Pensamientos sobre las inundaciones lunes, 22 de febrero de 2010



"En todas partes del mundo cada vez es mayor la violencia de la lluvia, de los sismos y de la nieve"
Mauricio Macri, Jefe de Gobierno

Dice Nacho: "¿Cuánto tiempo tiene que pasar para que las inundaciones sean responsabilidad de la gestión actual y no de la 'pesada herencia' de la anterior?"

Mientras tanto, el arquitecto Osvaldo Guerrica Echevarría expone su mirada sobre las últimas inundaciones en Buenos Aires:

Contrariamente a lo que muchos “expertos” citados por importantes diarios piensan y dicen, no son las grandes obras de infraestructura las que evitarán que Bs. As. se inunde sino la toma de conciencia sobre cómo se contruye la ciudad. La sistemática impermeabilización del suelo absorbente junto con la construcción indiscriminada de viviendas en torres o propiedad horizontal son sólo algunos de los factores que posibilitan que la ciudad se inunde, al margen de los efectos produccidos por el cambio climático.

Cita ocho puntos que, por supuesto, exceden -en cierto punto- al actual Jefe de Gobierno, pero lo involucran directamente en muchos otros. No se explica, por ende, la ausencia de críticas en los grandes medios, que parecen operar como voceros de Rodríguez Larreta o empeñados en echarle la culpa a acciones divinas.

Martín Caparrós decía que en Clarín "las cosas suceden sin que nadie las haga". (Yo agregaría: salvo cuando "Cristina necesita más plata"). Empezar una nota con "Cayeron X mm en Y minutos..." es la mejor manera de decir que lo ocurrido fue un acto de Dios y olvidarse de las responsabilidades terrenales. Comenta Luciano Dolber: "Admiro los malabares que hace Clarín para no vincular a Macri con las inundaciones".

Mientras tanto, Joaquín Morales Solá elige lo que es a su entender el tema de la semana y titula su columna Una tormenta perfecta. ¡Ah, pero no habla de eso! Sino que continúa con esto de que el Gobierno "manotea las reservas" y propone "recortar las cosas innecesarias del gasto público". Ni una mención a Macri, con quien parecen coincidir en que las cosas en la Ciudad son lo más perfectas posibles. Y cuando Buenos Aires colapsa y mueren dos personas, de repente la moderna B.A. es un humilde poblado medieval sometido a las inclemencias del clima. Nada que ver con Darío Santilli.

5 comentarios:

darktide-baires dijo...

A esta altura, sólo me consuela no haberlo votado...

Anónimo dijo...

Hablando de Macri...

http://ow.ly/1a2PY

Pat- dijo...

Es tremendo el video, es cine desastre, da miedo. Es indignante, como ante esto, Macri o el que le maneja las redes sociales, ante el alerta meteorológico dice "bueno, vecinos, cuidense, ya sabe, saquen la basura temprano (sic), no tiren botellas, etc" nos toma de tarados...

Cris dijo...

Tremendo. Y es verdad que por la tv hablan de ello como si no hubiera nada que hacer y fuera sólo culpa del destino. En España estamos pasando un invierno terrible, y mira en el país de al lado:
http://www.europapress.es/internacional/noticia-gobierno-regional-madeira-eleva-32-numero-desaparecidos-mantiene-cifra-muertos-20100223081011.html

Besos.

Ricardo dijo...

Dice la página del gobierno de la Ciudad, en relación con el dengue y cómo prevenirlo:

Sin agua no hay huevos.
Sin huevos no hay mosquito.
Sin mosquitos no hay dengue.


Y también:
La efectividad de la prevención depende de todos, por eso es importante:
* Evitar tener recipientes que contengan agua estancada, tanto dentro como fuera de la casa.
* Renovar el agua de floreros y bebederos de animales día por medio.
* Deshacer todos los objetos inservibles que estén al aire libre y en los que se pueda acumular agua (latas, botellas, neumáticos).
* Colocar boca abajo los recipientes que no estén en uso (baldes, frascos, macetas).
* Tapar los recipientes utilizados para almacenar agua (tanques, barriles, toneles).
* Agujerear, romper, aplastar o colocar arena en aquellos recipientes que no puedan ser eliminados y cuya permanencia pueda constituir potenciales criaderos de mosquitos.
* Limpiar las canaletas y desagües pluviales de la casa.
* No atar botellas a árboles y canteros.