Elecciones sábado, 2 de junio de 2007

Mañana son las elecciones para Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. De ellas saldrá no sólo el próximo titular del ejecutivo sino además treinta legisladores que ocuparán cargos públicos de importancia durante los próximos años.
Una lectura crítica exige despegarse de aquella que hacen los medios masivos, quienes se encargan de marcar las (supuestas) abismales diferencias de forma y contenido de los tres principales candidatos a ganar la elección. Y en parte, es acertada: estos personajes a los que estuvimos viendo todos los días los últimos días no parecen tener intenciones de cambiar mucho nada. Sí, es cierto: la política se juega mucho más que en las urnas -y sino sólo hace falta ver qué sucede, cada día, en las calles y otros centros de decisión.
Pero al mismo tiempo tenemos que poner a la elección de mañana en su justo lugar, y alejarnos de la postura del todo da igual. Sería fácil pensar que sí, pero no da lo mismo que gane Macri, Telerman o Filmus. Detrás de cada uno de ellos hay todo un movimiento estratégico, una reorganización de las relaciones de fuerzas, que se translada muy fuertemente al ámbito nacional más tratándose de la capital del país. Y, créanme, por más que cierto discurso ultraizquierdista (o ultraderechista) se encargue en resaltarlo, que gane uno u otro no es lo mismo.
No estoy para hacer campaña por ninguno, de esos ni de otros candidatos más progresistas aún pero sin chances de acceder al cargo mayor (me refiero a Walsh y Lozano), pero sí me parece interesante traer a colación algunas preguntas pertinentes.

- ¿A quién representa Macri? ¿Es lo mismo "ese" sector que el de Telerman? ¿Hay que leer tan linealmente algunas propuestas supuestamente progresistas de Macri, o hay que ponerlas en juego con su partido, con sus aliados, con lo que finalmente vemos que puede llegar a hacer en la ciudad?

- ¿Quiénes bancan a Telerman y por qué? ¿Por qué la idea de "gestión" y no la de "gobierno"? ¿Qué tan dispuesto va a estar Telerman a cambiar de raíz algunos problemas de la ciudad?

- ¿A quién representa Filmus? ¿Sólo al gobierno de Kirchner? ¿Quién es Heller, el candidato a vicejefe? ¿No se estará jugando otra cosa más ahí, algo más a la izquierda que todo el resto?

Si me interesa un partido chico pero dejo de votarlo porque no va a ganar, y voto a alguno de los tres con más posibilidades para que no gane otro de los "grandes"... ¿por qué no cortar boleta, e intentar meter al menos un legislador? Es lo que propuse en 2005, cuando las condiciones eran similares, y es una buena forma de evitar el llamado "voto útil".

No dejen de votar, y no tiren su voto.
No soy ingenuo ni creo, como Luis Majul, que el ir es ponerle "un voto a la esperanza", que la jornada de mañana es una apuesta a la democracia, que todos vamos a jugar convencidos e ilusionados como si esto fuese juego limpio --porque sabemos que no lo es. Pero así y todo es importante, más de lo cree cierta izquierda ultra.
Me parece hay que jugarlo. Y me parece que vale la pena.

5 comentarios:

Cinzcéu dijo...

Con todo respeto, Fede, una apuesta por la democracia jamás tiene que ver con el muy cacareado "acto electoral" que casi todos los candidatos se encargan de nombrar como el más puro, el más auténtico, el único, el colmo de lo democrático, etc. Si hay algo que no soporto es esa primera declaración de los ganadores y los perdedores "agradeciendo" la jornada cívico- democrática y desparramando afecto y hasta amor. La denominada "democracia" es la mejor trampa que puede haberse tendido a un electorado tan necio e hijo de puta como para votar como acaba de votar.
Tu hipótesis o llamado a que Filmus- Heller sea "algo más a la izquierda que todo el resto" (???) me preocupa. Filmus es el delfín de K, a la izquierda de nadie, y Heller es el banquero títere que gusta sumar eso que fue el PC a todo "proyecto nacional", es decir, nada de nada.
La cuestión de "son lo mismo" tiene que ver con cierto nivel de la perspectiva. Por supuesto que no lo son (no competirían por el marketing electoral) pero claro que lo son (no jugarían a ser el mejor payaso).
La última vez que voté válido fue en 1989; llevo 18 años de cagarme en el circo. ¿Está mal? ¿Sería "antidemocrático" por no votar en términos de útil o inútil? Yo creo que no.
Saludos.

Fede dijo...

Repito la frase porque me parece que te salteaste algo:

No soy ingenuo ni creo, como Luis Majul, que el ir es ponerle "un voto a la esperanza", que la jornada de mañana es una apuesta a la democracia, que todos vamos a jugar convencidos e ilusionados como si esto fuese juego limpio --porque sabemos que no lo es.

Y por las dudas aclaraba, en el mismo post que

Sí, es cierto: la política se juega mucho más que en las urnas -y sino sólo hace falta ver qué sucede, cada día, en las calles y otros centros de decisión.

Para mí la democracia es mucho, muchísimo más que depositar el sobrecito en la urna cada dos años. Y está claro que tiendo a desconfiar fuertemente del acto electoral.
Pero también soy un convencido de que al juego electoral o no se lo juega o se lo juega -y se pone toda la carne en el asador. Y que hay que pensarlo de acuerdo a la relación de fuerzas de cada momento. Si TODOS los movimientos que a mí me parecen progresistas, superadores, o como quieras llamarlos, boicotean las elecciones, me sumaría con mucho gusto. Pero si, en cambio, en 2007 TODOS los partidos políticos del país se suman, hacen que juegan (incluso el izquierdismo más ultra), desde el vamos está generando -a los ojos de la sociedad, o del "analista" que se encarga de traducir ese movimiento- una idea de que "todos juegan". Y así es que los macristas van, los telermanistas van, los filmusistas van... y la izquierda se quedan en su casa. Y cuando el lunes por izquierda se quiere decir algo inmediatamente aparece el "¿Cuánto sacaron? ¿Uno por ciento? No representan a nadie".

En 2005 terminé asqueado de la apuesta de la izquierda en estas elecciones. Se separó Izquierda Unida, el PO dijo "hagamos un frente de izquierda (pero con nosotros a la cabeza de las listas)" y pasaron un millón de cosas que me da verguenza traer a colación. ¿El resultado? Se presentaron 800 partidos, todos más papistas que el papa, y sacaron entre cero y uno por ciento cada uno. La izquierda dispersa perdió TODAS sus bancas en el Congreso.

En 2007 todos los partidos de izquierda desoyeron a Einsein cuando decía que era una locura seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes. Exceptuando al viejo y desprestigiado PC, que en una jugada que parte de su propio partido terminó repudiando desde un supuesto principismo, dijo "no repitamos el ESTREPITOSO fracaso de 2005, colemos a Heller en una formula que a priori es... oficialista, pero veamos si desde ahí nos sale algo distinto". Es una apuesta que tiene ¿algunas? ¿pocas? posibilidades de tener éxito. Bueno, para mí "algunas" o "pocas" es más que "ninguna". ¿Que es iluso pensar que yendo de vice de una fórmula kirchnerista se puede generar un espacio distinto? Puede ser. A mí, como "votante independiente", me parece aún más iluso creer que con repetir fórmulas ultra año tras año en algún momento se va a lograr algo.

Por supuesto que la política se juega mucho más en una protesta multitudinaria, en una marcha, en cierta denuncia o toma de posición frente a cosas que pasan en el día a día.
Pero cuando llegan las elecciones -y llegan, y se las toma como un momento de legitimación política- o nos abstenemos de juegar (y apostamos porque el cauce social siga yendo por fuera de los partidos políticos) o jugamos... pero jugamos bien, inteligentemente.

(Y a propósito, el hecho de que no votes en repudio al circo electoralista me parece una jugada tan válida como otras. Si elegís pelearla desde otro lado, exclusivamente por fuera del circuito electoral, a mí me parece genial.)

Cinzcéu dijo...

No me había salteado esa frase acerca de tu no ingenuidad. Coincido con casi todo lo que decís. La fragmentación electoral de la izquierda de la izquierda ya es graciosa. Esta vez hubo un Frente de la Izquierda Socialista Revolucionaria armado con un pequeño desprendimiento del MST y la LSR; en consecuencia, desapareció una alianza anterior entre la LSR y Convergencia Socialista que vaya a saberse adónde fue a parar. Además se rompió el acuerdo PTS-MAS y desapareció AYL. Coincido con que ese electoralismo un poco absurdo de la izquierda contribuye a la idea de que "todos juegan" y, con ello, al fortalecimiento de un sistema que con justicia critica y combate entre elección y elección.
Pero no coincido con tu apreciación acerca de la táctica Heller- PC porque es un ejemplo claro del "seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes". Hace décadas que el PC se disfraza de ala izquierda de algún supuesto "peronismo progresista" y nunca se ha visto un resultado positivo sino más bien sucesivos desastres. Después pega un volantazo izquierdista y se abre, hasta que "olvida" la experiencia y vuelve al redil. El acuerdo Filmus- Heller tiene grandes posibilidades de éxito, la pregunta es para quién. K estará feliz de sumar apoyo por izquierda porque con tanto menemista- cavallista- duhaldista alrededor precisa sostener de algún modo su rótulo "centroizquierdista".
Bueno, no me extiendo más y saludos.

Fede dijo...

A mi entender Kirchner no tenía mucho que ganar con Heller, de hecho cuántos votos les trajo?
Los más votados de la fórmula fueron el propio Filmus y -como muchos encuestadores se encargaron de resaltar- el propio Ibarra, que después de la lista de Macri resultó ser el legislador más votado.
Como en toda coalición (y de estos los europeos saben mucho), el día después de la victoria cada facción empieza a pedir su cuota en el triunfo, su espacio por haber colaborado. La -débil- esperanza es poder plantarse con un lugar propio como vicejefe y como dueño de un grupo propio de legisladores. Y a riesgo de repetirme te digo: no es poco. Y de seguro es más que seguir participando con el "Frente de Izquierda Socialista Revolucionaria Combativa Clasista Sindical Obrera Auténtica Contrahegemónica". Que en capital sacó el 0.36% de los votos...

Anónimo dijo...

Ok, ponele que la izquierda se agrupa y logra poner -digamos, con toda la furia- cinco legisladores. Seis, si querés. ¿A vos te parece que eso es ir "en la senda del cambio"? Vamos Maestro... La vía electoral no es una alternativa para la izquierda, nunca lo fue y nunca lo va a ser. Por lo menos en este país. Casi se podría decir que la democracia se inventó para que nunca gobierne la izquierda.

"al juego electoral o no se lo juega o se lo juega". Yo no juego más.

"Si TODOS los movimientos que a mí me parecen progresistas, superadores, o como quieras llamarlos, boicotean las elecciones, me sumaría con mucho gusto." Maestro, el cambio empieza por uno. Siempre. Si no, es como decir "¿por qué yo no voy a tirar la basura en la calle si todo el mundo la tira? ¿qué cambia si yo solo no lo hago?", y así no vamos a ningún lado.
Si realmente te parece que las elecciones, así como están planteadas ahora, son una farza y una tomada de pelo, sencillamente no participes. Me parece que es lo más sano que se puede hacer.

Y, para terminar (y esto ya lo hablamos pero ya que estoy lo digo de nuevo), Filmus es Kirchner, y ninguno de los dos está a la izquierda de nada.