Hacerse el boludo es PRO domingo, 10 de junio de 2007

Macri no agrede a nadie, ¿eh?
por Sandra Russo

Mauricio Macri está imponiendo un hit. No sé si se le ocurrió a él o a sus asesores, pero “Yo no agredo a nadie” es su ariete defensivo cuando se le tira algún dato de su historia. Nadie se mete con asuntos personales, sino con cuestiones puramente públicas y pertinentes, pero Macri se puso Off: con su “Yo no agredo a nadie” repele y se desmarca, y al mismo tiempo refuerza su imagen de tipo Pro, de estaría bueno, de qué divertido.

La gente está tan harta de mirar las campañas electorales como un partido de tenis en el que la pelota es el agravio, que tuvo éxito el slogan macrista de “venir con propuestas”. Pero el de Macri es un discurso cerrado sobre sí mismo y embalado en ese plástico que les ponen a las valijas en los aeropuertos. “Venir con propuestas”, que reemplaza al marco ideológico del que Macri se niega a hablar, no puede nunca dispensar al candidato de tener un pasado público, y de tener que dar cuenta de él.

Lo raro es que la gente que lo votó no le pide que dé cuentas, ni está interesada en profundizar esa parte del debate. Es más: no hay debate. Quien votó a Macri votó lo que Macri es, un empresario que jamás hubiera acumulado semejante torta de riqueza sin aprovechar los costados corruptos del Estado que su grupo apoyó. Por épocas, el grupo apoyó a un Estado terrorista, a un Estado idiota y a un Estado prebendario. Los Macri nunca hicieron autocrítica. Hicieron autocrítica hasta las Fuerzas Armadas, pero los empresarios que empujaron a Martínez de Hoz a implementar aquel modelo siniestro que sembró de pobreza estructural a este país a costa de la aniquilación de los opositores nunca hicieron autocrítica. No correspondía, claro. De los empresarios uno no espera eso. Pero tampoco que hagan política. Si se meten en política, tienen que hacerlo, les guste o no, con su pasado.

Macri no quiere hablar del pasado. No quiere hablar de modelo. No quiere hablar de ideología. Pretende que lo suyo será gestión quirúrgica, gestión aséptica, un devenir amable de bancos en las plazas, tránsito fluido y baches rellenados. Sigue con el marketing que le dio resultados increíbles. Y es efectivamente increíble que con su “Yo no agredo a nadie” Macri pueda gambetear y llegar al arco, con gente que le tira papelitos. Esa gente sabe quién es Macri, y sabe que Macri no quiere hablar del pasado porque su archivo no lo resiste, y sabe que Macri no quiere hablar de modelos porque si dice cuál tiene en mente no va a ser Pro, y sabe que Macri no discute ideología porque la desideología ha permitido el control de los débiles y eso no tiene por qué cambiar.

Blindado en su “Yo no agredo a nadie”, Macri sonríe. Su situación es inmejorable. Cualquier dardo pesado será devuelto con su latiguillo. Esto en cristiano se llama hacerse el boludo, pero la escaramuza está bastante bien armada, y cuando la gente no quiere ver lo que tiene delante, porque es horrible, y prefiere tomar a algún personaje de la realidad como un molde en el que hornear sus ilusiones, lo demás sigue solo.

Macri no agrede de palabra, pero agredió de hecho. Su grupo agredió de hecho a millones de personas, porque succionó al Estado. Porque pervirtió lo colectivo en beneficio propio. Tomando nota de eso, ¿cómo va a querer Macri hablar de ideología?

Lo raro es que haya tanta gente detenida en el árbol, cuando sólo un poco más atrás está el bosque, y en él, una emboscada.

3 comentarios:

Dark Tide dijo...

jeje, como siempre, Sandra Russo tiene la posta (por si querés leer mas de ella, un amigo de ella le armó un blog con su artículos de página y de otros lugares)

Lo peor de todo es que, al parecer, a este hijo de mil putas le está dando resultado y hay mas de un boludo que se está creyendo esto que "Mauricio" (demangogo de mierda...se hace llamar por el nombre de pila cual maestrito de primaria) no es lo mismo que Macri.

Se olvidan que él es el mismo que no fue a las sesiones, el mismo que quiere meter en cana a los cartoneros, el mismo que defiende que se estaticen las deudas de los privados (o sea, es liberal cuando le conviene...).

¿como pueden votar a ese hijo de puta?

Te digo...Filmus no me gusta, pero el 24 lo voto a full. Y espero que ocurra un milagro y le gane al sorete de MM

JuanO dijo...

Kirchner no es el mismo que hizo 2 millones de dólares durante la dictadura? No es el mismo que hizo de Santa Cruz un pequeño feudo menemista? No es el mismo que acusa casi de terroristas a los maestros que le hacen un paro?
Por supuesto que Macri es un sorete, que no quiere discutir ni su pasado, ni su presente, ni un modelo. Pero Filmus y Kirchner tampoco.
Por desgracia, el texto de Sandra Russo entra en esta campaña del terror que están queriendo instaurar el gobierno, página, tvr y otro medios y personajes "progresistas".
Tengamos en cuenta también que este es el juego que quería el gobierno: "Ellos vs. la derecha".

Fede dijo...

Difícil no estar de acuerdo con vos, JuanO. Y con Nacho, y con Cinzcéu.

Soy plenamente consciente de que el primero que elegió construirse a Macri como enemigo es el propio Kirchner. Le es más fácil pelear con un cuco a su derecha que con quien sea que esté a su izquierda. Y que después de dejar a Telerman afuera del ballotage, vuelve el discurso gastado de "Macri es Menem", "Macri son los noventa", "Macri es la derecha", "Macri es el cuco".

Por otro lado, hay quienes sostienen que mientras mejor, peor. Que mientras más crezca la derecha, más se van a agudizar las contradicciones y más a la vista va a quedar lo podrido del sistema. No coincido. Mientras más crece la derecha... más crece la derecha. Y las cosas se enquilomban pero el único que gana a fin de cuentas es otro tipo de "centro", que promete hacer lo mismo económicamente pero más prolijo, más honesto.

¿Entonces lo único que nos queda es apoyar a Filmus, o sea a Kirchner? Yo creo que no. Pero qué te puedo decir, el otro día le comentaba a Cinzcéu que las cosas eran un poco más complejas que meros juegos de equivalencias.
Es muy políticamente correcto -y parte del mayoritario "discurso desencantado" actual- decir que y que Kirchner no es mejor que Macri, y que todos son lo mismo. Muy bien, ¿y entonces?

La situación del ballotage es muy distinta a todo el período previo de construcción de movimientos. Ni siquiera es la primera ronda, donde las opciones y los llamados son otros. Esta semana le toca a Macri, ya cuando pase esta disyuntiva, gane quien gane, la crítica va a volver a quien sea que esté en el poder. No importa si es K, o si es Filmus.