15 consejos para periodistas en Twitter miércoles, 25 de mayo de 2011

Redactadas por @fedebillie (uno que no siempre las cumple)


1. Primicia, sí; dato irrelevante, no
Las ganas de tirar algo antes que los demás puede llevarlo a publicar datos inútiles, inservibles. Evítelo. Por ejemplo: escuchar al comisario en la TV comentando una muerte en vivo y –siguiendo su relato– twittear “Murió de un paro cardorrespiratorio”. Como siempre dicen los estudiantes de Medicina, “todos mueren de un paro cardorrespiratorio, campeón: el corazón y los pulmones dejan de funcionar”. Para no poner obviedades –y evitar retos de los estudiantes de Medicina–, no lance al espacio virtual datos que no sumen.

2. Ubique a los lectores lo mejor posible
Si bien es una consigna difícil dada la limitación espacial del soporte, es importante no tirar información sin contextualizarla. Quién, qué y cuándo (o dónde) a veces entran tranquilamente en el espacio del tweet y ayudan a entender de qué estamos hablando. Salvo aviso previo, en Twitter todo parece estar teniendo lugar en este preciso instante; si el hecho no es actual, aclárelo.

3. Chequee la información. No aliente rumores
Parece una perogrullada. Pero en el tiempo que llevo en Twitter he visto a numerosos periodistas caer en las peores operaciones de prensa, enroscarse en discusiones con usuarios falsos y hasta alentar (en vez de intentar aclarar) los rumores más inverosímiles. La consigna del buen periodista en Twitter debería ser la misma que el eslogan de Le Monde Diplomatique: “una voz clara en medio del ruido”.

4. No se convierta en opinólogo
Resista la tentación de convertirse en un jack of all trades. Intente limitarse a su área de especialización o temas de interés. Si siente que puede hacer la diferencia cubriendo una cierta temática, desarróllela y explíquela. Cuando vea que no tiene nada bueno para aportar, desobedezca el lema de Twitter y no se una a la conversación. Recuerde que su cuenta no es un canal de cable: no está obligado a salir todos los días, a toda hora.

5. Interactúe con otras personas
Twitter fomenta la idea del tipo sentado en su torre de marfil digital batiendo verdades. Si los periodistas no interactúan con otras personas, el propio soporte deja de ser la famosa plataforma donde los comunicadores se acercan al resto de la sociedad.
Por otro lado, el timeline –al no recuperar conversaciones enteras sino tan sólo las respuestas–puede convertirse rápidamente en un diálogo de sordos. Para evitarlo, recupere parte de la pregunta en las respuestas. El efecto es parecido al de la redundancia en radio: no se lee como una redundancia y ayuda a situar el tema.

6. Intente que cada tweet contenga al menos una unidad de información.
Cuando un tweet se sostiene por sí mismo facilita la comprensión y alienta el retweet. Si ve que su idea merece más espacio que los 140 caracteres (y que publicando el pensamiento resumido sólo lo estaría tergiversando) utilice otro sistema de publicación, como un blog. Luego publique en Twitter un enlace a su nota.

7. Facilite enlaces a sus lectores
Acérqueles a sus lectores los informes, fallos y gacetillas que componen la materia prima de su noticia (aclare en el tweet si se trata de documentos de Word o archivos PDF). No tenga ese temor ridículo de que en el futuro lo salteen como fuente de información: hasta nuevo aviso, el trabajo periodístico de seleccionar, jerarquizar y tematizar sigue siendo tan válido como siempre.

8. Si está cubriendo un evento en vivo, envíe fotos
Comparta imágenes de su cobertura siempre que pueda. No sólo tienen un carácter indicial, de testimonio (una prueba de que uno como periodista efectivamente "está allí"), sino que además ayudan al lector a situarse en la escena y le dan color a la información. Evite usar Twitpic u otros servicios en donde otra empresa se quede con los derechos de la imagen.

9. No arruine sus propias primicias: aproveche para promocionarse
Si trabaja en la prensa gráfica o consiguió un buen dato justo antes de la emisión de su programa, no ceda a la tentación de lanzarlo sin más. En cambio, utilice Twitter para ir generando intriga o calentando la previa con pistas. Por ejemplo, luego de terminar una escribir una nota exclusiva, tirar justo antes del cierre: “Mañana, en [el diario en el que escribe], entrevista exclusiva con el Gobernador en la que anticipa su compañero de fórmula”.

10. No convierta a su cuenta en el alter ego “militante” de su trabajo profesional
Expresar cómo uno “banca a muerte” a tal político o cree que tal otro es “un hijo de puta” devalúa el nivel de la discusión y su figura pública como periodista. Siempre existen formas más sutiles de avalar o criticar a un gobierno o candidato. Evite trenzarse en discusiones con políticos, funcionarios o voceros. Que su pasión política no lo haga atacar gratuitamente a sus fuentes.

11. Admita errores
¿En la vida real se cree un superhéroe invencible? No, ¿no? Ahora revise su perfil de Twitter y vea si aparece alguna disculpa, si admite una equivocación, si relativiza algo de lo que dijo. No, ¿no? Aprenda a reconocer cuando la pifia y déle crédito a quien se lo señala constructivamente.

12. Escriba bien
Muchos en Twitter olvidan lo horrible que resulta leer cosas mal escritas, empezando por las faltas de ortografía: estudios científicos recientes han demostrado cómo hasta el deseo sexual disminuye al verlas. También preste atención a los signos de puntuación e intente escribir las palabras sin abreviarlas. No hay nada menos atractivo, inteligible y viral que un tweet sobre “1 resoluc. del min. de Econ. s/retenc.”

13. No actúe como un payaso
Twitter está repleto de gente intentándose hacerse la graciosa: como alguna vez dijo @canquerrosa, “ya es tanto el humor inteligente, que se neutraliza a sí mismo por abundante”. No contribuya a ello. Cuando todos son irónicos y bizarros, la sobriedad puede convertirse en una posible nota de distinción. Es sano publicar un chiste u ocurrencia de tanto en tanto, pero no se desespere por ser gracioso.

14. Recuerde que su cuenta es pública
Salvo que pertenezca al escaso porcentaje de personas que protege sus tweets, su cuenta en Twitter puede ser vista por cualquiera. Esto significa que lo allí vertido tiene el estatus de discurso público (los voceros o funcionarios que han tenido que renunciar por escándalos en redes sociales dan fe de ello). ¿Qué implica esto? Que salvo que usted sea Bono o alguien similarmente famoso, a nadie le interesa su foto en la cola del banco o su tweet sobre cómo pasaron tres colectivos y ninguno le paró. Y esto nos lleva al último y principal consejo…

15. Piense antes de publicar
Antes de dar Enter o presionar el botón Tweet, tómese cinco segundos para pensar: “¿Este tweet le aporta algo a alguien?”. Eso marcará la diferencia entre una posible publicación exitosa, viral e influyente y otra que será tapada por el ruido rápidamente. El consejo es ponerle una mínima cuota de inteligencia al join the conversation.

4 comentarios:

maia dijo...

buenisimo, gracias Fede

SirThomas dijo...

Muy interesante, Fede.

De sumarme a la plataforma, lo tendré en cuenta.

Saludos.
Sir.

juanciaran dijo...

Muy buen aporte, habra que intentar ponerlo en practica. gracias!

Cinzcéu dijo...

No tengo cuenta en Twitter y odio profundamente Twitter. No obstante, tus 15 consejos para periodistas me resultan, los 15, muy adecuados y relevantes a ese "trabajo de twitteo" que hoy parece insoslayable. En pocos años la moda dará paso a otras novedades y los verdaderos periodistas apenas si recordarán Twitter y sus restricciones.
Mi consejo 16 sería: ¡traten de cortarla con esa pelotudez!
Saludos.