Diez Documentales jueves, 4 de septiembre de 2008

En los últimos años ha estallado en cantidad y calidad la producción fílmica documental. Los motivos son varios: la explosión de las carreras de cine, el abaratamiento de los costos, la creciente sed de realidad del público espectador. Afortunadamente, quien quiera hacer un documental hoy requiere apenas un poco más que la célebre fórmula de Glauber Rocha: "Una idea en la cabeza, una cámara en la mano".
Por todo esto, parece ser un buen momento para hacer un repaso por algunos de los trabajos de "no ficción" más sólidos que nos ha dado el séptimo arte.



Capturando a los Friedman
Capturing the Friedmans
Andrew Jarecki
2003

Ryonosuke Akutawa escribió un cuento titulado "En el bosque" consistente en siete testimonios acerca del mismo hecho. Al terminar de leer, uno tiene una sensación de incompletud, de inasibilidad: ¿Cómo captarlo todo? ¿Cómo encontrar una Historia?
Uno se encuentra con las mismas preguntas al terminar de ver Capturando a los Friedman. Los Friedmans son una clásica familia judía norteamericana de clase media-alta. Pero un día su mundo se cae a pedazos cuando el padre y uno de los hijos son detenidos y acusados de crímenes horribles. A medida que la familia se desmorona, su Historia (con maýusculas, como la Verdad de los que nos hablan los documentales expositivos) se transforma en una multiplicidad de relatos. Es aquí donde este documental deja de hablarnos simplemente de una familia, ni siquiera de todas las familias tocadas por un hecho trágico --sino de la propia imposibilidad de conocer la Verdad, la Historia, o cualquier relato unívoco y completo sobre las cosas de este mundo.
Un film incómodo, displacentero, no sólo por la temática tratada -escabrosa en sí misma- sino por las conclusiones que deja --esto es: la imposibilidad de sacar alguna.



Noche y niebla
Nuit et brouillard
Alain Resnais
1955

Luego de la traumática experiencia de la II Guerra Mundial, un comité de historia francés encargó la realización de un documental sobre la experiencia en los campos de concentración. El elegido para digirlo resultó ser un tal Alain Resnais, un joven con experiencia previa en la materia (había rodado Guernica en 1950). Resnais no conocía a fondo el delicado tema, asíque exigió como condición que con él colaborara Jean Cayrol, concentrado en Mauthausen y que había publicado un libro de poemas relacionado con su vivencia, titulado Poèmes de la nuit et du brouillard. El título hace referencia al decreto Nacht und Nebel, directiva nazi considerada como uno de los precedentes históricos de los crímenes de desaparición forzada.
El joven director era completamente consciente de que el cine no es capaz de ofrecernos una experiencia plena de sentido de aquello que representa, más cuando la vivencia a representar es tan radical. De allí toda una serie de importantes decisiones estéticas que mitigan esa imposibilidad.
El documental dura apenas treinta minutos. Esta economía de recursos es intencional y acentúa la contundencia de la pieza. En él se intercalan imágenes de archivo (en blanco y negro) con filmaciones actuales en color. Incluso para un observador actual, para quien las fotos más conocidas del horror quizás ya formen parte del escenario multimediático que uno incorporó con el tiempo, las escenas filmadas en los campos diez años después adquieren un matriz más crudo y siniestro. A ello colabora la música de Hanns Eisler, y el texto en off de Cayrol, tan irónico que es crudo --o viceversa.



La Revolución No Será Televisada
The Revolution Will Not Be Televised
Kim Bartley, Donnacha O'Briain
2003

El 11 de abril de 2002, el mundo se desayunó que el presidente electo de Venezuela Hugo Chávez había sido removido de su cargo y reemplazado por un auto-nombrado "gobierno interino" -de facto. Varios países se negaron a reconocer al nuevo gobierno -apoyado por EEUU, los medios privados y la Iglesia Católica- y Chávez regresó al poder 48 horas después de ser depuesto.
Un grupo de televisión irlandés —la Radio Telefís Éireann— se encontraba en el Palacio de Miraflores cuando estalló el foco del conflicto. El equipo se mantuvo en los días de huelga general, y grabó a los partidarios y al gabinete de Chávez durante aquellas intensas jornadas. La revolución no será televisada es un documento de gran importancia que deja al desnudo el rol de los medios privados de comunicación, el apoyo norteamericano al gobierno de facto y el papel que cumplió la burguesía venezolana. Con respecto a esto último, hay una escena -brillante- en aparecen distintas familias de clase alta afirmando que las mucamas están armando una conspiración chavista, una de las postales más claras de qué aquello en juego más allá de las diatribas republicanas -que me disculpen los bienpensantes- sobre las "formas" y "estilos" de gobernar.



La Crisis Causó 2 Nuevas Muertes
Patricio Escobar, Damián Finvarb
2006

El episodio no es menor: la Masacre de Avellaneda es uno de los hechos políticos más fuertes de la década y un punto de inflexión en la historia nacional reciente. Aquel 26 de junio de 2002, respondiendo a la orden de reprimir, la policía arremetió contra una protesta de desocupados y asesinó a dos de ellos. El incidente provocó una aguda crisis política y aceleró la salida de la presidencia de Eduardo Duhalde.
Este trabajo documental, estrenado en 2006, conforma no sólo una brillante reconstrucción cronológica de un hecho que en su momento se nos apareció como esquivo, fragmentado, sino que apunta a algo más: su eje está puesto en el papel desempeñado por los medios de comunicación a la hora de presentar estos hechos a la sociedad. Una vez que Escobar y Finvarb logran una restauración inapelable del hecho y muestran cómo los piqueteros fueron asesinados a sangre fría por la policía, se proponen indagar por qué algunos de los principales medios de comunicación argentinos (en especial el diario Clarín) no informaron debidamente a su público aún contando con datos inequívocos acerca de los responsables.
Los encargados editoriales del autoproclamado "gran diario argentino" contaban, ya ese mismo día, con una contundente secuencia fotográfica de los asesinatos --secuencia que fue publicada recién a los dos días, cuando la difundida teoría del enfrentamiento entre piqueteros era insostenible. Mientras tanto, el titular del diario al día siguiente fue “La crisis causó 2 nuevas muertes” al tiempo que su volanta afirmaba “aún no se sabe quienes dispararon contra los piqueteros”. Lo que este documental demuestra es que sí lo sabían. Sabían que había tenido lugar un crimen llevado a cabo por un instrumento del Estado, pero al día siguiente publicaron: es confuso, no se sabe. Otro tanto aportaron los periodistas de Canal 9 o Todo Noticias, comprando desde el primer momento la hipótesis policial y repitiéndola minuto a minuto. A la distancia, las declaraciones de varios de estos personajes -muchos de ellos, aún en sus puestos como verdaderos formadores de opinión- son muestras cabales del lamentable estado del periodismo local.
Escribe Leonardo D'Espósito: “Lo que el periodismo argentino hizo ese día fue -si por ‘ayudar’ a Duhalde o no es harina de otro costal, aunque la desidia no es un crimen peor que la malicia- destruir el acontecimiento al atomizarlo.” Pero aquí está el cine -el buen cine, el gran cine- para reconstruir el acontecimiento y conseguir, a contramano de las tendencias periodísticas actuales, un superlativo trabajo de investigación.



Cinco obstrucciones
De fem benspænd
Lars von Trier, Jørgen Leth
2003

Aparte de tener detrás suyo una obra de gran interés, Lars von Trier es conocido por haber fundado la escuela danesa conocida como Dogma 95, que pretendió imponer una serie de reglas que marcaran una ruta posible a un cine alejado de los excesos de Hollywood. Las obras del Dogma resultaron ser bastante dispares en cuanto a sus resultados, pero había algo realmente estimulante en el camino de los límites. Cinco obstrucciones no es un film del dogma, pero avanza en la hipótesis: las reglas estimulan el proceso creativo.
El punto de partida es un corto titulado "El hombre perfecto", hecho en 1967 por un director danés llamado Jørgen Leth. El autor de Dogville llama a Leth y le propone rehacer su corto cinco veces, cada vez con una regla -una "obstrucción"- nueva. Lo increíble es que las cosas vienen bastante bien hasta que en una de las tareas von Trier ordena: "la regla de este es: no hay reglas". Y Leth se ahoga, duda. Realmente no sabe qué hacer.
Hay un par de sorpresas más, pero no quiero arruinarlas. Cinco obstrucciones es una mirada original, divertida y revelatoria sobre el arte y el cine.



Ilha das flores
Jorge Furtado
1989

En Nuit et brouillard hablaba de la economía de recursos. Acá tenemos trece minutos frenéticos, ideales. Ilha das flores realiza de manera efectiva y contundente la teoría de la concatenación a partir de una plantación en Brasil, en la Ilha das flores. La narración nos va llevando de las pestañas a través de un viaje que arranca a pura diversión y pronto nos borra la sonrisa. Ajústense los cinturones.



Titicut Follies
Frederick Wiseman
1967

El film debut de Frederick Wiseman es una obra capital en lo que se refiere a documentales descriptivos. El hombre fue a un instituto correcional en Massachusetts, plantó una cámara, filmó durante varias semanas, y seleccionó algunas de las piezas más crudas e incómodas. El resultado es un documental de culto, la única película prohibida en Estados Unidos por otros motivos que no sean "obscenidad" o "seguridad nacional" (la excusa fue "invasión a la privacidad").
Wiseman descubre las pobres condiciones de sus instalaciones, así como pacientes que parecen curados y a quienes sin embargo se los alimenta a la fuerza, golpea o encierra desnudos. La contracara perfecta de Atrapado sin salida.



Niebla de Guerra
The Fog of War: Eleven Lessons from the Life of Robert S. McNamara
Errol Morris
2003

La clase dominante no mantiene con su ideología una relación exterior y lúcida de utilidad o de astucia puras. (...) En realidad, la burguesía debe creer en su mito antes de convencer a los otros.

Louis Althusser, "Marxismo y humanismo"


Robert S. McNamara sirvió a los Estados Unidos como Secretario de Defensa de 1961 a 1968, durante la guerra de Vietnam. Venía de ser un exitoso empresario en la Ford, luego terminó como presidente del Banco Mundial. Su principal aporte al ejército de los Estados Unidos fue el de instalar una lógica matemática, eficiente y calculadora a la guerra. Si antes una bomba aliada mataba a dos o tres personas, a partir de sus ajustes los muertos comenzaron a contarse por decenas de miles. A él le debemos los bombardeos más precisos.
Y a sus 87 años, en conversaciones con el documentalista Errol Morris, está dispuesto a confesar algunas cosas. "Bajo estándares actuales", dice, "nuestros actos hubiesen sido considerados crímenes de guerra". Sus lecciones son verdaderos ejemplos de la realpolitik más grosera que ha dado la política exterior norteamericana, y bien vale la pena escucharlas. Ya que como escribe William Arnold: "McNamara finalmente consigue contar su versión de la historia -y de alguna manera sale humanizado en el proceso-, pero aún así termina apareciendo como un personaje trágico viviendo en un estado de negación".



Trelew
Mariana Arruti
2004

La Masacre de Trelew fue un punto de quiebre en la historia argentina de los setenta, un anticipo de los tiempos oscuros que vendrían. Y hasta ahora, nadie se había ocupado de narrar, rigurosamente y de manera contundente, lo acontecido en aquella oportunidad. "Trelew" lo hace por primera vez.
Desde 1966 la Argentina se encontraba bajo una cruel dictadura militar, orquestada por petroleras y farmacéuticas (afectadas por medidas del entonces presidente Arturo Illia), y apoyada por gran parte del periodismo vernáculo. Onganía fue el primero en asumir la dirección del golpe, con el peronismo aún proscripto, decretando al poco tiempo la intervención de las universidades nacionales y la feroz represión conocida como "La noche de los bastones largos". Pero las organizaciones obreras y estudiantiles resistieron, y provocaron con el Cordobazo la renuncia del dictador. Sus sucesores -Levingston y Lanusse- planificaron una salida ordenada, pero continuaron aplicando la Doctrina de Seguridad Nacional ideada por los halcones de la CIA. ¿Qué sostenía la doctrina? Que los ejércitos de cada país debían combatir su "enemigo interno": los comunistas. (Antes eran anarquistas, después serían narcos o terroristas: quienes criminalizan la protesta siempre deben inventarse un enemigo.) Y así se llega a 1972, con miles de presos políticos en las cárceles del país. Los principales dirigentes de los movimientos guerrilleros (Montoneros, las FAR y el ERP) son encerrados en una prisión de máxima seguridad en Rawson, en la Patagonia. El 15 de agosto, un grupo de ellos se fuga del penal de Rawson e intenta alcanzar un avión. Algunos lo logran, escapando hacia el Chile socialista; los demás no corren la misma suerte.
De eso trata la película, narrada de manera apasionada por varios de sus propios protagonistas y armada en base a viejas imágenes de archivo, por un lado, y entrevistas actuales y con tomas de la propia prisión, por el otro. Los ritmos están excelentemente manejados, la tensión aumenta junto a la gravedad de los hechos que narra. La banda de sonido es adecuada y ayuda a crear los climas buscados. "Trelew", más allá de la anécdota, describe una época de luchas e ideales en un documental preciso.



Bowling for Columbine
Michael Moore
2002

El 20 de abril de 1999, dos alumnos de la secundaria Columbine abrieron fuego en el almuerzo escolar. Mataron a doce alumnos y una maestra, e hirieron a veinte personas más antes de dispararse a sí mismos. A partir de este macabro hecho, Moore arma su documental, en el cual se pregunta el por qué de la obsesión norteamericana con las armas de fuego. De lo particular a lo general, Moore va a descubriendo un país tan paranoico que sus propios miembros sienten que estar armados es "un deber y una responsabilidad"; un país tan temeroso que vive atacando a los demás --sólo por las dudas.
¿Será el número de armas? ¿Será la música que escuchan los jóvenes? ¿Será nuestra cultura destructiva una respuesta a nuestra existencia vacía? ¿O serán las corporaciones, que primero nos atemorizan y después nos piden que les compremos seguridad? Moore nos invita a encender la TV: muertes, asesinatos, delitos, crímenes, inseguridad. El mismo día en que los canales se desgarraban culpando a Manson y a Hitler por inspirar la masacre, el entonces presidente Clinton bombardeaba Kosovo en el día de mayor actividad bélica del conflicto. ¿Nadie vio una clave ahí?
La cultura del miedo avanza sobre el público: la tele no dice pero dice que los negros y los hispanos (pobres preferentemente) al parecer son los más agresivos, delictivos y asesinos. Y entonces el yanqui blanco se pregunta "¿para qué ayudarlos?". Y así queda establecido el mapa social norteamericano: "un subproletariado numeroso y permanente que debe ser combatido por un ejército armado protegido por la Constitución". Violencia, asesinatos, violaciones: inseguridad, miedo, pánico. Los ciudadanos más armados son los blancos que viven en las afueras de la sucia ciudad y su amenaza afroamericana. Nunca los asaltaron, nunca les robaron nada: pero hay que estar armados. Hay que volver físico al chumbo que tenemos en la mente, ese que le dispara a todos los miedos.
Después están los típicos errores de Moore, como querer hacer un documental de intervención y jugársela de periodista estrella. Como la cámara invasiva de la intimidad de las víctimas, casi amarillista, de los golpes de efecto como la escena final con Heston. Dicho esto, la película es intensa, poderosa y atrapante. Las escenas se quedan en la memoria tiempo después de haberlas visto. El humor irónico aliviana de a momentos un trabajo duro pero extremadamente llevadero, sin una tesis final pero con infinidad de ideas ricas en calidad.

3 comentarios:

Nacho dijo...

Buena lista, aunque no vi varias. Trelew es una de las que no vi, pero:

"Y hasta ahora, nadie se había ocupado de narrar, rigurosamente y de manera contundente, lo acontecido en aquella oportunidad."

Hay un par de libros al respecto. Está, por ejemplo, la entrevista de Paco Urondo a los 3 sobrevivientes (luego asesinados por la dictadura) en la cárcel de Villa Devoto, que aparece en el libro "La patria fusilada", donde se reconstruyen los hechos bastante puntillosamente, desde la fuga hasta el fusilamiento y después. Se puede conseguir en internet, inclusive está completa para leer en wikisource.

Saludos.

Fede dijo...

Exacto, debería haber puesto "Hasta ahora nadie se había ocupado de narrar CINEMATOGRÁFICAMENTE...". Porque en ese sentido me han comentado que "La pasión según Trelew" de Tomás Eloy Martínez también es muy completo y muy bueno.

Dante dijo...

Una última cosita sobre lo que veníamos hablando de "La crisis causó...": ver "Nietzche, Freud, Marx", de Foucault, p.43.
Saludos.