Headache miércoles, 31 de diciembre de 2008









Frank Black - Headache

This wrinkle in time, I can't give it no credit
I thought about my space and I really got me down
Got me so down, I got me a headache
My heart is crammed in my cranium and it still knows how to pound

I was counting the rings
And I fell me into sleep
I peeked to see if you were way back when
I was counting the trees
Until a day when there was one
I'd hoped beneath, asleep is where that you had been

This wrinkle in time, I can't give it no credit
I thought about my space and I really got me down
Got me so down, I got me a headache
My heart is crammed in my cranium and it still knows how to pound

Well, I found you
Maybe you can help me
And I can help you

This wrinkle in time, I can't give it no credit
I thought about my space and I really got me down

Las Mejores Películas de 2008 martes, 30 de diciembre de 2008

1. Petróleo Sangriento
(There Will Be Blood)
de Paul Thomas Anderson
con Daniel Day-Lewis, Paul Dano, Ciaran Hinds, Kevin J. O’Connor, Dillon Freasier
Estados Unidos, 2007, 158'



¿Qué es lo que en la actualidad muere? Ante todo, el humus de los valores donde la obra de la cultura puede crecer y al que ella alimenta y engrosa en retribución. Las relaciones son más que multidimensionales; son indescriptibles. Aquí hay un aspecto evidente. ¿Puede existir la creación de obras en una sociedad que no cree en nada y que no valora nada verdadera e incondicionalmente? Todas las grandes obras que conocemos han sido creadas en una relación "positiva" con valores "positivos". No se trata aquí de una función moralizadora o edificante de la obra; todo lo contrario. (...) Desde la Ilíada hasta El Castillo pasando por Macbeth, el Réquiem o Tristán, la obra mantiene esta relación extraña, más que paradójica, con los valores de la sociedad; los afirma al mismo tiempo que los pone en duda y los cuestiona.
El choque que provoca la obra es un despertar. Su intensidad y su grandeza son indisociables de un sacudimiento, de una vacilación del sentido establecido. Sacudimiento y vacilación que pueden darse si y sólo si ese sentido está bien establecido, si los valores valen considerablemente y se los vive de la misma manera. El absurdo último de nuestro destino y de nuestros esfuerzos, la ceguera de nuestra clarividencia no aplastaban sino "elevaban" al público de Edipo Rey o de Hamlet -y a aquellos de nosotros que por singularidad, afinidad o educación continuamos formando parte de este público- en tanto vivía en un mundo donde, al mismo tiempo (y me atrevería a agregar: con razón) la vida era fuertemente investida y valorada. Este mismo absurdo, tema preferido por lo mejor de la literatura y del teatro contemporáneos, no puede tener el mismo significado, ni su revelación tomar valor de sacudimiento, simplemente porque ya no es absurdo de verdad, ya no hay ningún polo de no absurdo, al cual pudiera oponerse para revelarse fuertemente como absurdo. Es lo negro pintado sobre lo negro. De sus formas menos refinadas a éstas; desde la Muerte de un viajante hasta Fin de partida, la literatura contemporánea no hace más que decir, más o menos intensamente, lo que vivimos cotidianamente.

¿Qué hace de una obra un clásico? ¿Sus pretensiones más o menos logradas de grandiosidad, una majestuosa puesta en escena, la gravedad del "mensaje" que se esfuerza por instalar?
Mejor vayamos un poco antes, a donde nos planta Castoriadis. ¿Puede una obra, hoy, sacudir el sentido establecido? El autor diría que no, porque -supone- esta ya no es una sociedad investida de valores. Pero acá me permito disentir: no es que los valores hayan desaparecido. Habrán cambiado, serán más sutiles, pero invisten positivamente a esta sociedad tanto como a las otras. Sacudirlos puede ser una tarea más difícil, más sofisticada, pero se puede. ¿Cómo? Acá sí contestamos desde Castoriadis: Petróleo Sangriento mantiene esa relación extraña, más que paradójica, con los valores de la sociedad (norteamericana); los afirma al mismo tiempo que los pone en duda y los cuestiona. A través de la historia del magnate petrolero Daniel Plainview y sus entrecruzamientos con la religión y la moral de un país naciente, Paul Thomas Anderson se permite poner en tela de juicio, desde un lugar novedoso, abrasivo, los propios cimientos de un país que calcula su riqueza en billetes que dicen in God we trust.
There will be blood se va construyendo mediante dos horas y media épicas, dramáticas, en las que se teje una dialéctica entre lo clásico y la experimentación. Todo esto coronado por una fotografía impactante y un score (cortesía de John Greenwood, guitarrista de Radiohead) que, al hacer de contrapunto y no de acompañamiento con las imágenes, crea nuevos sentidos y llevan a la obra hacia ese lugar extrañamente conocido al que sólo las grandes obras nos han llevado. Y mejor ni hablar sobre ese sensacional final...


2. Batman: El Caballero de la Noche
(The Dark Knight)
de Christopher Nolan
con Christian Bale, Heath Ledger, Aaron Eckhart, Michael Caine, Maggie Gyllenhaal, Gary Oldman, Morgan Freeman
Estados Unidos, 2008, 152'



Durante los últimos años, una de las tantas crisis de Hollywood volcó a los grandes estudios hacia la producción masiva de películas basadas en comics. ¿El motivo? Son populares, gancheras, y (al igual que las remakes) se basan en éxitos ya probados. Para los gordos detrás del escritorio, la ecuación es fácil: un par de millones de dólares para estrella en ascenso + decenas de millones en tiros y efectos especiales = cientos de millones de dólares de recaudación. Esta nueva fábrica de chorizos ha producido trabajos de calidad muy dispar, y de ello pueden dar fe todos los espectadores de films intragables como Elektra, Daredevil o Constantine.
Pero entre tanta chatarra industrial siempre hay algún diamante, y no es de extrañar que detrás de ellos siempre aparezcan grandes directores. Y si hasta ahora el título de mejor película adaptada de un comic lo ostentaba la muy buena Spiderman 2 (dirigida por Sam Raimi, el salvaje creador de Evil Dead), las palmas ahora van hacia The Dark Knight, la película multimillonaria de acción más radical e increíble de los últimos años. Y el director es, claro, la cabeza detrás de Memento, Christopher Nolan.
Hace tres años, Nolan había hecho borrón y cuenta nueva con la franquicia Batman (destruida por Joel Schumacher en la mediocre Batman Eternamente y la paupérrima Batman & Robin) a través de la sólida Batman Inicia. Una cinta oscura, adulta y más seria, que con plantear algunos trazos del personaje y algún que otro conflicto ya le alcanzaba para ser muy buena. The Dark Knight arranca a partir de todo este escenario armado, y desarrolla una montaña rusa de emoción, acción y suspenso tan bien dirigida que reivindica, por sí sola, la existencia del género. Pero hay más: a los motivos clásicos del campo --la elección entre el amor y el deber, la culpa, el trasfondo familiar como explicación de la psicología del personaje-- se le suma un villano trágico y desquiciado tan genial que es imposible sobrevalorarlo. Heath Ledger compuso aquí un personaje cínico, complejo, lleno de humor negro, uno que sabe mirar al supuesto héroe a los ojos y decirle "soy tu creación: nos necesitamos mutuamente". Ni hace falta estirar tanto la cuerda para llegar a cruzar a esta pareja con las figuras de Bush y Bin Laden. Sobre todo cuando el encargado de "combatir el terrorismo" acepta pinchar los teléfonos de todos los ciudadanos "por motivos de seguridad", o se va hasta Hong Kong para chuparse un sospechoso y traerlo a los Estados Unidos. ¿Hasta qué punto aquel encargado de combatir monstruos no se convierte un monstruo él mismo? ¿Acaso la "guerra contra el terror" no crea aún más terror? Mientras los tiros siguen sonando en surround, las preguntas retumban, silenciosas.


3. Promesas del Este
(Eastern Promises)
de David Cronenberg
con Viggo Mortensen, Naomi Watts, Vincent Cassel, Armin Mueller-Stahl, Sinéad Cusack, Donald Sumpter
Reino Unido / Canadá / Estados Unidos, 2007, 96'



Tal como Guillermo del Toro hizo en El Laberinto del Fauno, Cronenberg nos trae un drama con tintes de cuento de hadas, mezclado con imágenes brutales y un brillante manejo del suspenso.
Anna (Naomi Watts) trabaja en un hospital y sigue la pista de una adolescente rusa que muere al dar a luz. Sin embargo, sus descubrimientos conducen rápidamente hacia la terrible mafia rusa de Londres, de la que Nikolai (Viggo Mortensen) forma parte...
Una narración fluida, escenas memorables (la lucha en el sauna es, diría algún angloparlante, one for the ages) y brillantes actuaciones hacen de Promesas del este un cuento moral extraordinariamente complejo y logrado. Quienes vieron Una historia violenta (2005, también del canadiense) comentan que ambas películas forman un gran dúo de violencia.


4. Che: El Argentino
(Che: Part One)
de Steven Soderbergh
con Benicio Del Toro, Julia Ormond, Rodrigo Santoro, Demián Bichir, Santiago Cabrera, Catalina Sandino Moreno
Francia / España / Estados Unidos, 2008, 126'



Denunciar la manipulación y la transformación ideológica que ha sufrido Ernesto Guevara a partir de su reproducción mediática y mercantil es ya es un lugar común. A esta altura, nadie descubre la pólvora si intenta decir algo nuevo sobre ello. En todo caso, la clave está en partir de esta situación para esquivar el lugar común e iluminar otros aspectos que vayan más allá de la figura. Diarios de motocicleta intentó "humanizar" el mito, pero corría el riesgo de vaciar de contenido el concepto Che, al tratar de descubrir al "hombre" detrás del revolucionario --algo que todas las biopics están intentando sacar a la luz, en detrimento de la importancia de la figura pública. Por eso, a la sólida película de Salles se la puede complementar, ahora, con este futuro clásico de Soderbergh (director que hasta ahora nunca me había entusiasmado demasiado), en donde lo que se destaca es una situación histórica más amplia pero bien concreta.
Acá no hablamos de "un hombre extraordinario", la categoría favorita de Hollywood y los campeones del individualismo. El "argentino" del título es apenas el apodo que recibe un joven médico que se une a un numeroso grupo de hombres que se decide tomar una isla y derrocar una dictadura. Este enfoque, más acertado, convierte al film en mucho más que una película bélica promedio. Sus dos horas de acción, desde que el Che conoce a Fidel hasta que triunfa la revolución, nunca decaen ya que Soderbergh, con buen tino, fue mechándolas con reportajes posteriores y el contundente discurso de Guevara en Naciones Unidas en 1964. Esta es la primera parte de dos. Habrá que ver si la segunda entrega, pronto en cines, derrapa en moralismos o, por el contrario, consolida los puntos fuertes de este gran trabajo.


5. La Mujer Sin Cabeza
de Lucrecia Martel
con María Onetto, Claudia Cantero, César Bordón, Daniel Genoud, Guillermo Arengo, Inés Efron
Argentina / Francia / Italia / España, 2008, 87'



"Me gusta cuando callas por que estás como ausente", decía Neruda, en una que sepamos todos, y continuaba: "y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca".
Vero, una mujer salteña, maneja por la ruta. En un momento, se distrae un segundo y siente que atropelló algo. ¿Un perro? ¿Una persona? Se asusta, se sorprende. Sigue manejando. En los días que siguen al accidente, se muestra errática: su vida social continúa, pero de repente todo es extraño en su relación con los otros --tal como le sucedía a Charlotte Rampling en La Piscina. Hay también algo de Carnival of Souls dando vueltas. Mucho misterio, algo de mind-fucking, unas subtramas sutiles pero precisas.
Hay un plus que hace que La Mujer Sin Cabeza sea mucho más que una película de misterio, el mismo que hacía que El Aura fuese mucho más que un policial: y es ese clima enrarecido, opresivo, fantasmal. ¿Fantasmal, dije?


6. Juno
de Jason Reitman
con Ellen Page, Michael Cera, Jennifer Garner, Jason Bateman, Allison Janney, J.K. Simmons
Estados Unidos / Canadá, 2007, 96'



En los últimos años, el centro de la industria cinematográfica se ha reorganizado de tal manera que se ha vuelto difícil establecer, entre otras cosas, qué es lo que hace "independiente" a una película. Hasta no hace mucho tiempo, una acepción amplia y bastante aceptada sostenía que una cinta indie era tal si se producía por fuera del circuito de los grandes estudios. Hoy día, cuando la mismísima Warner tiene su propia división de "Independent Pictures", tenemos que aceptar que los límites se han borrado. De hecho, Juno llega a ustedes por medio de Fox Searchlight Pictures, la misma que nos trajo a The Savages o al referente por excelencia del género, Little Miss Sunshine. Hablamos de películas con presupuesto demasiado chico para ser un blockbuster, pero demasiado grande para ser una película independiente; con buenas campañas publicitarias y nominaciones en los Oscar. Un indie-mainstream, pues.
¿Qué nos ofrece Juno? Una comedia dramática sobre crecer --de repente. Un embarazo adolescente y las responsabilidades del caso, acompañado por gran banda sonora, ningún personaje demasiado bizarro o acartonado y buenos conflictos, cortesía de la ex-blogger Diablo Cody. Los actores que conforman la joven pareja protagónica (la preciosa Ellen Page y el amigo Michael Cera) son queribles y de seguro tienen un gran futuro. ¡Si hasta Jeniffer Garner parece actuar! La comedia romántica del año que se va.


7. Una Guerra de Película
(Tropic Thunder)
de Ben Stiller
con Ben Stiller, Jack Black, Robert Downey Jr., Nick Nolte, Steve Coogan, Jay Baruchel, Danny R. McBride, Brandon T. Jackson, Tom Cruise
Estados Unidos / Alemania, 2008, 107'



Tropic Thunder narra una guerra. Solo que esta vez los tiros no van contra los rebeldes tercermundistas de turno, sino contra las propias las películas de guerra y la industria en general.
En la superficie, una comedia sobre una serie de actores que creen estar protagonizando una guerra que, de hecho, ocurre. Si indagamos un poco más, vemos aparecer una crítica despiadada sobre los actores estrella, los premios de la Academia y los ejecutivos de Hollywood ("en serio", le dicen en un momento, "hasta un mono sin pelotas podría hacer tu trabajo"). Las risas ocurren a diestra y siniestra, y sólo dan un poco de respiro hacia el final. ¿Lo mejor? Cuando Robert Downey Jr., experto en reírse de sí mismo y en esta película haciendo de ¡negro!, le imparte una lección a Ben Stiller sobre cómo ganarse a la crítica: "Everybody knows you never go full retard". La comedia del año.


8. La Escafandra y la Mariposa
(Le Scaphandre et le Papillon)
de Julian Schnabel
con Mathieu Amalric, Emmanuelle Seigner, Anne Consigny, Jean-Pierre Cassel, Marina Hands, Max von Sydow
Francia / Estados Unidos, 2007, 112'



La historia real -pero ficcionalizada- sobre un hombre que sufre un paro y queda completamente paralizado, y cuya única posibilidad de contacto con el exterior es el parpadeo de un ojo, un extraño síndrome que muchos emparentan con ser enterrado vivo...
Seamos francos: el argumento es una invitación al golpe bajo. Uno se imagina esta película dirigida por Iñárritu o por Paul Haggis y se agarra la cabeza. Pero no: hay una diferencia sutil entre los golpes al estómago y los golpes al corazón. El director Julian Schnabel sabe manejar estos últimos, tal como lo demostró hace unos meses con el superlativo documental Berlin, cubriendo la honesta e intimista presentación en vivo del álbum de Lou Reed.
Y es que Schnabel no es sólo un director de cine. Quiero decir: Schnabel es, ante todo, un reconocido pintor contemporáneo. Y la faceta de artista visual, en este caso, toma ribetes interesantes. ¿Quién sino podría haberle escapado tan bien a la tentación indie de hacer una "película de hospitales" hecha y derecha? El film resuelve el bajón internándose en la mente del protagonista como pocas películas recientes lo han hecho, ilustrando sueños, fantasías y recuerdos de manera magistral, con una maravilla visual que paga con creces la visita al cine. El manejo del lenguaje cinematográfico alcanzado es sencillamente maravilloso. De esta manera, lo que podría haber sido una autoflagelación impotente y culposa se transforma en una inspirada exploración de la autoconciencia. Toda una experiencia.


9. Sin Lugar Para Los Débiles
(No Country for Old Men)
de Ethan Coen, Joel Coen
con Tommy Lee Jones, Javier Bardem, Josh Brolin, Woody Harrelson, Kelly Macdonald, Garret Dillahunt, Tess Harper
Estados Unidos, 2007, 122'



Decía Manuel Trancón en la revista El Amante: "Existe todo un bagaje de historias, no importa cuán ciertas o inventadas, que funcionan como implícito cada vez que el espectador ve un cactus, un paquete de cocaía, una piel cuarteada por el sol, una ametralladora y una bota tejana. Instantáneamente sabe que está ante un lugar donde todo es posible. Y dentro este todo, especialmente lo peor." Una de estas historias es la de la película ganadora del Oscar, en la que se desata un festival gratuito de muertes, tan yanqui él. Pero lo gratuito es la muerte en sí, como en las películas del último Eastwood, no la violencia en la película (explica Trancón: "una película que no muestra sus tres asesinatos principales nunca podría etiquetarse así".) Hay algo cínico, juguetón en la mirada de los Coen.
En la misma revista, debatiendo con esta visión, aparece Leonardo D'Espósito afirmando que la última mitad de la película esconde en la figura de Tommy Lee Jones un mensaje moralista, algo así como "el mundo es malo, cuídese del desconocido que le pide nafta en la ruta". ¿Habrá algo de eso? Todos los méritos de una obra tan lograda me hacen pensar que tiene que haber algo más. Un film moralista u aleccionador jamás terminaría de una manera tan seca. Si quieren la discutimos en los comentarios.


10. Planet Terror
de Robert Rodríguez
con Freddy Rodríguez, Rose McGowan, Marley Shelton, Josh Brolin, Michael Biehn, Naveen Andrews, Michael Parks, Bruce Willis
Estados Unidos, 2007, 105'



El buen amigo de Quentin Tarantino, con bastante presupuesto, emula una película de muy poco. Con armas químicas, jeringas, zombies, una pulposa protagonista y muchísimo humor negro, Planet Terror es un fantástico homenaje a las películas de autocine de la década del 80 (y a Escape de Nueva York). Una de esas películas para ver en pantalla gigante, con el sonido al mango, con amigos, nachos, papas fritas y toneladas de cerveza. Así la vimos, así nos reímos. Espectacular.

Otras muy buenas películas de 2008:
Shine a Light, de Martin Scorsese
El Nido Vacío, de Daniel Burman
Sweeney Todd, de Tim Burton
Viaje a Darjeeling, de Wes Anderson
WALL·E, de Andrew Stanton

Me quedé con ganas de ver:
Persépolis, Paranoid Park, Historias Extraordinarias

Mis condiciones (discográficas) de producción sábado, 27 de diciembre de 2008

Completando la trilogía del coleccionista que comencé aquí y continué acá, con ustedes, mi modesta discoteca. Acompañada, claro está, de mi aún más modesto equipo, un Sanyo de 45W del año 1996 que todavía patea.

Algunas curiosidades:
- Inauguraron esta colección un disco de Green Day y uno de Cake, en el 98, y su expansión continúa hasta ahora (nota mental: comprar otra torre).
- Su armado requirió paciencia y un prodigioso paso a paso -brick by brick, si jugamos a la metáfora musical. En su mayoría fueron adquisiciones propias, pero también hubo varios regalos y algún que otro canje por tapitas de alguna gaseosa (como es el caso del disco de Café Tacuba).
- Hay cosas que se compraron a diez pesos en Musimundo, y otros importados inconseguibles.
- Hay más CDs de los Beatles, los Stones, Pink Floyd, Dire Straits, Supertramp, y demás, en la discoteca de mi viejo. (De más está decir que evito comprar los discos que ya están en casa.)
- Algunos de los discos delatan la edad de este joven cronista. Los "discos de quinceañero" que aquí ven (Bloodhound Gang, Smash Mouth, los últimos de Offspring) están a la venta, para el que los quiera. El tiempo pone las cosas en perspectiva con todo, y la música no es la excepción. Uno se da cuenta fácilmente qué discos resistieron bien el paso del tiempo y cuáles no.



Bob Dylan - Bringing It All Back Home (1965)
Bob Dylan - Highway 61 Revisited (1965)
Bob Dylan - Blonde on Blonde (1966)
Bob Dylan - Blood on the Tracks (1975)

Creedence Clearwater Revival - Green River (1969)
B.B. King - Live in Cook County Jail (1971)
The Yardbirds - Blue Eyed Blues (1973)
Eric Clapton - Unplugged (1993)
Led Zeppelin - Led Zeppelin (1969)
Led Zeppelin - Led Zeppelin II (1969)
Led Zeppelin - Led Zeppelin III (1970)
Led Zeppelin - Led Zeppelin IV (1971)
The Who - Quadrophenia (1973)

Patti Smith - Horses (1975)
Ramones - Anthology (2001)
Sex Pistols - Nevermind the Bollocks (1977)
Talking Heads - Remain in Light (1980)
Talking Heads - The Name of This Band is Talking Heads (1982)
The Clash - The Clash (1977)
The Clash - London Calling (1979)
The Clash - Combat Rock (1982)
The Clash - Super Black Market Clash (1982)
The Clash - From Here to Eternity (1999)

Green Day - 1039/Smoothed Out Slappy Hours
(1991)
Green Day - Kerplunk (1992)
Green Day - Dookie (1994)
Green Day - Insomniac (1995)
Green Day - Nimrod (1997)
Green Day - Warning (2000)
Green Day - International Superhits (2001)
Green Day - Shenanigans (2002)
Green Day - American Idiot (2004)
Green Day - Bullet in a Bible (2005)
NOFX - White Trash, Two Heebs and a Bean (1992)
NOFX - Punk in Drublic (1994)
NOFX - So Long & Thanks for All the Shoes (1997)
The Offspring - Ixnay on the Hombre (1997)
The Offspring - Americana (1998)
The Offspring - Conspiracy of One (2000)
Bad Religion - Generator (1992)
Bad Religion - The Process of Belief (2002)
Bad Religion - The Empire Strikes First (2004)

Pixies - Surfer Rosa / Come on Pilgrim (1988)
Pixies - Doolittle (1989)
Pixies - Bossanova (1990)
Pixies - Trompe le Monde (1991)
Frank Black - Frank Black (1993)
Frank Black - Teenager of the Year (1994)
Frank Black & the Catholics - Dog in the Sand (2000)
Frank Black & the Catholics - Black Letter Days (2002)
Frank Black - Frank Black Francis (2004)
Black Francis - Bluefinger (2007)
Weezer - Weezer (1994)
Weezer - Pinkerton (1996)
Weezer - Weezer (2001)
Yo La Tengo - Genius + Love = Yo La Tengo (1996)
Arcade Fire - Funeral (2004)
Arcade Fire - Neon Bible (2007)
Clap Your Hands Say Yeah - Clap Your Hands Say Yeah (2005)
Cake - Motorcade of Generosity (1994)
Cake - Fashion Nugget (1996)
Cake - Prolonging the Magic (1998)
Cake - Comfort Eagle (2001)
Spoon - Girls Can Tell (2001)
Spoon - Kill The Moonlight (2002)
Spoon - Gimme Fiction (2005)
Spoon - Ga Ga Ga Ga Ga (2007)

Jane's Addiction - Ritual de lo Habitual (1990)
Pearl Jam - Ten (1991)
Pearl Jam - Vs (1993)
Pearl Jam - Vitalogy (1994)
Pearl Jam - Yield (1998)
Pearl Jam - Binaural (2000)

Rage Against the Machine - Evil Empire (1996)
Rage Against the Machine - Live at the Grand Olympic Auditorium (2003)
System of a Down - System of a Down (1998)
System of a Down - Toxicity (2001)
System of a Down - Steal This Album! (2002)
System of a Down - Mezmerize (2005)
System of a Down - Hypnotize (2005)
Queens of the Stone Age - Songs for the Deaf (2002)
Queens of the Stone Age - Lullabies to Paralyze (2005)
Queens of the Stone Age - Over the Years and Through the Woods (2005)
Queens of the Stone Age - Era Vulgaris (2007)
Mars Volta - De-Loused in the Comatorium (2003)
Mars Volta - Frances the Mute (2004)

The Hives - Tyrannosaurus Hives (2004)
White Stripes - De Stijl (2000)
White Stripes - White Blood Cells (2001)
White Stripes - Elephant (2003)
White Stripes - Get Behind Me Satan (2005)
White Stripes - Icky Thump (2007)
Jet - Get Born (2003)

Supergrass - Supergrass is 10 (2004)
Franz Ferdinand - Franz Ferdinand (2004)
Franz Ferdinand - You Could Have It So Much Better (2005)

Radiohead - The Bends (1995)
Radiohead - Hail to the Thief (2003)
Coldplay - Parachutes (2000)

Smash Mouth - Astro Lounge (1999)
Bloodhound Gang - Hooray for Boobies (1999)
Jamie Cullum - Twentysomething (2004)
V/A - Dub Side of the Moon (2003)
V/A - Short Music for Short People (1999)
V/A - Kill Bill Vol. 1 (2003)
V/A - Kill Bill Vol. 2 (2004)

Divididos - Acariciando lo Áspero (1991)
Divididos - La Era de la Boludez (1993)
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota - Lobo Suelto (1993)
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota - Cordero Atado (1993)
Andrés Calamaro - Alta Suciedad (1997)
Cafe Tacuba - Cuatro Caminos (2003)

DVD: The Complete Monterey Pop Festival (Criterion Collection)

El descarado mundo de las publinotas viernes, 26 de diciembre de 2008

I.
26 de diciembre, página principal de Clarín.com. Abundan las publicidades coloridas y animadas, y en el medio, como quien no quiere la cosa, algunas notas informativas.
¿O ni siquiera?
Voy bajando por las distintas noticias de Último Momento y me llama la atención una que dice "Todo doble. Tal vez sean los efectos de haber tomado demasiado durante el festejo por la Navidad, pero lo cierto es que varios empezaron a ver doble".



Tenía cierto carácter lúdico, pero igual por un segundo me imaginé que podría ser un artículo sobre accidentes viales durante las fiestas. Hice click y desembocó en...



... una publinota de Lenovo, que aparecía (nuevamente) disfrazada como "Noticias tecnológicas" del portal Ciudad.

II.
En el ¿artículo? ¿spot? ¿infomercial? se alababan las bondades de una nueva notebook con dos pantallas (sic), que tenía por objetivo

"...brindarles a los ejecutivos la posibilidad de tener, por ejemplo, en una pantalla su cliente de correo electrónico siempre presente, mientras pueden trabajar con otros programas o navegar sin tener que minimizar todo por la llegada de un nuevo correo."

Algo así como si Motorola dijera "la idea del bluetooth es hacer que los oficinistas trabajen desde que se suben al auto, y asi le otorgan a la empresa hasta su tiempo de viaje".

III.
Pero volviendo al carácter mismo de la publinota: uno de los pilares fundamentales de la ética periodística es la clara diferenciación entre noticia y publicidad. La fusión creciente entre información, entretenimiento y propaganda* comercial está haciendo bolsa al periodismo comprometido ya ni siquiera con las más radicales causas, sino con apenas con un ejercicio decente de su propia profesión.



* También acuérdese de decir siempre que “publicidad no es lo mismo que propaganda”, porque papi y mami se esforzaron mucho para pagarle la carrera en la universidad de Palermo y hay que amortizarla repitiendo siempre esta soberana pelotudez. (Gracias Podeti)

Las Mejores Canciones de 2008 domingo, 21 de diciembre de 2008



1. Raconteurs - Many Shades of Black
Album: Consolers of the Lonely










2. Nick Cave & The Bad Seeds - Dig Lazarus Dig!!!
Album: Dig Lazarus Dig!!!










3. My Morning Jacket - Highly Suspicious
Album: Evil Urges










4. Death Cab for Cutie - I Will Possess Your Heart
Album: Narrow Stairs











5. The Kooks - Always Where I Need To Be
Album: Konk










6. Breeders - Walk it off
Album: Mountain Battles










7 .Kaiser Chiefs - Never miss a beat
Album: Off With Their Heads










8. R.E.M. - Man-Sized Wreath
Album: Accelerate










9. Weezer - The Greatest Man That Ever Lived
Album: Weezer (The Red Album)










10. Kings of Leon - I Want You
Album: Only by the Night









Otras grandes canciones de 2008
Thao - Swimming Pools








She & Him - Why Do You Let Me Stay Here?








Black Francis - When they come to murder me








Ladyhawke - Back of the van
Amanda Palmer - Leeds United
Estelle ft. Kayne West - American Boy
Chairlift - Bruises
MGMT - Electric Feel
Flight Of The Conchords - Most Beautiful Girl in the Room
Breeders - It's the love
My Morning Jacket - Evil Urges
Throw Me The Statue - Lolita
Delta Spirit - Trashcan
TV on the Radio - Golden Age
Kings of Leon - 17
Beck - Gamma Ray
My Morning Jacket - Touch Me I'm Going To Scream Pt. 1
Weezer - Pork & Beans
Raconteurs - You Don't Understand
Nick Cave & The Bad Seeds - Albert Goes West
Kaiser Chiefs - Tomato in the rain
Raconteurs - Salute Your Solution
Kings of Leon - Use Somebody
Deerhoof - Fresh Born
The Foxboro Hot Tubs - Red Tide

El discurso perverso jueves, 18 de diciembre de 2008

La hoguera de las vanidades y el discurso perverso

por Julio Sevares
en Clarín Blogs
14-12-2008




La crisis está quemando las vanidades de modelos “exitosos” y de la supuesta intangencia de algunas economías, como la China.

México
Vuelvo de México, donde estuve invitado por el Club de Periodistas de México, y donde las noticias económicas son entre malas y peores.
México fue conducido en las últimas décadas a un modelo neoliberal de apertura con Estados Unidos y Canadá, que provocó serios daños en la producción agrícola, por au mayor exposición a la competencia con el campo subsidiado de Estados Unidos. La promesa del modelo del NAFTA fue el aumento de la producción de la industria de montaje (maquila), concentrada principalmente en el norte del territorio. Ese sistema, basado en un régimen de trabajo abusivo y en la violencia, está amenazado desde hace años, por la competencia china. Muchas empresas cerraron o redujeron su producción y trasladaron sus talleres al país oriental. La tasa de desocupación y ocupación parcial llega al 10%. En el período 2005-2007 la economía mexicana creció un 3,7% (Argentina 8,8%) y, según el Banco Mundial, en el presente año crecerá sólo un 2% (Argentina un 6,6%).
La apertura comercial con Estados Unidos profundizó la dependencia comercial mexicana en relación al mercado de ese país (85% de las expo), por lo cual la baja de la demanda estadounidense está afectando las ventas mexicanas desde antes de la crisis. Por eso, a pesar del bajo crecimiento, el “exitoso” modelo de apertura mexicano tiene déficit comercial (en la actualidad es el más alto desde 1991) y también déficit de cuenta corriente (Argentina tiene superávit en ambas variables).
Por la caída de la actividad y la crisis financiera, las AFJP mexicanas (Afore) perdieron este año 64.000 millones de dólares, y los aportes están cayendo por el aumento del desempleo y la baja de los salarios, pero la Afore ¡le siguen cobrando la comisión a los aportantes sobre el saldo de la cuenta, por lo que el activo de los aportantes baja también por los descuentos!
La caída en la valorización de las cuentas está licuando las jubilaciones presentes y futuras, y adivinen quien se hace cargo de completar el monto de una jubilación mínima: como sucedía en la Argentina, el Estado. Pero no todas las jubilaciones se perjudican por la crisis financiera, porque en México, como en Chile, los militares no fueron incluidos en la privatización y tienen su propio régimen jubilatorio. Gloria.
Las perspectivas económicas para el próximo año son peores que las del corriente. OCDE, Barclays, Banamex y Scotiabank, pronostican una tasa negativa para el PBI (“crecimiento negativo”, como se dice en la perversa jerga de la economía liberal). Al pobre pueblo mexicano solo le queda esperar que esas ilustres instituciones se equivoquen en sus pronósticos, como lo han venido haciendo hasta ahora. Pero en sentido inverso, porque sus errores siempre fueron en el sentido “up, para arriba”. Genios de los negocios propios.
Recordar además: El pésimo crecimiento se da a pesar de que México, como Brasil, recibió ayuda de organismos financieros internacionales. Argentina, no. Resumiendo. En 1995 la economía mexicana fue rescatada y puesta en el riel del libre comercio, la privatización y el jolgorio financiero. 13 años después, tiene que ser rescatada nuevamente con un paquete mayor que el de 1995. Modelo exitoso si los hay.

China
Otra vanidad y otros pronósticos que se están incinerando en la hoguera contemporánea son los referidos a China. Hasta hace poco algunos optimistas incorregibles de mercado, (raza en crisis, me temo), sostenían que la economía china sería un núcleo dinámico que contrapesaría la recesión de los países ricos. Curiosa perspectiva para los apóstoles de la globalización.
Pues bien, también se equivocaron en esto. China está sufriendo, como era inevitable, la caída de la demanda de sus clientes, su industria y sus exportaciones están cayendo. Según el Banco Mundial, la producción industrial de China pasó de un crecimiento del 17% interanual, a uno del 0,2% en el tercer trimestre.(Para los que se espantan con la reducción del crecimiento local, como si fuera un invento argentino). En varias zonas del país (de China) ya se están produciendo cierres de empresas y reacciones sociales. Y parece que la crisis no se debe a la intervención del estado, sino a la intervención del mercado. Que curioso.
Para terminar con el tema del quemo generalizado, dos joyas de esta semana.
Una, el fraude de Bernard Madoff, un tipo que era consejero de inversiones, un “master of the universe”, que había llegado a ser director del Nasdaq, el mercado bursátil electrónico y desregulado de USA. Ese mercado fue protagonista de la burbuja especulativa con las acciones de empresas tecnológicas que estalló a comienzos del siglo, dando lugar a una nueva serie de especulaciones (commodities, inmobiliarias, etc.) que estalló este año. El tipo terminó preso, y si todos los estafadores financieros de los últimos años, en USA y en resto del mundo, siguieran el mismo camino, la economía mundial se reactivaría por la construcción de cárceles.
Otra joya, el pedido de ayuda estatal que esta semana hicieron diarios españoles, connotados críticos de la intervención estatal, ellos. Cosas vederes.

El postre
Para el postre, un buen ejemplo de manipulación política del discurso económico. En su reciente informe Perspectivas sobre la Economía Mundial, el Banco Mundial sostiene que el crecimiento de Argentina disminuyó del 8,7%, al 6,6%, mientras “por el contrario, Brasil mantuvo el aumento del PIB en un ritmo sólido del 5,2%” Es decir que ¡el 5,2% es sólido, pero el 6,6%, sólo es caída, uno crece el 5,2 y “por el contrario”, el otro sólo a un 6,6! Maravilloso. Recordar: en los cinco años previos a la crisis la economía argentina creció cerca del 9%, mientras la ortodoxa economía brasileña, un 3,7%, un 40% del crecimiento argentino. Otro si digo que merece un mayor desarrollo: la caída mundial de los precios de los commodities no se está trasladando a los precios al consumidor, lo cual indica que un segmento de intermediarios se está quedando con una gigantesca renta. Como se dice en estas ocasiones, la crisis puede ser una oportunidad.
Al mismo tiempo, las sociedades están sufriendo la caída de sus ingresos, pero no la de los precios de bienes básicos. Pero no preocuparse, siempre hay respuestas para las imperfecciones de mercado. Si hay protestas, habrá policía y mano dura judicial. Y si los desesperados se vuelcan al fundamentalismo o al delito, militarización interna y guerra. Por si no lo sabían, esa es la receta.

El fantasma del desempleo acecha la redacción de la Barcelona lunes, 15 de diciembre de 2008



Con medios "serios" como estos, quién necesita humor político...

Desmontando creencias: "las retenciones son confiscatorias" miércoles, 10 de diciembre de 2008

“Las retenciones son confiscatorias”

La sociedad es un imposible. Debemos aceptar que estamos atravesados por el conflicto, y que el lazo social es apenas un intento precario de constituirse como sociedad –algo, por supuesto, inalcanzable e inaccesible.
Cuando observamos el conflicto entre “el campo” y “el gobierno”, en el cual se enmarca la creencia que nos disponemos a analizar, lo primero que tenemos que saber es que las identidades per se no existen: tal como sostienen Laclau y Mouffe, toda identidad es relacional. Es sólo por medio de diferencias que los hombres vamos definiendo un nosotros –y siempre de manera parcial.
Esta imposibilidad de cierre es tan insoportable para el hombre, que pronto nos convencemos de que efectivamente existe un lugar en donde el otro me impide ser “yo mismo”. Por eso armamos lo que Žižek llama fantasías ideológicas, intentos de cerrar el antagonismo: la promesa de que sin el otro, podríamos ser nosotros completamente. Esto es un sistema de representaciones al que podemos llamar ideología.
En el presente trabajo se intentará señalar por qué la creencia que sostiene que “las retenciones son confiscatorias” es, efectivamente, ideológica, así como cuáles son sus principales componentes y de qué manera esto se fue construyendo a lo largo del período estudiando.

Marco de condiciones objetivas
El fin de la convertibilidad y la adopción de un tipo de cambio flotante, a principios de 2002, se tradujo en una fuerte devaluación que pronto posicionó el dólar en torno a los tres pesos. La consecuencia inmediata de la medida fue una marcada transferencia de ingresos de la masa de asalariados al sector exportador. En este contexto, el gobierno de Eduardo Duhalde instaló retenciones a las exportaciones al sector agropecuario en torno al 20%, las cuales fueron aceptadas sin mayores reclamos por los actores afectados. Para el gobierno y varios otros sectores, resultaba imprescindible reestablecer el impuesto para evitar una estampida de los precios de los alimentos en el mercado interno en el marco de una profunda crisis económica.
El esquema económico general se mantuvo con la asunción de Néstor Kirchner, y las retenciones fueron aumentando gradualmente, acompañando la previsibilidad jurídica y económica de la que empezaron a gozar los exportadores, así como el marcado incremento del precio de los alimentos en el mercado internacional. Hacia fines de 2007, las retenciones a los principales productos del agro superaban el 25%.
A principios del presente año, en el marco de una “crisis alimentaria mundial” provocada por un nuevo y dramático incremento en el valor de estos productos, el ministro Lousteau anunció una resolución del Poder Ejecutivo según la cual se implementaría un esquema de retenciones móviles. De esta manera, el porcentaje del impuesto fluctuaría según los vaivenes del precio internacional: si éste subía, la retención también lo haría. La medida dio comienzo a una serie de protestas –e intensificó otras que la precedían–: la principal de ellas resultó ser un lock-out del sector agrario que se mantuvo durante más de cien días.
Por lo antedicho, el episodio en el que se enmarca esta creencia no tiene momentos de inauguración y clausura definidos. Sin embargo, y a fines prácticos, lo insertaremos entre el 11 de marzo (con la aprobación de la resolución que instalaba retenciones móviles a las exportaciones) y el 18 de julio del corriente año (fecha en la que fueron eliminadas).


Categorías teóricas para el análisis
A fines de analizar la creencia señalada, nuestro mapa teórico se verá nutrido de distintas vertientes del marxismo y de la teoría de los discursos. Nuestra principal categoría será la de ideología. Ella nos va a permitir pensar, desde una perspectiva más rica, cómo este latiguillo es vinculable a una cadena de episodios significativos y cuáles son sus modos de circulación.
Anteriormente señalamos los motivos por los cuales el uso clásico del concepto de ideología (como “falsa conciencia”) no nos parecía pertinente para nuestro análisis. Como sostiene Foucault: “el problema no está en hacer la partición entre lo que, en un discurso, evidencia la cientificidad y la verdad y lo que evidencia otra cosa, sino ver históricamente cómo se producen los efectos de verdad en el interior de los discursos”.
Esto va en sintonía con las corrientes que plantean la apariencia como una ilusión necesaria. Žižek llama a esto “fantasía ideológica”, una fantasía que estructura nuestra propia realidad social. Es decir, que mientras la perspectiva marxista clásica sostenía que la mirada ideológica era una mirada parcial que no tiene en cuenta la totalidad de las relaciones sociales, esta nueva perspectiva –nutrida por los aportes del psicoanálisis– considerará a la ideología como “una totalidad que borra las huellas de su propia imposibilidad”.
¿Cuál es esa imposibilidad? La de concebir “lo primordialmente reprimido, aquel X irrepresentable sobre cuya ‘represión’ se funda la realidad misma”. Este límite insondable es la lucha de clases, dado que es “el límite que nos impide concebir la sociedad como una totalidad cerrada”.
Una ideología no es necesariamente “falsa”. Es más: en cuanto a su contenido positivo puede ser “cierta”, bastante precisa. Pero lo que realmente importa no es su contenido positivo, sino el modo como este contenido se relaciona con la posición subjetiva supuesta por su propio sujeto de enunciación. Es decir, cuál es el yo o el nosotros construido por estos discursos y de qué manera es que allí el conflicto, el antagonismo social, aparece borrado, oculto.
La noción de antagonismo aparece desarrollada en la obra de Laclau y Mouffe. Estos autores parten de la base de que lo social es un imposible –que “la sociedad” como totalidad suturada y autodefinida no existe. Y que por lo tanto

la imposibilidad de fijación última del sentido implica que tiene que haber fijaciones parciales. (...) Si lo social no consigue fijarse en las formas inteligibles e instituidas de una sociedad, lo social sólo existe, sin embargo, como esfuerzo por producir este objeto imposible. (Laclau y Mouffe, 2004)

Algunos ideologemas circulan en lo social como “significantes flotantes”, esto es, diseminados sin un anclaje. Pero este esfuerzo por producir el lazo, lo social, ese objeto imposible, hace que en algún punto estos significantes logren fijarse parcialmente.
Los puntos discursivos claves de esta fijación parcial son llamados puntos nodales. Dirá Žižek: “Lo que está en juego en la lucha ideológica es cuál de los puntos nodales, points de capiton, totalizará, incluirá en su serie de equivalencias a esos elementos flotantes.” En otras palabras, cuál será el significante que “acolche” todo el campo y efectúe su identidad.
Por ende, “la primera labor del análisis consiste... en aislar en un campo ideológico determinado la lucha particular que al mismo tiempo determina el horizonte de su totalidad” . Para ello, vamos a referirnos a los actores en pugna.

Los distintos actores del conflicto
El período analizado muestra cómo una serie de demandas inicialmente planteadas por asociaciones agrarias fue articulándose con diferentes imaginarios sociales. Con el paso del tiempo, estas articulaciones –por un lado– y la articulación de creencias opuestas –por el otro– fueron definiendo dos bloques enfrentados.
Cabe señalar que los sectores en pugna en el recorte no son antagónicos per se, pero así se construyen, ya que sus cadenas significantes forman bloques opuestos. “Es esto, precisamente, lo que hace posible la relación de equivalencia: diferentes luchas individuales... pueden encarnar la oposición colectiva al poder represivo”
En el conflicto agrario que tuvo lugar durante este año, surgieron voces que intentaron instalar la creencia de que las retenciones a las exportaciones eran injustas, ilegales, ilegítimas, o directamente confiscatorias.
Los primeros actores en sostener estas creencias fueron las propias agrupaciones agrarias, es decir, organizaciones encargadas de defender los intereses de los distintos sujetos relacionados a las economías rurales. Sus demandas estaban específicamente dirigidas al Gobierno, a quien en un principio se le acusaba de haberles “privado” de “ganancias legítimas” con la implementación de la Resolución 125.
Desde el Gobierno nacional, argumentaron que la decisión tenía un “criterio redistributivo” para “garantizar” que las ganancias del sector se compartan “con todos los argentinos” . Esta postura era claramente ideológica en tanto concebía a la sociedad de manera armónica y de esta manera –diría Žižek– estaría esquivando el trauma fundamental, intentando disimular el inevitable antagonismo social.
Desde esta posición inicial de defensa de ganancias, las entidades agrarias fueron corriendo su discurso hacia posturas más amplias, en donde ese interés particular fue fundiéndose con otro más general, a través de consignas cada vez más difusas.
Fue por medio de esta serie de articulaciones que las demandas sectoriales mencionadas se hicieron del apoyo de grupos más amplios. En la vereda opuesta al gobierno, comenzaron a aparecer un mayor número voces en apoyo al reclamo, entre los que se encontraban intendentes y gobernadores de zonas económicamente dependientes de la actividad agrícola, pero también figuras nacionales de diferentes partidos de la oposición, y distintos grupos de personas que se denominaron a sí mismas “independientes”, y que comulgaron con las consignas más amplias que se fueron tejiendo en semanas posteriores a la implementación de la resolución.
Como decíamos, el Ejecutivo ya había tomado una postura clásicamente ideológica desde el día uno, al relacionar la medida con la tan mentada “redistribución del ingreso” –una imagen completa de justicia social que excedía la medida en cuestión.
Sin embargo, a medida que la cuestión recrudecía, este encadenamiento de ideas comenzó a incluir otras creencias. Por ejemplo, el día posterior al primer cacerolazo Cristina Kirchner salió a hablar de la existencia de un conflicto “con los que cuestionan la política de derechos humanos” . La red de apoyos pronto empezó a incluir a otros actores, como –justamente– las asociaciones de DDHH, un grupo de intelectuales que adhirió a la teoría del “clima destituyente” impuesto por el gobierno , y distintos asalariados que expresaron su descontento frente a la falta de “colaboración” del sector agrario, al que suponían más beneficiado que ellos por las políticas oficiales, y al que ahora le “tocaría” aportar algo al país. Cristina Fernández, desde su rol de árbitro social, lo afirmó en reiteradas veces: “al país lo construimos todos.”
Las entidades agrarias y sus apoyos presentaban una mayor pluralidad de discursos. Recordemos que, si bien aparecieron bajo un frente común llamado “Mesa de enlace”, los representantes del agro eran cuatro entidades con distintos objetivos e intereses concretos. Este es uno de los motivos por los cuales estos discursos se fueron encadenando rápidamente con otros más amplios, de manera de poder enlazar con creencias que los conectaran con las otras organizaciones, por un lado, y con franjas más amplias de la población, por el otro.
Es por eso, además, que las caras visibles en los reclamos de las asociaciones patronales resultaron ser Alfredo De Angeli y Eduardo Buzzi, miembros de la Federación Agraria, una agrupación que respondía a los productores pequeños y medianos, más simpáticos a los ojos de las mayorías.

Emergencia de la creencia
La palabra “confiscación” posee una serie de fuertes connotaciones, ya que está directamente asociada a la violación de la propiedad privada. El diccionario la define como una “pena con privación de bienes, que son asumidos por el fisco” y es esto lo que tangencialmente empieza a oírse y leerse en foros de opinión, desde el primer día del anuncio de la medida:

• “De cada $1000 recaudados por el campo al Estado le quedan $410, ¡esto es comunismo!”
• “El gobierno empieza a quedarse con el sueldo de la gente”
• “Esto es expropiación lisa y llana. Es un grupo de personas decidiendo arbitrariamente sobre el fruto del trabajo y el capital de otras, usando la fuerza (el estado) como garantía del saqueo.”


Desde la postura oficial o aliada a la oficial, aparece un pedido de solidaridad. El sector agroexportador es visto como un “privilegiado” en la actual situación de crisis, y lo que se espera es que ellos “cumplan” con su parte:

• “¿Animo socialista? ¿De que están hablando? ¡Resulta que a los terratenientes cuando tienen que pagar impuestos se les aparece el fantasma del comunismo soviético! Yo pago 21% sobre todo lo que compro.”

Posibles cadenas significantes y componentes imaginarios
Para entender el trabajo de lo ideológico dentro del campo de las representaciones colectivas hay que entender la lógica de la equivalencia y sus dos operaciones centrales: el flotamiento y el vaciamiento. “En el caso del significante flotante tendríamos aparentemente un exceso de sentido, mientras que el significante vacío sería, por el contrario, un significante sin significado.”
Como explica Slavoj Žižek, lo que crea y sostiene un terreno ideológico es

el cúmulo de “significantes flotantes”, de elementos protoideológicos, estructurado en un campo unificado mediante la intervención de un determinado “punto nodal” que los “acolcha”, detiene su deslizamiento y fija su significado. (Žižek, 1992)

Existen, para cada “bando”, concepciones distintas de lo que sería el “trabajo”, la “riqueza”, el “pueblo”. Diría Laclau: “Cada uno de los eslabones de la cadena equivalencial nombra algo diferente de sí mismo, pero que este sombrar sólo tiene lugar en la medida en que el eslabón es parte de la cadena.” Tal como decíamos desde Žižek, existe un punto nodal que fija un significado y lo establece, retroactivamente, para toda la sucesión.
Recordemos las opiniones de los lectores de los diarios opositores: el gobierno se “queda” con “el capital”, con “el fruto de nuestro trabajo”. En esta lectura, el Gobierno resulta ser un obstáculo para la apropiación de la “plata” que uno mismo se ganó “legítimamente”. El trabajo y la riqueza aparecen atravesadas bajo una lógica capitalista liberal.
Desde el gobierno, “trabajo” y “riqueza” tuvieron una concepción diferente. Al comenzar el paro agrario, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández les pidió a los ruralistas que admitan que “ganaron mucha plata”. Es decir que bajo la óptica del bloque oficial, existiría un tope legítimo de ganancias, por encima de la cual el Estado se las apropiaría para consagrar la “redistribución del ingreso”.
Como inicialmente la medida fue decretada a través de una resolución del Poder Ejecutivo, resultaba sencillo culpar por el problema al “matrimonio gobernante”. Sin embargo, en el corpus se detecta un punto de quiebre en los discursos cuando Cristina Fernández envía la resolución al Congreso para que sea ratificada. Allí comienza otro ataque, más “legalista” si se quiere, por parte del agro y sus aliados, y es la denuncia de que una medida “confiscatoria”, y por ende “anticonstitucional”, está a punto de aprobarse. De repente lo que está en riesgo es “el destino de la República”:

• “¡El ejecutivo repleto de abogados sabe que la 125 y sus modificaciones son anticonstitucionales! Carecen de todo sustento jurídico y son inaplicables. Violan la constitución nacional.”
• “El Congreso insiste con medidas confiscatorias.”
• “Las retenciones móviles son confiscatorias, inequitativas e inconsultas.”
• “La batalla por el imperio de la Constitución, de la República, del federalismo y del campo no está perdida, sino que por el contrario, estamos en el medio de esa lucha.”


Decíamos que el punto nodal es “la palabra que, en tanto que palabra, en el nivel del significante, unifica un campo determinado, constituye su identidad: es, por así decirlo, la palabra a la que las cosas se refieren para reconocerse en su unidad.”

En la situación extrema de una desorganización radical del tejido social... la gente necesita un orden... El “orden” como tal no tiene contenido..., pero en una situación de desorden radical, el “orden” está presente como aquello que está ausente; pasa a ser un significante vacío, el significante de esa ausencia... y varias fuerzas políticas pueden competir en su esfuerzo por presentar sus objetivos particulares como aquellos que llenan este vacío. (Laclau, 1996)

Recordemos que para Laclau y Mouffe, las identidades nunca pueden ser positivas, sino que son puramente relacionales. Dado que “la sociedad” no existe, al menos como objeto total y definido, “no hay principio subyacente único que fije –y así constituya– al conjunto del campo de las diferencias”. De aquí que toda identidad resulte necesariamente precaria. Y que, para construirla a medida que el conflicto se agudizaba, ambos sectores salieron a reflotar el significante vacío de la “unidad”. En el caso del kirchnerismo y sus apoyos, unidad contra los intereses particulares de un sector, y en el caso del sector agrario y sus aliados, unidad contra los atropellos a las libertades (económicas, constitucionales).
De esta manera, “el elemento que sólo detenta el lugar de una falta, que es en su presencia corporal sólo la encarnación de una falta” –es decir, la unidad– “se percibe como un punto de suprema plenitud... La pura diferencia se percibe como identidad”. La ilusión es que la unidad brindará el fin del conflicto, algo que según las perspectivas de Laclau y Žižek es claramente un imposible.
En el caso analizado –“las retenciones son confiscatorias”–, el bloque agrario exhibe el fantasma de la confiscación y pronto lo asocia a un saqueo legalizado del partido gobernante: la identidad estaría dada por la oposición a las prácticas autoritarias (“anticonstitucionales”, “ilegales”) de los Kirchner.
El contraargumento es que las retenciones son justas y necesarias, y que a ganancias “extraordinarias” le corresponden aportes fiscales acordes. En un país en crisis, la creencia sostiene que riqueza es, por definición, sospechosa, y exige la intervención estatal. El enemigo es aquel que se está quedando con la “riqueza de todos”, y esa diferencia es la que construye la (ilusión de) identidad.

Operaciones ideológicas
Volvamos, pues, a nuestra creencia: “Las retenciones son confiscatorias”. La afirmación es tajante, define una realidad de las cosas. Las cosas son así, las retenciones son confiscatorias. Parece que estamos frente a un discurso ideológico. ¿Por qué? El discurso explica qué está ocurriendo (el gobierno impone restricciones ilegales, ilegítimas al comercio) y qué debería ocurrir (al ser ilegales, deberíamos rebelarnos contra ellas, las retenciones deberían desaparecer).
No hay lugar para la duda, para la pregunta, ya que “en la ideología, todas las preguntas se responden por adelantado”.
Decíamos que un discurso pasa al terreno clásicamente ideológico cuando un contenido particular se presenta como más que sí mismo. Supongamos, dice Laclau,

que en un país del Tercer Mundo se propone la nacionalización de las industrias básicas como panacea económica. Pues bien, ésta una forma técnica de administrar la economía y si permaneciera como tal nunca pasaría a ser una ideología. ¿Cómo puede transformarse en ésta última? Sólo si la particularidad de la medida económica comienza a encarnar algo más y diferente de sí misma –por ejemplo, la emancipación de la dominación extranjera, la eliminación del despilfarro capitalista, la posibilidad de justicia social para sectores excluidos de la población... En suma: la posibilidad de constituir a la comunidad como un todo coherente... Éste es el efecto ideológico strictu sensu: la creencia en que hay un ordenamiento social particular que aportará el cierre y la transparencia a la comunidad. (Laclau, 2002)

El discurso del gobierno asocia un posible aumento porcentual en la estructura de retenciones al agro con la “soberanía alimentaria” y el “cubrir la mesa de los argentinos” –es decir, la redistribución. En la vereda de enfrente, una decisión de política económica es acusada de ser “una propuesta autoritaria” y “un atropello a la democracia”, es decir, una confiscación.
En el trabajo anterior decíamos que la visión capitalista liberal sobre la cual se apoya el rechazo tajante a las retenciones, también es ideológica por excelencia, ya que –de Adam Smith en adelante– supone que persiguiendo el interés particular uno colabora al interés general.
En el encadenamiento discursivo de los aliados del agro se ve cómo determinados intereses, muy particulares ellos, se van sumando a otras demandas (“seguridad jurídica”, “libertad económica”) y conforman una idea de República asociada a estos valores. El matrimonio gobernante –y el Congreso, cuando todos suponían que iba a ratificar la medida– resultaban, por consiguiente, la anti-República, aquello que impedía la “paz social”, la “unidad” y la “reconciliación” de los argentinos. Como afirmó en un momento Eduardo Buzzi: “Los Kirchner son un obstáculo”.

Conclusión
En las páginas precedentes hemos intentado ubicar un conjunto de creencias condensadas a partir de una serie de cadenas significantes. Nuestra intención fue identificar su surgimiento, trazar su circulación y dar cuenta del marco de condiciones objetivas en las cuales estas creencias son afirmadas o refutadas.
Nos interesó demostrar cómo estas creencias se han construido, mediante mecanismos de universalización y abstracción, de manera típicamente ideológica, concibiendo la ideología en un sentido más rico y amplio que el de la teoría marxista clásica –esto es, no como un reflejo distorsionado de alguna realidad empírica, sino (al decir de Žižek) como “una totalidad que borra las huellas de su propia imposibilidad”.



Fuentes:
- Althusser, Louis. “Tres notas sobre la teoría de los discursos” en Escritos sobre psicoanálisis, Siglo XXI, México, 1996
- Foucault, Michel.
Verdad y poder, entrevista en revista L'Arc #70
- Laclau, Ernesto. “Muerte y resurrección de la teoría de la ideología” en Misticismo, retórica y política, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2002
- Laclau, Ernesto. “¿Por qué los significantes vacíos son importantes para la política?” en Emancipación y diferencia, Ariel, Buenos Aires, 1996
- Laclau, Ernesto y Mouffe, Chantal. “Más allá de la positividad de lo social” en Hegemonía y estrategia socialista, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2004
- Žižek, Slavoj. “Che vuoi?” en El sublime objeto de la ideología, Siglo XXI, México, 1992
- Žižek, Slavoj. “El espectro de la ideología” en Ideología. Un mapa de la cuestión, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2003

Monografía para Comunicación III: Investigación de la comunicación (Cs. Sociales, UBA) realizada por Federico Poore, distribuido bajo licencia Creative Commons Atribución No-Comercial 2.5 Argentina. Usted es libre de: a) copiar, distribuir, exhibir, y ejecutar la obra b) hacer obras derivadas bajo las siguientes condiciones: a) Atribución. Usted debe atribuir la obra en la forma especificada por el autor o el licenciante b) No Comercial. Usted no puede usar esta obra con fines comerciales.

Separados al nacer * jueves, 4 de diciembre de 2008



Miguel Angel Russo, director (técnico) / Bruce Greenwood, actor

* ¡Gracias Santz!

By the numbers miércoles, 3 de diciembre de 2008

"Los números son sólo números. Fríos, oscuros, insensibles", dijo alguna vez alguien mientras se mandaba un buen fajo por debajo del saco.

Un clásico: la ambigüedad misma de quien dice "el dinero no es todo", pero tiene todo el dinero -o casi. Cuando todos tenemos la panza llena, el aire acondicionado y el bife de lomo arriba de la mesa, es fácil exclamar que la plata es sólo eso, plata -como decía por estas semanas el conserva Benedicto.

Y no sólo se trata de dinero: el homo economicus también vive de porcentajes, índices, quita de deuda, riesgos países... y estadísticas. Las estadísticas son la principal aliada del avance del mundo racional capitalista. Es la ciencia por la cual -reza la famosa frase- si vos te comiste dos pollos, y yo ninguno, los dos nos comimos un pollo. Ya hace más de un siglo Mark Twain había hecho una escala de engaños: "lies, bloody lies, and stadistics". Sabemos muy bien que no cuesta mucho hacer malabarismo con los números, hacerles decir lo que ellos nunca quisieron -y sino , está el ejemplo obvio, gastado, del INDEC intervenido.

Sin embargo -y sin dejar de ser recortes parciales o de denotar un cierto uso, una tendencia, determinada manipulación-, a veces, solo a veces, los números indican ciertas cosas. (Que tanto porcentaje de la población mundial viva con menos de un dólar diario indica algo más que el frío número. Se traduce en pobreza, en indigencia, en caras largas y en vidas progresivamente destrozadas.)

Les hablaba de números porque se me ocurría que, por estos días, este humilde weblog pasó las 100.000 visitas. Esto desde que puse el contador, en 2006. Hasta acá, el esqueleto.

La bloody lie estadística dirá que de estas 100.000 visitas:

50.840 fueron desde otros sitios
39.940 vinieron de Google o Yahoo
9.220 escribieron directamente fedebillie.blogspot.com o tiemposdificiles.com.ar en su navegador

57.278 son de Argentina, che
12.201 son de España, joder
7.759 son de México, ándale
4.340 son de Chile, pó
3.252 son de Colombia, ... (ehm, no sé cómo dicen los colombianos)

Pero estos siguen siendo numeritos, no números. Lo que interesa saber es cuánto tiempo se queda aquel que llega, qué cosas leen, qué cosas comentan, qué comentan. Para decirlo en forma de cliché: insertar algo cualitativo dentro de lo cuantitativo. Por ejemplo,

86.030 visitas duran menos de 1 minuto
13.970 visitas duraron más de 1 minuto

21.060 visitantes encontraron interesante lo que vieron y siguieron leyendo otras páginas dentro del mismo blog.

Y lo que más me gustó saber: los 10 posts originales (es decir, producciones propias, no refritadas de algún otro lado) en donde los lectores se quedaron más tiempo -un promedio de cuatro minutos, o más. Estos fueron:

El medio es el mensaje (agosto 2008)
Patear traseros: The Hives en Obras (septiembre 2008)
Mis condiciones de producción (julio 2007)
Mis condiciones (cinematográficas) de producción (octubre 2008)
De rebeldías tontas y carreras monetarias (abril 2005)
Recursos Humanos (junio 2008)
McLuhan, medios fríos y medios calientes (marzo 2006)
Anotaciones en el shopping (mayo 2006)
Suelas gastadas (octubre 2006)
El futuro es hoy (noviembre de 2006)
Mercado libre, donde comprás y vendés de todo (agosto 2008)

Invito a que pasen por ellos.

Y a brindar por otras 100.000 visitas. Que después de los descuentos, impuestos, sindicato y obra social, terminan siendo (¿apenas?) cientos o miles de personas copadas a los que este blog les representó o representa algo más o menos copado, más o menos útil, más o menos bueno o más o menos lindo.
Y entonces esto vale la pena.

Los lados B de Weezer sábado, 29 de noviembre de 2008



Cuando una banda ya lleva un buen tiempo tocando y publicando trabajos, el observador tiene la oportunidad de parar la pelota, mirar atrás, y delimitar una trayectoria.
En algunos casos se descubre que lo mejor está por venir, en otros que lo más interesante estuvo en las primeras etapas, más frescas y menos cerebrales. Dado que ningún proceso creativo es tan lineal, el grueso de los grupos cae en algún punto entre estos dos extremos, y casi siempre vemos una combinación desordenada de momentos fallidos con otros de mayor esfervescencia.

Weezer, la banda norteamericana fundada por Rivers Cuomo en 1992, sacó dos de los grandes álbumes de rock de la década pasada: Weezer (The Blue Album) (1994) y Pinkerton (1996). Con diez temas cada uno, redefinieron el escenario del noise-pop de los 90, con influencias bien adquiridas de Pixies, Nirvana, Sonic Youth pero también de Kiss y The Cars.
Después de aquellos trabajos los distintos integrantes de la banda siguieron con otros proyectos musicales y personales, hasta que en 2001 regresaron con Weezer (The Green Album), un compendio de canciones guitarreras divertidas y con una enorme sensibilidad pop.
Eran meses de una enorme creatividad y mucha producción, tanto que al año siguiente lanzaron un nuevo álbum, Maladroit. Entre este disco y el anterior colgaron en su página web, durante un breve tiempo, varios mp3 de sus sesiones, que nunca llegaron a los discos. Por eso me complace presentarles, casi casi en exclusiva, los talentosos bosquejos jamás publicados de Weezer, de 2002.

"Always"



"Hey Domingo!"



"Superstar"



"Burndt Jamb" (versión instrumental)



De más está decir: si todavía no escucharon los discos oficiales de Weezer, los tres primeros son una compra (o bajada) obligada.

¡Uy, les RE cabió! jueves, 27 de noviembre de 2008

por Podeti

Bueno, repitiendo un juego que me gusta mucho hacer, esta vez agarré el infame artículo de Fernando Peña contra los infantes, y reemplacé “niños” por “negros”, “padres” por “amos”, “nacer” o “adoptar” por “comprar”, “niñera” por “capataz”, “adultos” por “blancos”. Es sólo para ver cómo queda.

“Ya está claro y es ley que no se puede fumar en espacios cerrados, también que no se puede entrar con perros en lugares cerrados, ¿cuándo se acordarán de la gente a la cual no le gustan los negros?

“Antes de que me tiren a la jaula de los leones o de que me quemen como a las brujas en una hoguera quiero aclarar que no me gusten los negros no significa que los odie y que los quiera matar, es simplemente que no los prefiero cerca, no conecto con ellos, ¿me puede pasar esto sin dejar de ser humano y bueno? ¿Pueden entender los que aman a los negros que hay una porción de gente a la cual no le gustan y esto no es un crimen?

“Entiendo perfectamente bien que para los amos es difícil seguir una vida normal cuando compran los negros. Ya no pueden salir de noche a no ser que tengan el dinero para pagar una capataza y deben hacer muchísimos cambios que son difíciles de aceptar, pero, señores amos, tener negros es una responsabilidad, casi un trabajo, una tarea que conlleva un cambio de vida y una madurez. La misma madurez que hace falta para tener el sentido común y el tino de darse cuenta de que no se puede llevar a un negro a un restorán y tener una sobremesa de una hora.

“Un restorán no es plan para un negro. Para el negro –y acuérdense ustedes cuando eran negros– el comer es una necesidad biológica que a veces ni siquiera se hace presente. Rara vez los negros tienen hambre, y si llegan a ese estado, lo apagan con un mordiscón de una pavadita, pero de ahí a sentarse a comer, esperar al mozo, esperar el plato, que se lo corte el ama y comer comidas elaboradas hay un abismo. Partamos de la base de que a los negros no les gusta sentarse.

“Otros ejemplos son el cine y el teatro. ¡Cómo vas a llevar a un negro a que se trague una obra de teatro o una película para blancos si a veces ni los blancos las entendemos! “Es que no tengo con quién dejarlo”, dicen los amos”. Es también un pensamiento maduro el saber que todo no se puede a veces, no se puede tener negros, ir al cine, ir a bailar, ir a comer afuera a la noche y la mar en coche.

“En sociedades maduras el respeto de los que tienen negros a los que no tienen es notable. Los amos están permanentemente enseñándoles, callándolos cuando gritan y explicándoles por qué no deben gritar, los llevan de la mano en todo momento para que así no se escapen y se pierdan y también evitar el patético grito de: “¡Vení para acá, vení para acá te digo!”. Hay restoranes donde no se puede ir con negros y en los teatros y en los cines no se puede entrar con negritos. Un teatro y un cine no son un aguantadero o una guardería negra.

“Estoy cansado de los carritos que ya parecen Audis A4: te los tiran encima cuando vas caminando por al vereda, como diciendo: “Correte que yo tengo negros”.

“Estoy cansado de los negros que se me acercan y me hablan. Me pasó el otro día en una heladería. Ahora: ¿no vieron los amos que estaba con alguien tomando un helado y hablando tranquilo, y que el negro venía a molestar? Y si no lo vieron, ¿no lo escucharon cuando preguntaba cosas que no tengo ganas de contestar? No, no lo habían ni visto ni escuchado.

“Así como nos cagamos en el uso del cinturón de seguridad, así como pasamos luces rojas, como no ponemos guiño, como todo vale, vale también que porque tengo un negro todo está permitido. Tarjeta verde y genuflexión de parte de los demás…

“Planteé días pasados el tema en la radio y un energúmeno ignorante me dejó un mensaje por el cual me decía que yo opinaba y pensaba de esa forma porque era sidoso y no podía tener negros. Otra vez ahí se ven la inmadurez y la falta de criterio al plantear los temas en nuestro país. Podría perfectamente comprar un negro, y el sida no es una imposibilidad para nada.

“Los que no tenemos negros porque no queremos no pretendemos una matanza de negros ni tampoco pretendemos no verlos nunca más. Lo único que queremos es poder estar en paz entre blancos en los pocos lugares que quedan para nosotros.”

Post Data 1: Bueno, convengamos en que es cierto que a los chicos hay que ponerles límites; incluso aunque los chicos tengan 48 años, estén podridos en guita y un micrófono abierto para decir cualquier gansada que se le ocurra. Así que procedamos: Peña, hay que com-par-tiiiiiir.

Post Data 2: Recuerdo claramente cuando salió la ley antitabaco los quejidos primigenios de Jorge “Jabba-el-Huttt” Lanata contra el “fascismo anti tabacal” e incluso una tapa de su propia revista dedicada al tema. En cambio, parece que no tiene nada en contra de la campaña fascista contra el segmento social más perseguido, desprotegido, dependiente y que –a diferencia, de negros, judíos u homosexuales- no tiene NINGUNA POSIBILIDAD de defenderse solo. Mi conclusión final es que Lanata es un pelotudo, pero no un pelotudo así del montón digamos, un pelotudo como vos y como yo, sino un pelotudo excepcional, de esos que se dan cada extensas eras inmemoriales.

Pequeña obrita mendocina en un teatro de la calle Balcarce martes, 25 de noviembre de 2008



Cleto Cobos dio vuelta la fórmula hegeliana retomada por el primer Marx. Con él, la historia se repite, por así decirlo, dos veces: primero como tragedia, después como comedia.

***

La tragedia
Todos conocemos la tragedia: un vicepresidente recientemente elegido votando en contra del proyecto clave que impulsaba su propio gobierno. Con su voto "no positivo" (derecho a la galería de grandes frases), fracasaron las las retenciones móviles. La caída de esta resolución, que establecía que el tributo agrario fluctuaría con los precios internacionales de las commodities, fue largamente festejada por las patronales del agro...

La comedia, primer acto.
... hasta que unas semanas más tarde se encontraron con un desplome típico de los mercados no regulados que pretendían defender, y dieron con una insólita situación: de haberse aprobado esa "odiosa" ley K (que además en su paso por el Congreso había incorporado importantes medidas para los pequeños productores) estarían mejor que ahora, ya que pagarían menos tributo al ser una retención móvil.
Pero nada de esto se sabía a fines de julio, cuando estalló la Cobosmanía, impulsada por el imaginario "antipolítico", por cierto antiperonismo latente y por los principales medios de comunicación (recordemos que Clarín y La Nación fueron dos de los principales auspiciantes de la Exposición 2008 de La Rural). En aquellas risibles jornadas, los héroes nacionales eran San Martín, Belgrano y Cleto.
Como recuerda hoy Clarín: "Sin diálogo con la Presidenta desde que lo recibió, el 30 de julio, sólo para retarlo por su voto en el Senado, Cobos se dedicó a explotar el crecimiento de su figura y a armar su propio espacio político." Espacio que, claro, resultó tan "independiente" que pronto oficializó su acercamiento al partido triste que lo había echado "de por vida" cuando se postuló para vicepresidente, hablamos de la exitosa UCR y, por supuesto, la "Coalición Cívica", ese rejunte también ex-radical formado en torno a la figura de la señora mística (y el inefable acompañamiento del rabino liberal).
Desde el voto "no positivo", el muchacho Cleto se dedicó a mostrarse en contra de la expropiación de Aerolíneas, del fin de las AFJP, en fin, devenido repentinamente en más opositor que Carrió. Randazzo, ministro del interior, salió a decir, con buen tino, que el tipo "no cumple la función para la que fue votado".

La comedia, segundo acto.
Lo mejor llegó ayer, cuando fuentes cercanas al cobismo (que no es lo mismo que el cubismo, pero igual de incomprensible para la opinión pública) dijeron que el temita estaba "tenso" y que entonces, Cleto, "Si tanto les molesta que seas el vicepresidente, que llamen a una consulta popular y que la gente decida. Si dicen que sí, te quedás; y si dicen que no, renunciás". Esta frase brillante, sublime, magnánima, le llegó a Cleto de boca de Alfredo Cornejo, el indentente de Godoy Cruz (que por su ojo para la política bien podría haberse dedicado a atajar sandías para el equipo mendocino). La respuesta de Cobos fue: "Me parece bien, vayan para adelante". Gracias por la magia.
De vuelta Clarín: "ante las crecientes críticas del kirchnerismo, el entorno del vicepresidente tomó la decisión de salir a plantear públicamente la convocatoria a una consulta popular junto a las elecciones legislativas del año próximo."

***

Y hoy, el grand finale:

La oposición fustigó el posible plebiscito y reclamó a Cobos que se defina
Dirigentes consultados por lanacion.com coincidieron en rechazar un eventual plebiscito para sobre si el mendocino debe o no abandonar el cargo. Lo consideraron "imposible" de llevar a la práctica y hasta lo calificaron de "acto antidemocrático".

El Gobierno y el campo, de acuerdo: ambos rechazan la idea de Cobos de un plebiscito
Desde el Ejecutivo, el ministro Randazzo dijo que "nadie le pidió la renuncia" al vicepresidente y que la iniciativa es "ridícula". Por su parte, el titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, dijo que es "una pavada".


Aplausos y telón.