Teoría, Crítica / 1 domingo, 25 de febrero de 2007

"A semejanza de los filósofos de la antigüedad clásica que no podían imaginar una sociedad sin esclavos o de los medievales que no podían imaginarla sin reyes, la mayoría de los actuales pensadores parecen inmersos en un mundo cerrado y sin capacidad de imaginar otra cosa radicalmente diferente de la sociedad actual. De manera que el curso de los acontecimientos se defiende como necesario y la experiencia de la vida se interpreta como sino o destino. Sin el ejercicio de la imaginación no hay voluntad posible, sin voluntad de cambio no hay espacio para la imaginación. Cuando todo aparece tan ordenado y obligatorio la pregunta es por lo que el orden deja afuera, por los porcentajes que parecen insignificantes, por las tendencias interpretadas como ambiguas, por las propuestas tachadas de imposibles o aberrantes. Este modo imperante de pensamiento colleva el confundir el camino con el destino y el derrotero con la derrota."

Daniel H. Cabrera

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿qué sobre toda la gente quiénes no tienen una voz, que se ocupará de ella?.

Nacho dijo...

Basta de spammers...

El post me hizo acordar al concepto de "imaginación sociológica", una de las primeras cosas que se ven en el CBC creo, o que vi en el secundario y no en el CBC, ya no estoy seguro, y de otros similares, que dan vueltas alrededor del tema de la consecuencias de poder pensar otras realidades, o explicaciones alternativas a la realidad que se vive...

Nacho dijo...

Remplazar "y de otros" por "y otros".