El humorista que se presta a un homenaje ha claudicado. Porque entramos a jugar el juego del enemigo (el juego de la frente surcada de arrugas y las palabras altisonantes), con sus armas, sus estrategias y sus ceremonias. He visto suficientes películas de artes marciales para saber que esto es un grave error. Durante un homenaje, el humorista debería ocuparse de lanzar ingeniosas ironías y, si esto no funciona, imitar al difunto con una voz graciosa, o tal vez bajarse los pantalones y mostrar el culo.
Pero claro, somos humanos. El otro día fueron asesinados humoristas por el hecho de hacer su trabajo (sea a causa del fanatismo o de una diabólica estrategia política pro-OTAN, el tiempo dirá) y que yo recuerde es la primera vez que pasa algo así en la historia de nuestro gremio. Y nuestra primera reacción es “¡Homenaje! ¡Homenaje! ¡Duelo! ¡Elegía! ¡Dibujo de lápiz ensangrentado!”
Atribuyamos esta claudicación al shock y el espanto, pero tratemos de recordar que este no es el orden natural de las cosas: Hemos entrado al reino de los plomos alegremente y entregado las armas, la armadura y el rosquete.
¿Qué puedo decir ante esta derrota? Lo único que debería decir un humorista en estos casos: ¡Patapúfete!
(Escribí esto junto al chiste adjunto publicado en Página 12, porque desde luego formo parte del ejército de entregadores del rosquete, quevachaché)