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Citizen Kang miércoles, 28 de octubre de 2015




















Tal vez sea el cansancio de la campaña, pero desde esta posición no parece que el 22 de noviembre se vaya a jugar el futuro de la democracia popular (o de la República) en Argentina, sea quien gane las próximas elecciones presidenciales.

A pesar de estos años de "febrilidad estancada" (no existe mejor definición para los últimos cuarenta meses del kirchnerismo), colegas, amigos y conocidos han comprado una idea que dice más o menos así: si a partir de diciembre el Poder Ejecutivo queda en manos de la alianza PRO-UCR encabezada por Mauricio Macri descenderán sobre el país una serie de maldiciones, casi todas de índole económica.

Antes de entrar a diseccionar estos futuros planes, una pregunta: ¿Cuál es la alternativa que se le presenta a los votantes en este ballotage? Daniel Osvaldo Scioli, peronista tardío, gobernador saliente de la provincia de Buenos Aires y candidato por descarte de la presidenta Cristina Kirchner, quien no pudo, no quiso o no supo nombrar un sucesor que representara mejor los valores del movimiento político que encabeza.

No se trata solo de su gestion gris al frente de la provincia más poblada del país, ni de su dudoso historial en materia de derechos humanos, ni de los nombramientos cuestionables que propuso en todas las áreas sensibles de gobierno. En términos políticos, el sciolismo es una versión empeorada del kirchnerismo, que retiene todo lo malo y casi nada de lo bueno del partido político que le dio origen. (A tal punto que muchos de los que hoy lo apoyan desde el progresismo o la "izquierda peronista" se conforman con que su gestión no barra con los derechos sociales instalados durante los tres gobiernos Kirchner. Nadie habla de "profundizar" nada en 2016.)

Una posible excepción es el área económica. Pero incluso aceptando que el "equipo económico de Scioli" es mejor que "el equipo económico de Macri" -premisa a la que adhiero, con reservas-, no encuentro aquí una brutal oposición de modelos, como la que podía existir a fines de 2001 entre devaluadores y dolarizadores. El motivo es sencillo: el daño (económico) ya está hecho.

Los intentos, si acaso loables, de "incentivar el consumo" y "proteger a la industria" en un contexto donde el gobierno nacional propuso "vivir con lo nuestro" mientras se mantuvieron e instalaron medidas socialmentre regresivas como esos guiños/compensaciones a la clase media y media-alta llamados dólar ahorro y electricidad a 40 pesos el bimestre en Santa Fe y Scalabrini Ortiz derivó en una moneda prácticamente despojada de su valor, un mercado paralelo de divisas y un Banco Central reventado. Lo que comienza a aparecer como inevitable en el horizonte es que quien sea que reemplace a Cristina Kirchner en el sillón de Rivadavia deberá ajustar (esa es la palabra, tut mir leid) una serie de indicadores macroeconómicos con medidas que se caen de maduras y que serán, inevitablemente, impopulares (y no me refiero únicamente a su efecto en el humor social sino en cómo van a afectar, concretamente, el bosillo del laburante).

Dicho en otras palabras, si Scioli gana, no nos salvamos del ajuste. Si Scioli gana, él será el encargado del ajuste con rostro humano, a la Dilma.

***

La nueva ley de partidos políticos, con su sistema de elección en tres vueltas, fue "purificando" candidaturas. Por primera vez desde su creación, lo que solía ser un festival de narcicismo fue derivando en una oferta más clara de alianzas políticas. No faltaron opciones variadas en la primera vuelta, pero ahora solo quedan tres: Scioli, Macri o blanco/nulo.

Es cierto que la opción por esta versión peronista-conserva del FpV parece prometer -si no a partir de sus expertos, por su base corporativa de apoyos- una transición más moderada hacia (digámoslo como si fuésemos economistas pro-mercado) una macro sincerada, con el kirchnerismo emocional como guardián del modelo político. Pero en el paquete vienen otras cosas que, si se piensan en frío, no son mejores que lo que ofrece el macrismo. ¿O acaso Sergio Berni es mejor que Guillermo Montenegro? ¿O Ricardo Casal va a ser mejor ministro de Justicia que cualquiera que nombre Macri excepto, digamos, Martín Ocampo? ¿Alejandro Granados no es más o menos (o igual de) peligroso que cualquier outsider o famoso sin experiencia como los que el macrismo gusta "sumar" a su "equipo"?

Por otra parte, creer que el macrismo y su equipo pro-mercado va a barrer en cien días con "los logros sociales de los gobiernos populares de Néstor y Cristina" es (1) olvidar que Cambiemos seguirá siendo una fuerza minoritaria en el Congreso y deberá negociar, en el mejor de los casos, un gobierno de coalición con Sergio Massa, quien tiene su propia base de apoyos industriales y sindicales opuestos a cambios bruscos y, sobre todo (2) subestimar el tejido social que el kirchnerismo ayudó a construir en todos estos años. Por otro lado, la salida "institucionalista" del gobierno de CFK, con nuevos derechos sociales consagrados por ley, parece haber sellado las conquistas que los alarmistas parecen más preocupados en mantener. ¿Que habrá tensiones si el PRO resulta vencedor y comienza a circular su propio relato? Sin dudas. Ahora bien, no quiero sonar provocador, pero que ciertas organizaciones de la sociedad civil y de derechos humanos se vean obligadas a andar en bici sin rueditas resulta, cuanto menos, un desafío interesante a futuro.

(Una disgresión: en los últimos días, algunos personajes de Tuiter Argentina parecen entusiasmados con la idea de que una victoria macrista "desabroche del presupuesto público" a los "artistas K" y se pueda desarrollar el arte por el arte sin un star-system que, en algunos casos, es cuasi-parasitario. Me permito dudar: el PRO ha dado sobradas pruebas de que existen prácticas similares en su administración. De hecho, hablamos de un fenómeno que atraviesa a casi toda la clase política argentina y que también ocurre en el caso del periodismo, el sistema de medios y la publicidad oficial, aunque este último tema excede el espacio de estas líneas).

Mi punto es que si el scioli-kirchnerismo pierde el ballotage, lo habrá perdido antes del día de la elección, un poco como en 2013, cuando decidió llevar a Martín Insaurralde en provincia de Buenos Aires para mimetizarse con el rival político de turno. (La ironía última de tener que vender tus "ideales" para ganar, y encima no ganar). Las últimas dos grandes medidas del kirchnerismo -el plan Procrear y la estatización de YPF- datan de hace tres años. Ley de rendimientos decrecientes: hay muchísimo más estado (recursos, ministerios, nuevos tribunales) para muchísimos menos avances. Como ese intento desesperado por mantener, ni siquiera reducir, el índice que muestra que uno de cada tres trabajadores no está registrado o las cincuenta cadenas nacionales para inaugurar una fábrica de bochas de inodoro con una inversión de un millón de pesos. El lejano recuerdo de la tarjeta SUBE (2009) como una de las últimas medidas que le solucionan los problemas a la gente. Hipótesis: la potencia creadora del gobierno está tan en baja que casi le hacemos un favor si forzamos una renovación.

De la vereda de enfrente, lo que ya sabemos: que no hay futuro ni esperanza posible con Patricia Bullrich, Laura Alonso, Silvana Giudici, Prat-Gay, la alianza del Pacífico y el salto sin paracaídas a la "economía creativa".

Los doce años de gobiernos Kirchner terminan con un ambiente político, económico y periodístico denso, casi tóxico, y hay elementos para ganar y para perder gane quien gane las próximas elecciones (que haya más de lo segundo que de los primero es mi apreciación personal, que no todos comparten), por lo que la prescindencia es ciertamente una opción. Se entiende que varios no lo vean así y estén, por estos días, militando activamente el voto a favor de uno y otro, cosa que respeto, pero por todo lo expuesto no deberíamos comprar at face value ninguno de los dos "modelos" propuestos. O como dice uno que yo sé: "El drama del sobrepolitizado es que para seguir discutiendo se tiene que inventar un Scioli y un Macri que no existen".

No desperdiciemos saliva que, pase lo que pase, en julio de 2016 todos vamos a estar diciendo:
- A mí no me miren, yo voté por Kodos.

Teflón jueves, 27 de agosto de 2015

Scioli es tan de amianto que creo que ni una inundación en La Plata con represión subacuática adentro de una casa de cambio ofreciendo dólar blue a $19 impedirá que se convierta en el próximo presidente.

Choke jueves, 16 de abril de 2015

Esta semana, la senadora Gabriela Michetti participa en la remake argentina de "8 mile", la línea psicológica que divide el verticalismo partidario de la rebeldía.

Fragmento del guión:

Han pasado solo algunos días luego de una feroz interna en la que Michetti acusó al gris funcionario conservador Horacio Rodríguez Larreta de colgarse de la pollera del alcalde de Ciudad Caótica, Mauricio Macri. Días atrás, la estocada final: Larreta mandó al spin doctor ecuatoriano Jaime Durán Barba a decir que ella era apenas "una militante" y Federico Pinedo, su virtual jefe de campaña, "un viejito senil". Ahora Gabriela parece decidida a cargarse a sus rivales del partido.

ESTUDIO DE TODO NOTICIAS. INTERIOR.

El debate televisado está por comenzar. De fondo vemos al conductor Marcelo Bonelli practicando las letras del abecedario, oímos la voz en off de Michetti donde se nos revelan sus pensamientos más íntimos:

"Voy a hablar del juego en la ciudad, voy a hablar de los negocios de Caputo, voy a revelar los nombres de las empresas que le financiaron la campaña a este hijo de puta..."

Bonelli:
-Michetti, su minuto...

SUBJETIVA DE GABRIELA MICHETTI MIRANDO HACIA LA TRIBUNA DEL PROGRAMA, SU SENTIDO DE REALIDAD SE DISTORSIONA. EN LUGAR DE VARIOS FUNCIONARIOS Y LEGISLADORES PRO, LA SENADORA FLASHEA UN TEATRO LLENO DE DE BURÓCRATAS PORTEÑOS CON CARETAS DE MACRI QUE LA AMENAZAN CON CANTITOS

Burócratas con caretas de Macri:
-CHOKE! CHOKE! CHOKE!

Michetti:
-Hola, soy Gabriela, la mamá de Lautaro. Quiero construir muchos Metrobus y que Mauricio sea el presidente de todos los argentinos...

¿Uno o dos escenarios a futuro? lunes, 2 de febrero de 2015

por Luis Tonelli
Debate Nº 511, agosto 2014

El país está dividido. Sí, entre los pesimistas y los recontra pesimistas. Ah, cierto, también están los kirchneristas. Aquellos que, más que confiar en el relato, tienen absoluta fe en las decisiones que toma la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Desde cierto punto de vista, mal no les ha ido. Los que se les han colocado enfrente con el mismo nivel de fogosidad política se han equivocado en anunciar los apocalipsis que nunca se dieron y, en contraste, apostar por la supervivencia del kirchnerismo pagó en ventanilla.

Tan funcional a los que están en el poder fue esa oposición desmedida que ahora, siguiendo el teorema de Baglini, el de que la “irresponsabilidad opositora es directamente proporcional a la distancia del poder”, sobresalen los candidatos presidenciales moderados y centristas. A tal punto que el kirchnerismo, ávido del enemigo-constituyente-de-sí-mismo, ha tenido que salir por su propia cuenta a denunciar un nuevo golpe destituyente, pero esta vez en forma de una fabulosa conspiración interna y externa que incluso se propone cometer un magnicidio contra la mismísima Presidenta.

Pareciera que aquí el teorema de Baglini se invierte y la distancia a abandonar el gobierno es directamente proporcional a la irresponsabilidad política. Hay un curso de polarización que el kirchnerismo ha elegido y del cual la oposición no se hizo eco, lo cual lo obliga a polarizar más y tomar su posición pasiva como reaccionaria. Y por lo tanto, el “kirchnercristinismo” se asume en su última fase directamente como revolucionario.

No se sabe de qué revolución, sin embargo, ya que el famoso modelo de acumulación inclusivo y con matriz diversificada en sus estertores exhibe con crudeza que fue sólo un changüí que nos dio el mismo capitalismo global al que se dice combatir, aprovechado por los precios de liquidación internos, producto de la Gran Crisis del 2001/2. Desapareciendo ambos factores, el externo y el interno, volvemos a la típica economía estrangulada, inflacionaria y con su clase media y aparato productivo demandando dólares para importar sus deseos consumistas.

Por lo tanto, se ha llegado al fin del experimento kirchnerista de sustitución de inversiones extranjeras, y se vuelve imprescindible volver al odiado, denostado, y del que se había dicho “nunca más”, endeudamiento. Fase que inició Axel Kicillof, el ministro más heterodoxo (en términos ideológicos) por lo menos desde Ber Gelbard o Bernie Grinspun si se quiere, aunque haya sido quien negoció -es una forma de decir- las jugosas reparaciones al Club de París, a Repsol, a Aerolíneas, y que desembocaría -se decía y “el mercado” lo creyó- en un cafecito con los buitres y sanseacabó.

Nadie esperaba que el lobby del congresista por Florida y furioso anticastrista Mario Díaz-Balart sobre el secretario del Tesoro Jacob Lew diera sus frutos, y que Estados Unidos desistiera de enviar al amicus curiae a la comparecencia ante la Corte Suprema, lo que determinó que ésta mantuviera el fallo de Griesa y lo que prometía ser un paseo terminara en una pesadilla.

Y aquí se abren dos escenarios muy diferentes: según uno, escuche los discursos cada vez más incendiarios de la Presidenta, o bien converse discretamente en los despachos con sus funcionarios (incluso con los que integran el equipo económico, que supuestamente serían los que le dan letra “rupturista” a CFK).

El primer escenario es el de extremar el “vivir con los nuestros”,  afianzar la relación con los aliados poderosos que provienen de “Oriente”, China y Rusia. Reducir al máximo las importaciones, obligar a liquidar los dólares a los exportadores al precio que sea -total, ya perdieron muchísimo por amarrocar los granos en los silobolsas, y haberse derrumbado el precio y la demanda de la soja. Seguir bombeando la economía para que no decaiga la fiesta y subir la intensidad en el plan Precios Cuidados sin aumentar las tasas para tratar de evitar que la inflación no se espiralice. Ejercer todo el poder policial sobre cuevas y afines, con tal de que el blue no se vaya demasiado arriba (y romper las expectativas devaluatorias, incluso bajando el dólar oficial). El relato aquí seguirá siendo que el dólar paralelo es cocaína -y claro, aquí no se aplicaría la liberación del consumo de drogas que propugna el curita de la Sedronar.

Para quien quiera más pruebas de que la Presidenta está embarcada en este curso político extremo tenemos el durísimo discurso en la ONU, donde le dijo “in his face” a un atribulado Obama que “sus enemigos de ayer pasaban a ser rápidamente sus amigos de hoy”, y que no había que hacer “sonar los tambores de la guerra” sino evitar la injusticias que estaban en la base de la emergencia de la violencia en el mundo, siendo la más evidente la disparidad de poder entre los miembros comunes de la ONU y los miembros permanentes de su Consejo de Seguridad. Palabras que se radicalizaron todavía más en una seguidilla de actos, llegando incluso a mencionar que “si a Ella le pasara algo, no había que mirar a Oriente sino al Norte”, generando el paroxismo de los imberbes que gritaban (¡y cómo!) en el reducido Patio de las Palmeras.

Siguiendo el relato, el kirchnerismo entonces llegaría con todas sus banderas desplegadas a las elecciones, incluso se permitiría presentar un candidato camporista por fuera de las PASO del FPV para clavar pica en Flandes y transformarse en el fiscal Nac & Pop del próximo gobierno. Quien volaría bajo desde el comienzo, necesitado como está de hacer un ajuste muy fuerte. Y desde El Calafate, Cristina Fernández, junto a Máximo y el resto del Núcleo, tramaría el regreso.

Claro que hay un pequeño problema con este “relato”. Y es que la economía así no llega hasta la entrega del poder. Entonces aparecen los funcionarios que anuncian otro escenario: “La Presidenta les está bajando el precio a los Buitres diciéndoles que preferirá incendiar el país antes que darles lo que quieren”. Al punto tal de sacar una ley cerrojo donde les anuncia que no les pagará un peso más. Pero, después de enero, ya sea a través de la recompra de privados, o una apertura discreta de negociaciones del Gobierno, o un mix de ambos, se arreglará la cuestión y, volviendo al mercado, la Bolsa volará, el blue bajará y se descomprimirán las cosas. Plan que contaría con la bendición de ricachones como Soros y David Martínez, el “buitre bueno”. Presumiblemente Scioli ganará las PASO del FPV, y La Cámpora se adueñaría de su lista de diputados, aunque el búnker cristinista se ilusiona con que luego gane Macri y, así siguiendo el expediente chileno, Ella vuelva al poder, después de un período en el banco de suplentes.

Sin embargo, hay un problema inmediato con este escenario que mira hacia febrero del año que viene: los meses que siguen. La salida de Juan Carlos Fábrega ha generado muchas dudas porque, mientras él estuviera, los funcionarios moderados podían decir “tapate los oídos y mirá los hechos: en la ONU finalmente se apoyó la moción de Estados Unidos de la guerra contra el terrorismo, y aquí sigue el presidente del Banco Central”. Ya ese argumento no existe más, y el blue sube y las reservas caen. De nada sirve decir que es un “mercado pequeño e ilegal” dado que la enorme masa de los que tienen dólares tampoco los vende, siquiera a semejante precio, con semejante desfasaje.

O sea, el escenario uno y el escenario dos podrían converger en una escena crítica, fulminante e inminente, a la que el ministro Kicillof confía en contener gracias al swap chino, las inversiones rusas y la plata por el 4G. Expectativas que, como siempre, esa verdad llamada realidad confirmará o no, aunque esta vez no haya que esperar el juicio de la historia, sino meses, o incluso días.

Euros al jamón lunes, 27 de octubre de 2014



















¿Por qué un empresario español con una compañía de juegos multinacional con negocios en todo el mundo y dueño de los dos mejores casinos de Capital querría vender su participación a un empresario argentino que solo buscaba competir con él en el mismo mercado? La misma pregunta se hicieron muchos el día en que Lao Hernández permitió el ingreso de Cristóbal López en el negocio de los casinos flotantes a cambio de un “negocio” a futuro: su participación en el Casino de Rosario.
Aunque esto sería como empezar por el final. ¿Qué sucedió antes? Un conflicto sindical hizo que los casinos flotantes cerraran sus puertas, provocando pérdidas millonarias por minuto, y una precisa (y llamativa) inspección de la AFIP en la Aduana en momentos en que ingresaba al país el presidente de la compañía española en un avión privado con quinientos mil euros sin declarar envueltos en jamones ibéricos. Luego de este episodio, Cristóbal se asoció con Cirsa.
Retomemos la historia desde el principio. Jueves 14 de diciembre de 2006. Lao Hernández aterriza en el aeropuerto Jorge Newbery en un vuelo privado de Executive Airlines proveniente de España, que había hecho escala en Recife. Viaja con él su jefe de seguridad, Fermín Ferrán. Personal de la Aduana revisa los bolsos y encuentra, dentro de regalos navideños, quinientos mil euros sin declarar.
“Cuando los bolsos de los ejecutivos pasaron por los escáneres, los agentes aduaneros detectaron que había dinero. Entonces los abrieron y hallaron 130.000 euros. Después revisaron las cajas que supuestamente tenían regalos navideños y, oculto entre los objetos, hallamos el resto”, explicó a Clarín Gustavo Mignone, director de la Aduana Metropolitana. La ley aduanera es muy clara: cuando la suma supera los diez mil dólares, el viajero debe declararlos. Los españoles no lo hicieron.
Santiago Blanco Bermúdez, apoderado de la firma, fue el encargado de dar su curiosa versión de los hechos.
—¿No es demasiado llevar para un viaje medio millón de euros? ¿No es más cómoda la tarjeta de crédito o la chequera?—le preguntó Página/12.
—Puede ser demasiado para una persona como usted o como yo, pero no para un multimillonario que, además, puede ir a ciudades que no estén bancarizadas. Imagínese que tienen que cargar combustible y pueden sufrir diversas contingencias en el camino, como un problema de salud, que tendrán que afrontar.
Bermúdez se refirió a un error del personal de tripulación “que no sabía que ese equipaje debía quedar a bordo”. El dinero fue incautado pero las patas de jamón se llevaron la peor parte: fueron destruidas por personal del Senasa, ya que está prohibido el ingreso de alimentos de origen animal o vegetal.
Lao, en tanto, respondió las preguntas del juez en lo Penal Económico Jorge Brugo, argumentó una molestia estomacal, se subió a su avión particular y voló a España. Él también compartiría su particular versión de lo sucedido.
“Siempre que viajo llevo dinero en efectivo por si surge algún imprevisto de tipo, por ejemplo, sanitario, o si, por ejemplo, tengo que llenar el tanque del avión en el que viajo. ¿Sabe cuánto cuesta llenar el depósito del avión? Pues mucho dinero, y hay que pagar al contado, ¿eh?”, se justificó. “Siempre en diciembre suelo llevar algunos regalos a mis directivos en la Argentina, Santo Domingo, Panamá... Para ellos eran las cestas. Pero ¿de verdad cree alguien que yo necesito esconder quinientos mil euros en la Argentina? ¡Pero si tengo allí dos negocios que me dan sesenta millones de euros de beneficios al año!”
¿Tuvo algo que ver Cristóbal López, quien luego entraría a su negocio? El patagónico lo niega. “Yo también fui víctima [de la requisa]. En ese vuelo, Lao me traía un jamón de Jabugo para comer durante las fiestas.”

(*) NB: Una versión anterior de esta entrada, siguiendo información contenida en el portal El Confidencial, consignaba erróneamente que Joaquín Agut figuraba entre los viajeros al aeropuerto Jorge Newbery. El portal El Confidencial ha corregido la noticia, por lo que hacemos lo propio con el párrafo citado.

Apuestas online en Argentina: el problema es la improvisación miércoles, 6 de agosto de 2014






















Ayer estuvimos junto a Ramón Indart en el Congreso de la Nación hablando sobre un secreto a voces: el proyecto de la AFA y Lotería Nacional de instalar un Prode bancado, es decir, regular las apuestas deportivas.
Palabras más, palabras menos, esto fue lo que dijimos:


"Quiero que conozcan a Matt Le Tissier.
Le Tissier, ex futbolista del Southampton de Inglaterra, una vez tiró la pelota afuera de la cancha en el saque desde el medio. Años después contó que lo hizo para ganar una apuesta de 12.000 euros.
En Europa se puede apostar por todo, hasta por los conceptos más insólitos, lo que hace más complicado detectar los posibles arreglos.
Según datos de la Unión Europea, las apuestas online en aquel continente crecen a un ritmo del 15 por ciento anual. Hay 6,8 millones de "apostadores online" y en 2015 los ingresos por esta actividad superarán los 13,000 millones de euros. Los cinco mercados más grandes son el Reino Unido, Alemania, Italia, Francia y Suecia.
Cabe destacar que para evitar los arreglos de partidos, las principales casa de apuestas crearon hace casi una década la Asociación de Seguridad en los Deportes Europeos (ESSA, en sus siglas en inglés), que vigila que no haya apuestas ilegales ni arreglos en las diferentes competencias.
Como ya se ha señalado en esta audiencia, nuestro país hasta ahora no ha regulado el juego online. Los motivos son varios, pero uno de los principales es que muchas loterías provinciales prefieren privilegiar su vínculo con los operadores físicos: prefieren, de momento, evitar la entrada de nuevos actores.
Esto no quiere decir que los argentinos no estén haciendo apuestas deportivas. Cualquiera puede ingresar ahora mismo a la página de Bwin y apostar que Atlético Rafaela le va a ganar a Independiente este domingo (paga 3,90 a 1). El problema es que Bwin está registrado en Gibraltar y entonces esa plata que hoy sale de Argentina solo paga impuestos (bajísimos) al otro lado del océano. Es decir que esta actividad disvaliosa existe, pero la AFA, los clubes y los gobiernos argentinos no ven ni un centavo.
Nuestra postura frente al debate aquí planteado es clara: el enemigo no es el juego online en sí, sino la improvisación, quiero decir, la improvisación con la que históricamente se ha movido este sector en Argentina y las posibles consecuencias sociales de esta irresponsabilidad.
Déjenme darles el ejemplo de los bingos de la provincia de Buenos Aires, que hemos tratado en profundidad este año en el libro El poder del juego.
En 1990, una ley habilitó el funcionamiento de "loterías familiares" (el famoso bingo de cartón) en 32 distritos de la provincia. En 1998, un grupo de empresarios colocó de facto una serie de máquinas electrónicas en estas salas. Amparo va, amparo viene, una resolución precaria del Instituto de Loterías terminó habilitando los tragamonedas en bingos, desvirtuando por completo la ley original. Finalmente en 2003, en medio de una apremiante crisis económica, el gobierno pasa una ley que blanquea este esquema a cambio de mayores impuestos. En 2007, nuevas dificultades económicas terminan con la instalación de un mecanismo para renovar automáticamente licencias antes que venzan, con la excusa de recibir fondos anticipados. Hoy la provincia tiene la friolera de 46 salas de bingo (la mayor parte de ellas en el conurbano) llenas de máquinas tragamonedas, un fenómeno único en el mundo.
Decimos que nos preocupa la improvisación porque portales especializados indicaron en julio pasado que las loterías provinciales nucleadas en ALEA (la Asociación de Loterías, Quinielas y Casinos Estatales de Argentina) resolvieron elaborar una propuesta para regular las apuestas online en todo el país en apenas 60 días. Al mismo tiempo, fuentes del sector nos aseguraron que Lotería Nacional tenía un proyecto de "Prode Bancado" prácticamente listo para salir a la cancha (si se me permite la metáfora).
El propósito de esta audiencia debería servir para insistir en lo siguiente: tenemos la oportunidad única de pensar un sistema desde cero.
Nuestro aporte es invitarlos a revisar las mejores prácticas de aquellos países donde esta actividad ya está regulada para pensar una posible versión local. ¿El gobierno otorgará adjudicaciones directas o celebrará licitaciones transparentes? ¿A qué gobiernos, y en base a qué control, van a tributar los operadores por sus ganancias? ¿Los jugadores podrán apostar desde la PC, en las agencias, en los hipódromos, en los bares? ¿Se abrirá la caja de Pandora de las apuestas deportivas involucrando a clubes en crisis, muchos de cuyos dirigentes están sospechados de corrupción, sin crear, en paralelo, una entidad independiente que vigile los intentos de arreglar partidos? Una vez definido el proyecto, ¿se discutirá en el Congreso y tendrá fuerza de ley o pasará por simple resolución como tantos otros "juegos" inventados por Lotería Nacional?
Estas líneas, y estas preguntas, son nuestro aporte al debate. Muchas gracias."

El poder del juego. El gran negocio de la política argentina (Aguilar, 2014) se consigue en librerías o en eBook (a solo $79).

El abrazo partido martes, 5 de agosto de 2014

Sintonía fina martes, 4 de marzo de 2014

—En un programa de Van der Kooy se refirió a “estos jóvenes que intentan hacer llover de abajo hacia arriba”. ¿A quiénes se refería?
—A gente que escribe en algunos medios y que intenta demostrar qué sé yo. La última teoría es que, si uno vive en consumo, siempre que uno amplía el consumo se amplía la inversión. La teoría del acelerador o keynesiana.
—Demanda agregada.
—Sí, de Harrod. Y nunca dicen que eso es verdad mientras exista una rentabilidad tal que justifique la nueva inversión. Por eso creen que cualquier aumento o intento de aumento en la demanda agregada anterior a la devaluación igual iba a generar inversión. Y no generaba. Porque lo que generaba era aumento de precios del lado de los empresarios para ver si podían recomponer la rentabilidad que se les había aplastado en la década. Habían ingresado a la década con una rentabilidad exorbitante, yo diría, muy superior a la media mundial y a la histórica argentina; habían pasado por los promedios y había una rentabilidad muy fina. Cuando se llega ahí, lo que hay que tener es una política para mejorar la rentabilidad, que puede ser a través de la productividad o cualquier otro mecanismo. Ya no es más con el aumento del consumo sólo generado por medidas de la política económica.

Miguel Bein, entrevistado en Perfil, 02-03-2014

Orden domingo, 2 de marzo de 2014

Repasando con más tranquilidad el discurso que Cristina Kirchner dio en la apertura de sesiones ordinarias, me da la impresión de que el tono general y la falta de anuncios lo ubica lejos de los llamados a "profundizar el modelo" que hubo en otras aperturas (2009, por citar otro año económicamente complejo). Da la impresión de que ahora CFK apunta a una transición ordenada, para la cual el gobierno precisa adoptar la postura del "partido del orden". A tal punto es así que los puntos disonantes de un discurso mayormente conciliador fue su retórica contra los gremios docentes, los trabajadores "asesinos de policías" (independientemente de la postura que adoptemos frente al episodio poco claro de Las Heras) y los cortes de calle, que provocaron el inesperado aplauso de la toda bancada de derecha.

"Hay policías claramente involucrados en generar caos" domingo, 15 de diciembre de 2013


por Federico Poore

Para el sociólogo Máximo Sozzo, profesor de criminología en la Universidad Nacional del Litoral, los bajos salarios de las fuerzas policiales solo explican uan parte de los amotinamientos de las últimas semanas.

¿Qué factores explican la crisis policial?
Estas protestas estuvieron fuertemente ligadas a dos tendencias, que no han sido homogéneas pero que se combinaron para producir este resultado. Por un lado, una progresiva pérdida de la calidad de condiciones laborales de las personas que trabajan en las instituciones policiales en los rangos bajos y medio-bajos, vinculadas no sólo a cuestiones salariales sino también a los turnos de trabajo y a las formas de asegurar la disciplina al interior de la fuerza. Todo esto combinado con la falta de voz de estos sectores, algo que no cambió demasiado con respecto a los años de la dictadura. En 2008 hicimos una encuesta en Santa Fe sobre una muestra representativa de policías. Una de las cosas que descubrimos es que el 88 por ciento (casi 9 de cada 10) reclamaba la posibilidad de crear algún tipo de asociación sindical. Es decir que la necesidad de que se los reconozca como trabajadores viene de hace tiempo.

¿Que beneficios puede traer la sindicalización policial?
Ante todo, transparentar los debates políticos al interior de la institución political. Hoy esos debates ya existen — y enfrentan a distintos grupos. Transparentar esa discusión puede ser interesante. Obviamente, no creo que algo así vaya a marcar modificar radicalmente la composición democratica de la fuerza — de hecho, en Gran Bretaña o en España la sindicalización no ha traido aparejada un crecimiento de la cultura democrática de la fuerza policial. Pero dada la situación en la que nos encontramos, creo es una posibilidad a explorar.

¿Qué diferencia encuentra entre Gendarmería, Policía Federal y las policías provinciales? ¿Alguna de estas fuerzas alcanzó un mayor grado de profesionalización que las otras?
La pregunta es, ¿qué entendemos por profesionalización? Si hablamos del gobierno democrático de las fuerzas policiales, en ninguna provincia se han producido avances sustantivos. Las quejas con respecto al servicio policial (es decir, si un oficial hace algo ilegal) aún son tramitadas por órganos policiales. Y en los casos donde hay un híbrido entre policías y civiles, la participación civil es mínima. De hecho, no hay participación de representantes electos, como legisladores y concejales.

En ese sentido, ¿qué evaluación hace del paso de Nilda Garré por el Ministerio de Seguridad?
Instaló una retórica de contenido democratizador y produjo algunas iniciativas puntuales, laterales, que podríamos considerar positivas. Pero esto no se traduce mágicamente en la transformación de las estructuras organizativas de la policía. En ese terreno, la experiencia con respecto a las fuerzas federales del Ministerio de Seguridad de la Nación fue inconcluso, y ahora sufrió un cambio de dirección. Se generó una especie de impasse. Es difícil que de 2011 en adelante se hayan producido cambios estructurales. Hubo mucha voluntad política, quizás voluntarismo, con decisiones que han sido valiosas pero no tienen la magnitud que el desafío requiere.

La Gendarmería nació como una fuerza de frontera, luego se trasladó al conurbano y se envía, de tanto en tanto, como fuerza militarizada a las provincias. ¿No se desvirtuó su rol?
Completamente. Esta conjunción de Gendarmería y Prefectura resolviendo problemas que las fuerzas provinciales no pueden es problemática. Ambas tienen una tradición y una cultura organizacional fuertemente ligada a la fuerza militar, nacieron para otros fines. Por otra parte, la idea de que estas fuerzas sólo hacen patrullajes y nunca incurren en abusos no es real, tal como lo muestran algunos estudios hechos en el Conurbano bonaerense.

Familiares y representantes de los policías que iniciaron la protesta en Córdoba pedían el aumento que luego les dio De la Sota con el argumento de que querían una fuerza sin corrupción. Como si un mayor sueldo fuese a terminar con las prácticas ilegales al interior de la fuerza.
Ese pensamiento es de una violenta ingenuidad. Primero porque todos sabemos que el involucramiento en redes ilegales puede garantizarles ingresos muy superiores a los 13,000 pesos. Segundo, porque ese agumento supone creer que la corrupción policial nace de la necesidad, cuando no es así. Sólo hace falta estudiar su reproducción al interior de las cadenas de mando. Esta crisis es la respuesta a las iniciativas en algunas provincias de combatir ciertos nudos de corrupción. Hay policías claramente involucrados en generar caos para enfrentar al poder político. Lo que está en juego es un desafío político sobre quién gobierna la policía.

¿Cómo se resuelve este problema?
La única forma de reconstruir la autoridad política es generar instancias de construcción de consensos para una reforma policial a través de los partidos políticos y con la ayuda de los segmentos de las fuerzas que estén de acuerdo en avanzar en una agenda reformista. Algo como la CONAREPOL (Comisión Nacional para la Reforma Policial) en Venezuela — una de las pocas propuestas de Hugo Chávez que logró el apoyo de la oposición.

* La edición en inglés de esta entrevista apareció en la edición del 15 de diciembre de 2013 del Buenos Aires Herald.

Entrevista a Daniel Filmus viernes, 11 de octubre de 2013


Entrevista a Daniel Filmus
"Cristina es muy difícil de reemplazar"
por Federico Poore

¿Cómo está tomando la recuperación de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner?
Bueno, primero con preocupación y un cierto grado de angustia, como creo que le pasó a todos los argentinos. En segundo lugar, con mucha esperanza. Todos estamos esperando que la Presidenta se recupere, y me parece que es un sentimiento genuino. El lunes estuvimos en la presentación del libro de Bergoglio en la Manzana de las Luces: sobre el final el monseñor Poli convocó a una oración interreligiosa, era una cosa muy sentida, estaban sinceramente preocupados. Y esto hay que decirlo: me parece que hubo un alto grado de madurez por parte de todos los sectores políticos en el sentimiento popular de deseo de mejora.

¿Cuánto se enteró por primera vez del problema de salud de CFK?
(Piensa) Me enteré... No me acuerdo en qué actividad estaba, hubo un rumor... Así que me enteré como todo el mundo que estaba pasando algo. No tenía ninguna información y después, por supuesto, llamé a miembros del gabinete que me contaron más en detalle la situación. Por supuesto, uno tiene gente que está cerca de la familia y que te puede contar un detalle más. Pero confío plenamente en los informes médicos.

Fernando "Chino" Navarro había criticado la manera en la que se había enterado la primera línea del gobierno, que lo hizo por la prensa.
No estoy de acuerdo. Son temas muy delicados, y cuando nos tenés confirmada las situaciones, generás más angustia. El mismo hecho de que esté en la Fundación Favoloro te da cierta tranquilidad, primero porque es un centro muy prestigioso y después por que sabés que la información se va a dar ahí, sin posibilidad de ser modificada, porque detrás de esa información está la responsabilidad de la institución. La conozco muy de cerca porque su aprobación como institución fue realizada durante mi gestión como ministro de Educación.

Mientras Cristina está convaleciente, ¿cómo se da la toma decisiones al interior del oficialismo?
Bueno, no soy la persona más indicada para decirlo porque estoy en el Legislativo. Ayer tuvimos una jornada extensísima de debate en torno al presupuesto, pero ya habían venido los miembros del ejecutivo la semana pasada, así que no tuve relación con ellos esta semana. Obviamente, estuve en el acto del lunes a la mañana [donde Amado Boudou apareció por primera vez como presidente en ejercicio] en el que se presentó el científico repatriado número mil.

Esta semana, luego de ciertas críticas que se habían producido, saliste a ratificar la idoneidad de Boudou para encarar temporariamente los asuntos de gobierno.
Es que no hay otra. 30 años de democracia nos enseñan que no hay otra forma de resolver los problemas que la manera constitucional en la que se llevó adelante. Si alguien conoce otra, que la diga. Lo que está detrás de todo esto es que nuestra fuerza política siempre tuvo liderazgos muy fuertes. Cuando mirás cada momento histórico, sabés que cuando [el Peronismo] no tiene liderazgos políticos tan fuertes o legitimados, tiende a disgregarse. Una figura como Cristina es muy difícil de reemplazar. Pero uno sabe, con la seguridad que nos están dando los médicos, que es una época muy pequeña.

¿Cree que es posible que vuelva antes de los 30 días que se tomó?
No tengo ningún elemento como para saberlo. Leo los mismos partes médicos que lees vos y si hay una disciplina que me es ajena, es la medicina.

¿El hecho de que CFK haya estado enferma va a cambiar el rumbo de la campaña electoral?
Creo que no. Son casos de emoción colectiva muy difíciles de definir. En general los hechos conmocionantes no cambian una tendencia, sino que la agudizan. Si ves lo que pasó con Néstor Kirchner — y esto lo hemos discutido mucho con sociólogos y politólogos amigos —, los encuestadores te muestran que eso agudizó un proceso en el que el gobierno ya estaba recuperando credibilidad.

¿Usted dice que va a pasar algo parecido luego de las PASO?
No podría adivinar. Argentina es un país muy difícil de predecir. No sabés lo que va a pasar al día siguiente, es algo que está en nuestra propia historia. En 2009 decían que este proceso se había terminado, en 2011 [el gobierno nacional] sacó el 54 por ciento de los votos. Ahora hubo unas PASO que no fueron favorables al oficialismo, y no sabés lo que va a pasar ahora. Lo que veo es una honda preocupación.



El debate en TN
¿Cómo vio a Juan Cabandié en el debate de la Ciudad?
De los tres fue lejos el que más tanteó, más debatió, más discutió, planteó más elementos empíricos frente a otras políticas, hizo más propuestas... Me parece que Juan fue el que tuvo las ideas más claras y el que planteó claramente cuál es la tarea de un legislador. ¿Cuál es la tarea de un legislador? Nos eligen y nos pagan para trabajar. Yo rompo el contrato con el pueblo si no trabajo. Mi luz acá en el Senado es la primera que se prende el lunes y la última que se apaga el viernes.

¿Te referís al cruce con Carrió?
Ella decía “qué voy a ir para votar esas cosas que votan”... No votó leyes importantísimas. No estamos eligiendo al más simpático, el más inteligente. Tenés que elegir un tipo para laburar.


Esta entrevista fue publicada en inglés en la edición del 11 de octubre de 2013 del Buenos Aires Herald.

Fayt miércoles, 28 de agosto de 2013


Termina la audiencia por la Ley de Medios. El fotógrafo Leo Vaca está por subir al ascensor en el cuarto piso de tribunales.
-¿Puede esperar un segundo? –dice un empleado de seguridad-. Tiene que usarlo un ministro.
Aparece en escena Carlos Fayt. Leo apunta con la cámara: dispara, una, dos, cuatro veces. El juez camina con bastón. Tiene guantes blancos y sobretodo marrón.
-¿Para quién trabaja?-pregunta.
-Infojus Noticias.
-¿Te pagan bien?
-¿Por qué?
-Porque podrías aprovechar para cortarte el pelo y afeitarte. Y comprar algo de ropa.
Leo Vaca mira su saco, mira su camisa. Justo hoy tiene los pelos parados, es verdad. Pero la ropa no: con la ropa, piensa, estoy en mi mejor momento.

Publicado por Sebastián Hacher en su cuenta de Facebook

Entrevista a Felipe Solá * miércoles, 7 de agosto de 2013


por Federico Poore

Fueron 45 días bastante movidos para Felipe Solá. Muy cerca del cierre de listas, el ex gobernador de la provincia de Buenos Aires decidió unirse al intendente de Tigre, Sergio Massa, como candidato a diputado, y ahora busca continuar su carrera política por fuera del Frente para la Victoria y de la fallida experiencia del Peronismo Federal. Solá recibe al Herald en su despacho, en un séptimo piso a la vuelta del Congreso, y se sienta delante de dos mapas gigantes de la provincia.

¿Por qué decidió integrar la lista del Frente Renovador?
Desde 2011 yo estaba en una situación intermedia, de indecisión, porque había renunciado al bloque del Peronismo Federal y además había decidido irme del bloque porque ese año habían sucedido cosas notables, como por ejemplo que algunos se habían ido con Alfonsín, otros habían hecho unas internas espantosas, un cocoliche, una especie de gran conventillo entre Rodríguez Saá y Duhalde, se habían enfrentado de tal manera que en un momento Rodríguez Saá dijo “prefiero mil veces a Cristina antes que Duhalde”, y yo tenía que estar ahí en el bloque opositor sin pensar igual que los líderes. En septiembre dije: “Basta”, y me fui del bloque, porque me di cuenta que lo único que unía al bloque era la bronca a la Presidenta. No había nada ahí que no fuera extrañar al pasado. Me quedé con tres diputados, una especie de aventura solitaria. Es difícil un bloque chico. Uno tiene menos poder o voluntad de meter una ley. Y yo buscaba un discurso intermedio: no ser opositor por ser opositor. Había hecho aclaraciones un poco confusas pero porque yo también estaba un poco confundido. Y ese discurso intermedio lo encontré con Massa. Al principio tenía miedo, pero después ya no. Cuando vi que Massa iba, decidí que yo iba a ir con él. Creo que haber aportado para convencerlo.

¿Por qué en 2011 no regresó al bloque del FpV?
Acercarse al FpV significaba aceptar la férrea conducción de Cristina, vertical, y yo no aceptaba eso. Cristina nunca me condujo, más allá de poder estar de acuerdo con una ley u otra. Pero no puedo pasar a ser un soldado. Los hombres del Frente para la Victoria son soldaditos.

¿Cómo se lleva con sus compañeros de lista? ¿Los conocía a todos?
Salvo a Mirta Tundis, los conocía a todos.

¿Qué le parece Tundis?
Me parece que las listas tienen que ser diversas y llevarla, con sus pros y sus contras, al parlamento. No es una lista de profesionales de la política sino de gente que también despunta, o que se han dedicado, de una u otra manera, a los temas que le interesan a la sociedad. Y Tundis estuvo muy metida con el tema de los jubilados.

Con respecto al Fútbol Para Todos, ella había estado en contra...
Ella no tiene que estar de acuerdo con todo lo que decimos. Vino a aportar algo, no a recibir adoctrinamiento político. Cuando ella dijo que estaba en contra del Fútbol Para Todos puedo interpretar que lo que quiso decir es que estaba en contra de la propaganda en los entretiempos, que debería ser publicidad privada y paga.

¿Hasta dónde llega el acuerdo entre el Frente Renovador y el PRO, si es que hay uno?
El acuerdo fue con Jorge Macri. Ellos se habían sin candidato en la provincia. Los esfuerzos desesperados de algunos para tratar de mostrar que triunfaron con este acuerdo son deplorables. En realidad no tenían candidato y nos pidieron a nosotros que allí donde tuvieran listas fuertes pudieran competir con nosotros en internas, que es lo que estamos haciendo. Luego pidieron tener dos diputadas dentro de la lista nacional. Además, si hubo acuerdo entre Mauricio Macri y Sergio Massa, ¿dónde está la foto? Por último, los macristas siguen insistiendo que su candidato presidencial es Macri, y en ese sentido estamos a mil kilómetros de distancia.

¿Qué opinión le merece Martín Insaurralde?
Es nuevo y creo que no ha sido mal intendente de un municipio complejo como Lomas de Zamora, al menos mejor que las anteriores. Seguramente está bien elegido, pero no era conocido y me parece que es un poco light. Con él el kirchnerismo se disfraza un poco. Tiene un estilo diferente al estilo natural del kirchnerismo. El kirchnerismo oculta un poco a los que siempre dicen cosas inconvenientes y muestran a los light.

¿Y qué diferencias hay, a los ojos del electorado, entre este Kirchnerismo light de Insaurralde y la lista del Frente Renovador?
Por que detrás de los supuestos lights del FpV está Cristina, están estos diez años y, sobre todo, los últimos dos años del gobierno que han sido pésimos. Si no fueran pésimos, ¿por qué estamos discutiendo si este muchacho tiene 30 o 32 (por ciento de los votos) cuando tuvo 56 en la provincia? ¿Cómo se hace para en 20 meses para perder 20 o 25 puntos? No es magia, es mal gobierno.

¿Qué piensa de Margarita Stolbizer?
La respeto. Es una dirigente pensante, inteligente. Su único problema es que a pesar de que es progresista la palabra peronismo la pone muy nerviosa, y en eso se parece a los gorilas. No tengo el peronómetro para decir quién es más peronista, ni lo uso. No soy juez de nadie. Pero sé detectar cuando alguien es visceralmente antiperonista.

Su hipótesis es que no se puede gobernar la provincia de Buenos Aires sin el peronismo.
No es mi hipótesis: es una realidad de los últimos años, y como toda realidad, puede cambiar.

¿Qué piensa de Francisco De Narváez?
Es un inversor. Invirtió en el peronismo y le está yendo mal.

Arriesgue un resultado para el domingo.
Las encuestas verdaderas son las que van a salir el jueves. Las otras siempre tienen un poquito de retoque hasta donde la ciencia lo permite. Nos damos por conformes si ganamos por poco. Es un paso, vamos a octubre. Hay que estar en el territorio de la provincia para ver la potencia electoral del Frente para la Victoria, el poder de la Anses (que lo vi en Tandil, donde inunda de plata a los jubilados). Hay que ver esa maquinaria en acción, pero que tiene cada vez menos poder.

¿Pero cuál es su pálpito para agosto?
No voy dar un pálpito. Sí puedo decir que si ganamos podemos empezar a crecer, y si crecemos podemos hacer que mucha gente pierda el miedo.

¿Miedo a qué?
Miedo a perder el trabajo, a perder el contrato, a perder el Plan Trabajar, a perder la Asignación Universal por Hijo (AUH). Los argentinos que viven del Estado viven con el miedo del llamado telefónico. Se instalado el apriete y la extorsión con dinero del Estado y hoy se admite como algo normal. Yo nunca goberne así. Y ese miedo puede empezar a terminarse, incluso de quienes no tendrían que tener miedo para dar su posición frente a la sociedad como muchos empresarios, que son cagones.

¿Qué pasa si el Frente Renovador pierde el domingo?
No sé qué puede pasar. No soy mago ni analista político.

Dígame dos proyectos de ley que piensa llevar al Congreso si es reelecto como diputado.
Ya metimos uno sobre Ganancias que creo que hay que pelearlo. Hay que impulsar el cambio de reglamentación de los DNU: hoy los DNU se aprueban con una sóla cámara, en cambio una ley requiere de ambas, es un absurdo. Empezaría a ver el alcoholismo en los jóvenes e impulsaría una ley mucho más dura que la actual, que ponga en el centro a los grandes productores y distribuidores y no a los comercios. Al descubrir que se le vende alcohol a menores en un lugar sin licencia, el penado sería el que baja la mercadería del camión. Prohibiría que alcohol y deporte tuvieran algo que ver. Prohibiría que una marca de cervezas sea sponsor de un equipo de fútbol. La idea de la vitalidad y el alcohol están divorciadas.

¿Tiene en mente alguna política para el agro?
Modernizar la comercialización de carnes. Prohibición de comercializar medias reses en casi todo el territorio. La obligación de, por lo menos, comercializar en cuartos, para ir en el futuro en comercializar a cortes separados. Eso permitiría que la parte más barata se abarate y que la parte más cara se encarezca. La res valdría igual o más, pero todos comerían más carne. Y exportaríamos más.

Cuando fue gobernador llevó adelante una política de seguridad, encarnada en la figura de León Arslanian, que fue bien vista por sectores progresistas. Las propuestas contra la inseguridad presentadas por Massa, como la imprescriptibilidad de los homicidios dolosos, ¿no va a contramano de su pasado?
No. Lo que nosotros hicimos en la provincia fue llevar adelante una serie de políticas vinculadas al comportamiento policial. Mejores salarios, mejor formación.

¿Es decir que votaría en el Congreso los siete puntos presentados por Massa?
Sí, son preventivos. Entre que haya una cámara (de seguridad) y que no la haya, prefiero que la haya. Hay que ir más allá, también.

Massa apunta a ser presidente en 2015. ¿Apoyaría su candidatura presidencial?
No me apresuraría. Primero está el domingo, luego está octubre, y después hay que ver qué tal somos como legisladores. No podés cenar si no almorzaste.

Le pregunto porque en 2011 había carteles que decían “Mejor Felipe”, con la idea de que podía ser presidente. Todavía están los carteles, de hecho.
En 2011 no sabía qué hacer y los carteles que me quedaron los usé (risas). Es una forma de decir que sigo estando en política.

¿Sigue apuntando a ser presidente en 2015?
No, me parece que ya no va a ser mi tiempo.

* Una versión editada de esta entrevista se publicó el 7 de agosto de 2013 en el Buenos Aires Herald.

Entrevista a Martín Sivak * miércoles, 3 de julio de 2013

por Federico Poore

El periodista Martín Sivak eligió escribir sobre un tema bastante popular: el diario Clarín. Pero a diferencia de trabajos anteriores, Sivak encara la primera investigación completa acerca del periódico. Cubriendo desde la primera edición, en agosto de 1945, hasta llegar a la Guerra de Malvinas, Clarín: el gran diario argentino. Una historia (Planeta, 2013) probablemente se convierta en lectura obligatoria para estudiantes y estudiosos.

¿Cuáles son los principales aportes de tu libro con respecto a la historia de Clarín?
La historiografía de Clarín se organizó en dos grandes líneas. Primero los libros reivindicativos de Roberto Noble, como los de Luis Sciutto, una exaltación o reinvidicación de su figura. Luego hubo libros más críticos de Clarín, el clásico es el de (Julio) Ramos, donde la idea del monopolio está desarrollada por primera vez. Después el de Pablo Llonto, una biografía no autorizada, crítica, de la directora. Luego el de Mochofsky, que aborda sobre todo la cuestión de los hijos y la herencia. Lo que yo me propuse fue, en vez de ver a Clarín desde categorías más actuales, empezar de atrás. Ver a Clarín no a la luz de las discusiones actuales sino de las del año ’45. Es la primera historia política del diario, en relación al Estado, la política, las fuerzas armadas, el propio proyecto político de Noble... y a la vez es una especie de historia de la prensa y la política argentina de los últimos cincuenta años. Por otro lado, me preocupé porque el libro sea más que nada el producto de un trabajo de archivo: está basado en mi tesis doctoral, lo que tiene cosas buenas y malas. Una de las cosas buenas es el énfasis en los documentos de archivo y la importancia que tienen los archivos para los departamentos de Historia. Tenía muchos prejuicios sobre Clarín: algunos los confirmé y otros los dejé de tener. La época de Noble era muy misteriosa, estaba envuelta en una gran nebulosa. Entre la lectura del diario, más los archivos de Noble y de Frondizi, pude trazar ciertas líneas de la relación entre Clarín y el Estado y salir de las ideas más conspirativas. Y eso complementado con las entrevistas, algo muy central: siempre trabajé de periodista y mi reflejo fue más de ir a hacer entrevistas. Muchísimas. Hay personas a las que entrevisté catorce veces. Esto fue fundamental para entender las decisiones que se tomaron en el diario.

En cuanto a los orígenes del diario, uno de los mitos que derribás sobre la historia de Clarín es que su fundador, Roberto Noble, no compró el diario con la venta de un campo, como se cree.
Eso lo descubrí en Washington. Luego de que Clarín reconociera la victoria de Juan Domingo Perón, en 1946, el Departamento de Estado le ordenó a la Embajada norteamericana en Buenos Aires que averiguara sobre el diario. La embajada produjo un informe muy detallado en el que relevaba quiénes contribuyeron al lanzamiento de Clarín, entre los que se encontraban (el gobernador pro-fascista) Manuel Fresco. Además, Noble recién recibió ese famoso dinero por la venta del campo después de la salida del diario.

¿Por qué el mito, entonces?
Ayudaba a esconder la fuerte dependencia que Clarín tenía en relación al Estado. Existen documentos de 1952 en los que Raúl Apold dice que Clarín es un diario independiente, “pero cada vez que lo requerimos, nos ayuda”.

¿Cómo era la primera redacción de Clarín?
Era un híbrido. Tenía mucho de Crítica, de hecho su primera redacción tenía, más que nada, periodistas provenientes de ese diario. Había comunistas, ex fascistas, pro-nazis. Como a Noble lo habían acusado de tener simpatías por el eje durante la Segunda Guerra Mundial, debía sobreactuar su ecuanimidad.

¿Y cómo eran los primeros números?
Tenía notas cortas, con color, buen precio y formato tabloide. Punto.

¿Ideológicamente como se posicionaba?
Lo interesante es la tensión entre dos modelos: por un lado, el de Crítica y su búsqueda de lectores, por el otro, la pretensión de Noble de ser como los Mitre o los Gainza Paz (dueños de La Prensa), más cercano al modelo siglo XIX del político que saca un diario para participar de la lucha política.

La embajada decía que el diario era como la temperatura de Washington o Buenos Aires: si no te gusta, esperás y cambia sólo. ¿Clarín fue oficialista de todos los gobiernos?
No en el caso de Illia. Recordemos que Illia había anulado los contratos petroleros firmados por Frondizi, a quien Clarín había apoyado fervientemente. Con un detalle: mientras algunas revistas como Primera Plana y Confirmado fueron muy agresivas con Illia. Clarín fue crítico, pero respetuoso.

Pero desde entonces, y hasta la pelea con el gobierno de Cristina Kirchner, Clarín tuvo momentos de oficialismo con todos los gobiernos.
Sí. Siempre en la prensa hay unos meses de wait and see. Pero Clarín lo mantiene. Algo que tiene que ver, en parte, con la dependencia del Estado en términos de créditos o de acceso al papel, y que Noble tenía una actitud transaccionista con todos los actores de la época. Luego Noble admite que no puede ser presidente pero que puede hacer presidentes.

Esa frase es increíble.
No la hubiese creído, pero apareció en dos testimonios y después la encontré en el propio archivo de Noble.

¿Cuál es tu opinión? ¿Clarín puede hacer presidentes?
No, de hecho todas las apuestas que hace en vida fracasan. El lugar que ocupa Clarín está un poco exagerado. Esto de que (Héctor) Magnetto instala un presidente o que ningún político resiste un determinado número de tapas en contra son lugares comunes. El Grupo Clarín es una empresa que tiene una enorme capacidad de presión, pero ni los lectores del diario ni los televidentes de TN toman todas sus decisiones a partir de su opinión.

¿Cómo definirías a Roberto Noble?
Un avanzado, un hombre de vanguardia en todo sentido. No un editor pero sí un gran político que sabe de las posibilidades de un diario. Pocos argentinos del siglo XX vieron de esa manera la potencialidad de un diario y la posibilidad de instalarse. El mundo de la prensa es también una web de relaciones, del diario con los lectores, el mercado, los gremios: Noble entiende toda esa complejidad. Era un tipo muy intuitivo.

Tras la muerte de Noble, su viuda Ernestina Herrera de Noble y el entonces joven contador Héctor Magnetto asumieron la conducción del diario y lo transformaron en un multimedios. Se han peleado con algunos gobiernos, pero nunca como con el gobierno kirchnerista.
El grupo siempre tomó una opción intermedia entre los lectores y los negocios, pero este nivel de hostilidad no tiene precedentes ni del lado de Clarín ni del lado del gobierno. Es muy llamativo.

Si uno piensa a Clarín en función del termómetro social, podemos pensar que rompe con el gobierno en años malos para el gobierno (2008-2009). Pero si Clarín hubiese acompañado más el humor social, en 2010-2011 debería haber sido más oficialista…
Totalmente. Uno de los mayores errores de Clarín fue pensar que con la crisis del campo se terminaba el kirchnerismo, una interpretación errada que llevó a la empresa a pensar según esa coyuntura y pagó muy cara esa apreciación.

¿Algún periodista o integrante del diario se negó a hablar para el libro?
Sabat y Laura Yusem fueron los únicos. Bah, dos de los periodistas actuales tampoco quisieron hablar, pero no puedo mencionar quiénes son.

¿Cómo se lo tomó la gente de Clarín?
Nadie me escribió para decir “esto no es así”. Algunos ex periodistas me hicieron algunas observaciones, no de datos, pero de interpretación de personajes.

De cómo los recuerda cada uno.
Claro, es más una cuestión emotiva que otra cosa. Que debería ser más crítico del libro de Jorge Asís, en fin, cosas de periodistas (risas)

¿Registrás una división al interior de los periodistas de Clarín?
Todavía no lo sé, es algo que quiero trabajar para el segundo tomo (que va desde 1982 hasta la actualidad). Pero es un momento incómodo para muchos de los entrevistados. Para Kirschbaum o Van der Kooy puede ser más fácil, pero para el laburante… Quiero hacer una diferenciación clara entre los periodistas y la empresa, porque esa diferencia existe. Pero algunos no lo entienden así, están demasiado comprometidos con las causas de la empresa.

* Una versión editada de esta entrevista se publicó el 30 de junio de 2013 en la contratapa del Buenos Aires Herald.

#ParitariasPrensa2013 viernes, 28 de junio de 2013




























Así avanzaba por la avenida San Juan la columna de trabajadores de prensa a favor de las #ParitariasPrensa2013.

El reclamo es por un 35 por ciento de aumento sobre sueldos atrasadísimos (de una paritaria vencida en marzo y parcialmente incumplida por las empresas) más un piso de $1.000 por nota a los colaboradores.

¿Suena muy loco? Repasen lo que ofrecen las empresas: un aumento de 24% sobre la escala del redactor (6500 pe) a pagar hasta 2014, es decir, 1567 pesos en tres cuotas, la última en enero. Sin contar que para los dos tercios del gremio -que no están en la escala más baja- ese aumento se reduce al 21%. Y para los colaboradores, la última oferta hablaba de 150 pesos por nota...

En un gremio en el que abundan los egos, la marcha de hoy no tuvo nada de eso.

Fui con tres compañeros del Buenos Aires Herald. Me encontré con cuatro colegas de Página/12. Hice diez metros y me saludaron dos editores de Clarín. Al lado mío tenía a dos amigos de Tiempo Argentino. Volviendo me crucé con un cronista de Perfil. Acá todos somos laburantes de prensa y no nos dividen nuestras opiniones políticas sino que nos une nuestra pelea por condiciones dignas de trabajo.

Desidia martes, 28 de mayo de 2013

























Correll: Boy, I never thought I'd see the day when talking to murderers took priority over running a railroad.
Lt. Garber: Get off it, will you, Frank? My only priority is saving the lives of these passengers.
Correll: Screw the goddamn passengers! What the hell did they expect for their lousy 35 cents - to live forever?

Peter Stone, The Taking of Pelham One Two Three (1974)

Diez momentos jueves, 16 de mayo de 2013

Ayer fue mi último día en la redacción de Debate. No es un adiós definitivo -planeo seguir colaborando con la revista-, pero puedo decir que se cierra una etapa en lo profesional. A final de cuentas pasé poco tiempo en la publicación, desde 2011 hasta 2013, pero al ser parte de un equipo reducido ese tiempo me alcanzó para escribir muchas notas. Y anoche, volviendo al depto, se me ocurrió que podría rescatar del olvido algunas de ellas.

***

Antes de entrar en la revista había estado en Página/12. Una historia completamente distinta, con todos los pros y contras imaginables. Pero lo cierto es que venía de un diario. Por eso, en mis primeras semanas en Debate aprendí a valorar el mayor espacio para los informes y el tiempo que se me daba para investigar determinados temas. Y las entrevistas, claro. Creo que no existe publicación nacional en Argentina que le brinde tanto espacio a las entrevistas y en estos meses me di el gusto de hacer algunas que considero muy buenas, la mayor parte de las veces gracias a la lucidez del personaje entrevistado más que por habilidad propia. En el medio cumplí con las coberturas más variadas (después de todo, me considero integrante de aquel ejército anónimo de obreros de la palabra que Walsh rescataba en Nota al pie), aunque resigné algo de calle y de crónica, más propias del formato diario.
Tuve a mi lado un excelente equipo de redacción, y no lo digo como un cumplido (dudo que me estén leyendo) sino porque de verdad hacen un gran laburo, cada uno en su rubro a pesar del escaso tamaño del staff y de algunas cuestiones externas a nuestro piso que obligaban, muchas veces, a asumir tareas que excedían lo esperable en condiciones normales de temperatura y humedad. Algunas de las cosas por las que pasé en este tiempo -primero como redactor y luego como editor de la sección Política- ameritarían, por sí solos, un artículo aparte. Pero como me dijo Santiago O'Donnell cuando lo entrevisté a propósito de Argenleaks, en la primera entrevista que hice para la revista: "Todos los periodistas sabemos muchísimo más de lo que contamos. Nunca cuento todo lo que sé porque no me atrevo y no estoy dispuesto a pagar el costo".

Sin más preámbulos, acá van diez notas que me gustaron del tiempo que estuve en Debate. Ojalá puedan rescatar algo de ellas.


# 10 | Beto Pianelli y la responsabilidad de los laburantes
10 de marzo de 2012
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En plena disputa en torno al traspaso de la red de subterráneos a la Ciudad de Buenos Aires y a días de la tragedia de Once, entrevisté al secretario general de los metrodelegados, Beto Pianelli, donde charlamos sobre transporte y kirchnerismo.

¿Por qué cree que algunas declaraciones oficiales sobre la tragedia de Once ponen el foco sobre la responsabilidad de los trabajadores?
Nosotros tenemos una responsabilidad civil. Pero hay algo perverso. Se trabaja con una estructura que no es la correcta, llevando a un montón de tipos que no tienen otra alternativa que viajar así. Si algo anda mal, como el famoso “freno largo”, al conductor lo tenés que sacar. Pero si estás en Morón con mil quinientos tipos arriba, sabés que el tren que viene atrás trae otros mil quinientos, y decís “hay que bajarse”, te queman el tren. Entonces tratás de llegar a la terminal como se pueda.

Por eso le preguntaba qué lectura hacía de estos discursos.
Los trabajadores hemos sido los más responsables. Venimos haciendo las denuncias sistemáticamente. Ahora tienen que hacerse responsables los empresarios, y hay pruebas suficientes de que no lo son. El transporte es un servicio público. Si se lo quiere poner en función del lucro, nunca van a brindar un buen servicio. (...)

¿Se puede saldar la disputa con Pablo Micheli en torno a la CTA?
No hay vuelta atrás. Aunque mañana el Gobierno gire a la derecha, vamos a seguir teniendo diferencias: nosotros vemos este trayecto como progresivo, ellos como regresivo. Acá hablan de menemismo: yo ganaba 435 mangos en el subte y alquilaba una casa que salía quinientos, laburando ocho horas. Hoy gano siete mil, pago 1800 y trabajo seis. La peleamos, claro. Pero en el kirchnerismo si vos la peleás y la ganás, te levantan la mano y te dicen: ganaste. Con Fernando de la Rúa si ganabas, no importaba.

# 9 | Federico Pinedo y el eterno problema del armado nacional del PRO
30 de junio de 2012
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Con mi compañero Manuel Barrientos iniciamos, un poco en broma y un poco en serio, la campaña "Por una derecha con biblioteca". Uno de nuestros referentes es Federico Pinedo, jefe del bloque macrista en la Cámara baja. Este reportaje me gusta porque, a pesar de que lleva un año de publicado, demuestra una sorprendente actualidad.
Meses atrás, usted admitió a esta revista que el desafío del PRO no estaba “tan lejos como 2015 sino en 2013”. ¿Qué avances hubo en ese sentido?
(Piensa) El año que viene va a ser importante porque allí las fuerzas opositoras van a tener que demostrar cuáles están en condiciones de organizar una alternativa de poder. El PRO no es un partido testimonial, ideológico, es un partido de poder: queremos ganar la elección para transformar a la Argentina desde el gobierno. Por eso, 2013 es central, y ponemos mucho énfasis en los grandes padrones, es decir, la franja del centro de la Argentina.

¿Qué expectativas tiene para 2013?
Vamos a hacer una gran elección en Santa Fe, con Miguel Del Sel; deberíamos ganar la Ciudad de Buenos Aires; hacer una buena elección en la provincia de Buenos Aires; lograr una buena elección en Mendoza, donde estamos asociados al Partido Demócrata y a sectores del justicialismo no kirchnerista; y entre todos los aliados tenemos que construir una alternativa fuerte en Córdoba. Eso compone el setenta y pico por ciento del electorado en la Argentina. En el resto, dependemos de los acuerdos que hagamos con fuerzas locales. Lo que hay que hacer es encontrar referentes representativos en el interior que quieran ir a una propuesta nacional y no ir a hacer colonización desde Buenos Aires.

Hubo algunas provincias, como Entre Ríos, donde el PRO estuvo cerca de quedar como una fuerza testimonial.
Sí, siempre uno comete errores y quiere correr más rápido de lo que dan las patas. Pero tenemos que construir alianzas que estén en condiciones de ganar en 2015. Aunque espero que en Entre Ríos tengamos representantes locales ya para el año próximo.

¿Qué espera que pase en la provincia de Buenos Aires si Gabriela Michetti finalmente no se presenta en ese distrito?
No es evidente, para ninguno de nosotros, qué conviene hacer en la provincia. Creo que Gabriela tiene un perfil más vinculado al trabajo en la Ciudad: demostró que lo puede hacer y que lo hace bien. Si fuera a la provincia sería una gran candidata, como demuestran las encuestas, pero tengo serias dudas de que quiera presentarse como candidata a gobernadora en 2015. Y si no lo fuera, nos quedaría un hueco dudoso. No es obvio lo que tiene que hacer Michetti, ni para la Argentina ni para el PRO. No es que si va para un lado está todo bien y si va para el otro está todo mal. Si pensamos sólo en nosotros, nos equivocamos.

¿Son ciertas las encuestas que le dan un 20 por ciento de intención de voto en la provincia?
Algunas un poquito menos.

En caso de que Michetti no se presente, ¿cuáles son las alternativas? ¿Qué hay de los contactos con Sergio Massa?
Hay dirigentes que son “simpáticos” para los demás, que tratan bien al resto. ¿Quién se lleva mal con Scioli o con Massa? Nadie. Ahora bien, no tengo mucha idea de qué es lo que hará, y no creo que sea candidato en 2013 porque es intendente de Tigre. Parto de la base de que tenemos que construir alternativas realistas, y veo tanto a Scioli como a Massa dentro del kirchnerismo.

# 8 | Roger Waters: paradojas del espectáculo político
23 de marzo de 2012
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De vez en cuando está bueno despuntar el vicio y escribir sobre temas más livianos. La entrada fue originalmente concebida en este blog y ante una pequeña crisis de cierre la adapté para publicar en la revista.
Finalmente, el tema de la figura de Roger Waters. El antibelicismo a secas que profesa el músico de 68 años es coherente con su postura de liberal de izquierda, lectura que uno quizá no elegiría para explicar el mundo. Al menos su intención no es abstractamente humanista sino explícitamente política. Waters hoy es un ícono pop y lo sabe, pero no por eso deja de considerar el espectáculo que integra como parte de la basura de este mundo. Para decirlo en términos noventosos: si Bono es “Heal the world”, aquella melodía progre de Michael Jackson, Waters es el “Here we are now, entertain us” de Nirvana. La imagen es inequívoca: el tipo que hacia el final del show aniquila a su audiencia con una ametralladora.

# 7 | José María Arancedo, el sucesor de Bergoglio
7 de enero de 2012
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Fue el candidato del consenso para suceder a Jorge Bergoglio al frente de la Conferencia Episcopal. Este "radical moderado" me recibió en la sede del Episcopado a días de haber sido elegido y un año antes del sorpresivo nombramiento de Bergoglio como sucesor de Benedicto XVI. Creo que fue la entrevista más larga que dio a la prensa.
Su antecesor en el cargo, Jorge Bergoglio, tuvo algunos cortocircuitos con el gobierno del ex presidente Néstor Kirchner.
Más allá de sus chisporroteos, la relación siempre fue institucionalmente respetuosa. La Iglesia debe tener con el poder político una actitud de autonomía, por un lado, y de cooperación, por el otro. No somos políticos opositores ni oficialistas.

En su mensaje navideño, usted hizo una encendida defensa de “la vida por nacer”. ¿Cómo observa la Iglesia Católica los distintos proyectos sobre la interrupción del embarazo?
Como argentino, como sacerdote y como hombre de Iglesia me duele que, en estos momentos, la Argentina no esté valorando en toda su dimensión el respeto a la vida naciente. Donde hay vida creo que hay que callarse, no partir de un derecho absoluto de libertad. (...)

Años atrás otros proyectos sociales enfrentaron a la Iglesia con el Gobierno. ¿Éste es un límite?
El aborto es un límite.

# 6 | Marco Enríquez-Ominami: la batalla de Chile
5 de mayo de 2012
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El mérito de haber conseguido que le hablara a Debate es todo de Cecilia Escudero, la gran editora de Internacionales que tiene la revista. Ambos lo entrevistamos en el Alvear Palace. Enriquez-Ominami es un tipo inteligente y su propuesta es bien rupturista en el marco de un sistema político que pide a gritos una reforma.
¿Qué balance hace de los dos años de gobierno de la derecha en Chile, luego de las dos décadas de la Concertación?
Creo que la presidencia de Piñera es el quinto gobierno de la Concertación. Es una administración que potencia una sociedad donde la demanda y la libertad individual están más garantizadas que la oferta y la igualdad; donde existe una desconfianza radical hacia las instituciones y una confianza absoluta en el individuo. Entonces, es idéntico a lo que teníamos antes. Aunque ahora el panorama se agudice en razón de que el lenguaje político del gobierno es liberal o neoliberal en extremo. Pero en términos de políticas sustantivas, Piñera y la Concertación son lo mismo. Por este motivo, en Chile, hoy la izquierda y la derecha son puras etiquetas sin contenido. Vivimos en el país más desigual de la OCDE, en el continente más desigual del mundo y en el más sangriento sin guerras del globo. Los chilenos vivimos en una sociedad donde no hay universidades públicas y gratuitas. Me pregunto en qué momento gobernó la izquierda. (...)

En Chile, las concesiones para transmitir televisión se otorgaron de manera indefinida.
¡Eso es un escándalo! Soy el único que lo ha denunciado. Pero el asunto es aún más grave. Hay una licencia indefinida que la Iglesia Católica obtuvo gratuitamente en los años 60. Y cuando llegó la TV digital, con la posibilidad de revisar la duración de las concesiones, se obstruyó el debate.

¿Cómo fue aquel episodio?
Era diputado por el Partido Socialista, el de Salvador Allende, se supone que laico, ¿no? Entonces, en el marco de la discusión por la TV digital en el Parlamento, pregunté por qué los socialistas íbamos a pasar a la historia como los imbéciles que volvieron a entregar el espectro indefinido al Vaticano. Ahí ya estaba defendiendo la república laica. ¡Lo mínimo! Pero quien impulsaba esta política, el ministro de Telecomunicaciones de Chile, René Cortázar Sanz, del gobierno de Michelle Bachelet, me decía que no fuera ingenuo, que debíamos llevarnos bien con el arzobispo, con la Iglesia. Dos cosas tremendas ocurrieron después, que yo mismo había advertido en su momento. Primero, la Iglesia vendió el 62 por ciento de su concesión a un privado, es decir, lucró con algo público. Segundo, al día siguiente de que Cortázar Sanz dejara el cargo de ministro, comenzó a trabajar en el canal católico por el que había peleado la concesión. 

# 5 | El escenario para Clarín
2 de junio de 2012
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Empecé a investigar el proyecto de Ley de Medios Audiovisuales desde su misma concepción, mientras cursaba Políticas y Planificación, la cátedra de Guillermo Mastrini y Martín Becerra en la Facultad de Ciencias Sociales. Cubrí extensamente el tema para Página/12 y para cuando llegué a Debate la batalla judicial en torno a la constitucionalidad de la ley estaba al rojo vivo. Sin embargo, más de un recién llegado tomaba cada fallo como definitivo. Por eso, mi objetivo para este informe de tapa, allá por junio del año pasado, fue parar la pelota y definir los escenarios futuros, sin mala fe ni optimismos desmedidos. Hablé con la gente de Afsca, pero también entrevisté a Martín Etchevers, gerente de Comunicaciones Externas de Grupo Clarín. Y por supuesto a Martín Becerra y Gustavo Arballo, fuentes ineludibles si se trata de entender de qué va todo esto. Si leen la cabeza de la nota, van a ver que podemos decir, con orgullo, que a pesar del clima oficial festivo tras el fallo de la Corte del 22 de mayo, relativizamos ese escenario y le pusimos paños fríos al tema del 7D. El tiempo nos daría la razón.
En otras palabras, la Corte le dijo al conglomerado que si quiere seguir demorando la ley deberá conseguir que la Justicia la declare inconstitucional, un objetivo más difícil que el simple pedido de “no innovar”. ¿Esto significa que el Grupo deberá comenzar a desprenderse de sus licencias en diciembre? Debate consultó a representantes de la empresa, funcionarios de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) y especialistas en la materia. Todos negaron que las ventas vayan a comenzar antes de fin de año. A diferencia de multimedios como Vila-Manzano -que admiten públicamente que “hoy lo único que queda es cumplir la ley”-, Clarín parece decidido a agotar la batalla judicial, ahora en torno al fondo de la cuestión, que según algunos cálculos podría extenderse hasta 2015.

# 4 | Gabriela Michetti: basta de comparar todo con la crisis de 2001
17 de diciembre de 2011
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Cuando se prende el grabador, Gabriela Michetti se larga a hablar. Mucho. De todos los temas. Se va por las ramas, vuelve, se entusiasma. La grabación de esta entrevista, con la ayuda de mi viejo grabador Sony de cassette, duraba más de una hora: las últimas preguntas se las hice en uno de los ascensores del Congreso, minutos antes que entrara al recinto a votar. Edité algunas puteadas (a Michetti le gusta putear), pero creo que suman los reportajes que son, más bien, charlas sobre política.
Desde el PRO se insiste sobre una supuesta falta de “políticas de Estado” a nivel nacional. ¿En qué se basa esta idea?
Si se hiciera una lectura larga, de 1990 a 2009, de una cuestión central como la lucha contra la pobreza, se vería que en Brasil bajó el cincuenta y pico por ciento; en Uruguay, el cuarenta y pico; en Chile, el sesenta y pico. En la Argentina bajó apenas el seis por ciento.

Quizá la lectura del electorado no sea la de los veinte años, sino más corta. Que tome como referencia la crisis de 2001.
Seguro. En el corto plazo, los datos del kirchnerismo son buenos, pero siguen hablando de “crecimiento”. 2001 no puede ser más el dato de medición.

# 3 | Santiago O'Donnell: el valor de la información
30 de septiembre de 2011
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Como dije más arriba, la entrevista con Santiago O'Donnell en aquel bar sobre Juan de Garay fue la primera nota que hice para Debate. No hablamos tanto del libro, ni de Wikileaks, como de periodismo. Hacia allí derivó la charla, y así lo transcribí.
¿Qué pensaba mientras escribía el libro?
Traté de no priorizar las consecuencias públicas de lo que escribía. De hecho me parecía suficientemente difícil editar y dar una imagen de lo que pasaba en la embajada como para ponerme a pensar qué significaba todo eso.

De todas maneras, entre los miles de cables y el producto final hubo un necesario proceso de selección, si bien más amplio que el que hicieron los diarios.
Tengo criterios políticos pero traté de privilegiar el criterio periodístico: pensar qué es de interés para la mayor cantidad de gente posible y que la ficha caiga donde tenga que caer. Es mi respuesta a esta “batalla” que se está dando: me parece que el periodismo no tiene que tomar parte en la batalla sino aportar elementos para que el debate se pueda dirimir de la manera más informada y virtuosa posible.

¿Cómo se logra eso?
Creo que alguien tiene que mostrar para que después la gente se pueda pelear con elementos importantes. Si nadie muestra nada, la pelea termina siendo una guerra de clisés, eslogans y discursos huecos. La discusión es más rica si se da en base a información. Ahí tiene que estar el aporte. Si todos somos los iluminados que le dicen a la gente lo que tiene que pensar y nadie se ocupa de exhibir o producir información, el debate público se empobrece.

# 2 | Javier Auyero y la "paz social"
12 de noviembre de 2011
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Los comunicadores decimos muchas cosas sobre los pobres. La mayoría de las veces, nuestras intervenciones parten del total desconocimiento y deberían guardarse para aquel sketch del programa Sin Codificar llamado "Hablamos sin saber". "¿Paz social para quién?", me pregunta Auyero. Tiene razón. Retrocedo. Escucho. La de Auyero es una de mis entrevistas favoritas.
¿Qué sucede con la acción colectiva en este momento?
Veo mucha organización y participación, lo que no hay es mucha beligerancia. Pero eso no quiere decir que los sectores populares estén sentados en su casa: participan de un comedor, están en un taller...

Pero todavía no se expresa en una acción directa masiva.
Las preocupaciones han cambiado y no hay un repertorio listo para dar cuenta de esas demandas. Hoy la preocupación central de la enorme mayoría de la gente con la que trabajamos es la falta de infraestructura básica y la violencia. Si bien el discurso de la inseguridad lo dominan las clases medias, la inseguridad ciudadana afecta a los que están más abajo en el orden sociopolítico. La preocupación de los vecinos con los que charlamos es que un “transa” le mate al hijo, que le violen a una hija en la esquina, que le peguen al chico a la salida de la escuela. Hoy un chico de ocho años promedio en estos barrios vio a un muerto en la calle. En ese sentido, el primer cordón del conurbano se parece más al Bronx de los ochenta que a un lugar donde hay empleo y crecimiento económico. Pero en torno a esa preocupación parece ser muy difícil organizar las redes ya que, justamente, como la gente tiene miedo se retrae en sus casas.

¿Qué papel juegan los imaginarios colectivos? El clima de crisis y de falta de salida de 2001 terminó en revuelta, pero en 2011 el descontento se traduce en una cierta paz social…
Habría que pensarlo un poco más en voz alta. ¿Paz social para quién? En el año 2001, los sectores medios no tenían paz social: había cortes de ruta, caos en las calles, gente que protestaba… El tema es que hoy tampoco hay paz social, al menos en los barrios que investigamos. Te puedo dar datos de los lugares donde se están matando a tiros. Entonces es una falta de paz social entre los más destituidos. Lo mágico es que esta violencia parece no moverse, porque al estar los sectores populares tan segregados, la violencia queda localizada allí.

# 1 | Que no siempre gane la banca
20 de septiembre de 2012
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En agosto de 2012, Debate dejó de salir todas las semanas. Por aquellos días, y en medio de una reorganización general del diseño y los procesos de trabajo, nos encargaron la preparación del primer número mensual de la revista, con un informe de tapa en torno al negocio de los juegos de azar en Argentina. Para ello entrevisté a empresarios, dirigentes, sindicalistas, funcionarios y legisladores; aprendí sobre las regulaciones y leyes provinciales; entendí cómo funcionan (y quién controla) los sistemas de premios de las máquinas tragamonedas; y me hice mis viajes a La Plata en plena crisis por el pago de aguinaldos en provincia de Buenos Aires (lo que había disparado, en primer lugar, la búsqueda de ingresos extra por parte del gobierno de Daniel Scioli y las amenazas del mariottismo de una potencial estatización del juego). A todo eso le sumamos una nota sobre el juego en las provincias (a cargo de Ignacio Portes) y una excelente crónica desde el Trilenium que escribió Malena Azcona. Fue una de las investigaciones más completas jamás publicadas sobre el tema.
Aquí entra en escena Boldt. Durante décadas, la empresa de Ángel Tabanelli se había limitado a brindar servicios de impresiones de seguridad para bancos, pero en mayo de 1993 un decreto de Duhalde la puso al frente de un programa de implementación de terminales online para el tipo de quiniela Club Keno Bonaerense.
Así, sin licitación pública y por medio de contratación directa, la empresa se hizo cargo de la captación de apuestas en más de tres mil quinielas de la provincia. Dos años más tarde, Duhalde amplió este acuerdo exclusivo para que la firma también instalara máquinas tragamonedas en los casinos bonaerenses y Boldt comenzó a llevarse hasta un cuarenta por ciento de las utilidades producidas por todos los slots de la provincia. “Adjudicar en forma directa es algo normal en el juego”, se defendió Ángel Tabanelli en una entrevista concedida semanas atrás a El Cronista Comercial.
Junto a la Sociedad Comercial del Plata (SCP), en 1999 inauguraron el Trilenium, “el casino más grande de Latinoamérica”. Ubicado en Tigre, arrancó con sesenta mesas de juego y 1.500 máquinas electrónicas. Según el acuerdo vigente, la recaudación de los juegos de paño iba para el Estado provincial pero el cincuenta por ciento de las utilidades brutas de las máquinas quedaban en la empresa.
El socio de Boldt en el Trilenium era Santiago Soldati, un ícono empresarial de la década menemista que había participado en varias privatizaciones y oficiaba de cara visible del Tren de la Costa. Juntos lograron una concesión por diez años y una cláusula de exclusividad en un radio de 150 kilómetros, con una empresa creada ad hoc que había presentado un capital inicial de sólo doce mil pesos.
Pero las desprolijidades no terminaban allí: el Instituto preveía para la empresa adjudicataria una rentabilidad de 75 millones de pesos anuales reconociendo una inversión total de setenta millones. Según estos cálculos, Boldt se embolsó en un año toda la inversión prometida y finalizó ese primer contrato con nueve años de ganancia pura.

Waterworld martes, 2 de abril de 2013



Crédito de la foto: Alfredo Martinez

Me seduce bastante poco la idea de elegir dos o tres nombres propios a los cuales endilgarles la responsabilidad por lo ocurrido esta madrugada. La batalla de figuras ejecutivas alienta las chicanas, por lo que me parece más fructífero repasar algo básico: los habitantes de una ciudad con presupuesto e ingresos per cápita como Buenos Aires no podemos estar con el culo en la mano ante cada "tormenta fuerte" que ocurre en el ámbito de la CABA. Mucho menos, que un temporal en esta ciudad deje seis muertos. Si esto es responsabilidad de la actual gestión o de las anteriores, me escapa -y, en última instancia, no me importa. Las autoridades que hoy hablaron de tantos "milímetros por hora" o de la supuesta "tormenta del siglo" no hacen más que contribuir a una imagen de un estado precivilizatorio, prepolítico. Yo hago mi laburo, todos los días. Pero algunas personas con sueldos muy altos y elevados grados de responsabilidad política parecen más preocupados en "cómo comunicar" (una excusa o la magnitud de una tragedia) que en trabajar.
A ellos: a laburar y a callarse la boca.

El Papa y Karl Marx jueves, 14 de marzo de 2013


























A mediados de noviembre de 1848, Cavaignac había enviado a Civita Vecchia una flota de guerra para proteger al papa, tomarlo a bordo y conducirlo a Francia. El Papa debía bendecir a la República honesta y asegurar la elección de Cavaignac para la presidencia. Con el Papa, Cavaignac quería captar al clero, con el clero a los campesinos y con los campesinos a la presidencia. (...) Antes de restaurar al Rey, había que restaurar el poder que consagra a los reyes. Abstracción hecha de su realismo: no hay Papa sin la antigua Roma sometida a su poder temporal y, sin papa, no hay catolicismo; sin catolicismo no hay religión francesa y sin religión, ¿qué sucedería a la antigua sociedad francesa?
La hipoteca que el campesino posee sobre los bienes celestes garantiza la hipoteca que el burgués posee sobre los bienes de los campesinos.

Karl Marx (1850), Las luchas de clases en Francia, Buenos Aires, Claridad, 2008, pp. 110-111


Ser periodista político en Clarín martes, 16 de octubre de 2012

Diario sobre Diarios, 16 de octubre

El miércoles pasado se celebró en el diario Clarín una reunión entre los periodistas de la sección El País y los tres máximos responsables de la redacción: Ricardo Kirschbaum, Ricardo Roa y Julio Blanck, según pudo establecer el DsD de dos fuentes del matutino. Quien planteó la necesidad de realizar el cónclave fue el nuevo jefe de la sección, Walter Curia, quien venía recibiendo diversas inquietudes de los periodistas sobre el ejercicio de la profesión y el futuro del holding.
Ante los tres jefes, los periodistas plantearon su preocupación por lo que podría pasar en el Grupo Clarín luego del “7D”, en especial en el diario. Dijeron además que se estaba trabajando en un clima extremadamente tenso por lo que esperaban de la empresa algún nivel de reconocimiento.
Todos los planteos fueron respondidos por los tres responsables, quienes se mostraron comprensivos por la situación que viven los periodistas en el día a día. “Sin duda es el peor momento histórico para ser periodista de Clarín”, admitió Kirschbaum. De todas formas, dijeron que lo mejor que se puede hacer desde el diario es no caer en provocaciones del oficialismo. Y aseguraron que el matutino está experimentando un alza en las ventas, en especial los domingos.
Algunos colegas cuestionaron “la cantidad de institucionales” (notas sin valor informativo que se publican por mero interés empresarial) que se editan en la sección a lo largo de la semana. Mientras que también advirtieron que “muchas veces hay noticias que son importantes pero que por ser favorables al Gobierno se ningunean”. Los jefes consideraron que se trata de consideraciones opinables y que lo importante es que se brinde buena información.
Los cronistas de la sección El País pidieron además por la atención de algunos “temas salariales”, pero Kirschbaum les pidió que para ello se haga una reunión específica, ya que la idea de ese cónclave era discutir sobre la problemática política. Antes, el editor general les había dicho con sorna a los periodistas: “Por favor, sean precisos cuando le transmitan esta reunión a Diario sobre Diarios”.
Así, durante una hora y cuarto, periodistas y editores estuvieron dialogando y haciendo catarsis. Las fuentes consultadas por DsD señalaron que “fue una buena reunión”. Y valoraron la gestión de Curia ante los responsables del matutino.