La vida es demasiado corta como para jugar al Candy Crush domingo, 29 de septiembre de 2013































I.

La vida es demasiado corta como para jugar al Candy Crush. Algo así pensaba el otro día mientras iba en el 152 y la cabeza me maquinaba a mil pensando en la jornada de laburo en el diario. Pero antes repasaba las preguntas que le iba a hacer a una fuente para otro trabajo. Y antes imploraba no haberme olvidado de llevar nada para la reserva en la inmobiliaria. Si todo sale bien, me mudo en tres semanas, pienso. Me encanta Villa Urquiza pero queda medio en la concha de dios y la idea es estar más cerca del laburo, de las fuentes y, por qué no, de futuros trámites. El burrito sencillo va solito al corral.


II.

El periodista es un ser multitasking. Alguien alguna vez dijo que el objetivo del socialismo es lograr que todas las personas puedan dividir su jornada en 8 horas de trabajo, 8 horas de sueño, y 8 horas de ocio creativo. Claro que para entonces el capitalismo ya había encontrado la manera de organizar el mundo de otra manera: nueve en el caso de los laburos de oficina (considerando la mentira de "la hora de almuerzo", el bocado mal preparado, peor calentado, engullido a las apuradas, como una hora real de descanso), nueve y media en el caso de algunos ejecutivos medios, o diez en el caso de los empleados del shopping, todo esto sin contar lo que lleva ir y volver al trabajo atravesando el coño urbano, ya sea en el Sarmiento de las 7:55 o en el 206 agarrando la Lugones a las 8 de la mañana. ¡Ah! Pero después, el payoff: el tiempo para consumir y disfrutar. Uno le da al sistema pero el sistema también le da a uno, ¿no es cierto? La cola interminable en el Pago Fácil subventilado, el servicio deficiente de Internet, el pago extra decretado unilateralmente por la tarjeta de crédito, y la inexistente señal de telefonía celular, 59 centavos el minuto excedente. Pasando en limpio, la jornada del laburante bajo el signo del capital dice algo así como nueve horas de trabajo puro y duro (promedio ponderado entre las 6 de los trabajadores del subte, la aristocracia obrera, y los diez de la empleada del local de ropas del Alto Palermo que se queda cerrando la caja), dos horas y media de viajes (un tibio promedio al interior de la clase trabajadora; hay quienes pasan mucho más tiempo todos los días arriba de un tren, una combi o un colectivo), una hora de trámites para mantener los servicios pagos y funcionando (un generoso promedio diario). Quedan poco más de 11 horas y todavía hay que ir al supermercado, llamar al plomero, cambiar la lámpara de la pieza, devolverle aquel llamado a Martín. Y dormir. El archivo de Excel cumple la función de un calendario en permanente mutación, amarillo, verde, gris, rojo, según niveles de urgencia. Entrevista JD, off JPP, llamar a AK, insistirle a LT, se va llenando con cuatro semanas de anticipación, como la agenda de un dentista, sólo que en lugar de atender en mi consultorio, soy yo el que termina yendo a todos lados. Jonathan Franzen tira abajo mi estrategia. "Verá más estando sentado en un sitio que corriendo detrás de algo", escribe, y me deja pensando.

III.

El shopping, el Fútbol para Todos y la Playstation como herramientas de control social. No tengo nada contra ellos. En última instancia la rat race exige rat games, ir al queso, sentir la descarga y volver al queso. Para qué nos vamos a poner moralistas, no tenemos más 16 años y ya nos cansó un poco la Escuela de Frankfurt. Pero he aquí la cuestión planteada al principio y a la que llegamos luego de un desvío (o desvarío). Tres años atrás, el uso del tiempo libre -la Frankfurter Schule se cansó de escribir sobre el tema- de este servidor hubiese sido una mezcla entre las salidas con amigos, la destrucción individual de neuronas (cuatro partidos al hilo en el Winning Eleven, un decir) y el ocio creativo: publicar un ranking de mejores canciones de los noventa, ir a ver una comedia sueca de tres horas a un festival de cine, esas cosas que suelen hacer los hiperescolarizados porteños. Hoy, los usos del tiempo libre son radicalmente distintos. En primer lugar, las salidas con amigos se redujeron a un mínimo histórico: los horarios ya no nos combinan tan bien, alguno del grupo aduce cansancio y cancela, en fin, la vida y todo lo demás. Pero hay más. ¿Para qué escribir en el blog si probablemente exija el mismo tiempo y dedicación que una nota de 700 pesos publicada en medios nacionales? ¿Para qué sentarme a ver una película de dos horas cuando podría estar avanzando ese capítulo sin terminar? Decíamos: la vida es demasiado corta para estar jugando al Candy Crush. O al Winning Eleven. O sentarse a escuchar ese CD que te compraste en enero. O estar escribiendo el post sobre los mejores hits de los ochenta. Casi cualquier cosa es improductiva medida con la vara capitalista de la productividad, que avanza como un cáncer sobre la capacidad de disfrute y que, como el camionero de Duel, te obliga a subirte a la ruta y a correr con el camión detrás soplándote la nuca.





























Binner sobre la Ley de Medios jueves, 26 de septiembre de 2013

El FAP acompañó proyectos importantes del Ejecutivo. ¿Volvería a darse ese acompañamiento en circunstancias parecidas?
Totalmente.


¿No hay revisión sobre eso?
No, de ninguna manera. De hecho, la mayoría de proyectos que hemos apoyado los acompañamos en general y disentimos en particular. En relación con este artículo 161, que es la piedra del escándalo en la Ley de Medios, nuestra propuesta era diferente. Propusimos determinadas pautas que luego no fueron tenidas en cuenta.

Se cuestiona que, habiendo votado a favor de la Ley de Medios, desde el FAP no se haga tanto por su real cumplimiento, como si le hubiese sacado el cuerpo al tema.
Nosotros hemos planteado siempre la necesidad de cumplir con la ley. Pero cumplirla de forma pareja, no discrecional.

¿Cree que se está cumpliendo de manera discrecional?
De alguna manera, el presidente de la Afsca lo ha dicho.

Desde el Gobierno hablan de una actitud corporativa de la Justicia. ¿Cuál es su apreciación?
Que tenemos que respetar la Constitución. Y la Constitución dice que somos un país republicano, con división de poderes. Los poderes de la República son tres y deben tener independencia. Fue Néstor Kirchner quien planteó el hecho extraordinario de remover a la Corte Suprema de los noventa y quien eligió la mejor forma de designar a los jueces. Gracias a eso tenemos una Corte impecable, con gente muy representativa, muy formada, con respeto del género… Creo, realmente, que es un lujo. Después está lo otro.

¿Cuál?
Siendo diputado participé del debate de la reforma del Consejo de la Magistratura. Ya entonces decíamos que la reforma que se pretendía iba a ser perjudicial para el país en tanto la nominación de los integrantes de la justicia o de los posibles jury iba a estar atada a una de las patas de ese Consejo. Eso, efectivamente, deterioró la Justicia.

¿Qué cree que va a pasar con el artículo 161, que habla de la adecuación de las empresas a la Ley?
Requiere una interpretación, y esa interpretación está en manos de la Justicia. Hay media biblioteca que dice una cosa; y media biblioteca que dice otra.
 
La Corte Suprema, por lo menos, ha dejado en claro que esto no supone una restricción a la libertad de prensa.
Claro. También es cierto que recurrir al per saltum estando el tema en primera instancia es abandonar los preceptos del Pacto de San José de Costa Rica.

Si la indefinición en la Justicia se prolonga más allá de 2015 y el FAP llegara a ser gobierno, ¿cuál sería la actitud de la fuerza respecto de los puntos que están en controversia?
Es que lo tiene que resolver la Justicia… Opinar donde debe resolver la Justicia es inmiscuirse. La Justicia debe hacerse cargo del asunto.

Respecto del artículo de la controversia, usted dijo que, en particular, habían votado en contra y con otra propuesta. Según su punto de vista, ¿habría que reescribirlo?
Bueno, ése es uno de los caminos posibles. Decir: como este artículo es inconstitucional, por ejemplo, tiene que volver al Congreso. Eso ya ha pasado con otras leyes, que han sido recusadas por el Poder Judicial y que hubo que modificar.

¿De qué manera?
En la manera que indique el diálogo, no la crispación. No hay que entrar en el ring para resolver los problemas.

Y en términos concretos respecto de la desinversión, ¿de qué manera debería darse esa adecuación?
Se tendrá que legislar… Yo tengo una idea al respecto. Pero puede que no sea la que surja del Congreso. Por ejemplo, una cosa muy sana sería que a las empresas no se les renueve el permiso cuando caduquen sus licencias.

Hermes Binner entrevistado por Néstor Leone en revista Debate, febrero 2013

Nowhere to be read jueves, 12 de septiembre de 2013

‘What we’ve been denouncing are poor travelling conditions’

Railway unionist Rubén “Pollo” Sobrero was one of the first workers to denounce the poor state of “plate number 1,” the carriage that crashed in Castelar last June, leaving three dead. Following yesterday’s remarks from Interior and Transport Minister Florencio Randazzo, Sobrero stressed that by aiming at workers, the Kirchnerite official is giving corrupt leaders and former Transport Secretary Ricardo Jaime a free pass.

What is your opinion on expert reports indicating that the brakes were never activated?
We don’t have access to the expert reports results because we’re not a party to the case. What we do know is how that train was operating — and we’ve always denounced serious problems behind the carriage that crashed and the poor state of trains, railway lines and signals. Randazzo may fool some people on how “great” that train model was — but he’s not fooling us. That train had a million problems and had been inactive for six months.

Randazzo claims workers were ‘irresponsible’ for going on the record right after the Castelar crash to blame the government for the tragedy.
We don’t talk rubbish. The only one who did that was Randazzo when he said “we want to find out what the black box says.” Trains don’t have “black boxes” — just a regular box with a camera. I guess he’s too used to travelling by plane. Moreover, I’ve never said “the train crashed because it had no brakes.” What I denounced, and now ratify, is the kind of conditions people were being subjected to.

A Kirchnerite might say these kind of accusations end up favouring concentrated economic groups...
We’ve witnessed the hollowing out of the railway system — Randazzo formed part of all the governments responsible for it. And now he wants to blame the workers for problems with the trains? Not even (Buenos Aires City Mayor Mauricio) Macri would dare to do such a thing — well, maybe he would as well. They’ve made 39,000 recordings of motormen and found four reprehensible cases, which the minister is now using to blame workers. (Ricardo) Jaime is not responsible? (Antonio) Luna is not responsible?

Clarín potencia jueves, 5 de septiembre de 2013

Leemos en Diario sobre diarios:

Clarín usa dos tercios de la tapa para amplificar información brindada por Sergio Rubin, su editor de religión y autor de una biografía sobre Jorge Bergoglio.
La nota de Rubin, titulada “Gestión de Francisco por la paz en Siria: habría hablado con Assad”, está repleta de verbos en potencial (o condicional). El periodista no confirma ninguno de los datos vertidos en su texto, convertido en noticia central por Clarín. Según Rubin, el Papa Francisco “estaría teniendo un papel más directo”, “se habría comunicado” con Al Assad y “estaría haciendo gestiones” ante Francia y “otras naciones de peso en el tablero mundial”. Agrega Rubin que “la ofensiva diplomática del Papa incluiría” gestiones con la Casa Blanca, lo que “confirmaría el mayor involucramiento del pontífice en los conflictos internacionales” y “reflejaría la enorme preocupación del jefe de la Iglesia” frente a un posible ataque contra Siria.