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Tout est corrompu: a propósito de Número Cero miércoles, 24 de junio de 2015



















My morning papers got the scores,
the human interest stories, and the obituary
Bad Religion, Stranger Than Fiction


That's the press, baby. The press! And there's nothing you can do about it.
Ed Hutcheson (Humphrey Bogart) en Deadline - USA 



El autor de Apocalípticos e integrados está cada vez más en el bando apocalíptico. Y no sólo porque por estos días es noticia por su crítica a las redes sociales ("el drama de Internet es que ha promovido al tonto del pueblo al nivel de portador de la verdad", dijo este mes en una charla en Turín): el mayor indicio de que Umberto Eco se ha vuelto resistente al clima de época ya podía encontrarse en su última novela, Número Cero.

***

Novella menor, por su extensión (unas doscientas páginas) y por su tema: un periódico ficticio en la Milán de principios de los noventa, elaborado por una pequeña redacción a la que se le da la orden de chantajear y difamar.

La pregunta que surge de inmediato, antes que profundicemos en la premisa, es si esta mordaz crítica es vista como tal por el público masivo (y no puede sino ser masivo un libro cuya primera edición en Argentina tira 50.000 ejemplares). ¿Curados de espanto? Puede que sí: la hipótesis que lanzamos en estas líneas es que años de batalla cultural post Ley de Medios han dejado al lector local promedio más cerca de pensar lo que ya sabe cualquier redactor de un diario argentino de mediados de la segunda década del siglo XXI: que Eco "no hace más que decir, más o menos intensamente, lo que vivimos cotidianamente". La cita es de Castoriadis, quien (à propos de Muerte de un viajante) explicaba el mayor problema al que se enfrentaba la literatura contemporánea, a saber, que "ya no hay ningún polo de no-absurdo al cual pudiera oponerse para revelarse fuertemente como absurdo. Es lo negro pintado sobre lo negro."

Veamos: Colonna, el protagonista, recibe una extraña propuesta a sus cincuenta años: convertirse en redactor en jefe de Domani, un diario que, en realidad, jamás vera la luz del día, pero que cumplirá con el rol de su accionista: presionar y manipular al poder. Partiendo del (correcto) diagnóstico de que muchos diarios se equivocan al limitarse a contar lo que todo el mundo sabe (porque lo dijo el noticiero de la noche anterior), Domani se propone abrir cada número con una investigación especial. Claro que pronto queda claro en qué consisten estas famosas investigaciones: dossiers e informes sobre poderosos enfrentados al Commendatore, el accionista de referencia.

Tal vez sea adecuada la descripción de Guillermo Rodríguez en el Huffington Post (hablando de la muerte del periodismo...). Lo que hace el autor italiano, dice Rodríguez, es colocar al periodismo en la mesa de operaciones. "Lo disecciona lentamente, sí, pero en vez de despojarlo de los tumores malignos que lo están liquidando, se los muestra al lector, los vuelve a colocar en el mismo lugar y procede a cerrar el cuerpo enfermo."

En el medio, algunas de las viejas pasiones de Eco: su crítica a la telefonía celular, su deleite con juegos de traducciones y hasta una teoría alternativa sobre la muerte de Mussolini (que bebe mucho de los cruces entre Kafka y Hitler de Respiración artificial). Y luego, la resignación: "yo me vuelvo a mis traducciones del alemán y tú a tu revista para coiffeurs pour dames y salas de espera de los dentistas. Y qué más, una buena película por la noche, los fines de semana aquí en Orta. Y al diablo todo lo demás".

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Marcha de periodistas frente a sus propias redacciones al grito de: Je suis Colonna. Eso sí sería noticia.

Euros al jamón lunes, 27 de octubre de 2014



















¿Por qué un empresario español con una compañía de juegos multinacional con negocios en todo el mundo y dueño de los dos mejores casinos de Capital querría vender su participación a un empresario argentino que solo buscaba competir con él en el mismo mercado? La misma pregunta se hicieron muchos el día en que Lao Hernández permitió el ingreso de Cristóbal López en el negocio de los casinos flotantes a cambio de un “negocio” a futuro: su participación en el Casino de Rosario.
Aunque esto sería como empezar por el final. ¿Qué sucedió antes? Un conflicto sindical hizo que los casinos flotantes cerraran sus puertas, provocando pérdidas millonarias por minuto, y una precisa (y llamativa) inspección de la AFIP en la Aduana en momentos en que ingresaba al país el presidente de la compañía española en un avión privado con quinientos mil euros sin declarar envueltos en jamones ibéricos. Luego de este episodio, Cristóbal se asoció con Cirsa.
Retomemos la historia desde el principio. Jueves 14 de diciembre de 2006. Lao Hernández aterriza en el aeropuerto Jorge Newbery en un vuelo privado de Executive Airlines proveniente de España, que había hecho escala en Recife. Viaja con él su jefe de seguridad, Fermín Ferrán. Personal de la Aduana revisa los bolsos y encuentra, dentro de regalos navideños, quinientos mil euros sin declarar.
“Cuando los bolsos de los ejecutivos pasaron por los escáneres, los agentes aduaneros detectaron que había dinero. Entonces los abrieron y hallaron 130.000 euros. Después revisaron las cajas que supuestamente tenían regalos navideños y, oculto entre los objetos, hallamos el resto”, explicó a Clarín Gustavo Mignone, director de la Aduana Metropolitana. La ley aduanera es muy clara: cuando la suma supera los diez mil dólares, el viajero debe declararlos. Los españoles no lo hicieron.
Santiago Blanco Bermúdez, apoderado de la firma, fue el encargado de dar su curiosa versión de los hechos.
—¿No es demasiado llevar para un viaje medio millón de euros? ¿No es más cómoda la tarjeta de crédito o la chequera?—le preguntó Página/12.
—Puede ser demasiado para una persona como usted o como yo, pero no para un multimillonario que, además, puede ir a ciudades que no estén bancarizadas. Imagínese que tienen que cargar combustible y pueden sufrir diversas contingencias en el camino, como un problema de salud, que tendrán que afrontar.
Bermúdez se refirió a un error del personal de tripulación “que no sabía que ese equipaje debía quedar a bordo”. El dinero fue incautado pero las patas de jamón se llevaron la peor parte: fueron destruidas por personal del Senasa, ya que está prohibido el ingreso de alimentos de origen animal o vegetal.
Lao, en tanto, respondió las preguntas del juez en lo Penal Económico Jorge Brugo, argumentó una molestia estomacal, se subió a su avión particular y voló a España. Él también compartiría su particular versión de lo sucedido.
“Siempre que viajo llevo dinero en efectivo por si surge algún imprevisto de tipo, por ejemplo, sanitario, o si, por ejemplo, tengo que llenar el tanque del avión en el que viajo. ¿Sabe cuánto cuesta llenar el depósito del avión? Pues mucho dinero, y hay que pagar al contado, ¿eh?”, se justificó. “Siempre en diciembre suelo llevar algunos regalos a mis directivos en la Argentina, Santo Domingo, Panamá... Para ellos eran las cestas. Pero ¿de verdad cree alguien que yo necesito esconder quinientos mil euros en la Argentina? ¡Pero si tengo allí dos negocios que me dan sesenta millones de euros de beneficios al año!”
¿Tuvo algo que ver Cristóbal López, quien luego entraría a su negocio? El patagónico lo niega. “Yo también fui víctima [de la requisa]. En ese vuelo, Lao me traía un jamón de Jabugo para comer durante las fiestas.”

(*) NB: Una versión anterior de esta entrada, siguiendo información contenida en el portal El Confidencial, consignaba erróneamente que Joaquín Agut figuraba entre los viajeros al aeropuerto Jorge Newbery. El portal El Confidencial ha corregido la noticia, por lo que hacemos lo propio con el párrafo citado.

Biblioteca domingo, 20 de mayo de 2012





















































Sin duda hablo a veces de cosas que han tratado mejor y con más verdad los maestros de los respectivos oficios. Yo aquí me limito a ensayar mis facultades naturales y no las adquiridas, y quien me coja en ignorancia nada hará que no me haya alegado yo; y añado que no estoy satisfecho de ellos. Quien ande en busca de ciencia, cójala donde se aloje, que yo no profeso tenerla. Estas son solamente mis fantasías, con las que no pretendo hacer conocer las cosas, sino hacerme conocer yo. Quizá ciertas materias me sean conocidas alguna vez, o quizá me lo hayan sido ya, según la fortuna me lleve o haya llevado allí donde son sabidas; pero no me acuerdo, porque, si soy un hombre de algunas lecturas, lo soy de nula memoria.

Michel de Montaigne, Ensayos (1595)


Comparto aquí con ustedes un resumen de mi modesta biblioteca, aclaración hecha de que algunos de los trabajos periodísticos, así como la mayor parte de mis libros de ficción, quedaron en la casa de mis viejos. Una lista sin pretensión de exhaustividad de algunos de mis libros favoritos podría contener los siguientes títulos:

No ficción
A sangre fría (Truman Capote)
All That Is Solid Melts Into Air: The Experience of Modernity (Marshall Berman)
Arguably. Essays by Christopher Hitchens (Christopher Hitchens)
Contra la interpretación (Susan Sontag)
Cuadernos de arte, literatura y ciencia (Leonardo Da Vinci)
El Imperio (Ryszard Kapuscinski)
El sentido social del gusto (Pierre Bourdieu)
El siglo (Alain Badiou)
El siglo soviético (Moshe Lewin)
El dieciocho brumario de Luis Bonaparte (Karl Marx)
Ensayos (Michel de Montaigne)
Eros y civilización (Herbert Marcuse)
Goodbye cinema, hello cinephilia (Jonathan Rosenbaum)
La era de la Revolución (Eric Hobsbawm)
Las luchas de clases en Francia (Karl Marx)
Los cínicos no sirven para este oficio (Ryszard Kapuscinski)
On the road (Jack Kerouac)
Orientalism (Edward W. Said)
Qué hacer (V.I. Lenin)
Quiénes son los amigos del pueblo y cómo luchan contra los socialdemócratas (V.I. Lenin)
The indispensable Chomsky (Noam Chomsky)
Visión de Paralaje (Slavoj Zizek)

No ficción local
Almirante Cero (Claudio Uriarte)
Escenas de la vida posmoderna (Beatriz Sarlo)
La intimidad como espectáculo (Paula Sibilia)
La izquierda en la Argentina (Javier Trímboli)
Los otros (Josefina Licitra)
Qué País (Martín Caparrós, comp.)
París 68 (Nicolás Casullo)
Una luna (Martín Caparrós)
Wiki Media Leaks (Martín Becerra y Sebastián Lacunza)

Ficción
A sus plantas rendido un león (Osvaldo Soriano)
Alice's Adventures in Wonderland / Through the Looking-Glass (Lewis Carroll)
Cicatrices (Juan José Saer)
Death of a salesman (Arthur Miller)
El Aleph (Jorge Luis Borges)
El almuerzo desnudo (William Burroughs)
El benefactor (Susan Sontag)
El proceso (Franz Kafka)
El tercer hombre (Graham Greene)
Ensayo sobre la ceguera (José Saramago)
Frankenstein (Mary Shelley)
Hollywood (Charles Bukowski)
La conjura de los necios (John Kennedy Toole)
La vida breve (Juan Carlos Onetti)
La vuelta al mundo en ochenta días (Julio Verne)
Memorias de Adriano (Margarite Yourcenar)
Nueve cuentos (J. D. Salinger)
The catcher in the rye (J. D. Salinger)
The Turn of the Screw / The Aspern Papers (Henry James)


Y por supuesto el escudo de Polonia, arriba de la valija de póker.

Dos impugnaciones a Sarlo martes, 13 de septiembre de 2011

Cuando tenga un poco más de tiempo pienso reseñar el comentado libro de Beatriz Sarlo, La audacia y el cálculo, que terminé de leer hace unas horas.

La obra tiene toda la apariencia de ser un libro por encargo y lleva como subtítulo "Kirchner 2003-2010", aunque del ex presidente habla bastante poco en comparación con las páginas que la intelectual le dedica a Facebook, Twitter, 678, el conflicto agrario, los blogs o Nacha Guevara. Parece escrito a las apuradas, se repite a sí mismo, pero aún así es -junto con Argentinismos de Martín Caparrós- el best-seller más polémico del año, en el mejor sentido de la palabra.
Claro que, al igual que Caparrós, la crítica de Sarlo comete algunos groseros errores de lectura histórica y para muestra estas dos pequeñas apostillas.


Página 205:
A diferencia de los radicales, los peronistas "se meten" con los medios, los favorecen, los acosan o los cortejan, fundan medios y los financian.
Sarlo olvida que en la época de Alfonsín todos los canales abiertos menos el 9 pertenecían al Estado y era más gubernamentales que la criticada TV Pública del kirchnerismo. Y la distribución de la pauta oficial, ya discutida por entonces. Y el (otro) diario oficialista Tiempo Argentino.

Página 171:
Duhalde encaró el camino de salida [de la crisis], armó acuerdos parlamentarios, eligió un ministro de Economía no improvisado, practicó la moderación, hasta que la policía, en un episodio oscuro, asesinó a los militantes Kostecki [sic] y Santillán
Este no merece mayores comentarios. Sólo llama poderosamente la atención le separación absoluta que Sarlo traza entre Eduardo Duhalde y la brutalidad policial (en especial la de la bonaerense, de aceitada inspiración duhaldista en todos los años en los que el lomense gobernó la provincia). Relean la oración y díganme si no es la pintura de un estadista "moderado" sorprendido por un cuerpo extraño y asesino.

Eso por ahora.

Adquisiciones sábado, 16 de julio de 2011

























Transference, de Spoon
All That Is Solid Melts into Air, de Marshall Berman
Goodbye Cinema, Hello Cinephilia: Film Culture in Transition, de Jonathan Rosenbaum

Y felices vacaciones de invierno para mí.

Bibliografía para cambiar el mundo jueves, 24 de marzo de 2011


por Fietta Jarque en Papeles Perdidos, 19-03-2011

Marx Lounge es una sala de un rojo intenso, silenciosa, con una larga mesa llena de libros y unos sillones que invitan a quedarse, a leer, a pensar. El artista chileno Alfredo Jaar ha dispuesto esta instalación en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (Sevilla) para hacer visible una selección personal de libros, en torno al eje del pensamiento marxista publicados, en su mayoría, en las últimas décadas. Porque, después de la caída del Muro de Berlín y del fracaso del comunismo, las ideas de Karl Marx continúan incitando ensayos, actitudes y debates entre los intelectuales más lúcidos de nuestra época.

"Todos nos alegramos de que el comunismo, el opresivo estalinismo, se acabara en 1990. Pero veinte años después nos estamos dando cuenta de que el Estado de Bienestar también ha llegado a su fin", dice Slavoj Zizek. ¿Hay soluciones? Lo que viene a continuación es la bibliografía que se despliega en Marx Lounge que nos han facilitado los organizadores. Según Jaar, en ella se contienen todas las ideas necesarias para cambiar el mundo actual. Quien no se anime a leerla toda, encontrará seguramente abundantes y apasionantes títulos para despertar la mente.


Bibliografía de Marx Lounge

Bruce Ackerman: Antes de que nos ataquen.
Theodor W. Adorno: Crítica de la cultura y Sociedad II; Minima Moralia; Crítica de la cultura y sociedad, vol.1; Teoría estética.
Giorgio Agamben: Profanaciones; Homo Sacer. El poder soberano y la muda vida; Medios sin fin; La comunidad que viene; Ninfas; Lo abierto; El choque de los fundamentalismos.
Tariq Ali: Conversaciones con Edward Said; Miedo a los espejos; Bush en Babilonia. Louis Althusser: Marx dentro de sus limites.
Samir Amin: El virus liberal.
Mario Amoros Quiles: Compañero presidente.
Benedict R. Anderson: Bajo tres banderas.
Jon Lee Anderson: Che Guevara.
Perry Anderson: Spectrum: De la derecha a la izquierda en el mundo de las ideas.
Hannah Arendt: Hombres en tiempos de oscuridad; Tiempos presentes; Karl Marx y la tradición del pensamiento político occidental; Eichmann en Jerusalén.
Giovanni Arrighi: El largo siglo XX.
Marc Augé: Los no lugares; Ficciones de fin de siglo.
Alain Badiou: El concepto de modelo; El siglo; Segundo manifiesto por la filosofía.
Mijail Bakunin: Dios y el estado.
Paul Barry: Ser ciudadano.
Georges Bataille: La oscuridad no miente; El límite de lo útil.
Jean Baudrillard: Crítica de la economía política del signo; El crimen perfecto; La guerra del Golfo no ha tenido lugar; La ilusión del fin; Cultura y simulacro.
Zygmunt Bauman: Miedo líquido; La cultura como praxis; Vidas desperdiciadas; El arte de la vida; Mundo consumo; Vida líquida; Trabajo, consumismo y nuevos pobres; El tiempo apremia; Modernidad y holocausto; Identidad; Europa: una aventura inacabada; Libertad; La globalizacion.
Ulrich Beck:La sociedad del riesgo; Un nuevo mundo feliz; Qué es globalizacion; Generación global; El dios personal.
Ulrich Beck y Elisabeth Beck-Gernsheim: El normal caos del amor.
Antony Beevor: La guerra civil española.
Miguel Benasayag y Edith Charlton: Esta dulce certidumbre de lo peor.
Juan Benet: El aire de un crimen; Volverás a Región; Otoño en Madrid hacia 1950.
Seylalas Benhabib: Reivindicaciones de la cultura.
Walter Benjamin: Crítica de la violencia.
Peter L. Berger y Thomas Luckmann: Modernidad, pluralismo y crisis de sentido.
Alexander Berkman: El abc del comunismo libertario.
Isaiah Berlin: Karl Marx.
Marshall Berman: Aventuras marxistas.
Hakimtaz Bey: Zona temporalmente autonoma.
Jacques Bidet y Gérard Duménil: Altermarxismo.
Pierre Bourdieu: Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción; Contrafuegos; La dominación masculina; Autoanálisis de un sociólogo.
Gerald Brenan: El laberinto español.
Robert Brenner: La economía de la turbulencia global.
Judith Butler: Mecanismos psíquicos del poder.
Massimo Cacciari: El ángel necesario; Geo-filosofía de Europa.
Hernando Calvo Ospina: Colombia, laboratorio de embrujos.
Elias Canetti: Masa y poder.
Noam Chomsky: El gobierno en el futuro.
Pierre Clastres: Sociedad contra el estado.
Daniel Cohn-Bendit: Qué hacer.
Paul Collier: El club de la miseria.
Guy Debord: Comentarios sobre la sociedad del espectáculo; El planeta enfermo; La sociedad del espectáculo.
Regis Debray: Introducción a la mediología.
Gilles Deleuze: Conversaciones; derrames entre el capitalismo y la esquizofrenia.
Gilles Deleuze y Felix Guattari: Rizoma; Mil mesetas, capitalismo y esquizofrenia.
Jacques Derrida: Márgenes de la filosofía; Universidad sin condición.
Terry Eagleton: Ideología: Una introducción; El sentido de la vida; Los extranjeros.
Jon Elster: Tuercas y tornillos.
Modesto Emilio: Venezuela 10 años después.
Friedrich Engels: El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado.
Hans Magnus Enzensberger: Migajas políticas; ¡Europa, Europa!; Conversaciones con Marx y Engels; El perdedor radical; En el laberinto de la inteligencia.
Jesus Espasandin Lóopez y Pablo Iglesias Turrion (coords.): Bolivia en movimiento.
Daniel Feierstein: El genocidio como práctica social.
Feyerabend: Revocaciones filosóficas.
Norman G. Finkelstein: La industria del holocausto.
Viviane Forrester: Una extraña dictadura.
Michel Foucault: Sobre la Ilustración; El orden del discurso; El pensamiento del afuera.
Nancy Fraser: Escalas de justicia.
Ronald Fraser: Recuérdalo tu y recuerdalo a otros.
Eduardo Galeano: Patas arriba. La escuela del mundo al revés; Las venas abiertas de América Latina; Vagamundo y otros relatos; Días y noches de amor y de guerra.
Julio García Camarero: El decrecimiento feliz y el desarrollo humano.
Nestor García Canclini: Diferentes, desiguales y desconectados.
Marc Gavalda Palacin: Viaje a Repsolandia: pozo a pozo, por la Patagonia y Bolivia.
Susan George: Informe Lugano; El pensamiento secuestrado; Sus crisis, nuestras soluciones.
Paul Ginsborg: Así no podemos seguir.
Juan Goytisolo: Coto vedado; Ella, elle.
Antonio Gramsci: Bajo la mole; Las maniobras del Vaticano.
Ger Groot (ed.): Adelante, ¡contradígame!
Fredric Gros: Foucault. El coraje de la verdad.
Boris Groys: Bajo sospecha.
Felix Guattari: Plan sobre el planeta.
Suelu Rolkik: Micropolítica: cartografías del deseo.
Sergio Guerra y Alejo Maldonado: Historia de la revolución cubana.
Diego Guerrero: Un resumen completo de El capital, de Marx.
Ernesto “Che” Guevara: Diario de Bolivia.
Pepe Gutiérrez-Álvarez: Un ramo de rosas rojas y una foto.
David Harvey: La condición de la posmodernidad.
Robert Harvey: Los libertadores.
Guy Hermet: Populismo, democracia y buena gobernanza.
Fernando Hernández Sánchez: Guerra o revolución.
Diego Hidalgo: Europa globalización y unión monetaria.
Tom Hodgkinson: Cómo ser libre; Elogio de la pereza.
John Holloway: Cambiar el mundo sin tomar el poder.
Fredric Jameson: Documentos de cultura, documentos de barbarie; Las semillas del tiempo; Una modernidad singular.
Robert Kagan: El retorno de la historia y el fin de los sueños.
Mary Kaldor: La sociedad civil global: una respuesta a la guerra.
Ryszard Kapuscinski: El sha o la desmesura del poder; El emperador; Ébano; Cristo con un fusil al hombro; Los cínicos no sirven para este oficio; El imperio; La jungla polaca; Un día más con vida.
Claudio Katz: Las disyuntivas de la izquierda en América Latina.
Naomi Klein: No logo; La doctrina del shock.
Mijail Koltsov: Diario de la guerra de España.
Dirk Kruijt: Guerrillas.
George Lakoff: Puntos de reflexión.
Maurizio Lazzarato: Por una política menor.
Lenin: El Estado y la revolución.
Primo Levi: Trilogía de Auschwitz.
Gilles Lipovetsky: La tercera mujer; La sociedad de la decepción; La era del vacío; El imperio de lo efímero; El crepúsculo del deber; La felicidad paradójica.
Gilles Lipovetsky y Sebastien Charles: Los tiempos hipermodernos.
Enrique Líster: Nuestra guerra.
Karl Lowith: Max Weber y Karl Marx.
Manuel Lucena Giraldo: Naciones de rebeldes.
John Lynch: Las revoluciones hispanoamericanas.
J. F. Lyotard: La condición postmoderna.
Michel Maffesoli: Iconologías.
Herbert Marcuse: El hombre unidimensional.
Juan Marsé: Si te dicen que caí.
Salvador Martí i Puig y David Close: Nicaragua y el FSLN 1979-2009.
Jesús Manuel Martínez: Salvador Allende.
Karl Marx: Escritos de juventud sobre el derecho; Elogio del crimen; A propósito de la cuestión judía; Los debates de la dieta renana; La crisis del capitalismo; El capital; La ideología alemana; La España revolucionaria; Manuscritos de economía y filosofía.
Karl Marx y Friedrich Engels: Manifiesto comunista.
Javier Moro: Senderos de libertad.
Bernat Muniesa: Libertad, liberalismo democracia.
Jean Luc Nancy: La mirada del retrato.
Mary Nash: Rojas. Las mujeres republicanas en la guerra civil.
Antonio Negri: Movimientos en el imperio; La fábrica de porcelana.
Antonio Negri y Michael Hardt: Imperio.
Andreu Nin: La revolución española (1930-1937).
Martha C. Nussbaum: Sin fines de lucro.
Arcadi Oliveres: ¡En qué mundo vivimos!
Luis Ortega: Yo soy el Che.
Amos Oz: Contra el fanatismo.
Thomas Paine: Derechos del hombre.
Peter Pal Pelbart: Filosofía de la deserción.
Raj Patel: The value of nothing.
Thomas Pogge: La pobreza en el mundo y los derechos humanos.
Muruchi Poma: Evo Morales.
Paul Preston: La guerra civil española.
Ignacio Ramonet: Fidel Castro. Biografia a dos voces.
Jacques Ranciere: El desacuerdo. Politica y filosofía.
Gerald Raunig: Mil máquinas.
Jeremy Rifkin: La civilizacion empática; El fin del trabajo.
Eduardo Romero García: Migraciones, fronteras y capitalismo.
Marc Saint-Upéry: El sueño de Bolívar.
Rafael Sánchez Ferlosio: El Jarama.
Yoani Sánchez: Cuba libre.
Jean Paul Sartre: El existencialismo es un humanismo.
Saskia Sassen: Una sociología de la globalización; Territorio, autoridad y derechos.
Cayo Sastre: McMundo.
José María Seco y Rafael Rodríguez: ¿Por qué soy de izquierdas?
Ramón J. Sender: Réquiem por un campesino español.
Richard Sennett: La corrosión del carácter; El respeto; La cultura del nuevo capitalismo.
Jean Serroy y Gilles Lipovetsky: La cultura-mundo. Respuesta a una sociedad desorientada.
Peter Singer: Ética práctica; Repensar la vida y la muerte; Compendio de ética; desacralizar la vida humana; el presidente del bien y del mal.
Peter Singer y Jim Mason: Somos lo que comemos.
Spain Rodríguez: Che, una biografia gráfica.
Gayatri Chakravorty Spivak: ¿Pueden hablar los subalternos?; Muerte de una disciplina.
Pablo Suero: España levanta el puño.
Paco Ignacio Taibo II: Ernesto Guevara, también conocido como el Che.
Goran Therborn: Ciencia clase y sociedad.
Reiner Tosstorff: El POUM en la revolució espanyola.
Alain Touraine: La mirada social.
Leon Trotsky: Terrorismo y comunismo.
Mario Vargas Llosa: Sueño y realidad de América Latina.
Paul Virilio: El accidente original; El cibermundo. La política de lo peor.
Simone Weil: La condición obrera.
Jonathan Wolff: Filosofía política. Una introducción.
Yves C. Zarka (ed.): Deleuze político.
Slavoj Zizek: El sublime objeto de la ideología; Repetir Llenin; Bienvenidos al desierto de lo real; Sobre la violencia; Lacrimae Rerum; En defensa de la intolerancia; Mirando al sesgo; Cómo leer a Lacan.
Slavoj Zizek, Sebastian Budgen y S. Kouvelakis: Lenin reactivado.
Slavoj Zizek, Eric L. Santner y Kenneth Reinhard: El prójimo.

Reseña: "Visión de Paralaje", de Slavoj Zizek sábado, 21 de marzo de 2009



Visión de paralaje
Slavoj Žižek
Fondo de Cultura Económica, 2006



El esloveno Slavoj Žižek es una de las mentes jóvenes más importantes de la actualidad. Desde su irrupción en la escena internacional con El sublime objeto de la ideología (1989) –una obra clave que reformulaba el problema de lo ideológico a partir de los aportes del psicoanálisis–, se ha dedicado a iluminar distintos aspectos del arte, el psicoanálisis y la filosofía, a partir de Lacan, Hegel y los más variados ejemplos de la cultura popular. Su obra, como la de todo buen filósofo, no se propone brindar respuestas, sino mejorar las preguntas.

Visión de paralaje es su trabajo más ambicioso, en el que se aproxima a algunos de los debates cruciales de nuestra era con el fin de contribuir a una reconstrucción de la teoría crítica a través de tres grandes capítulos: filosofía, ciencia y política.

¿Qué es la paralaje? Déjenme explicarlo a través de un ejemplo. ¿Ubican las cámaras compactas? Como bien sabemos, lo que el fotógrafo ve en ellas a través del visor no coincide con la imagen capturada a través del objeto de la cámara. Este aparente desplazamiento del objeto observado debido al cambio de posición del observador es lo que se denomina la paralaje. ¿Cuál sería, entonces, el “verdadero” objeto? En términos del viejo debate objetivista-subjetivista, no hay “una” realidad única que nos permita afirmar “éste es el objeto” (real, positivo)… pero tampoco hay “múltiples realidades” que convivan pacíficamente en un Todo que sería, apenas, la suma de éstas. Justamente, dice Žižek, “lo Universal como tal es el sitio de un insoportable antagonismo”: no es posible una “síntesis” entre las dos. ¿Hasta acá me siguen? Pues bien: Žižek aplica esta noción a lo que Jameson llama las grandes oposiciones binarias: sujeto vs. objeto, materialismo vs. idealismo, economía vs. política. Éstas son distintas formas de nombrar esta brecha de paralaje: sus tensiones e inconmensurabilidades son indispensables para el pensamiento productivo –siempre y cuando no creamos que la verdad reside “en algún punto intermedio”; es decir, siempre y cuando perpetuemos la tensión y la inconmensurabilidad en lugar de intentar de paliarla o conciliarla.

¿Qué significa esto en términos de una filosofía crítica? Que debemos tener en cuenta la “irreducible dualidad” de, por un lado, los procesos socioeconómicos que tienen lugar en la realidad así como, por el otro, su proceso político ideológico. Una visión marxista clásica hubiese supuesto que el dominio de la política es estéril, apenas un teatro de sombras. ¿Pero qué pasaría si ese teatro de sombras fuese, justamente, crucial a la hora de transformar la realidad? En tal caso, aunque la economía sea el verdadero sitio y la política un teatro de sombras, la principal lucha debe ser dada en la política y en la ideología.

Esta lucha es un Universal combativo que Žižek opone a toda una corriente desarrollada en los últimos tiempos por los llamados Estudios Culturales –teorías académicas muy en boga en las universidades del Primer Mundo, donde las nociones de “multiculturalismo” y “tolerancia” se convierten en críticas microscópicas, inofensivas, que se diluyen antes de llegar a cuestionar los principales núcleos del poder. Pero Žižek, un verdadero filósofo radical, quiere dar ese paso: contrariamente a los posmodernos, que afirman que todo se trata de juegos de apariencias y verdades relativas, en Visión de paralaje afirma que no todo se reduce al juego de las apariencias: hay un Real –el antagonismo. Nunca podremos alcanzar una visión “neutral”, no perspectiva, del objeto. Existe una verdad, no todo es relativo, pero esta verdad es la verdad de la distorsión perspectiva como tal. Por eso tenemos que “hacer las paces con la incomensurabilidad misma” y reinvidicar la noción de conflicto.

En una entrevista reciente, Žižek afirmaba que “la verdad universal, en sí misma, es parcial y comprometida”, y es desde ese lugar que cuestiona la crítica “burguesa” de la violencia: el descartar, el establecer una diferencia, el trazar una línea de separación ya es un acto violento en sí mismo. “La libertad no es un estado neutral y feliz de armonía y equilibrio, sino el acto violento que perturba el equilibrio.” La tarea, hoy, no es la síntesis sino la separación, la distinción. ¿Alguna vez pensaron en lo violento que son los actos de amor? Cuando yo digo “te amo”, estoy diciendo que de entre todos los seres del mundo, elegí a una persona para amarla más a cualquier otra. La política es, en este sentido, un acto de amor. Por eso una revolución sin violencia es una revolución sin revolución: sería una forma budista (zen, new age, ) de hacer política, lo cual “es en última instancia la de la indiferencia, la de aquietar todas las pasiones que se esfuerzan por establecer diferencias”… mientras que el amor “es una pasión violenta que introduce una diferencia, una brecha en el orden del ser, para elevar y privilegiar cierto objeto a expensas de otros”. De esto se trata la apuesta violenta, intolerante, de Žižek. Si me preguntan, la única que nos queda.

Reseña: "La intimidad como espectáculo", de Paula Sibilia viernes, 23 de mayo de 2008



La intimidad como espectáculo
Paula Sibilia
Fondo de Cultura Económica, 2008


Crítica del yo espectacular

Una ex prostituta brasileña abre un blog relatando sus experiencias y alcanza la fama. Un joven norteamericano expone sus pensamientos suicidas en su perfil de Facebook. Una quinceañera porteña coloca fotos suyas en ropa interior en su Fotolog.

Se ha desencadenado un verdadero “festival de vidas privadas” y los nuevos medios de comunicación se han puesto a su servicio. Estas nuevas formas de exposición pública de la intimidad son un síntoma de importantes transformaciones en la subjetividad contemporánea, relacionadas con una cierta crisis de la “vida interior” y una tendencia a la “espectacularización del yo” con recursos performáticos.

Esto es lo que sostiene la comunicóloga y antropóloga Paula Sibilia en su último libro, La intimidad como espectáculo, en el que intenta rastrear el desplazamiento que se produjo desde una subjetividad “interiorizada” (con el diario íntimo como actividad típicamente moderna) hacia nuevas formas de autoconstrucción, con el blog personal como ideal y el diario éx-timo como formato dominante.

“Aparece un tipo de yo más epidérmico y dúctil, que se exhibe en la superficie de la piel y de las pantallas. Se trata de personalidades alterdirigidas y no más introdirigidas, construcciones de sí orientadas hacia la mirada ajena, o exteriorizadas”, afirma Sibilia. Estas personalidades encuentran en las nuevas tecnologías un dispositivo ideal para “hacerse conocer”. Ciertos usos de blogs, fotologs, webcams serían “estrategias que los sujetos contemporáneos ponen en acción para responder a estas nuevas demandas socioculturales”.

Sibilia afirma que estas nuevas prácticas generen al género autobiográfico: “Los acontecimientos relatados se consideran auténticos y verdaderos porque se supone que son experiencias íntimas de un individuo real: el autor, narrador y personaje principal de la historia. Un ser siempre único y original, por más diminuto que pueda ser.”

Narrarse a uno mismo, hacerse visible
Pensemos en las transformaciones que tuvieron lugar en los formatos audiovisuales en los últimos años. La hegemonía de la ficción realista, típicamente burguesa, va perdiendo popularidad en detrimento de una nueva estrella en ascenso: el documental ficcionalizado. “Si la paradoja del realismo clásico consistía en inventar ficciones que pareciesen realidades, manipulando todos los recursos de verosimilitud imaginables, hoy asistimos a otra versión de ese aparente contrasentido: una voluntad de inventar realidades que parezcan ficciones. Espectacularizar el yo consiste precisamente en eso. Transformar nuestras personalidades y vidas (ya no tan) privadas en realidades ficcionalizadas con recursos mediáticos.” ¿Alguien vio Tarnation?

Explica el novelista Juan Forn, citado en el libro: “La ficción fue perdiendo efecto sobre el lector, entre otras cosas porque la recreación del mundo que proponen las novelas queda opacada por el flujo global de información que existe hoy”. Y una vez más, la necesaria comparación con la era burguesa: el formato cultural prevaleciente a fines del siglo XIX y principios del XX era aún la novela (Balzac, Proust, Joyce), viable en un momento en el cual donde las subjetividades estaban moldeadas en torno a una demarcación clara de un tiempo de ocio; ¿cuál es el lugar del lector hoy, cuando los noticieros anuncian nuevas alertas cada hora y el home de Clarín.com se actualiza constantemente?

“Además de haber abatido la eficacia de la ficción tradicional, esos torrentes de información que al mismo tiempo conforman y devastan la realidad contemporánea, también provocan una sensación de fluidez que amenaza disolver todo en el aire. Así, asediados por la falta de autoevidencia que afecta la realidad altamente mediatizada y espectacularizada de nuestros días, los sujetos contemporáneos sienten la presión cotidiana de la obsolescencia de todo lo que existe.” Inclusive, la fragilidad del propio yo. “Tras haberse desvanecido la noción de identidad, que ya no puede mantener la ilusión de ser fija y estable, la subjetividad contemporánea oyó rechinar casi todos los pilares que solían sostenerla. Además de haber perdido el amparo de todo un conjunto de instituciones tan sólidas como los viejos muros del hogar, el yo no se siente más protegido por el perdurable rastro del pasado individual ni tampoco por el ancla de una intensa vida interior. Para fortalecerse y para constatar su existencia debe, a cualquier precio, hacerse visible.”

Ésta es la importante transformación que señala Sibilia: el desplazamiento del eje en torno al cual este yo se construye: una interioridad que se exterioriza. Lo que cada uno es no está más adentro suyo: es lo que se ve. De la interioridad a la visibilidad está la espectacularización del yo: hoy, las apariencias son las esencias.

“Tendencias exhibicionistas y performáticas alimentan la persecución de un efecto: el reconocimiento en los ojos ajenos y, sobre todo, el codiciado trofeo de ser visto. Cada vez más, hay que aparecer para ser.” Como ironizaba Guy Debord en La sociedad del espectáculo: “Lo que aparece es bueno y lo que es bueno aparece”. Esta es la tiranía de la visibilidad: “En este monopolio de la apariencia, todo lo que quede del lado de afuera simplemente no existe.”

En este nuevo contexto, concluye Sibilia, “aquellos ‘quince minutos de fama’ previstos por Andy Warhol como un derecho de cualquier mortal en la era mediática expresan una intuición visionaria pero todavía atada a otro paradigma: aquel ambiente dominado por la televisión y los demás medios de comunicación bajo el esquema broadcasting.” Los que toman la posta y lo vuelven realidad son entonces las redes informáticas. “La Web 2.0 ostenta una “peculiar combinación del viejo slogan hágalo usted mismo con el flamante nuevo mandato muéstrese como sea” que está desbordando las fronteras de Internet, cumpliendo así esa promesa que ni la televisión ni el cine pudieron satisfacer: Broadcast yourself!

Hacia una crítica de la razón bloggera
Pero hay algo que no cierra en este panorama idílico que los medios se encargan de anunciar como una “explosión de creatividad” y una “democratización sin precedentes”.

La vida privada revelada por las webcams y diarios personales se transforma en un espectáculo para ojos curiosos, espectáculo que es simplemente “la vida en su banalidad radical”, según la feliz expresión de André Lemos. “Sería necio negar que la democratización de los medios posibilitada por todos estos dispositivos es una novedad histórica de dimensiones aún inconmensurables, que puede llegar a cambiar la cara del mundo, y que probablemente ya lo esté haciendo. Pero como también es difícil negar que buena parte de lo que se hace, se dice y se muestra en esos escenarios de la confesión virtual no tienen ningún valor. Es digital trash, un gran género sin pretensiones. (…) No se trata de obras de arte, no lo pretenden y ni siquiera sueñan con serlo. Se presentan apenas como lo que son: pequeños espectáculos descartables, algún entretenimiento ingenioso sin mayores ambiciones, o bien celebraciones de la estupidez más vulgar.”

Hoy, en la página principal de YouTube, los videos más vistos o destacados son: una parodia de la melodía de Indiana Jones, una roca gigante hecha de Lego, una imitación de una publicidad de Budweiser, un tal David Archuleta en ropa interior y un perro con un parche en un ojo. Y la lista sigue.

“Así, acompañando los desplazamientos de los ejes alrededor de los cuales se construían las subjetividades modernas, la multiplicación de los emisores posibilitada por los nuevos medios electrónicos permite que cualquiera sea visto, leído y oído por millones de personas. La paradoja es que esa multitud quizás no tenga nada para decir. Se expande, así, esta multiplicación de voces que no dicen nada –al menos, ‘nada’ en el sentido moderno del término– aunque no dejen de vociferar. Todo ocurre como si aquellos grandes relatos que estallaron en las últimas décadas hubiesen dejado un enorme vacío al despedazarse. En ese espacio hueco que restó, fueron surgiendo todas estas pequeñas narrativas diminutas y reales, que muchas veces no hacen más que celebrar y afirmar ese vacío, esa flagrante falta de sentido que flota sobre muchas experiencias subjetivas contemporáneas”, concluye Sibilia.

Si bien puede ser leída apenas como una interpretación histórica de la explosión de los medios interactivos, La intimidad como espectáculo resulta una obra rigurosa y crítica que se acerca, más bien, a una teoría fundamental de los modos de construcción de subjetividades en el siglo XXI.


Lectura suplementaria:
"La sociedad del espectáculo" (Guy Debord)
"Dialéctica del Iluminismo" (Theodor Adorno y Max Horkheimer)
"La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica" (Walter Benjamin)
"Historia de la vida privada" (Roger Chartier)
"Cómo estar solo" (Jonathan Franzen)
"La condición de la posmodernidad" (David Harvey)
"Posdata sobre las sociedades de control" (Gilles Deleuze)
"El declive del hombre público" (Richard Sennett)

Audiovisual suplementario:
"The Truman Show" (1998), de Peter Weir
"Tarnation" (2003), de Jonathan Caouette

Curso literario miércoles, 30 de abril de 2008



Aprovecho el espacio para recomendar ampliamente el curso literario "Relatos de viajes". Comienza este 14 de mayo y hay cupos limitados. ¡Llame ya!

El recuerdo del Mayo Francés, en Buenos Aires martes, 22 de abril de 2008

Comunicado de prensa de la Embajada de Francia en Argentina:

A cuarenta años de los eventos de mayo de 1968 en Francia y en el resto del mundo, el Centro Franco Argentino de Altos Estudios de la Universidad de Buenos Aires, la Embajada de Francia en la Argentina, la Alianza Francesa, la Sala Lugones y el Centro Cultural Rojas organizan 7 conferencias y debates, una muestra de afiches y un ciclo de cine desde el 24 de abril hasta fines de mayo de 2008 en varias sedes de la Ciudad de Buenos Aires.

Con el objetivo de analizar los eventos de Mayo de 1968 “como acontecimiento del mundo”, las actividades reunirán invitados franceses y latino-americanos para pensar su actualidad y sus memorias, las raíces filosóficas y políticas, mucho más allá de Francia, en las calles de Praga, en los campamentos guerrilleros y en las prisiones de las dictaduras militares de América del Sur.

En la Sala Lugones tendrá lugar el ciclo de cine La imaginación al poder: Mayo del ’68 / 40 años después que estará integrada por 23 films documentales y de ficción de Guy Debord, Helke Sander, Chris Marker, Harun Farocki, Hervé Le Roux, Alexander Kluge, Jean-Luc Godard, Helga Reidemeister, Philippe Garrel y el Grupo Medvekine, entre otros - la mayoría inéditos en Argentina-.



Algunas actividades destacadas:

Lunes 28 de abril, 18 hs.
Mesa redonda: “El año 1968 y el juicio de la Historia”
Sala Domingo F. Sarmiento, Feria del Libro, La Rural

Participantes: Danielle Tartakowsky (Universidad Paris VIII), Philippe Artières (CNRS), Federico Schuster (UBA), Sonia Combes (BDIC), Horacio Tarcus (CEDINCI), Hugo Quiroga (UNR), Barbara Cassin (CNRS, Universidad Paris IV).


Sábado 3 de mayo, 19.30 hs.
Aullidos a favor de Sade (1952)
Sobre el pasaje de algunas personas a través de una unidad de tiempo bastante corta (1959)
y Crítica de la separación (1961)
de Guy Debord
Sala Leopoldo Lugones, Teatro General San Martín


Domingo 4 de mayo, 19.30 hs.
La Sociedad del Espectáculo (1973)
y Refutación de todos los juicios, tanto elogiosos como hostiles, que fueron inducidos por el film 'La Sociedad del Espectáculo' (1975)
de Guy Debord
Sala Leopoldo Lugones, Teatro General San Martín


Jueves 8 de mayo, 17.30 hs.
Mesa redonda: “Los desplazamientos de la filosofía francesa"
Sala Javier Villafañe, Feria del Libro, La Rural

Participantes: Horacio González (Biblioteca Nacional), Monica Cragnolini (UBA), Patrice Vermeren (Universidad Paris VIII), Raúl Cerdeiras (Revista Acontecimiento) Manuel Mauer (UBA), Axel Cherniavsky (UBA, Universidad Paris I), Eduardo Rinesi (UNGS)


Sábado 10 de mayo, 17 hs.
El fondo del aire es rojo (1977-1998)
de Chris Marker
Sala Leopoldo Lugones, Teatro General San Martín


Descargar el programa de actividades

Reseña: La Doctrina del Shock, de Naomi Klein viernes, 25 de enero de 2008


La doctrina del shock: el auge del capitalismo del desastre
Naomi Klein
Ed. Paidós, 2007


Lo único libre son los precios. En nuestras tierras, Adam Smith necesita a Mussolini. Libertad de inversiones, libertad de precios, libertad de cambios: cuando más libres andan los negocios, más presa está la gente. La prosperidad de pocos maldice a todos los demás. ¿Quién conoce una riqueza que sea inocente? En tiempos de crisis, ¿no se vuelven conservadores los liberales, y fascistas los conservadores? ¿Al servicio de quienes cumplen su tarea los asesinos de personas y países?
Orlando Letelier escribió en The Nation que la economía no es neutral ni los técnicos tampoco. Dos semanas después, Letelier voló en pedazos en una calle de Washington. Las teorías de Milton Friedman implican para él el Premio Nobel; para los chilenos, implican a Pinochet.
Un ministro de economía declaraba en el Uruguay: “La desigualdad en la distribución de la renta es la que genera el ahorro”. Al mismo tiempo, confesaba que le horrorizaban las torturas. ¿Cómo salvar esa desigualdad si no es a golpes de picana eléctrica?



Eduardo Galeano, Días y noches de amor y guerra



Only a crisis –actual or perceived– produces real change.

Milton Friedman, Capitalism and freedom



La historia oficial dice que el triunfo del capitalismo desregulado nació de la libertad, y que los mercados libres irrestrictos van de la mano con la democracia. En La Doctrina del Shock, la periodista canadiense Naomi Klein desmonta este discurso y propone otra lectura. El sistema capitalista -sostiene- se aprovecha de las crisis para imponerse, utilizando indiscriminadamente todas las formas conocidas de coerción.

En este trabajo, la autora de No Logo describe uno por uno los “triunfos” del libre mercado de los últimos treinta años y las situaciones en donde se dieron: golpes militares, hiperinflaciones, desastres naturales, ataques terroristas... y en el medio, un grupo de economistas ortodoxos que aplica una receta de shock económico: despidos, recortes en educación y salud --una batería de medidas tan antipopulares que resulta imposible concebirlas si no es en medio de un escenario caótico.

***

Milton Friedman, el principal ideólogo del capitalismo de libre mercado, fundó su movimiento a mediados del siglo XX, un momento en donde el keynesianismo dominaba la escena y que Klein intenta describir. Pero aquí, ni bien comenzado, se encuentra la principal flaqueza del libro: una pintura parcial, ingenua sobre el momento keynesiano. La autora sostiene que, gracias a los regímenes desarrollistas, “el Cono Sur empezó a parecerse más a Europa y Norteamérica que el resto de Latinoamérica y otras partes del Tercer Mundo.” Y agrega:

El desarrollismo fue tan sorprendentemente exitoso en su época que el Cono Sur de Latinoamérica se convirtió en un potente símbolo para los países pobres de todo el mundo: aquí existía la prueba de que con políticas inteligentes y prácticas, implementadas valientemente, la brecha entre el Primer y el Tercer Mundo podía ser cerrada efectivamente.

Esto es una falacia. Es más: como sostiene Walden Bello, “si los neoliberales pudieron llegar desde el páramo del que procedían y quedarse fue porque fueron percibidos como representantes de una alternativa, aunque aún no probada, a unos sistemas económicos en crisis.” Klein omite referirse a la crisis de superproducción de los países desarrollados que desembocó en la crisis del petróleo de 1973, casualmente al año en donde comienza el programa neoliberal. (1)

De cualquier manera, a partir de allí el libro va bien encarrillado. Decíamos: 1973. En aquel momento Friedman tuvo su primera oportunidad en Latinoamérica: la dictadura chilena. Actuando como asesor económico de Pinochet, hizo lo que haría más tarde con tantos otros países: "esperar a que se produjera una crisis de primer orden o estado de shock, y luego vender al mejor postor los pedazos de la red estatal a los agentes privados mientras los ciudadanos aún se recuperaban del trauma, para rápidamente lograr que las 'reformas' fueran permanentes", como describe Klein. ¿Las reformas en Chile? El gasto en salud se recortó al 50%, fueron privatizadas quinientas empresas y bancos estatales, se perdieron 177 mil puestos de trabajo. Su experimento de libre mercado fue tan brutal que incluso el periódico liberal The Economist lo calificó como “una orgía de automutilación”.

La mejor manera de entender el movimiento que Milton Friedman, dice Klein

es concibiéndolo como una ofensiva del capital multinacional destinada a reconquistar la "frontera" colonial, aunque imprimiéndole un nuevo giro. En lugar de hacer campaña por las "naciones salvajes y bárbaras" de las que hablaba Adam Smith y en las que no imperaba la ley occidental (una opción que ya no resultaba practicable en los años setenta del siglo XX), el nuevo movimiento se fijó como propósito el desmantelamiento sistemático de las leyes y las regulaciones existentes para recrear esa alegalidad anteriores. Y allí donde los colonos de Smith obtenían su lucrativa rentabilidad de la apropiación de "terrenos baldíos" a cambio de "una insignificancia", las multinacionales actuales consideran territorio a conquistas y del que apropiarse toda una serie de programas estatales, activos públicos y bienes y servicios que no estén todavía en venta: los servicios postales, los parques nacionales, las escuelas, la seguridad social, la ayuda para los damnificados en los desastres y cualquier otro ámbito que pueda estar administrado públicamente.

Cada capítulo de su libro prueba su tesis en los distintos escenarios en donde avanzó la privatización neoliberal. En Argentina (2), Chile y Uruguay, luego de golpes que lideraron militares asesorados por los Chicago Boys. En Bolivia y Sudáfrica, por gobiernos elegidos democráticamente pero que recurrieron a medidas de emergencia como el estado de sitio, el arresto y el aislamiento de líderes sindicales. En Estados Unidos, con un Reagan inicialmente favorable al control de precios pero comenzando con medidas neoliberales luego de un explosivo combo de desempleo, inflación y recesión (3). En Gran Bretaña, donde Thatcher aprovecha la guerra de Malvinas para elevar su popularidad del 25% al 59% y comenzar a desmantelar el estado inglés.

El caso de Europa del Este es aún más interesante. Allí, no alcanzó con el impacto provocado con la caída del sistema comunista. Los líderes surgidos de aquellos años turbulentos querían una economía socialista democrática (el sindicato Solidaridad en Polonia) o incluso una economía mixta de tipo escandinavo (Gorbachov en Rusia), pero los think tanks occidentales creyeron necesario ir aún más allá: querían derrumbar lo que ellos llamaban “el Segundo Muro de Berlín”, es decir, los elementos estatales aún remanentes para implantar así una economía de mercado sin restricciones.

Ahí radicó la verdadera tragedia de la promesa hecha a los polacos y a los rusos: el hacerles creer que si seguían la terapia de shock, se despertarían pronto en un "país europeo normal". Esos países europeos normales (con sus sólidos sistemas de protección social y laboral, sus potentes sindicatos y su sanidad socializada) surgieron, precisamente, del compromiso entre comunismo y capitalismo. Cuando la necesidad de llegar a un compromiso desapareció, todas esas políticas sociales moderadoras se vieron sometidas a un auténtico asedio...

Los resultados están a la vista: en ocho años, Rusia hundió en la absoluta pobreza a 75 millones de personas. Al mismo tiempo, creó algunos de los empresarios más ricos del mundo.

Drásticas decisiones económicas que hubiesen llevado años de intenso debate (recordemos: se trata de echar a millones de personas, eliminar jubilaciones, privatizaciones escandalosas, otorgar jugosos contratos a multinacionales) aquí se imponen sin más. Klein sabe cuál es el común denominador: “La crisis son, en cierto sentido, zonas 'ademocráticas', paréntesis en la actividad política habitual dentro de los que parece no ser necesario el disentimiento ni el consenso.”

A pesar de lo intrincado de su tesis, la autora se aleja de las teorías conspirativas. Jamás habla de un grupo minúsculo de personajes diabólicos con planes secretos, sino que refiere a una compleja red de sectores empresarios, organizaciones tecnocráticas, políticos débiles o fácilmente corrompibles y un modelo que fomenta el corporativismo y el ascenso individual. Como afirma Klein, la economía neoliberal

parece ser especialmente susceptible de desembocar en procesos de corrupción. En cuanto se acepta que el lucro y la codicia practicados en masa generan los mayores beneficios posibles para cualquier sociedad, no existe prácticamente ningún acto de enriquecimiento personal que no pueda justificarse como contribución al gran caldero creativo del capitalismo porque supuestamente genera riqueza y espolea el crecimiento económico (aunque sea sólo el de la propia persona y sus colegas más próximos). (3)

Klein concluye: “Lo que se busca precisamente con la terapia de shock es abrir una oportunidad para la obtención inmediata de enormes y lucrativos beneficios, pero no a pesar de las ilegalidades, sino, justamente, gracias a ellas.”

Este descenso a los infiernos tiene su capítulo final levemente optimista. Para la autora, hay salida.

Cualquier estrategia basada en la explotación de la ventana de oportunidad que surge a raíz de un shock traumático descansa en gran medida en el elemento sorpresa. Un estado de shock, por definición, es un momento en el que se produce una pausa entre acontecimientos que se están sucediendo a gran velocidad y la información existente acerca de ellos. Jean Baudrillard describió los actos terroristas como un "exceso de realidad": en ese sentido, en Norteamérica, los atentados del 11 de septiembre fueron al principio un acontecimiento en estado puro, realidad rabiosa, aún no procesada por la historia, la narrativa o cualquier cosa que pudiera recortar la distancia entre realidad y entendimiento. Sin una historia, somos intensamente vulnerables frente a aquellos dispuestos a aprovecharse del caos para su propio beneficio: muchos de nosotros fuimos vulnerables después de aquel 11 de septiembre. Tan pronto como disponemos de una nueva historia, una nueva forma de entender la realidad... recuperamos nuestro sentido de la orientación y el mundo vuelve a ser comprensible.

Y si bien su esperanza está depositada en factores tan heterogéneos como los sindicatos democráticos, los movimientos antiglobalización e incluso los líderes de centroizquierda opuestos al Consenso de Washington... está claro que el propósito del libro es ser, precisamente, la narrativa que vuelva inteligible los últimos treinta años de historia económica. Y he aquí su mayor triunfo.




Lectura suplementaria:

  • Los Felices 90, Joseph Stiglitz, Ed. Alfaguara, 2003. Reseña.
  • Enemigos: Argentina y el FMI, Ernesto Tenembaum, Ed. Norma, 2004. Reseña.


(1) Klein también omite referirse a los factores locales como los sectores medios en EEUU y Gran Bretaña para quienes "la experiencia de tener que ver cómo sus salarios y ahorros disminuían a causa de una inflación de dos dígitos hizo a las clases medias receptivas al mensaje friedmanita", según agrega Bello, quien concluye: "En prácticamente todos los casos, el neoliberalismo encontró una clase media que estaba desencantada con el estado keynesiano o de desarrollo, o que se sintió amenazada por la izquierda, o ambas cosas." Link al artículo de Walden Bello.

(2) En Argentina, los militares remataron buena parte del patrimonio nacional, pero no llegaron a desguazar ni a YPF ni al sistema ferroviario. Esto llegaría con Menem, quien consiguió vender las joyas de la abuela a precio de ganga sólo después de una traumática hiperinflación. Menem se refirió al proceso como de "cirugía mayor".

(3) El libro también dedica su buen espacio a medidas neoliberales que se profundizaron luego del 11 de Septiembre, la Guerra en Irak y el huracán Katrina.

(4) Así Klein desmonta lo que denomina "el mito del tecnócrata", el cerebro economista partidario del libre mercado que, supuestamente, impone modelos de manual "por pura convicción teórica": en Chile, en China, en Rusia, en Argentina, la terapia económica de shock y la corrupción galopante fueron de la mano, y varios de los afiliados a la corriente de la Escuela de Chicago terminaron perdiendo sus puestos en escándalos de corrupción del más alto nivel. Lo mismo cuenta para los supuestos "benefactores" como el filántropo George Soros. Soros estaba comprometido con la causa de la "democratización" del bloque oriental, "pero también estaba poniendo en juego sus propios y evidentes intereses económicos cuando apoyaba el tipo concreto de reforma económica que acompañaba a esa democratización. Tratándose del más poderoso comprador y vendedor de divisas del mundo, tenía mucho de lo que beneficiarse cuando los países instauraran monedas convertibles y levantaran los controles sobre la circulación de capitales. Y cuando los compañías estatales fueron eran puestas a subasta, él era uno de los compradores potenciales".

Mis condiciones de producción martes, 10 de julio de 2007

En la carrera que estoy cursando, el ídolo al cual casi todos adoran se llama Eliseo Verón, un semiólogo bastante famoso que escribió una serie de trabajos enmarcados en la llamada "teoría de los discursos sociales". Uno de los principales planteos de este investigador es que todo discurso está sometido a condiciones de producción determinadas, que a menudo son otros discursos.
Pues bien: hoy les quería exhibirles mis condiciones de producción, es decir, esos otros discursos de los cuales me nutro y que a menudo funcionan como restricciones de generación de lo que pienso y (tal vez) escribo luego.

La siguiente imagen, compuesta de dos fotos unidas, dan una panorámica de mi -por ahora- modesta colección literaria (click para agrandar).



En los compartimentos de arriba encontramos libros de ficción y no ficción, algunos DVDs y unas fotos mías y de Juli; al medio a la derecha observamos una importante pila de apuntes que van del CBC en adelante y que algún día deberé anillar; inmediatamente a la izquierda tenemos un pilón de revistas Veintitrés, TXT y Barcelona, más algunos ejemplares de la Rolling Stone; abajo del cuadro grande una pequeña pila de ejemplares de Ñ y Le Monde Diplomatique; completan la escena una completa selección de libros de Elige tu propia aventura, una colección de números de la publicación cinéfila El Amante y una serie de enciclopedias y diccionarios. Infaltables los álbumes de fotos y el cuadrito del viaje de egresados.

Detalle de los libros:



Algunos de mis libros de cabecera
Ficción: "Un día en la vida de dios" (Martín Caparrós), "1984" (George Orwell), "The catcher in the rye" (J.D. Salinger), "Deshoras" (Julio Cortázar), "Cicatrices" (Juan José Saer), "El benefactor" (Susan Sontag), "Ensayo sobre la ceguera" (José Saramago), "El jugador" (Fiodor Dostoievsky), "Los justos" (Albert Camus), "El proceso" (Franz Kafka), "La tregua" (Mario Benedetti)
No ficción: "Qué hacer" (Lenin) "Ideología: un mapa de la cuestión" (Slavoj Zizek), "Hegemonía o supervivencia" (Noam Chomsky), "A people's history the United States" (Howard Zinn), "Orientalism" (Edward W. Said), "El libro de los abrazos" (Eduardo Galeano), "Pensamiento y acción" (Pierre Bourdieu), "Escenas de la vida posmoderna" (Beatriz Sarlo)

La Feria del Libro y yo lunes, 23 de abril de 2007

De chico me encantaba ir a la Feria del Libro: solía ser una actividad fija de mis vacaciones de invierno. Iba acompañado por mi madrina o mi tía abuela, y los cincuenta pesos que me daba mi madre me los gastaba en libros de Roald Dahl o en los más variados cuentos de terror. Y en la lista siempre se colaba algún número más de las series Elige tu propia aventura (por entonces, de tapa dura y al módico precio de $6,90 cada uno) o Detectives de Internet.

A los 16 años decidí dejar de ir a la edición infantil y juvenil, y fui por primera vez a "la de adultos". Recuerdo que era el año 2002 y ahí me compré, entre otros, "Qué País" de Martín Caparrós y "El Poder en la Sombra" de Noreena Hertz. De a poco mi afición por los mundos imaginarios iba dejando paso a una incurable curiosidad por el mundo "real", por la no-ficción. Esta elección literaria se consolidó al siguiente, cuando me compré trabajos de Noam Chomsky, Eduardo Galeano y Emir Sader, entre otros.

Después empecé la facultad, y me di cuenta que la propia carrera me iba a dar lectura para rato. La ubicación de la Feria en el calendario -abril- tampoco ayudaba.
Desde entonces seguí yendo cada año, pero limitándome a las actividades especiales. Recuerdo con especial cariño la interesantísima charla entre Martín Caparrós y un ya deteriorado Manuel Vázquez Montalbán -moriría meses más tarde. También me gustó la presentación de Gallo rojo, gallo negro, un libro de Daniel Muchnik sobre la guerra civil española que al final no compré porque me había parecido muy caro (¡26 pesos! si hubiese sabido que las cosas se pondrían peor después...).

Este año quizás haga lo mismo: mirar de lejos las obras de Siglo XXI o Amorrortu y asistir a un par de charlas. Un día de actividades interesantes puede ser el próximo sábado 28. Algunas de las actividades son:

17.00 Dialogo: "Mitos argentinos: los protagonistas de la historia" con Felipe Pigna.

18.00 Presentación de "El Interior" de Martín Caparrós

18.00 Diálogo: "Nuevos hábitos culturales" con Néstor García Canclini.

Aviva Lectores - Vol. 2 sábado, 26 de agosto de 2006



En vez de...

Qué hacer
Marcos Aguinis
240 páginas
Planeta, 2005
$29,00


Lleváte ...

Qué hacer
Vladimir Ilich (Lenin)
320 páginas
Luxemburg, 2004
$20,00


Motivos del cambiazo: En lugar de escuchar al intelectual argentino recurrir a todas las muletillas de la "derecha republicana" (el liberalismo es la senda dorada, los noventa no fueron "liberalismo" ya que hubo corrupción, no hay que incurrir en el populismo, hay que integrarse al mundo y ser "serios" y "responsables")... mi recomendación es por otro ensayo que, con mismo título, apunta hacia otro lado: la organización y movilización de las mayorías en torno a un proyecto revolucionario. El estudio introductorio de Atilio Boron cuenta además con un brillante prólogo y un índice analítico de los textos de Lenin.




En vez de...

Salir del infierno
Estrategias de un piloto de tormenta
La transición Duhalde 2002-2003

Alfredo Silleta
188 páginas
Biblios, 2005
$25,00


Lleváte...

Crónica de una sumisión anunciada
Renegociación con empresas privatizadas bajo la administración Duhalde
Daniel Azpiazu
296 páginas
Siglo XXI, 2003
$25,00


Motivos del cambiazo: Alfredo Silleta (¿quien te conoce?) es una suerte de periodista pago por el duhaldismo para resaltar sus logros como "piloto de tormenta", frase que no es suya sino del propio Duhalde que eligió ese slogan para autodefinir su heroica (?) gestión. ¿Qué tal si nos ponemos un poco más críticos, y buscamos en el libro de Azpiazu la pesificación asimétrica, los aumentos encubiertos, los beneficios a las grandes empresas y todos los otros "logros" del cabezón piloto?

Aviva Lectores - Vol. 1 miércoles, 16 de agosto de 2006

En vez de...

Ambiciones Imperiales
Noam Chomsky
206 páginas
Océano, 2006
$51,00


Lleváte...

Hegemonía o Supervivencia
Noam Chomsky
368 páginas
Norma, 2003
$33,00

Motivos del cambiazo: el genial intelectual Noam Chomsky suele repetirse en sus libros. En las entrevistas de "Ambiciones Imperiales" repite muchos de los conceptos que expone, más ordenadamente, en "Hegemonía o Supervivencia", una de sus mejores obras. Casi el doble de extenso, casi la mitad de precio. No hay ni que pensarlo.


En vez de...

El Planeta Enfermo
Guy Debord
94 páginas
Castalia, 2006
$34,00

Lleváte...

La Sociedad del Espectáculo
Guy Debord
216 páginas
La Marca, 1995
$28,00

Motivos del cambiazo:
a no confundirse este reciente lanzamiento con la obra capital del situacionista Guy Debord. "El Planeta Enfermo" es como un b-sides de trabajos de los sesenta y setenta, entre los que se encuentran un análisis de la descomposición de la burocracia y otro sobre el tema de la contaminación y su representación (he aquí el título del trabajo). Sin embargo, no hay motivos para pagar treinta y cuatro pesos por esos tres ensayitos cuando por menos dinero se consigue su trabajo más importante.

Libros ideales para leer y no comprarlos / 2 martes, 30 de mayo de 2006

Segunda reseña que hago sobre libros que vale la pena leerlos, pero no comprarlos. Dentro de poco, los mejores lugares para ir a leerlos.

El mundo después del 11 de septiembre de 2001
Umberto Eco, Baltasar Garzón, Felipe González, Juan Goytisolo, Gilles Kepel, John Le Carré, Ahmed Rashid, Salman Rishdie, Edward W. Said, José Saramago, Susan Sontag y Mario Vargas Llosa
Atalaya, 2002
$19,90



En esta recopilación de artículos, diversos personajes públicos (del mundo político, social y literario) comentan sobre el 11 de septiembre de 2001 y sus consecuencias.
El mundo después... publica los artículos de estos autores tal cual aparecieron en septiembre, octubre y noviembre de 2001, en diversos medios gráficos de todo el mundo.
Todos condenarán el terrorismo, pero algunos introducirán interesantes relativismos. Los artículos de de Umberto Eco ("Las guerras santas: pasión y razón"), Edward Said ("El choque de la ignorancia"), José Saramago ("El factor Dios") y Susan Sontag ("Seamos realistas") son excepcionales. Los dos artículos de Mario Vargas Llosa, en cambio, están cargados con su clásica dicotomía decimonónica entre civilización y barbie (y su idea de 'única vía al desarrollo'), así que a leerlos con espíritu crítico.
Hay trece artículos breves, diez de los cuales están bastante buenos. Pero como son todos cortitos (la mayoría tiene menos de diez páginas) no necesitan comprarlo: pueden ir leyendo uno o dos por día en su megalibrería más cercana.

No da comprarlo porque:
- Es muy corto

Libros ideales para leer y no comprarlos / 1 martes, 23 de mayo de 2006

Esta es la primera de una serie de reseñas que pienso hacer sobre libros que leí sin necesidad de tener que comprarlos (porque no lo merecían). Aquí encontraran libros de los que -ya sea por su ridícula extensión, su astronómico precio o su poco valor agregado a la hora de "tenerlo en casa"- se recomienda su lectura pero no su compra.

Contracultura para principiantes
Juan Carlos Kreimer
Longseller, 2005
$17,90



Hubo una época en que los libros de la colección "Para Principiantes" rondaban los diez pesos, precio adecuado para textos breves, introductorios a un autor o problemática determinada. A aquellos valores adquirí Sociología para principiantes cuando nos fue recomendado por una profesora del secundario, y resultó ser una adquisición bastante positiva.
Devaluación mediante, los precios de estos libritos comenzaron a ascender progresivamente, llegando a un punto en donde quedaron más cerca de los veinte morlacos. Teniendo en cuenta que sus autores no son precisamente los genios a los que se hace referencia, y que ninguno supera las 180 páginas de extensión (con dibujos en todas las páginas), no se justifica demasiado adquirirlos, al menos que uno tenga que utilizarlos para acompañar su estudio -para lo cual lo va a necesitar siempre a mano.
Contracultura para principiantes probablemente no sea el caso. El libro es muy claro y ameno, pero una vez finalizada su lectura (¿dos horas?) uno puede anotar los nombres de las figuras de referencia (Kerouac, Ginsberg, Burroughs) y seguir la lectura por ese lado. Y el librito, de vuelta al estante de donde lo sacaste.

No da comprarlo porque:
- Es muy corto
- No vale la pena tenerlo en la biblioteca

Feria del libro: lo más y lo menos lunes, 8 de mayo de 2006

Suerte de mini balance sobre la 32° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que termina hoy.

Lo más:
- La enorme variedad de títulos.
- Las charlas y encuentros. Hubo varias (que parecían) interesantes. ¡Es que no pude ir a ninguna!
- Las editoriales Eudeba, CLACSO y Siglo XXI, con buenos precios en libros de ciencias sociales.
- Por ahora en exclusiva, la reedición del superlativo trabajo de Rodolfo Puiggrós, "Historia crítica de los partidos políticos argentinos".
- "El Tunel", mi librería favorita, llevó su local a la feria con clásicos a precios populares (entre $4 y $7).

Lo menos:
- Horrible la cantidad de gente. Y eso que fui un viernes, medianamente temprano.
- Los stands de países (Grecia, Portugal) me daban lástima de lo vacíos. Daba para ir a visitarlos al menos para preguntarles si su país clasificó al mundial y así darles algo de charla.
- Las editoriales Planeta, Norma y Sudamericana, con libros carísimos. (Planeta puso algunos libros viejos en oferta, pero no eran tan ofertosos).

Actividades de interés en la feria del libro miércoles, 26 de abril de 2006



Continuando con el servicio público de información cultural, a continuación les acerco algunas actividades destacadas a realizarse en el marco de la 32° Feria del Libro de Buenos Aires.

Lugar: La Rural, Av. Sarmiento 2704.
Horario: todos los días de 14 a 22 hs.
Fecha: del 24 de abril al 8 de mayo.
Entrada: $4 (lunes a jueves) y $6 (viernes, sábados y domingos)



JUEVES 27
18.00
Sala J. Hernández
Revista Ñ. "Dibujando la realidad: el humor gráfico en la Argentina."
Charla con Caloi, Liniers, Rep y Sendra. Coordina Lalo Mir.

18.30
Sala J. Villafañe
Jorge Halperín presenta su libro "Lo mejor de la siesta inolvidable".
Coordinan: Tito Cossa, Eduardo Aliverti y Horacio Embón.

20.30
Sala A. Storni
Fundación El Libro. Panel: "A 30 años del golpe de 1976: la cultura que resistió".
Participan: Raúl Barreiros, Andrés Cascioli, Horacio Tarcus y Pipo Lernoud.

20.30
Sala A. Bioy Casares
Fundación El Libro. Panel: "Diálogo entre religiones en el mundo global".
Participan: Omar Abboud, Carmen Balzer, Daniel Goldman, Guillermo Marcó y Victor Massuh.
Coordina: José Ignacio López.

VIERNES 28
17.30
Sala D.F. Sarmiento
Colihue. Presentación: "Jean Paul Sartre, actualidad de un pensamiento. Coloquio internacional".
Participan: Horacio González, Eduardo Grüner y Partice Vermeren.

17.30
Sala J. Hernández
Planeta. Presentación: "Lo pasado pensado", de Felipe Pigna.
Con Mario Pergolini.

19.30
Stand Planeta
Felipe Pigna firmará ejemplares de sus libros.

19.30
Sala J. Hernández
De la Flor. Presentación: "El rey de la milonga e Inodoro Pereyra", de Roberto Fontanarrosa. Espectáculo.

21.00
Sala J. Hernández
Revista Barcelona. Presentación: "Puto el que lee. Diccionario de insultos, ofensas e improperios".
Participan: Ingrid Beck, Mariano Lucano y Pablo Marchetti.

LUNES 1°
16.30
Sala V. Ocampo
Maristella Svampa y Claudia Puñeiro.
Conferencia: "La sociedad excluyente: la Argentina de los 90 vista por la sociología y la ficción".
Coordina: Jorge Halperín.

18.30
Sala J.L. Borges
De la Flor. Presentación: "Tres idiotas en busca de un imbécil y 30 piezas breves más", de Leo Masliah. Espectáculo.

19.00
Sala M.E. de Miguel
Planeta. Diálogo entre Osvaldo Bayer, José Pablo Feinmann y Horacio González.

20.45
Stand Planeta.
Osvaldo Bayer firmará ejemplares de sus libros.

MARTES 2
20.30
Sala V. Ocampo
Ediciones B. Presentación: "Estación Coghlan y otros cuentos", de Mempo Giardinelli.

MIERCOLES 3
18.00
Sala D.F. Sarmiento
UCA. Presentación: "Barómetro de la deuda social argentina. Las desigualdades persistentes", del Departamento de Investigaciones Institucionales.
Participan: Natalio Botana, José María Poirier y Agustín Salvia.

19.30
Sala M.E. de Miguel
Fundación El Libro. Presentación: "El pintor de batallas", de Arturo Pérez-Reverte.
Diálogo con Jorge Fernández Díaz.

VIERNES 5
19.00
Stand Planeta.
Martín Caparrós y Eduardo Anguita firmarán ejemplares de sus libros.

SABADO 6
18.00
Stand Planeta.
José Pablo Feinmann firmará ejemplares de sus libros.

21.00
Sala J.L. Borges
De la Flor. Presentación: "Bonjour" y "Macanudo 3", de Liniers. Espectáculo.

DOMINGO 7
18.30
Sala A. Storni
CLACSO. Presentación: "Historia de las ideas, ideas para hacer historia", "Todo Calibán", "Pensamiento de nuestra América", "La batalla de los intelectuales", de Roberto Fernández, Reatamar y Alfonso Sastre.
Participan: Atilio Borón, Ariel Dorfman, Ruth Feder y David Veñor.

20.30
Sala J. Villafañe
Siglo Veintiuno. Presentación: "El revisionismo histórico argentino como visión decadentista de la historia nacional", de Tulio Halperín Donghi.Participan: Tulio Halperín Donghi y Fernando Rocchi.