BAFICI 2013: The City Below lunes, 15 de abril de 2013


The City Below
Unter dir die Stadt
de Christoph Hochhäusler
con Robert Hunger-Bühler, Nicolette Krebitz y Mark Waschke
Alemania, 2010, 110'

La llamada Escuela de Berlin, un movimiento al interior del cine alemán, no es un ente fijo. De hecho, muchos de sus directores (como el propio Hochhäusler o Benjamin Heisenberg, director de Der Räuber) no estudiaron en la  Deutsche Film- und Fernsehakademie Berlin sino en en Munich. Algunos ni siquiera se conocen entre ellos. Otros sí: Hochhäusler, Dominik Graf y Christian Petzold incluso armaron un tríptico, Dreileben, que se estrenó el año pasado en la Lugones y este mes en el Bafici.
Estas líneas introductorias cobran relevancia porque Unter dir die Stadt prueba que existe, en efecto, un estilo en esta manera de hacer cine, aunque no esté limitada al movimiento en cuestión y también dialogue con otros directores europeos contemporáneos. Por caso, este triángulo amoroso-financiero tiene mucho de Yella, de Petzold... pero también un aire al Costa-Gavras de Le Couperet en su postal de la compulsión capitalista. El estilo es seco y desangelado, lo que no evita la efectiva narración de una historia y la habilidad para construir escenas memorables (como la discusión por el ascenso de Oliver Steve) y hasta momentos de inesperada comicidad. En ese sentido, la línea sobre el blue curaçao es el mejor chiste del festival. No se la pierdan.

8 billies

Próximas funciones:
17 de abril, 16.50 hs. (Village Recoleta)
20 de abril, 14.10 hs. (Village Recoleta)


BAFICI 2013: Call Girl

 
Call Girl
de Mikael Marcimain
con Pernilla August, Sofia Karemyr y Simon J. Berger
Suecia / Noruega / Finlandia / Irlanda, 2012, 140'

Un thriller político en la mejor tradición de un John Frankenheimer. Situada en Suecia en la década del setenta y basada en un escándalo real que involucraba a prostitutas, proxenetas y políticos del más alto nivel, Call Girl tiene puntos de contacto con cualquier historia del tipo rise-and-fall plagada de personajes, como Boogie Nights, aunque su mirada política se parezca más a The Ghost Writer de Polanski. Como opera prima es realmente buena (está bien llevada, bien musicalizada y bien actuada), pero llegando al final le falta esa magia, ese je ne sais quoi, del que están hechos los clásicos.

7 billies

Próxima función:
20 de abril, 22.40 hs. - Village Caballito

Got Some If You Need It jueves, 4 de abril de 2013

Sobre Pearl Jam, The Black Keys y The Hives en Costanera Sur, 03-04-2013


1. Yo es otro. Los líderes de las bandas de rock siempre están personificando a alguien más. Cuando se suben al escenario, suplantan su identidad por la de otro -más canchero, más rudo, más cocky, más showman. Desde Robbie Williams hasta Billie Joe Armstrong, en todos se adivina esta duplicidad. Pero no en Eddie Vedder. Exceptuando quizás los años 1991-1994, cuando sucumbió a los dictados del personaje grunge atormentado, desde entonces (de Vitalogy en adelante, digamos) Eddie Vedder simplemente es. Cuando se emociona, cuando después de un tema pregunta si todos estamos bien y que cualquier cosa "avisemos". No sé cómo lo sé, pero cada cosa que dice la siente. No entiendo cómo puede hacer eso un tipo que hace veinte años viene llenando estadios con decenas de miles de personas. Es una locura.
























2. Tighten up. Pocos los conocen por estos pagos, pero The Black Keys compuso el mejor disco en lo que va de la década. Es cierto que ayuda la mano de Danger Mouse, el productor del momento, pero cuando los efecitos de El Camino (2011) se van, lo que queda es un disco de rock sucio, hecho y derecho. Brothers, su material anterior, tampoco se queda atrás: aparece representada en el setlist con canciones sensuales, casi funkies, como "Sinister Kid" o "Ten Cent Pistol". Sus primeros trabajos, más garageros, remiten a los White Stripes. Me imagino un Luna Park como el que la banda de Detroit dio en 2005.
























3. Quick and to the pointless. Parafraseando a los Queens of the Stone Age, podríamos decir que así es el estilo del quintento sueco: efectivo, tribunero, ajustado, inoxidable. "Esta noche soy, por ejemplo, el rey del rock and roll", lanza Howlin' Pelle Almqvist. Apenas nueve canciones, tiempos tiránicos los de los festivales, pero que se aprovechan para combinar lo mejor del último álbum ("Take Back the Toys") con los clásicos garageros de principios de la década pasada ("Main Offender", "Hate to Say I Told You So", "Die, All Right!"). Otro grupo que pide a gritos un Obras como el de 2008, y no es para menos: The Hives es una de las bandas que hay que ver en vivo antes de morir.























Fotos: Agustín Dusserre / Rolling Stone

Waterworld martes, 2 de abril de 2013



Crédito de la foto: Alfredo Martinez

Me seduce bastante poco la idea de elegir dos o tres nombres propios a los cuales endilgarles la responsabilidad por lo ocurrido esta madrugada. La batalla de figuras ejecutivas alienta las chicanas, por lo que me parece más fructífero repasar algo básico: los habitantes de una ciudad con presupuesto e ingresos per cápita como Buenos Aires no podemos estar con el culo en la mano ante cada "tormenta fuerte" que ocurre en el ámbito de la CABA. Mucho menos, que un temporal en esta ciudad deje seis muertos. Si esto es responsabilidad de la actual gestión o de las anteriores, me escapa -y, en última instancia, no me importa. Las autoridades que hoy hablaron de tantos "milímetros por hora" o de la supuesta "tormenta del siglo" no hacen más que contribuir a una imagen de un estado precivilizatorio, prepolítico. Yo hago mi laburo, todos los días. Pero algunas personas con sueldos muy altos y elevados grados de responsabilidad política parecen más preocupados en "cómo comunicar" (una excusa o la magnitud de una tragedia) que en trabajar.
A ellos: a laburar y a callarse la boca.

Recomendaciones del Bafici 2013


Del 10 al 21 de abril de 2013 se desarrollará una nueva edición del Festival de Cine Independiente de Buenos Aires (Bafici). Hoy mismo, 2 de abril, salieron a la venta las entradas y este humilde servidor se dispone a brindar algunas recomendaciones de entre las más de cuatrocientas películas que se ofrecen.


Algunas de las novedades de la edición 2013: luego de una década, el Bafici abandonó el Hoyts Abasto como epicentro y lo reemplazó por el complejo Village Cines, en sus sedes Recoleta y Caballito. También voló el Teatro 25 de Mayo. Las entradas salen $20. Estudiantes y jubilados pueden sacar las suyas a $15. La venta online tiene un recargo de $3 por entrada (recomiendo sacar lo antes posible para evitar las clásicas funciones agotadas).

Las sinopsis son las oficiales del festival, pero la selección y los agregados corren por cuenta de quien suscribe.


Call Girl
de Mikael Marcimain
Finlandia / Noruega / Suecia, 2012, 140'

Suecia, en lo más profundo de los años setenta. Iris y Sonja se conocen en un centro de acogida para menores. Allí sellarán un pacto de amistad atravesado por su odio hacia el mundo y sus insobornables ganas de diversión. Nada que se aleje de los cánones del teenage angst. Hasta que en su camino se cruza Mrs. Glans (rotunda y terriblemente sexy Pernilla August), una dama elegante y liberal; inquietante figura materna tras la que se oculta una madama encargada de proporcionar fiestas y carne fresca a la alta sociedad de Estocolmo. Y eso incluye a algunos miembros del Partido Socialdemócrata en el poder.
Basada en un caso real que incendió la vida política sueca en los años setenta, Call Girl ha sido definida por su autor como “un clásico thriller de paranoia política”. Sin embargo, creemos que la definición es insuficiente para una ópera prima como ésta, que desborda talento y ambición por partes iguales, que cruza géneros con aplomo casi suicida, que nos entrega un retrato desapacible y frío de aquella Europa en la que los ABBA reinaban con una sonrisa de oreja a oreja.

IMDb: 6.9

El gancho: Película de género; países nórdicos; las comparaciones con Boogie Nights.

Horarios: 12 de abril, 23.00 hs. (Village Recoleta) | 13 de abril, 16.00 hs. (Village Caballito) | 15 de abril, 17.45 hs. (Arte Multiplex Belgrano) | 20 de abril, 22.40 hs. (Village Caballito)


The City Below
Unter dir die Stadt
de Christoph Hochhäusler
Alemania, 2010, 110'

Tras la excelente acogida internacional de This Very Moment (2003) y I Am Guilty (2005), Hochhäusler compitió por la Palma de Oro en Cannes con este inquietante drama a tres bandas, donde vuelve a hacer uso de una gramática sobria e implacable que hunde su muy afilado bisturí en el corazón de la maraña urbanita occidental. Svenja acompaña hasta Frankfurt a su marido Olli, quien prepara su incorporación a una gran firma del sector financiero. Allí conoce fortuitamente a Roland, importante hombre de negocios que resulta ser un alto mandatario de la empresa de su esposo. Tras el fallecimiento de uno de los responsables de la compañía en Indonesia, Roland decide otorgar el puesto vacante a Olli, y así despejar el camino que le puede llevar hasta Svenja. La falta de escrúpulos del poder económico, así como las pulsiones primarias que laten bajo la asepsia de las altas esferas, da sustento a una narración trazada con pulso firme y precisión milimétrica.

IMDb: 6.3

El gancho: Alemania; que ninguna competidora por la Palma de Oro puede ser peor que El hombre que podía recordar sus vidas pasadas.

Horarios: 12 de abril, 17.15 hs. (Village Recoleta) | 13 de abril, 20.50 hs. (Village Recoleta) | 17 de abril, 16.50 hs. (Village Recoleta) | 20 de abril, 14.10 hs. (Village Recoleta)


A Hijacking
Kapringen
de Tobías Lindholm
Dinamarca, 2012, 110'

A ver... tenemos un carguero con bandera danesa, el MV Rozen, que es secuestrado por un grupo de piratas somalíes. Y tenemos dos frentes de negociación: las asépticas oficinas de la empresa naviera y el irrespirable ambiente del barco en el que secuestradores y tripulación se hacinan. Y múltiples intermediarios: el CEO que representa a los inversores de la naviera, el intérprete de los piratas, un experto negociador y el cocinero, a quien los asaltantes designan como interlocutor... Con estas premisas, es difícil evitar un cierto déjà vu, estamos de acuerdo. Sin embargo, lo que marca la diferencia en A Hijacking es precisamente la ausencia de giros inesperados, su noble aceptación de todos esos tópicos propios del cine con rehenes para lograr hacerse distintiva (sin necesitar serlo) a base de talento y nervio, a base de un trabajo con ambientes, tempo y sobre todo diálogos que logran sumergir al espectador en ese estado de angustia y ansiedad que se le supone a cualquier thriller con sangre en las venas.

IMDb: 7.0

Metacritic: 83

El gancho: Película de género; países nórdicos.

Horarios: 15 de abril, 21.05 hs. (Village Recoleta) | 16 de abril, 16.40 hs. (Village Recoleta) | 18 de abril, 22.55 hs. (Village Caballito) | 20 de abril, 22.00 hs. (Anfiteatro Parque Centenario)


O Som Ao Redor
de Kleber Mendonça Filho
Brasil, 2012, 131'

Setúbal, con sus edificios modernos que se interponen entre el océano y las zonas menos afortunadas de la ciudad, es el barrio más exclusivo de Recife. Como suele ocurrir en ese tipo de enclaves dentro de las urbes tercermundistas, la arquitectura se completa con altas rejas de hierro, garitas y cámaras de vigilancia: recordatorios materiales de que el miedo a los otros resulta clave en la dinámica de esas comunidades. Con ojos y oídos bien atentos, Mendonça Filho captura una atmósfera, electrificada por la paranoia, y un paisaje sonoro dignos del cine de terror, en un fresco colectivo que va de la banalidad cotidiana (un ama de casa atormentada por los ladridos del perro de su vecino) a las pequeñas grandes transformaciones urbanas (la llegada al barrio de un servicio de seguridad privada que, no tan paradójicamente, exacerba el miedo de los habitantes). Y consigue encontrar, más allá del resplandor perpetuo de Setúbal –el del sol sobre los edificios blancos; el de la iluminación artificial que nunca se apaga–, las oscuras y violentas contradicciones de una sociedad todavía acechada por los fantasmas de su pasado.

IMDb: 7.0

Metacritic: 77

El gancho: Brasil; no parece una de esas películas sobre pobreza for export; el trailer me pudo.

Horarios: 11 de abril, 21.25 hs. (Centro Culturan San Martín) | 16 de abril, 20.05 hs. (Village Recoleta) | 19 de abril, 12.00 hs. (Village Recoleta)


The Great North Korean Picture Show
de Lynn Lee y James Leong
Singapur, 2012, 94'

Reagan fue un actor más antes de ser el presidente que ganó la Guerra Fría. Berlusconi fue cantante de cruceros antes de ser amo y señor de los medios italianos. Kim Jong-il nunca fue otra cosa, pero si hubiese podido elegir habría sido director de cine. Mientras comandó la última dinastía comunista del mundo, el Querido Líder norcoreano mantuvo secuestrados durante ocho años a un cineasta y su mujer actriz para que filmasen a sus órdenes, erigió su propio Hollywood en Pyongyang para crear más de cien films de propaganda y redactó sus enseñanzas para instruir a los jóvenes aspirantes a engrosar la industria cinematográfica del único país que todavía vive detrás del Muro. The Great North Korean Picture Show recuerda con prudencia que Corea del Norte es oficialmente un país en guerra y que los países en guerra libran sus batallas en todos los frentes posibles: el pueblo de Kim es un gran ejército y la vida es el campo de entrenamiento; el cine de Kim es un arma y la actuación exige disciplina y subordinación. Kim es el origen y el fin de este pequeño documental sobre el país más secreto del mundo en el cual, no sin cierto encanto, el protagonista nunca aparece en cámara.

El gancho: ¡Corea del Norte!

Horarios: 11 de abril, 17.40 hs. (Village Recoleta) | 18 de abril, 21.10 (Village Recoleta) | 21 de abril, 12.20 hs. (Village Recoleta)


Harry Dean Staton: Partly Fiction
de Sophie Huber
Suiza, 2012, 77'

Aunque no seamos completamente conscientes de ello, Harry Dean Stanton forma parte del elenco estable de la cinefilia: Monte Hellman, Sam Peckinpah, John Huston, Ridley Scott, John Carpenter, Francis Ford Coppola, Wim Wenders y David Lynch son algunos de los directores que lo tuvieron a sus órdenes. Y sin embargo, hay un halo de misterio alrededor de su vida y sus ideas: poco se sabe de él, y casi nunca lo hemos escuchado hablar fuera de la ficción de sus películas. El documental de Sophie Huber es, en ese aspecto, revelador. Aun frente a su actitud reticente hacia ciertos temas –e incluso hacia la idea de un film sobre sí mismo–, Stanton parece permitir todo el acercamiento posible, como si se tratase de un viejo león en su hábitat natural. Ya sea entrevistado por su amigo David Lynch o hablando de su breve pero intensa relación con Rebecca de Mornay, que terminó cuando, en el set de Negocios riesgosos, ella se decidió por un joven Tom Cruise. Y también está la música, la otra parte central de su vida, que lo lleva a entonar algunas canciones con una voz tan única como esa cara que lo hizo inconscientemente reconocible.

IMDb: 8.2

El gancho: El gran Harry Dean Staton

Horarios: 11 de abril, 22.15 hs. (Centro Cultural San Martín) | 13 de abril, 14.40 hs. (Cine Cosmos) | 19 de abril, 21.25 (Village Recoleta) | 20 de abril, 12.20 hs. (Village Recoleta)

Aquí se construye (o Ya no existe el lugar donde nací)
de Ignacio Agüero
Chile, 2000, 77'

Votada como una de las mejores películas del cine chileno de todos los tiempos, Aquí se construye es, a su vez, la culminación del cine documental de Ignacio Agüero, que para ese momento ya tenía casi dos décadas de vida. Fiel a su estilo improvisacional, en el que la cámara literalmente se topa con personajes y conflictos que instantáneamente pasan a formar parte del núcleo dramático del relato (la magia del sobre la marcha tan promulgado, pero pocas veces tan bien entendido), Agüero sale a la calle a registrar la masiva demolición de las casas del viejo Santiago y lo que en principio se adivina como un film sobre “lo viejo y lo nuevo” estalla por los aires en un panorama de 360° sobre la naturaleza de la especie humana circa 2000. Sí, hay decenas, cientos de películas dentro de los setenta y siete minutos de Aquí se construye. Lo asombroso es que Agüero, en un acto de visionaria despreocupación, deja que todas vivan un poco, se pisoteen y se contradigan, sin jamás descuidar su retrato de fondo sobre el Chile moderno, ruidoso e impávido que hace polvo su pasado.

El gancho: Desde Patricio Guzmán que respeto a todos los documentalistas chilenos

IMDb: 7.9

Horarios: 11 de abril, 16.55 hs. (Village Recoleta) | 14 de abril, 13.00 hs. (Centro Cultural San Martín) | 20 de abril, 15.00 hs. (Village Recoleta)


Berberian Sound Studio
de Peter Strickland
Reino Unido, 2012, 88'

Ese pobre Gilderoy (siempre perfecto Toby Jones), el aplomado, casi virginal ingeniero de sonido británico que llega a un estudio de grabación italiano, poblado de burócratas y vampiresas, para realizar el diseño sonoro de un film de horror llamado The Equestrian Vortex, es la víctima propiciatoria perfecta: aquel que deberá pagar por nuestros pecados, por todo ese cine que hemos visto pero no hemos escuchado. En el marco de un thriller psicológico abstracto (Lyncheano + Kafkiano, diríase, simplificando), Peter Strickland no sólo envasa un homenaje al giallo (extremando de modo radical sus búsquedas pero subvirtiendo, en un mismo movimiento, sus coartadas sensoriales), sino que además ensaya una extraordinaria oda al sonido en el cine, cuyos homenajeados están en el espejo retrovisor, mientras que sus ideas sobre el modo de llevar el cumplido a cabo se encuentran bien adelante en la ruta, y Berberian Sound Studio es el vehículo que avanza hacia ellas a una velocidad de locos.

IMDb: 6.4

El gancho: El amigo Toby Jones, tal vez lo recuerden de Tinker Tailor Soldier Spy.

Horarios: 19 de abril, 23.20 (Village Recoleta) | 20 de abril, 13.10 (Arte Multiplex Belgrano) | 21 de abril, 20.40 (Village Caballito)

The Act of Killing
de Joshua Oppenheimer
Dinamarca, 2012, 159'

La extraordinaria The Act of Killing visualiza los sujetos del discurso fascista, a quienes nos gustaría ver siempre como monstruos. Que un torturador, miembro del grupo paramilitar indonesio Pancasila, sea el protagonista principal no implica en este caso querer lincharlo simbólicamente para purificar cualquier ademán fascista del que mira. La lucidez de Oppenheimer consiste en conjurar la figura del chivo expiatorio y hallar en la humanidad de su asesino los resortes ideológicos y psíquicos que llevan a un sujeto a matar a mil personas, y en sugerir cómo un sistema socioeconómico subjetiva a sus criaturas y éstas obedecen un mandato. Si este film trata sobre el delirio, no es justamente el de Anwar Congo y sus compinches (llamados gánsters, en una acepción heterodoxa que aquí significa “hombres libres”). Basta corroborar los pasajes de una celebración de la organización paramilitar o una entrevista televisiva donde Congo explica el film en el que está participando. El delirio es primero colectivo: los pueblos deliran, y el fascismo naturalizado como espectáculo de masas es la prueba.

IMDb: 8.3

Metacritic: 92

El gancho: Paramilitares reviviendo sus asesinatos en modo actuación, no puede fallar

Horarios: 12 de abril, 17.10 hs. (Village Caballito) | 16 de abril, 19.35 (Arte Multiplex Belgrano) | 18 de abril, 14.50 (Village Recoleta)


Like Someone in Love
de Abbas Kiarostami
Japón / Francia, 2012, 109'

Tras su paso por Italia, el realizador iraní viaja ahora a Japón llevando consigo “el sistema Kiarostami”, que recorre su filmografía y que reapareció en Copia certificada tras varios años de ausencia: esos viajes circulares en los que se pone en juego la identidad de los personajes y de sus relaciones, tanto entre ellos mismos como entre ellos y el espectador. La elegancia y complejidad del iraní en la puesta en escena de esta película merecería un estudio plano por plano, ya que las largas y sinuosas secuencias en que se divide este relato acerca de la relación entre una joven prostituta y un anciano cliente –que es confundido por el novio de la chica, quien no sabe que ella se prostituye para pagar sus estudios, por su abuelo– son sencillamente maravillosas, una tras otra: la primera en un bar, la segunda en un auto, la tercera en la casa del “cliente/abuelo”, y así. Un juego de espejos, sombras y dobles que resulta, también, un prodigio de construcción cinematográfica.

IMDb: 7.0

Metacritic: 76

El gancho: Parece alejarse, en todo sentido, de lo que uno conoce como "cine iraní"

Horarios: 11 de abril, 15.40 (Village Recoleta) | 11 de abril, 18.05 (Village Recoleta) | 19 de abril, 19.30 (Teatro San Martín) | 20 de abril, 19.30 (Teatro San Martín)


In Another Country
de Hong Sang-soo
Corea del Sur, 2012, 89'

En su primera película en inglés, Hong Sang-soo decide hacer fractal la luz que irradian, primero, su cine y, segundo, Isabelle Huppert. Prisma de sí mismo, Hong refracta a Huppert en tres relatos distintos, logrando iluminar nuevos rincones de cine. Eso sí: Huppert siempre será Anne. Y siempre estará de turista en un pueblito costero coreano. Y se cruzará con los mismos habitantes de ese pueblo. Cada Anne muestra cómo Hong, eterno cazador de halos luminosos, va viendo fulgores en esas relaciones, en esas derivas, en ese sentimiento surreal de ser extranjero (en un país, en el amor, en la vida).

IMDb: 6.6

Metacritic: 69

El gancho: Hong Sang-soo, amigo de la casa; Isabelle Huppert.

Horarios: 18 de abril, 20.30 hs. (Village Recoleta) | 20 de abril, 13.00 hs. (Village Caballito)


The Poor Stockinger
The Poor Stockinger, the Luddite Cropper and the Deluded Followers of Joanna Southcott
de Luke Fowler
Reino Unido, 2012, 61'

En 1963 el escritor, historiador y educador socialista Edward Palmer Thompson publicaba “The Making of the English Working Class”, obra decisiva para acabar con más de dos siglos de silencio y ocultación en torno a la clase obrera británica, su historia e identidad. El legado de Thompson como pensador y su intensa experiencia como educador para la Workers’ Education Association (WEA), impartiendo clases abiertas de literatura e historia social para quienes históricamente tenían negado el acceso a la universidad, asientan las bases sobre las que Luke Fowler construye un homenaje pleno de convicción y rigor. De un lado, materiales de archivo e intervenciones televisivas del propio Thompson; del otro, imágenes actuales (filmadas por el cineasta Peter Hutton) del West Riding de Yorkshire, donde el historiador llevase a cabo su labor por décadas. Y, como puente entre el ayer y el ahora, los informes escritos por Thompson a partir de su experiencia docente. Pensamientos de una lucidez desarmante en los que insiste sobre la educación como único medio para que la clase obrera alcance la emancipación social, pudiendo así eludir “la enorme condescendencia de la posteridad”

El gancho: E.P. Thompson

Horarios: 14 de abril, 18.50 hs. (Village Recoleta) | 16 de abril, 13.55 (Arte Multiplex Belgrano) | 17 de abril, 19.00 hs. (Arte Multiplex Belgrano)


TPB AFK: The Pirate Bay Away From Keyboard
de Simon Klose
Noruega / Suecia, 2013, 85'

Gottfrid Svartholm Warg, Fredrik Neij y Peter Sunde. Conozcan a estos suecos, fundadores del sitio de file sharing más grande del mundo: The Pirate Bay. Título de disco o película + The Pirate Bay en Google: la opción de descargar gratuitamente. ¿Legalmente? Esa es otra discusión. Hollywood dice que no y logra llevar a juicio –en Suecia– a estos tres jóvenes que se conocieron desde el teclado. El documental TPB AFK es por un lado una película de juicios, por el otro es un retrato generacional. Y un retrato individual de estos jóvenes, que ni siquiera son amigos, y suelen contestar con la insolencia de Mark Zuckerberg en Red social. TPB AFK también es una investigación sobre el nuevo mundo en el que ya vivimos. Una investigación veloz y fascinante, que se conecta de un punto a otro, de una opinión a otra, y hasta de un continente a otro. Y que tiene la voluntad de explicar al no entrenado sin detener el ritmo de exposición ni el humor, ni los múltiples conflictos. Una película que se lanza a entender una parte fundamental del mundo global, tanto el que está lejos del teclado como el –también real– que se genera golpeando teclas.

Reseñada por este blog aquí.


IMDb: 7.7

El gancho: Conocer a las personas detrás de The Pirate Bay

Horarios: 12 de abril, 22.00 hs. (Malba Cine) | 16 de abril, 20.05 (Cine Cosmos) | 20 de abril, 22.20 hs. (Village Recoleta)


More Than Honey
de Markus Imhoof
Alemania / Suiza, 2012, 90'

Con cariño familiar (el director viene de un linaje apicultor), Markus Imhoof ha creado la más humana de las bee movies posibles. ¡Sí, con abejas! Imhoof quiere mostrar –explicando el funcionamiento, la demasiado rápida destrucción de las abejas y su importancia en la sociedad moderna– que ese microcosmos, sus mutaciones y su fragilidad dicen mucho del nuestro, sin parecérsele: “Todas hacen lo suyo, pero ninguna da órdenes”, como sostiene alguien. Suena apelmazado, pero Imhoof se encarga de aguijonear con ideas desde la básica entrevista al especialista (que son muchísimos) hasta la marciana e hipnótica visión interna de un panal, pasando por la migración de abejas asesinas brasileñas e incluso ¡la tomografía cerebral! de un insecto. En esos instantes directamente sci-fi (pero que no olvidan su defensa de un arte perdido como la apicultura), el director magnifica lo microscópico, bordeando al mismo tiempo lo cronenberguiano y lo herzoguiano, y le brinda a instantes que se pierden al pestañear una épica casi de género (¡el maldito ataque de las termitas!). El arte zumbón de More Than Honey es, también, una práctica delicada, poderosa y frágil. Humanista, bah. 


IMDb: 7.5

El gancho: Abejas; la versión que anda dando vueltas en el torrent no tiene subtítulos.

Horarios: 11 de abril, 17.25 hs. (Cine Cosmos) | 15 de abril, 20.40 hs. (Village Recoleta) | 20 de abril, 15.45 hs. (Village Recoleta)

Doméstica
de Gabriel Mascaro
Brasil, 2012, 75'

A priori, la idea de este documental de Gabriel Mascaro podría sonar un tanto programática, sin embargo, el resultado es realmente sorprendente. El director le dio la cámara a una serie de adolescentes para que registren, a lo largo de una semana y en su propia casa, a su empleada doméstica. A través este dispositivo, aparece un retrato sumamente íntimo de cada una de las empleadas en su contexto laboral, y resulta verdaderamente interesante, en cada uno de los casos, ver de qué modo se juegan las relaciones de trabajo y de afecto. El film está lúcidamente editado y este joven director pernambucano, que asume aquí un gran desafío estético-político, trabaja con sensibilidad y precisión tanto en las escenas cómicas y absurdas (que las hay y muchas) como en las que presentan un alto grado de dramatismo. Doméstica presenta siete historias en total (seis mujeres y un hombre), que proyectan un amplio espectro social dentro del Brasil actual, y a través de las cuales se pone en evidencia la particularidad de ese pacto, de trabajo y de afecto, que cada familia establece en la relación con su personal doméstico.

IMDb: 8.3

El gancho: El director, Gabriel Mascaro, es el mismo que hace un par de baficis presentó la muy buena Um lugar ao sol.

Horarios: 11 de abril, 16.25 (Arte Multiplex Belgrano) | 15 de abril, 17.00 hs. (Village Caballito) | 16 de abril, 21.15 hs. (Village Caballito)

***

¡También hay clásicos! Atenti porque pasan They Live de John Carpenter, The Fly de David Cronenberg, The King of Comedy de Martin Scorsese, The Breakfast Club de John Hughes y un foco de Adolfo Aristarain que incluye Ultimos días de la víctima y Tiempo de revancha.

BAFICI 2013: TPB AFK lunes, 1 de abril de 2013

TPB AFK: The Pirate Bay Away From Keyboard
de Simon Klose
Suecia, 2013, 82'

Cualquier persona más o menos familiarizada con las descargas en la web conoce el sitio de torrents The Pirate Bay. Mientras usted lee estas líneas, unas 25 millones de personas están bajando algo de sus páginas, por lo que la importancia de este sitio sueco en el mundo digital es insoslayable. Sin embargo, la fama de TPB también se debe a que sus jóvenes fundadores están en problemas. Graves problemas.

Lo que en 2006 comenzó con una redada policial, hoy se ha convertido en una causa judicial en su contra que incluye a los representantes de los grandes estudios cinematográficos y al gobierno de los Estados Unidos. Los cargos son conocidos: se acusa a The Pirate Bay de "contribuir a la violación de las leyes de copyright". La película narra las distintas etapas del juicio -que culminó en la condena de los tres acusados-, pero también se mete en la vida de estos protagonistas. En este contexto, un dato a favor del documental es que no los idealiza: da la sensación de que Peter Sunde, portavoz de la organización, es quien mejor entiende a TPB como parte de una pelea mayor en torno a la libertad de expresión, mientras que Gottfrid Svartholm (exiliado en Cambodia hasta su extradición en 2012) parece tener algunos fraudes financieros a cuestas. Fredrik Neij, el tercer cofundador del sitio, también tiene una faceta racista que el director se encarga de resaltar.

La cinta mantiene el interés del espectador y es ciertamente un aporte tanto estético (está muy bien filmada) como político al debate sobre propiedad intelectual, aunque en cuanto a esto último, resulta más jugosa la canadiense Rip: A Remix Manifesto, vista en el Bafici 2009.


7 billies

Funciones:
Viernes 12 de abril, 22.00 hs. (Malba)
Martes 16 de abril, 20.05 hs. (Cine Cosmos)
Sábado 20 de abril, 22.20 hs. (Village Recoleta)

Una de Hitchens jueves, 28 de marzo de 2013

"Very much against my will, the network that broadcast my documentary on Mother Teresa decided to entitle it Hell's Angel, a rather cheap and sophomoric name. And it's under that unfortunate title that it has since been screened at some film festivals and other locales. When I went to introduce it a few years ago at a showing on the campus of the University of Rochester, I was picketed furiously by a group called the New York Lambs of Christ, a distinctly sheep-like organization. But then the police arrived and told me that I'd require a full security escort because some very dangerous criminal elements had been spotted in the crowd. I didn't believe that the Lambs would resort to bloodshed, and declined the protection. So I was amazed to see, as I pushed toward the hall, a gang of hirsute, leather-jacketed roughnecks yelling at me. The penny didn't drop, so I approached them and asked what they wanted. With some awkwardness, they handed me a notarized 'cease and desist' order, claiming that I had violated their trademark. This was the local chapter of the Hell's Angels. Their honor satisfied, they bestrode their bikes and roared away, leaving me clutching the writ and thinking. It's finally happened. Everybody in this country is a fucking lawyer".

Christopher Hitchens, "The Devil and Mother Teresa", Vanity Fair, October 2001

El Papa y Karl Marx jueves, 14 de marzo de 2013


























A mediados de noviembre de 1848, Cavaignac había enviado a Civita Vecchia una flota de guerra para proteger al papa, tomarlo a bordo y conducirlo a Francia. El Papa debía bendecir a la República honesta y asegurar la elección de Cavaignac para la presidencia. Con el Papa, Cavaignac quería captar al clero, con el clero a los campesinos y con los campesinos a la presidencia. (...) Antes de restaurar al Rey, había que restaurar el poder que consagra a los reyes. Abstracción hecha de su realismo: no hay Papa sin la antigua Roma sometida a su poder temporal y, sin papa, no hay catolicismo; sin catolicismo no hay religión francesa y sin religión, ¿qué sucedería a la antigua sociedad francesa?
La hipoteca que el campesino posee sobre los bienes celestes garantiza la hipoteca que el burgués posee sobre los bienes de los campesinos.

Karl Marx (1850), Las luchas de clases en Francia, Buenos Aires, Claridad, 2008, pp. 110-111


Hugo Chávez martes, 5 de marzo de 2013

























El problema con Chávez -el problema con cualquier líder histórico de la talla de Hugo Chávez Frías- es que un análisis de su legado puede reducirse al "control de calidad" de sus presidencias. Es algo que en general se hace cuando un dirigente deja la presidencia. De esta manera, por ejemplo, cuando Néstor Kirchner le pasó el bastón de mando a Cristina Fernández, numerosas crónicas periodísticas trazaron un balance de lo que había sido su mandato. Distintos números ordenaban el camino para el análisis: cuántas personas estaban debajo de la línea de pobreza, antes y después de sus medidas de gobierno; cuantos no encontraban trabajo en 2003 y cuántos lo habían hecho hacia 2007; cuan endeudado estaba el país cuando llegó al poder y cómo estuvo luego de su paso por el Ejecutivo. Bien leídas, estas cifras ayudan a ilustrar un proceso central para la vida política de cualquier nación: esto es, si luego de un determinado gobierno más o menos personas han podido realizar sus objetivos, y desarrollarse a sí mismos, en el marco de la vida social. The pursuit of happiness, si se me permite el cipayismo.

Es difícil hacer, por estas horas, semejante análisis. Algunos pincelazos preliminares, apoyados en datos de las propias Naciones Unidas, revelan esfuerzos positivos en el ámbito de la reducción de la pobreza y la indigencia entre 1999 y 2013 en el país caribeño. Otros dirán que más venezolanos tienen trabajo, si se toma como referencia el contexto de crisis en el que Chávez accedió al poder. Un tercer grupo señalará que Venezuela (y Caracas en particular) se ha convertido en una de las zonas más violentas del continente, con una alarmante tasa de homicidios. Habrá más para argumentar "a favor y en contra" (así de binario como esas columnas de opinión que el editor te pide para enfrentar en las notas de los semanarios), y mucho de ello tendrá el indudable respaldo de los fríos números. Aunque ya decía Mark Twain que hay tres tipos de mentiras: lies, damned lies and statistics.

Por eso, mi balance no está vinculado al resultado concreto para la población de Venezuela de las políticas instrumentadas durante las últimas presidencias (algo que, no obstante, habrá que hacer y tener en cuenta), ni tampoco al vínculo afectivo que estableció, sin dudas, con las clases populares de su país. Me siento tentado a pensar en Hugo Chávez como parte de un proceso histórico mayor, que excede los tres puntos de desempleo o un referéndum reeleccionista. Recuerdo a Chávez por el freno al ALCA, por el impulso a los crecientes procesos de integración entre los países de la región, por una de las pocas denuncias abiertas a la invasión de Afganistán en boca de un presidente, en fin, el (contradictorio, particular, idiosincrático) representante de una izquierda que formó (que forma) parte del concierto de las naciones. El contrapeso al discurso único. El aliado ocasional.

Dirá Slavoj Zizek, y con él los dejo:

¿Qué significa esta afirmación programática sobre hacer lo imposible cuando nos confrontamos con una imposibilidad empírica, el fiasco del comunismo como una idea capaz de movilizar a las masas? Dos años antes de su muerte, cuando era claro de que no habría una revolución en Europa, y sabiendo que la idea de construir el socialismo en un sólo país no tenía sentido, Lenin escribió:

¿Y si la completa desesperanza de la situación, al multiplicar los esfuerzos de los trabajadores y campesinos, nos ofrece la oportunidad de crear los requisitos fundamentales de la civilización de manera diferente a la de los países de Europa occidental?

¿No fue ésta la prédica del gobierno de Morales en Bolivia, del gobierno de Chávez en Venezuela, del gobierno maoísta en Nepal? Llegaron al poder por medio de elecciones "limpias", no a través de la insurrección. Pero una vez allí, usaron su poder de una manera "no estatal", al menos parcialmente: movilizando directamente a sus militantes, evitando la red representativa del sistema de partidos. Su situación es una causa "objetivamente" perdida: básicamente, todo el rumbo de la historia está en contra suya, no pueden apoyarse en ninguna "tendencia objetiva" empujando a su favor, todo lo que pueden hacer es improvisar, hacer lo que pueden en una situación desesperada. Así y todo, ¿no les da esto una libertad única? ¿No estamos —la izquierda hoy— todos en la misma situación?

Nuestra situación es la opuesta a la del clásico escenario de principios del siglo XX, en la que la izquierda sabía lo que debía hacer (establecer la dictadura del proletariado), pero debía esperar pacientemente su momento de ejecución. Hoy no sabemos lo que debemos hacer, pero debemos hacerlo ya, porque las consecuencias de la inacción podrían ser desastrosas. Estaremos obligados a vivir "como si fuésemos libres". Debemos arriesgar y tomar medidas en el abismo, en situaciones totalmente inapropiadas; debemos reinventar aspectos de lo nuevo, sólo para poder mantener funcionando el engranaje y mantener lo bueno de lo viejo —educación, sistema de salud, servicios sociales básicos. En resumen, nuestra situación es como aquello que Stalin dijo de la bomba atómica: no apta para cardíacos. O como dijo Gramsci, caracterizando la época que comenzó con la Primera Guerra Mundial, "el viejo mundo se muere, el nuevo tarda en aparecer, y en ese claroscuro surgen los monstruos".

Madurez, con M de Mercado miércoles, 27 de febrero de 2013


Hace dos meses, cuando Mario Monti renunció al cargo de primer ministro de Italia, The Economist opinó que "la inminente campaña electoral será, sobre todo, un test de la madurez y el realismo de los votantes italianos". La actitud madura y realista, es de presumir, hubiese sido volver a poner a Monti -que fue esencialmente impuesto a Italia por sus acreedores- en el cargo, pero, esta vez, con un mandato democrático real.
Bueno, no salió para nada bien. El partido de Monti ocupó apenas el cuarto puesto. El tecnócrata no sólo quedó muy lejos del esencialmente cómico Silvio Berlusconi, sino también del un verdadero cómico, Beppe Grillo, que se convirtió en una poderosa fuerza política.
El panorama no deja de ser extraordinario, y generó una ola de comentarios sobre la cultura política italiana. Pero sin querer convertirme en un defensor de la política "bunga-bunga", me permito formular una pregunta obvia: ¿qué ha hecho exactamente de bueno por Italia y por Europa en su conjunto eso que actualmente se hace pasar por realismo maduro?
escribe un tal Paul Krugman

Karl-Marx Allee miércoles, 20 de febrero de 2013




























Berlín, 17 de enero.

Partiendo desde Alexanderplatz, la continuación al este está marcada por la Karl-Marx Allee, un boulevard socialista construido entre 1952 y 1965. Originalmente llamada Stalinallee, esta avenida de 89 metros de ancho imita las grandes avenidas de Moscú y está marcada por la presencia de viviendas sobrias y funcionales, monoblocks de hasta nueve pisos diagramados por el arquitecto Hermann Henselmann. La obra se extiende durante más de dos kilómetros y atraviesa el barrio obrero de Friedrichshain. Hay pocos negocios pero se destaca el Cafe Moskau, uno de los siete restaurants/hoteles de la RDA que representaban a las capitales comunistas y el único que sigue en pie (aunque desde 2010 se convirtió en un centro de conferencias).
Tiene un Sputnik en el techo.




























Separados al nacer martes, 19 de febrero de 2013





















Larry David, humorista / Carlos Bianchi, DT

(Propuesto por Barbie)

Museo de la KGB viernes, 15 de febrero de 2013



























Praga, 20 de enero.

Sobre la calle Vlašska, a cien metros de la embajada norteamericana en la República Checa y a seiscientos del Castillo de Praga, encontramos el Museo de la KGB. Ni bien llegamos descubrimos que se trata de un one-man-show: tres cuartos de hora de historia soviética a cargo de un solo hombre de unos cincuenta años que oficia de presentador, cajero, guía y guardia de seguridad, todo a la vez. "Where are you from? Argentina? Good, very good". En un inglés rústico y acelerado, el hombre cuenta cómo se creó la KGB, el Comité de Seguridad Estatal de la Unión Soviética, luego de la separación de un número de departamentos que respondían al Ministerio de Asuntos Internos de la URSS en 1954. Todo en un local de cuatro metros de frente, lleno de memorabilia ad hoc y elementos originales: cámaras espía, banderas, gorros originales y hasta una afeitadora soviética que todavía funciona.

El tipo nos deja probarnos los uniformes, nos presta las armas y deja que saquemos fotos mientras explica las numerosas tareas del centro de inteligencia durante la era soviética, como el combate a la subversión interna y el desmantelamiento de planes potencialmente desestabilizadores para el bloque. También dice que muchos criminales soviéticos se hacían tatuar la cara de Stalin en el pecho para que, al momento de su ejecución, los oficiales no se animaran a dispararle al líder.
Se animaban, por supuesto.

Al terminar la visita, nos hace bajar por una escalera (en el subsuelo hay más objetos de colección), pero él se queda en planta baja. ¿El motivo? Estaba cuidando la puerta.

Berlin sábado, 26 de enero de 2013





























Berlín, 16 de enero.
Hace seis grados bajo cero y estamos esperando un taxi a la salida del Palacio de Charlottenburg. A los cinco minutos ya estamos atravesando el Tiergarten rumbo al este. Viajo en el asiento del acompañante y me saco el sombrero cosaco con la hoz y el martillo, souvenir que compré en Berlín oriental. El conductor, un taxista croata, cuenta que la ciudad es una de las capitales más baratas de europa hasta que el tráfico se ralentiza y aparecen varias decenas de policías rodeando a un grupo de jóvenes manifestantes vestidos de negro. Es una marcha del NPD. El taxista no confía en nuestro nivel de instrucción y aclara, por las dudas: "These are neonazis, bad people". Explica que en Alemania las cosas, a pesar de la crisis, no están tan mal. "Unemployment here is 7 per cent, in Italy is like 40", lanza, aunque las cifras son erróneas (en Italia es algo más del 11 por ciento). Dice que vive en Alemania hace más de treinta años, siempre en el Este. Le pregunto qué piensa de la reunificación. "East Germany, really bad. Living there, ten times worse than in Croatia", relata.
De pronto, mi gorrita ostalgie no es tan canchera.

***

Tomamos el subte en Französische hasta Weinmeinsterstrasse a encontrarnos con Malu, una amiga que este año estuvo viviendo en Berlín. Saliendo de la estación, la temperatura es de diez grados bajo cero y con mi novia no tenemos muchas ganas de caminar, así que los tres nos metemos en el primer bar que encontramos, que ofrece tres chopps de cerveza por 3,30 euros. Es la primera vez que veo algo que sería una constante en los bares europeos: un jackpot. Slots. Tragamonedas. Juegos de azar a la vuelta de la esquina y estimulados por alcohol barato. Un combo explosivo, la caja de pandora.

Las cien mejores películas de la década 2000-2009. Top Ten sábado, 12 de enero de 2013


# 10 | Capturando a los Friedman
Capturing the Friedmans
de Andrew Jarecki
Estados Unidos, 2003, 107'
Posición anterior en el ranking: # 20

En 1922, Ryūnosuke Akutagawa publicó un cuento titulado "En el bosque", en el que presenta siete testimonios acerca del mismo hecho. Al terminar de leerlo, uno se queda con una sensación de incompletud, de inasibilidad: ¿Cómo captarlo todo? ¿Cómo encontrar una Historia?
Los Friedman son una clásica familia judía norteamericana de clase media-alta. Un día, su mundo se cae a pedazos cuando el padre y el hijo mayor son detenidos y acusados de crímenes horribles. A medida que avanza la investigación policial sobre la familia, su Historia (con maýusculas, como la Verdad de los que nos hablan los documentales expositivos) se transforma en una multiplicidad de relatos. No sé exactamente cuando sucede. Pero una vez que sucede, la película deja de hablarnos simplemente de una familia, ni siquiera de todas las familias tocadas por un hecho trágico —sino de la propia imposibilidad de conocer la Verdad, la Historia, o cualquier relato unívoco y completo sobre las cosas de este mundo. Un film incómodo, displacentero, no sólo por la temática tratada, escabrosa en sí misma, sino por las conclusiones que deja —esto es: la imposibilidad de sacar alguna.


# 9 | Kill Bill
de Quentin Tarantino
con Uma Thurman, David Carradine y Michael Madsen
Estados Unidos, 2003-2004, 247' (111' + 136')
Posición anterior en el ranking: # 6

Lugares comunes acerca de la cuarta película de Quentin Tarantino. “Es sólo un homenaje”, “no es más que un pastiche”, “se limita a parodiar las películas que ama”. Errores básicos de lectura. ¿Cuál es la diferencia entre una gran parodia (supongamos, Black Dynamite) y una gran película (argumentaré: Kill Bill)? Que mientras la primera basa su eficacia en una hipérbole de los tropos de un determinado género, la segunda puede contener más o menos elementos previos —y todas las películas lo hacen, al dialogar con films anteriores— pero los funde en algo tan denso y noble (o más denso y noble, como es este caso) como su fuente de inspiración. Por poco que nos guste Señales, podemos afirmar que Scary Movie 3 es menos que Señales, mientras que Kill Bill es más que Shogun Assassin o Resurrection.
Para un director como Tarantino, consolidado para aquel entonces como un auteur de la industria del film policial o bizarro, hubiese sido más fácil encarar en 2003 otro western moderno, modelo siglo XXI. Sin embargo, muchas de sus decisiones formales (abrir con ese plano, el uso del blanco y negro, las viñetas constantes, la extensa secuencia animé) son riesgos que toma y con los que triunfa, cada vez. La sorpresa es mayor cuando los espectadores encontramos que la violencia febril de la primera parte desemboca en un segundo volumen mucho más pausado, charlado y —digamos— sureño. Uma Thurman como The Bride, en ese jumpsuit amarillo, es todo un ícono de la década. Y en buena ley.


# 8 | Antes del Atardecer
Before Sunset
de Richard Linklater
con Ethan Hawke, Julie Delpy y Vernon Dobtcheff
Estados Unidos, 2004, 80'
Posición anterior en el ranking: # 4

What if you had a second chance with the one that got away?, nos interroga el poster. Lo mismo se preguntan -sobre el pucho, en tiempo real- Jesse (Ethan Hawke) y Celine (Julie Delpy) cuando se encuentran en una librería en París, nueve años después de la fugaz pero intensa relación que los cruzó por primera vez. ¿Están arrepentidos, enojados o decepcionados con lo que hicieron de aquel entonces? ¿Están felices u horrorizados de ver en lo que se convirtió la otra persona? ("El melancólico no es el sujeto fijado al objeto perdido, incapaz de realizar el trabajo del duelo; el melancólico es más bien el sujeto que posee el objeto pero que ha perdido su deseo por él, porque la causa que hacía que lo deseara se ha retirado o ha perdido su eficacia. Lejos de intensificar esta situación de deseo frustrado, la melancolía ocurre cuando finalmente accedemos al objeto deseado, pero quedamos decepcionados por él", argumenta Zizek). ¿Qué nos dice el rostro del otro -sobre el otro, y sobre uno también- acerca del paso del tiempo? ¿Se pueden saldar las deudas con el pasado? ¿Fueron correctas las decisiones que tomamos desde entonces? ¿Estamos a tiempo de modificarlas?

"Nene, vas a perder ese avión."
"Lo sé."


# 7 | Zodíaco
Zodiac
de David Fincher
Estados Unidos, 2007, 157'
con Jake Gyllenhaal, Robert Downey Jr. y Mark Ruffalo
Posición anterior en el ranking: # 99

I can't seem to face up to the facts.

Talking Heads, Psycho Killer

Si Solaris fue celebrada como "la respuesta soviética a 2001", podríamos decir que Zodiac es la respuesta norteamericana a Memories of Murder. La película de David Fincher narra la búsqueda policial, y periodística, de un asesino serial, autodenominado "Zodíaco", autor de al menos cinco asesinatos en San Francisco entre 1968 y 1969. La fecha no es menor: llegamos al fin del sueño hippie. El "malestar en la cultura (norteamericana)" comienza a manifestarse por medio de diferentes síntomas, todos ellos arranques individuales, destructivos y obsesivos. Se consolia una sociedad que vive con miedo, que desconfía del de al lado, donde la violencia es gratuita y los viejos esquemas ya no sirven (lo mismo que narraban ese mismo año los Coen, a escala menos urbana, en No country for old men que —caramba— también se ocupaba de un asesino en serie). A diferencia de sus películas menos efectivas (The Game, Panic Room), en las que a Fincher se le iba la mano con la estilización y el manierismo, aquí el montaje es preciso, seco: no hace más que seguir a los personajes (superlativas interpretaciones de Jake Gyllenhaal, Robert Downey, Jr. y Mark Ruffalo) y a sus escenarios, desde las estaciones policiales de los pueblos chicos hasta las redacciones setentosas con teléfonos que suenan todo el tiempo. Un film intenso, en el que las pistas falsas, los dead-ends o las ambigüedades no son un accidente sino parte del viaje.



# 6 | Ciudad de Dios
Cidade de Deus
de Fernando Meirelles y Kátia Lund
con Alexandre Rodrigues, Leandro Firmino y Phellipe Haagensen
Brasil / Francia, 2002, 130'
Posición anterior en el ranking: # 3

Otra película que abarca tres décadas de historia, contando una dura realidad pero con enroques temporales, cámara en mano, formato videoclipero... Como un Scorsese brasileño, Fernando Meirelles organizó su propio Goodfellas en Río a partir de los ojos de Buscapé (el Henry Hill de esta historia), con quien empatizamos y a quien seguimos a lo largo de todos estos años, con la esperanza de que pueda salir del infierno de la favela. No sobrepasa al mejor Scorsese, pero el formato es cautivante y ayuda a entender un poco mejor nuestro continente el año en el que Brasil celebraba la llegada de su nuevo presidente: Luiz Inacio Lula da Silva.






# 5 | Una Historia Violenta
A History of Violence
de David Cronenberg
con Viggo Mortensen, Maria Bello y Ed Harris
Estados Unidos / Alemania, 2005, 96'
Nueva en el ranking

Alguien alguna vez dijo que esta película de David Cronenberg funciona a la vez como una comedia negra ("It was... available", es el mejor chiste del año), como un gran drama y como un buen western. Más allá de esto último, otro de los principales aportes de esta adaptación de la novela gráfica del mismo nombre es su deconstrucción del culto al héroe. ¿Quién es en verdad Tom Stall, ese tranquilo padre de familia de Millbrook, Indiana? Cronenberg arroja la sombra de una duda (ejem) sobre su personaje, y a lo largo de esta cinta concisa, a la que no le sobra un plano, lo lleva a poner las cosas en su lugar.







# 4 | The Black Book
Zwartboek
de Paul Verhoeven
con Carice van Houten, Sebastian Koch y Thom Hoffman
Holanda, 2006, 145'
Posición anterior en el ranking: # 5

Una montaña rusa hardcore a la manera de Paul Verhoeven (Robocop, Total Recall, Bajos Instintos), que consigue el film más fascinante jamás filmado sobre la Segunda Guerra Mundial. Rachel Stein (Carice van Houten, en una interpretación consagratoria) es una muchacha judía que, tras presenciar la masacre de su familia, se une a la resistencia holandesa. Su misión: hacerse pasar por aria y seducir al jefe de la Gestapo, Ludwig Müntze (Sebastian Koch, La vida de los otros), para así infiltrarse en los centros de poder alemán y ayudar a sus compañeros a derrotar al fascismo. Dotada de un nivel de violencia y de ambigüedad capaz de dejar en vergüenza a películas como La lista de Schlinder, tiene además un epílogo (recordemos que toda la película es, básicamente, un enorme flashback) que podría ser el punto de partida de otra enorme película. Ojalá Verhoeven siga reescribiendo la historia al ritmo de pulp (historical) fictions.


# 3 | Psicópata Americano
American Psycho
de Mary Harron
con Christian Bale, Chloë Sevigny y Willem Dafoe
Estados Unidos, 2000, 102'
Posición anterior en el ranking: # 11

¡Ah, los ochenta! Hoy recuperados con nostalgia o inocencia. La nostalgia, claro, no era por la década en sí sino por nosotros, que éramos más jóvenes y despreocupados. Y la inocencia de quienes señalan que fue una era de "excesos", como el Oliver Stone de Wall Street, aquel cuento moral que condena el juego brusco más flagrante pero consiente, de alguna manera, el zeitgeist general. Pero la directora Mary Harron no es Oliver Stone. Y la novela de Bret Easton Ellis no es una de Charles Dickens, precisamente. Lo cómico (¿o trágico?, en los clásicos es algo imposible de distinguir) es que estas obras llevan la ideología capitalista a su extremo lógico: los ejecutivos son asesinos, su narcicismo implica la desaparición de los demás (o el uso de los demás como un instrumento, ¿"recursos humanos", anyone?). ¿En qué otro film un mero intercambio de tarjetas de presentación puede convertirse en una escena de suspenso, casi una ruleta rusa? El fin de la metáfora, una película tan subversiva que Mary Harron no pudo volver a filmar en Hollywood por el resto de la década: solo le dejaron dirigir capítulos de series y algún que otro documental. American Psycho representa el verdadero punto de arranque para la carrera adulta de Christian Bale —enorme acierto de casting— y es una lectura transparente, incómoda, sobre el mundo en el que vivimos.


# 2 | Niños del Hombre
Children of Men
de Alfonso Cuarón
con Clive Owen, Julianne Moore y Michael Caine
Estados Unidos / Reino Unido, 2006, 109'
Posición anterior en el ranking: # 2


Año 2027. Las mujeres han dejado de ser fértiles y con la muerte del último menor de edad la humanidad se enfrenta a la idea de su propia extinción. ¿Ciencia ficción? ¿O un presente apenas exagerado? En un estilo casi documental, con cámara en mano y algunos de los planos-secuencia más impactantes que ha dado el cine desde 1895, Children of Men es un impredecible huracán de categoría cinco que supera sus metáforas religiosas —resabios de la novela de P. D. James— y arrasa con todo a su paso, dejando sólo algunos destellos de poesía en un mundo que sólo ofrece violencia, desesperanza y agonía.







# 1 | El Camino de los Sueños
Mulholland Dr.
de David Lynch
con Naomi Watts, Laura Harring y Justin Theroux
Francia / Estados Unidos, 2001, 147'
Posición anterior en el ranking: # 1


If you ever want to fly
Mulholland Drive
Up in the sky

Stand on a cliff and look down there
Don't be scared
You are alive
You are alive

R.E.M., Electrolite

Más que una historia coherente, Mulholland Dr. es una sucesión de viñetas. Son muchas como para mencionarlas —y no buscamos arruinarle la experiencia a quien aún no la vio—, pero tres de ellas quedaron en mi mente desde la primera vez que la vi. Primero, la audición de Betty (Naomi Watts, por entonces una actriz desconocida), que desborda todos los esquemas previos del espectador —hasta entonces en el film, Watts había encarnado a una muchacha simple y hasta algo tonta— por la potencia de su interpretación. Segunda perla: el momento en el que ella y Laura Elena Harring están en la cama, la pieza más sensual jamás plasmada en celuloide (vengan de a uno). Por último, la escena del Club Silencio, con la interpretación a capella de Rebekah del Río. Cinco minutos que generaron lo que ninguna otra película había logrado hasta ese momento: estremecerme.
El cine sigue siendo, de alguna manera, un tipo de magia. El hecho de que Lynch haya logrado el truco —y no cualquier truco: las imágenes más poderosas que cualquier director haya producido en la primera década del siglo XXI— usando recursos idénticos a los de sus colegas (esto es, la edición de imagen y sonido impresa sobre una banda de celuloide) no hace más que acrecentar su figura y su genio, en una año —una década— en la que el talento escaseó y el cine tradicional, más esclerotizado, se limitó a “contar historias”. Mientras tanto, David Lynch se animó a transformar en película ese momento fugaz, casi imperceptible, en el que pasamos del sueño a la pesadilla.