Sosteniendo el orden social martes, 22 de mayo de 2007

I.

Javier Ferreyra: Una noción de la que se ha ocupado últimamente es el tema de la virtualización de la realidad. ¿Qué significa esto?

Slavoj Zizek: Lo que trato de enfocar no es sólo el apasionante tópico de lo virtual y lo real. Lo que me interesa es lo que Gilles Deleuze llama "la realidad de lo virtual", en el sentido de que hay algo que en un sentido es virtual, es decir no es actual, y a pesar de todo tiene consecuencias reales, causas reales. Miremos la política actual, que funciona como el proverbial pecado de un matrimonio, en el que hay uno de ellos que es desdichado y sueña que algún día podrá abandonar a la mujer o al marido. Pero paradójicamente, mientras se sueña con esto, es algo que nunca se va a hacer, es sólo una posibilidad. La política de Occidente funciona de esta manera. Soñamos que podemos cambiar cosas, mejorarlas, pero es algo que nos sirve para protegernos y sobrevivir al hecho de que las cosas son así y no podemos cambiarlas. Entonces, a veces lo virtual funciona, posibilita aceptar las cosas tal como son. Esta paradoja me interesa de sobremanera. (...) Por ejemplo la creencia: en uno de los casos de la vida cotidiana que a mi me gusta usar, un padre con un hijo pequeño "yo no creo en la Navidad, yo sólo pretendo hacerle creer esto a mi hijo". Y si se le pregunta al hijo, éste dirá que procura creer para no defraudar a su padre. En realidad, nadie cree realmente, pero la creencia funciona. Pienso que la gente hoy cree en la virtual verdad de otro. Paradojas como estas son centrales y muestran la manera en que la ideología funciona.

La entrevista completa, acá.

II.

"En los discursos se destaca un tono utópico por el que se presenta una sociedad mejor gracias a la introducción y el uso de los aparatos tecnológicos. Sin embargo, la utopía se revela como máscara cuando en el proyecto las cuestiones referidas al sostenimiento del orden social permanecen inalterables. (...) La apelación al cambio tecnológico, total y revolucionario es una manera de reforzar la continuidad del mercado y del orden social correspondiente".

Daniel H. Cabrera, Lo tecnológico y lo imaginario

La opinión completa sobre el libro, acá.

3 comentarios:

Martín dijo...

Respecto de "Lo tecnológico" es fantástico como recibimos una constante y repetido bombardeo de las bondandes y lo fascinante que es toda esta cuestión del avance tecnológico (y vaya que lo es, menuda ironía), Internet y su hiperconectividad, el fenómeno de globalización, etc.
Se hace incapié en lo fácil q es su acceso para todos cuando en realidad sólo una minimísima porción de la población mundial tiene acceso a ellos, cuántos pueden comprarse un MP3 de 1GB q ronda los U$S 35? o qué porcentaje del mundo tiene Internet? [Entiendo q menos de 17% aunq me animo a inferir q es menos (http://www.internetworldstats.com/stats.htm)]

Anónimo dijo...

"Es que somos estúpidos. Somos estúpidos, y como lo sabemos, pero como no queremos hacernos cargo, preferimos el 'mentime que me gusta': 'si me la vas a poner, por lo menos decime te quiero'. Y así seguimos votando..."

Por Chuky, personaje del programa de radio de Matías Martin, en el día de ayer.

Lucas dijo...

http://www.lanacion.com.ar/EdicionImpresa/espectaculos/nota.asp?nota_id=910877&pid=2585153&toi=5342

Entre la creación y la industria

La historia enseña que en los últimos cincuenta años la producción nacional acredita numerosos títulos, de diferentes géneros, que superaron el millón de espectadores; ¿Qué pasa ahora con el resto de la oferta, que retrocede en recaudaciones?

¿Por qué son cada vez menos frecuentes los buenos ejemplos de arte-industria entre las películas millonarias y el público se aleja, cada vez más, de las propuestas “para pensar”? ¿Por qué el cine local no industrial, con sus pros y contras, no logra cifras al menos significativas fronteras adentro?