Cuatro datos positivos de la eleccion miércoles, 24 de agosto de 2011

Un punteo que escribí el 15 de agosto, a horas de finalizadas las primarias.
Discutamos matices en los comentarios.

1. No hay escenario de ballotage con la derecha
2. No hay un claro segundo que pueda llamar a una polarizacion "voto útil" tipo el votemos-a-Carrio-para-que-no-gane-Cristina de 2007
3. Entró el Frente de Izquierda con más de medio millón de votos; la izquierda vuelve a tener el peso electoral/legislativo de 1999-2003. Esperemos que esta vez lo aprovechen.
4. Binner está en alza y puede haber una "final de progresistas" en octubre

¿Por qué nos concentramos en Libia? lunes, 22 de agosto de 2011


















Slavoj Zizek: Lo que pasó en Egipto no solo fue auténticamente democrático sino además un llamado a la justicia económica. Y aun así, lo que encuentro más interesante es que los egipcios y otros africanos están demostrando algo mucho más importante: aunque en occidente nuestro sueño oficial presupone la democracia occidental, en el fondo no queríamos que los otros se convirtieran como nosotros. Hasta ahora la reacción racista clásica de los europeos occidentales fue que nos encantaría que los árabes se hicieran democráticos pero ¡ey!... son primitivos. La única forma en la que podés levantar a las masas es con fundamentalismo religioso o con nacionalismo antisemita. Entonces ahora obtuvimos exactamente lo que deseábamos: un levantamiento secular, que en algunos casos incluso elimina las divisiones religiosas (coptos y musulmanes rezando juntos en Egipto). Pero en lugar de felices, estamos ansiosos. "¿A dónde va a llevar todo esto?". No sólo tenemos una prueba de que nuestra desconfianza en el potencial democrático árabe es falsa, pero lo que es más importante, también quedó probado que la democracia es universal, no solo nuestra. Tratamos desesperadamente de leer lo que queremos en los eventos que ellos quieren llevar adelante.

Ahora debemos repensar eventos viejos, como la revolución islámica en Irán. Ahora está claro que la revolución de 1979 no fue simplemente un golpe de Estado fundamentalista. Debemos recordar que durante más de un año y medio hubo una dura lucha internacional que permitió la llegada al poder de los clérigos fundamentalistas. Esa revolución también fue una explosión emancipadora, que ahora regresa a través del Movimiento Verde y Musaví. Esa es la lección más valiosa: debemos salir de este círculo donde nuestras opciones son el liberalismo pro-occidental o el fundamentalismo religioso. Y aquí viene el eje central: ¿por qué ahora nos concentramos en Libia? Porque permite volver a normalizar la crisis. Encaja en nuestros clásicos clichés occidentales. Gadafi es un líder loco, uno de los ejes del mal, etcétera. Sabemos dónde nos paramos. Podemos traducir esto en términos de la vieja batalla anti-fundamentalista, y entonces los medios pueden dejar de hablar de lo que está pasando en Bahréin, donde el ejército saudí está interviniendo directamente en otro país para aplastar una lucha democrática como la de Egipto. ¿Dónde está Obama en este caso, dónde están los líderes occidentales? Mi única esperanza es que este movimiento llegue hasta el final. Y el nombre del final es claro: Arabia Saudita.

Greek Left Review: Debo agregar que esta idea de la re-normalización tiene también otra cara y es que Libia le dio a las potencias occidentales la posibilidad de volver a hablar, como en los noventa, de "intervenciones humanitarias", que venían en picada debido a las catástrofes de Irak y Afganistán. Ahora, lo que Sarkozy, Cameron y -quizás en menor medida- Obama nos dicen es que estamos ahí para salvar civiles. Este tipo de retórica cosmopolita puede ahora reorganizar o reestructurar el campo ideológico en torno a la imagen de Occidente como un poder humanitario.

Costas Douzinas: Pero el movimiento popular encuentra sus límites cuando las bombas caen y la gente muere. ¿Cómo debemos encarar este problema?

Slavoj Zizek: En Libia la situación está objetivamente mezclada. No creo que tengamos aquí un caso claro y simple. No tengo ninguna simpatía por Gadafi, pero de todas formas no creo que lo que está pasando en Libia sea lo mismo que en Egipto o en otras partes. No podemos decir que se trata solo y simplemente de un tirano malo opuesto al pueblo. Hay muchísimas tensiones, como relaciones tribales, y es por ello que occidente adora este escenario, tal como le gustaba el mismo fenómeno en la ex Yugoslavia. No es política, sino tribus que se enfrentan entre sí. Lo único que podemos hacer es simplemente ignorar Libia, dejarla de lado. Para mí lo que está pasando en Egipto es mucho más importante.

Publicado en Greek Left Review el 28 de marzo de 2011. 
Traducción propia con la ayuda de juannoart.

Luces y sombras del modelo educativo chileno miércoles, 17 de agosto de 2011

Comparto la nota que publiqué hoy en el suplemento Clarín Educación. Click para agrandar.

"Salvador, este es tu amigo Augusto" viernes, 12 de agosto de 2011

A propósito de los países que progresan y practican diálogo y consenso.



Dos niños del jardín infantil "Copito de nieve" de la comuna Cerrillos, disfrazados de Salvador Allende y Augusto Pinochet, son abrazados por el presidente de la República Sebastián Piñera en el Palacio de La Moneda.

Foto © UPI / Israel Chávez

Mensaje del presidente a los niños jueves, 11 de agosto de 2011

























La Tercera, 11 de agosto de 2011
Piñera dice que "nada es gratis en esta vida" y que la educación no puede ser gratis para todos

Los condenados de la tierra martes, 9 de agosto de 2011

Tres de tales salvajes, ignorantes de cuanto habría que costar a su dicha y reposo el conocimiento de las corrupciones de aquí (¡tristes de ellos, que, dejándose engañar del ansia de novedades, abandonaron su dulce cielo para ver el nuestro!), estuvieron en Ruán en tiempos en que el difunto rey Carlos IX se hallaba en esa población. Hablóles el rey buen rato. Se les hicieron ver nuestra pompa y maneras, y la disposición de una ciudad importante. Tras esto, alguien les preguntó qué habían encontrado más admirable. Tres cosas respondieron, y mucho siento haber olvidado la tercera, aunque recuerdo las otras dos. Dijeron ante todo que hallaban muy extraño que tantos hombres barbudos, corpulentos y armados (debían referirse a los suizos de la guardia del rey) se sometiesen a obedecer a un niño, y que no se eligiera más bien a uno de ellos para el mando. Luego, como en su lengua se llaman a los hombres "la mitad", los unos de los otros, expusieron que habían adviertido que existían entre nosotros personas llenas y hartas de toda clase de comodidades, mientras sus mitades mendigaban por las puertas, demacrados por el hambre y la pobreza. Y lo que asombraba a aquellos extranjeros era que esas miradas menesterosas tolerasen tal injusticia y no asiesen a los otros por el cuello y les quemaran sus casas.

Michel de Montaigne (1595), Ensayos I, Buenos Aires, Orbis, 1984, p. 160
















Londres, 9 de agosto de 2011
© AP / PA / Lewis Whyld

¿Y si se cierran los bancos? lunes, 8 de agosto de 2011

























por Justin Rowlatt
BBC, 06-08-2011

Islandia no parece un país en medio de una crisis.

En mi primer día allá, el sol brillaba y en el centro de Reikiavik las tiendas y boutiques, cafés y restaurantes estaban llenos. De hecho, Reikiavik se veía como cualquier otra próspera ciudad del norte europeo.
Sin embargo, Islandia fue el país que recibió el golpe más fuerte cuando se disparó la crisis económica de 2008. Y su recuperación es la razón por la cual el país se presenta ahora como un modelo alternativo para lidiar con la deuda que acosa a tantas economías en la actualidad.

Los bancos islandeses quebraron de una manera espectacular, pero en vez de inyectarles millones de dólares de los contribuyentes para reforzarlos, Islandia sencillamente los cerró.

Sus deudas eran tan enormes que, sinceramente, el país no tenía mucha opción. No obstante, fue una estrategia radical. Islandia efectivamente le dijo a los acreedores "váyanse al diablo". Deudas externas fueron canceladas, incluyendo US$8.000 millones en depósitos de ahorradores británicos y holandeses. Al proceso se le ha llamado "Quebrándose para recuperarse".

La gente por encima de los bancos

Como dice la municipalidad, Reikiavik es la capital más norteña del mundo, y en esta crisis algunos la proponen como modelo.

El presidente islandés está convencido de que la estrategia está funcionando. Cuando me reuní con él en su austera mansión en una imponente lengua de tierra que sobresale en una bahía en las afueras de Reikiavik, Ólafur Ragnar Grímsson recita una serie de estadísticas económicas impresionantes.

Me contó que la economía está creciendo más rápido que la de la mayoría de los países europeos, y con un déficit presupuestario en el sector público menor. El desempleo está bajando e Islandia acaba de conseguir mil millones de dólares con intereses favorables en el mercado internacional.

Pero la estrategia de Islandia abarca más que sólo reorganizar su sector bancario, me dice el mandatario. Se trata también de afirmar la voluntad del pueblo sobre las instituciones financieras. "En Europa hay un conflicto entre la voluntad democrática de la gente y los intereses de los mercados financieros", señalo Grímsson con mucha seriedad, inclinándose sobre su escritorio antiguo. Para él, si Europa no defiende la democrácia, el proyecto europeo no tiene sentido.

Las dos caras de la corona

Islandia desolló las funestas advertencias de desastre inminente que disparaban las agencias de calificación crediticia y otras instituciones, recordó el presidente, y el país está bien, aseguró. Tener su propia moneda le trajo ventajas y problemas a los islandeses en la crisis.

La implicación es clara: los demás países deberían seguir el ejemplo de Reikiavik.

Pero Islandia contaba con un arma clave en su armería que no está disponible en otras endeudadas naciones europeas: su propia moneda -la corona islandesa-. Y, cuando los bancos colapsaron, lo mismo le pasó a la corona.

Esa es la principal razón de que haya tanto movimiento en Reikiavik. Los precios efectivamente se redujeron a la mitad para la mayoría de los turistas. La capital islandesa pasó de ser una de las ciudades más caras del mundo a, bueno, sólo un poquito cara.

Pero como Gunnar, el taxista que me recogió en la mansión presidencial, me explicó, el colapsó de la corona le costó caro a los islandeses.

Virtualmente todo lo que se vende aquí es importado así que cuando la moneda se devaluó, los precios de todo -desde autos hasta materiales de construcción, pasando por los alimentos- se infló. Al mismo tiempo, los sueldos bajaron.

Fue un apretón tremendamente doloroso, me dijo Gunnar, que se sintió aún peor por el hecho de que durante los años de auge muchos islandeses fueron seducidos para que sacaran préstamos en monedas extranjeras y sus cuotas se doblaron o triplicaron. "Nunca lograré pagar mis deudas", me dijo Gunnar. "Es mejor abandonarlas y dejar que me embarguen la casa".

Atrapados por la deuda

Gunnar parecía resignado a la pérdida, y es sólo uno de los miles de islandeses en esa situación. En una modesta oficina, en las afueras de Reikiavik, conocía a otro de ellos, Guomundur Andri Skulason.

Skulason asegura que ni los bancos ni el país han salido de la bancarrota. A diferencia de Gunnar, no se resigna, así que fundó una asociación de deudores para luchar por sus derechos.Skulason citó las cifras del banco central que revelan que 25.000 hogares están atrasados con sus deudas. Eso es casi un 25% de todos los hogares en el país. En marzo pasado, el ministro de Finanzas dijo que realmente era el 40% de los hogares, me dijo.

Las hipotecas y otros préstamos representan una gran parte de los activos de los nuevos bancos que Islandia creó de las ruinas de los viejos. Skulason piensa que cuando los islandeses se den cuenta de que nunca podrán pagar sus deudas, las abandonarán. Y entonces se hará el verdadero ajuste de cuentas.

"Yo no creo que Islandia se escapó de sus problemas", dijo. "Este país y sus bancos todavía están en la bancarrota".

La vigilia del vikingo

El vikingo que fundó Islandia ahora vigila su banco.

De regreso a la ciudad, subí a una colina azotada por el viento que se encuentra en el centro de Reikiavik, para ver de cerca la magnífica estatua de Ingólfur Arnarson, el primer colono de Islandia. Se mantiene erguido, con su ropaje vikingo, al lado de la proa de su barco, con una enorme espada al lado.

En el pasado, podía ver sin ningún obstáculo las feroces aguas del Atlántico norte, en dirección a la costa de Groenlandia. Pero ya no. El poderoso vikingo ahora observa desde las alturas una fortaleza cuadrada y negra. El feo edificio es la sede del Banco Central de Islandia.

Al parecer, a pesar de todos esfuerzos de Islandia, no es fácil escaparse de la trampa de la deuda. Que el vikingo Ingólfur vele sobre el banco quizás es más pertinente de lo que parece a primera vista.

Son tiempos difíciles para Piñera sábado, 6 de agosto de 2011


















La agenda del gobierno para sortear la crisis
La Tercera, 06-08-2011

El fin de semana pasado, todos los ministros, subsecretarios, seremis y parlamentarios de la Alianza recibieron el mismo correo electrónico. El email -enviado desde La Moneda- contenía la última parte del discurso que el Presidente Sebastián Piñera pronunció el martes 26 de julio en el aniversario de La Segunda. La idea del gobierno era unificar el mensaje oficialista en torno a una nueva agenda, que, según afirman en Palacio, representa un cambio en el sello de gobierno: la prioridad por el crecimiento económico y el salto al desarrollo también contemplará ahora -mediante un paquete de reformas y medidas- el combate a las desigualdades y a los abusos contra los consumidores.

Ese día, Piñera leyó su discurso desde un block de notas, donde plasmó de su puño y letra lo que venía conversando con un grupo de ministros, asesores y su círculo familiar y de amigos más cercanos. Así, el Presidente intentaba encontrar una respuesta a un diagnóstico de malestar ciudadano. Este comenzó a asomarse tras la aprobación de HidroAysén y se reforzó con las movilizaciones estudiantiles que comenzaron en mayo y en la sostenida caída en las encuestas que experimentó el gobierno desde marzo pasado.

Ambos elementos explotaron con más fuerza el pasado jueves, poniendo a prueba la incipiente agenda que buscaba instalar el gobierno. Estudiantes secundarios y universitarios desataron una severa crisis de orden público y expresaron su rechazo a la propuesta educacional del Ejecutivo. La encuesta del Centro de Estudios Públicos, en tanto, marcó los peores índices de aprobación (26%) y rechazo (53%) presidencial desde 1990. A esto se sumó un factor nuevo, que hasta fines de esta semana no era aquilatado con precisión en el gobierno: la inestable situación de la economía mundial, que ese día comenzaba a repercutir con fuerza en la Bolsa santiaguina. (...)

La suma de episodios llevó a Piñera a la convicción de que lo que estaba en entredicho era el camino que se había trazado para su gobierno. Que el nivel de 15 mil dólares de ingreso per cápita en el que se encuentra Chile no era suficiente para alcanzar el desarrollo si las desigualdades seguían acentuándose. Una idea que plasmó en su intervención del 26 de julio, en el aniversario del diario La Segunda, a partir de la frase pronunciada por Enrique Mac Iver en su discurso ante el Ateneo en 1900: "Me parece que no somos felices".

"Los chilenos ya no toleran los grados excesivos de desigualdad que han cruzado a nuestra sociedad durante tanto tiempo", dijo el Presidente, quien dio a entender que ya no sólo había que mirar el modelo norteamericano, sino también el "desarrollo integral" de naciones europeas, "ese selecto y pequeño club de países sabios que han logrado compatibilizar democracia, desarrollo, igualdad y paz". (...)

Hora de pasar al ataque jueves, 4 de agosto de 2011
























Santiago de Chile, 4 de agosto de 2011
© AP / Roberto Candía

La eficacia de un relato político-religioso miércoles, 3 de agosto de 2011

... sobre el terreno fértil de la nueva economía Néstor Kirchner insertó, con el oportunismo de los líderes, un relato político-religioso adecuado, cuya síntesis expresó con estas palabras, que fijaban un trayecto y un tempo: estamos yendo, paso a paso, del Infierno al Purgatorio. El discurso contenía un elemento central de las teodiceas religiosas: la explicación del sufrimiento del justo y la asignación de culpas a los responsables del mal. Los argentinos fueron absueltos, el poder económico condenado. Nada más pertinente para el trágico final de la convertibilidad, cuando las empresas despidieron masivamente personal y los bancos se quedaron con el dinero de los ahorristas.

Eduardo Fidanza en La Nación, 03-08-2011

Un pantallazo a la ley de medios audiovisuales




















Ana Manfrinatto me entrevistó para Open Business Latin America acerca de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Recupero mis respuestas a modo de un conciso resumen sobre el origen, las características y el estado actual de la ley de medios.

La nueva Ley de Medios habla de la democratización y la universalización de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. ¿A través de cuáles medidas planteadas por la ley se intentará democratizar y universalizar el acceso a la información y comunicación?

FP: Lo primero que hay que tener en cuenta es que esta ley de medios audiovisuales reemplaza la anterior norma sobre radiodifusión de 1980, sancionada durante la última dictadura militar. De acuerdo con aquella, sólo podían acceder a licencias las organizaciones con fines de lucro y había un férreo control sobre contenidos. Sucesivas reformas vía decretos durante los gobiernos neoliberales de Carlos Menem (1989-1999) y Fernando de la Rúa (1999-2001) levantaron algunas de las prohibiciones que pesaban sobre lo que se podía decir en radio y televisión, pero aumentaron el carácter privatizador del sistema al permitir a un mismo licenciatario tener hasta 24 licencias en todo el país. Al mismo tiempo, el gobierno intentó privatizar el canal estatal y se mantuvo bloqueado el acceso a nuevas licencias televisivas. Las nuevas radios, en tanto, sólo recibieron permisos provisorios otorgados por decreto o por resoluciones del Comité Federal de Radiodifusión (COMFER), el organismo encargado de la radiodifusión, intervenido por el gobierno desde 1984.

A comienzos de 2004, una serie de organizaciones sociales comenzaron a impulsar una campaña a favor de los “21 puntos básicos por el derecho a la comunicación”. Varios de esos reclamos fueron recogidos en 2008 por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner e incorporados a un proyecto de ley presentado en el Congreso. Luego de un extenso debate –que incluyó foros en todo el país en donde se escuchó la voz de actores privados, organizaciones sociales e independientes–, la norma fue sancionada por amplias mayorías en ambas cámaras del Congreso (diputados y senadores) y cobró vigencia el 10 de diciembre de 2009.

¿Qué cambia con la nueva ley?

FP: En primer lugar, se reserva un tercio del espectro radioeléctrico para organizaciones sin fines de lucro, en consonancia con las recomendaciones de la Relatoría de Libertad de Expresión de la ONU. Otra de las medidas anti-monopólicas establece que una misma persona jurídica no podrá tener más de diez licencias de televisión abierta o radio en todo el país, ni más de tres en una misma zona de cobertura; además, los operadores de TV por cable no podrán funcionar en más de 24 ciudades. También se instalan cuotas mínimas de producción nacional e independiente, para fomentar la industria local, y se limita la publicidad al interior de los programas. Por último, la autoridad de aplicación de esta norma (el antiguo COMFER, hoy Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, AFSCA) deja de ser intervenida y pasa a tener una composición más plural, de acuerdo a mayorías y minorías legislativas.

En cuanto a la adecuación a internet, la ley se propone regular todos los “servicios de comunicación audiovisual” (contra las “emisiones sonoras y de televisión” de la anterior norma) y el artículo 4° detalla que ahora incluye “la radiodifusión televisiva, hacia receptores fijos, hacia receptores móviles así, como también servicios de radiodifusión sonora, independientemente del soporte utilizado, o por servicio satelital; con o sin suscripción en cualquiera de los casos”. Las interpretaciones legislativas son diversas, pero algunos especialistas aseguran que dentro de esta nueva regulación entrarían las radios por internet.

¿Cómo ves el proceso en el cual está la ley de medios?

FP: Es un sano signo de estos tiempos que se haya decidido discutir un tema tan espinoso como la regulación de la radiodifusión, que se tiende a identificar apresuradamente con la censura. En Argentina, y durante muchos años, los medios de comunicación estuvieron acostumbrados a presionar a los gobernantes para recibir leyes cada vez más favorables a sus intereses. La supuesta “desregulación” (que el especialista Guillermo Mastrini considera más bien una “re-regulación”: nuevas herramientas legales que favorecen a las empresas) terminó creando grandes imperios mediáticos que, como probó el caso de News of the World, terminan teniendo más poder que los propios gobiernos.

La nueva ley argentina, que respetó los principales lineamientos de la ONU y la UNESCO y propone medidas anti-monopólicas como las que hay en el Primer Mundo, fue discutida y atacada por los medios afectados en una verdadera batalla por el significado.

Cuando estos grupos y los políticos que los apoyaban perdieron la pelea en el Congreso, intentaron trabar la norma con distintas medidas judiciales. Una de ellas, presentada por el diputado opositor Enrique Thomas, suspendió la ley hasta junio de 2010, cuando un fallo unánime de la Corte Suprema ordenó restablecerla. Otras medidas solicitadas por privados consiguieron “congelar” algunos artículos puntuales (como el límite a la publicidad o la exigencia de un mínimo de producción propia) para los demandantes. Pero tal vez el mayor obstáculo a la real concreción de la ley es la demanda del Grupo Clarín –principal grupo de medios del país– en contra del artículo 161, aquel que establece un plazo de un año para que los grandes grupos se desprendan de las licencias “excedentes” (aquellas por encima del tope permitido por ley). Es decir que hasta el momento el principal imperio mediático del país –estimaciones de la AFSCA indican que tendría más de doscientas licencias– permanece inmune a los efectos “desconcentradores” de la ley. La medida también podría llegar al máximo tribunal a fin de año.

¿Qué cambia para mejor?

FP: Un poco lo que expliqué en el recorrido de la ley: se termina el control sobre contenidos, se garantiza el acceso a entidades sin fines de lucro, y se impulsa la producción nacional y la programación independiente. Me parece que es una buena manera de marcar reglas claras, con un amplio consenso político y social, para los próximos veinte o treinta años.

¿Qué puede empeorar o ser malinterpretado?

FP: Quedaría por aprobar alguna medida que explique de dónde van a salir los fondos para que las radios y canales del interior puedan producir programas propios. De otra manera, se condena a los medios más chicos a trabajar con el (escaso) ingreso publicitario que puedan recibir, lo que los coloca en inferioridad de condiciones para competir con los principales medios de Buenos Aires. Por último, debería completarse un llamado a concurso público (licitación) para la asignación de nuevas frecuencias, de manera tal de evitar la discreción de la AFSCA.


Autor de la última foto: Gustavo Facci. Licencia Creative Commons.

Macri en calzoncillos o el error de lectura del progresismo lunes, 1 de agosto de 2011













Nuestra idea predominante y espontánea de la identificación es la de imitar modelos, ideales, fabricantes de imagen: es notorio (en general desde la perspectiva condescendiente "madura") cómo los jóvenes se identifican con héroes populares, cantantes, actores de cine, deportistas... Esta noción espontánea es doblemente engañosa. En primer lugar, la característica, el rasgo con base en el cual nos identificamos con alguien, habitualmente está oculto -no es necesariamente una característica encantadora.

Si no damos la importancia debida a esta paradoja podemos llegar a graves errores de cálculo político; recordemos únicamente la campaña presidencial austríaca de 1986, con la controvertida figura de Waldheim en el centro. Empezando por el supuesto que Waldheim atraía votantes a causa de su imagen de gran hombre de estado, los izquierdistas se dedicaron a probar al público en su campaña que no sólo Waldheim era un hombre con un pasado sospechoso (probablemente implicado en crímenes de guerra), sino también un hombre que no estaba preparado para enfrentar su pasado, un hombre que evadía las preguntas cruciales que se le hacían con respecto a ese pasado, en suma, un hombre cuyo rasgo característico era el rechazo a "contemplar" su pasado. Lo que los izquierdistas pasaron por alto es que era precisamente este rasgo con el que la mayoría de los votantes centristas se identificaban. La Austria de posguerra es un país cuya existencia misma está basada en un rechazo a "contemplar" su tramático pasado nazi -al demostrar que Waldheim evitaba la confrontación con su pasado se destacaba el rasgo de identificación preciso de la mayoría de los votantes.

La lección teórica que hay que aprender de esto es que el rasgo de identificación puede ser también una cierta falla, debilidad, culpa, del otro, de modo que cuando destacamos la falla podemos reforzar la identificación sin saberlo. La ideología derechista, en particular, es experta en ofrecer a la gente la debilidad o la culpa como un rasgo de identificación (...)

Slavoj Zizek (1989), El sublime objeto de la ideologia, México, Siglo XXI, pp. 147-148