Elecciones: algunas lecturas más martes, 30 de junio de 2009

Tomemos las tapas de los principales matutinos en el día de ayer, es decir, el día siguiente a una elección de medio mandato:

La Nación titula "Dura derrota de Kirchner" y en su cabeza enumera la serie de catástrofes que condujeron a una "drástica derrota electoral". "La derrota de Kirchner fue muy dura", sostiene Clarín, y ya comienza con el malabarismo aritmético: "el 70% de los votos en todo el país fue contra el Gobierno". Ambito Financiero titula "Dura derrota del Gobierno" y asegura que ya "Comienza un nuevo rumbo en la Argentina".
El Cronista afirma que su dueño "De Narváez derrotó a Kirchner y empieza el tiempo de la transición". También presenta "mercados ilusionados", dado que "bajó el dólar, los bonos subieron y también ganaron Clarín y Siderar". Efectivamente, tal como remarca Diario Sobre Diarios, las acciones del Grupo Clarín tuvieron la mejor performance durante la jornada posterior a los comicios: subieron un inusual 30,6% en la Bolsa porteña.
Otros términos utilizadas en los titulares y cabezas de los matutinos son "dura caída", "declinación" y "pesadilla".

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¿Cuáles son los números de esta "debacle"?
- El oficialismo tenía 115 diputados nacionales, ahora pasa a tener 102. El quorum propio se logra con 129.

- El oficialismo tenía 38 senadores nacionales, a partir de diciembre pasa a tener 35. El quorum propio se logra con 37.


Es decir que la principal novedad -negativa- detrás del "avance" de ruralistas radicales y macristas en los principales distritos del país, es el blanqueo político del escenario vivido durante la resolución 125. Momento en el que -recordemos- el gobierno consiguió los apoyos necesarios para aprobar la ley en Diputados (gracias a sus aliados), pero no para imponer su propia mayoría "natural" en el Senado. Esta sangría por derecha del Frente para la Victoria (con Felipe Solá a la cabeza), sumado a la aparición de dirigentes campestres pro-soja en las bancas, es el fenómeno más destacable.

Que el oficialismo, al comenzar a tratar cualquier ley, deba hacer alianzas con otros partidos para poder pasar la cámara de Diputados no es novedad. Así fue con dos de las leyes votadas el año pasado: la estatización de Aerolíneas Argentinas (con votos del Sí, el ex ARI, y de Claudio Lozano) y el fin de las AFJP (con los mismos votos de Aerolíneas más los del PS). En todo caso con el avance del Pro y de la "máquina de impedir" de la Coalición Cívica, la red de apoyos será más compleja.

Acierta el sociólogo pro-oficialismo Artemio López cuando sostiene que "nada dramático [hay en] el panorama parlamentario en la transición a 2011: tan solo demandante de mayor vocación de constriur consensos para ampliar la legitimidad parlamentaria de las demandas del Ejecutivo."

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¿Y entonces, dónde está el revuelo, el entusiasmo mediático y el gran festejo opositor? Qué Néstor Kirchner, para estas elecciones, arriesgó todo sin que fuese necesario. En lugar de hacer una apuesta esperable para una elección legislativa, tiró toda la carne en el asador incluyendo jugadas que electoralmente sumaron cero, pero que simbólicamente le dieron argumentos a la oposición para tronar de indignación "republicana" durante meses en todos los medios del país. El lema de los radicales fue: "quejate, quejate, que algo quedará". Entre eso y uno con portación de apellido de recién canonizado, repitieron su techo electoral post 2001, es decir, 20%. Por su parte, la Unión-Pro desembarcó en la Provincia de la única manera en la que puede hacerlo un peronista de raza: con el apoyo del aparato duhaldista, más otros peronchos terratenientes o pro-campo como Solá, y un intenso aparato mediático que incluyó, por supuesto, grandes medios de comunicación de los que el propio De Narváez es socio o directamente dueño.

De todas formas, este análisis va, sobre todo, para la provincia de Buenos Aires. Las aplastantes derrotas -ya sistemáticas- en Córdoba y Santa Fe sí tienen un cariz diferente y deberán ser analizadas con mayor detenimiento por el oficialismo.

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¿Dónde está la apuesta legislativa, entonces? En que los apoyos de centroizquierda que ingresen a partir de diciembre puedan operar como lo hicieron en el caso de Aerolíneas. En aquella ocasión, le introdujeron modificaciones sustanciales a la ley: establecieron un mecanismo de tasación de la compañía, facultaron al Congreso para fijar su precio de venta e impidieron que en un futuro el Estado ceda la mayoría accionaria y el poder de veto, características que no estaban en el proyecto original.

Después de todo, Martín Sabbatella y Pino Solanas -dos de los grandes ganadores de la jornada- son enemigos acérrimos de lo que representa Unión-Pro, pero ocasionales, potenciales, posibles aliados de las medidas progresistas del gobierno de Kirchner. En su primer discurso luego de ganar dos bancas en la legislatura bonaerense, Sabbatella señaló que hay apurarse "porque hay una corrida, una maratón hacia la derecha, y De Narváez y Lilita están desesperados por ocupar ese lugar. Nosotros estamos en los antípodas de De Narváez y debemos hacerle frente a ese avance". También habría que sumarles al socialismo en Santa Fe, que consiguió un segundo puesto apenas a un punto de otro rey del "no decir nada" y el "hacerse el boludo", Carlos Reutemann.

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La primera prueba de fuego post-electoral, con este u otro Congreso, ya la conocen: una nueva ley de Servicios Audiovisuales que establezca nuevas reglas para la radiodifusión y la entrada de nuevas voces.

8 comentarios:

Velas a Balzac dijo...

Hay un par de cosas con las que concuerdo plenamente: que el kirhcnerismo sufrió una sangría por derecha; y que eventualmente encontrará en Pino y Sabatella aliados importantes en algunas temas, como la ley de SCA.
Pero quiero remarcar que el resultado del domingo pone algo muy en claro, y que tiene que resolver el gobierno: su propia identidad. Porque con tener una oposición nefasta no se obtiene un proyecto propio, por más restauración conservadora versus profundización del cambio que diga Forster. K no puede conformarse con acopiar el no a Macri, a De Narváez, a Cobos, a Carrió; ese no no se convierte en un sí a él... Si no se da cuenta de eso, va a terminar engrosando la lista.

Lucas dijo...

No entiendo muy bien eso de que la primera prueba de fuego ahora, o después del 10 de diciembre, sea la nueva ley de medios.

O sea...entiendo lo que decís, pero me parece una expresión de deseo tuya.

Estàs sugiriendo que un gobierno que acaba de perder elecciones en una gran cantidad de provincias...trate de aprobar una ley dificilíiiiisima como la de medios?

Las cosas difíciles se hacen en los momentos buenos, no en los delicados. Y yo no creo que el gobierno se vaya a arriesgar a que la ley vaya a las cámaras...y sea rechazada, sería peligrosísimo.

Querer que salga la ley de medios después de una derrota es un poco como: "Ok, perdiste el amistoso con Gimnasia de Jujuy de local...ahora anda a Catalunia a jugar con el Barcelona, que no pasa nada"

Fede dijo...

Es una clara expresión de deseos, Lucas, sí. Pero de alguna manera tiene razón Mariotto cuando dice que es "la madre de todas las batallas".

Imagináte CUALQUIER OTRA batalla legislativa librada con los medios audiovisuales que tenemos... ESO es dificilísimo.

Cinzcéu dijo...

Fede: Sos más serio y decís mejor que CFK (p.e.: no te alegrás por haber ganado en El Calafate) pero en definitiva opinás lo mismo, que acá no pasó nada importante. Es verdad que el gobierno perdió por puntos, no por knock out, en Provincia de Bs.As. (lo único que parecía importarle hasta el 28 pero muy relativo a partir del 29 -¿puede dejar de mentir tan pueril y burdamente?-) pero fue noqueado en los tres distitos que le siguen en peso poblacional, económico y obrero: en CABA, Córdoba y Santa Fe 9 de cada 10 electores no apoyaron "el modelo" -lo histórico y "sistemático" no explica por qué siempre pierde, aún haciendo durante seis años el supuesto mejor gobierno en más de medio siglo. Y a nivel nacional (es rigurosamente cierto) 7 de cada 10, tampoco. ¿Cómo querrías que titulen los medios? ¿"Triunfó el kirchnerismo en La Pampa y Formosa"? ¿"El oficialismo arrasó en El Calafate" (ocultando que perdió en Santa Cruz, claro)?
Paso al impresentable de Gabriel Mariotti: no tiene razón en nada y "la madre de todas las batallas" ha de ser la de Mariotti, a la cual dedico todos mis respetos. Ese artículo de Crítica dice: "Mariotto aclaró que los legisladores que actualmente están en el Congreso 'tienen toda la legitimidad para tratar y aprobar el proyecto. Estamos en democracia y por suerte la continuidad institucional está a salvo'". Para Mariotto la institucionalidad es formal y rigurosa; el sufragio popular (y sus fechas de ejercicio) es informal y relativo. Para Mariotto hay que aprovechar que -tras vil maniobra del gobierno- queden 6 meses para la asunción de los nuevos legisladores y tratar de sacar leyes con un parlamento legalizado, sí, pero que acaba de perder legitimidad. Mariotto ve bien que el parlamento apure la ley de SCA -no quiero extenderme acá acerca de que no cambiaría nada relevante y que apenas ha sido una banderita electoral- sin voz ni voto de, por ejemplo, tus valorados diputados que acaban de ser electos mediante el voto popular a las listas que encabezaron Sabatella y Solanas: ok, metieron 6, 8 ó 10 diputados pero los vamos a ningunear en virtud de que "la ley dice" que recién asumirán cerca de navidad.
Lamento, como siempre, que el voto mayoritario contra el gobierno (los gobiernos) permanezca en el terreno de la derecha y a veces tuerza un poquito más; pero me alegro de la derrota del gobierno (los gobiernos) porque en definitiva son los únicos que, verdaderamente y tras floridas pavadas y dulces promesas, nos rompen bien el culo.
Con todo respeto, creo que hay que articular otras lecturas: la tardía (2:15 am) y floja declaración de Néstor y su posterior abdicación en el PJ a favor del delfín derrotado en su provincia; la patética conferencia de prensa ofrecida por Cristina para no responder a nada y confirmar que todo seguirá igual. También, hay que decirlo, la reflexión de una decena de blogs rabiosamente kirchneristas que no bajan sus banderas pero asumen que algo se ha hecho muy mal y que la situación es bastante crítica.
No todo es el versito de "el gobierno progresista (?) vs. la derecha y los medios"; es más complejo y vale la pena atender a su complejidad.

PD: Perdón por lo extenso pero mis otras opciones eran callarme o reputear; creo que peores, ambas.

Fede dijo...

Cuesta mucho poder relativizar una imagen mayoritaria.

Cuando uno escribe (una pieza ensayística, por ejemplo) siempre se está dirigiendo "a alguien". Ese alguien puede ser cierto público entusiasmado por la política y con ganas de hacer un sesuso análisis de izquierda en donde las conclusiones sean las conocidas por todos en el microclima...
... o puede ser un análisis que, casi inconscientemente, esté discutiendo con el discurso dominante de gran parte de los medios masivos y lo que sería la interacción diaria con familiares y amigos.

Releo el post y da la impresión de que es a estos últimos a quienes estoy intentando rebatir, relativizando la idea de una derrota aplastante y terrible. El riesgo a correr es, justamente, que el discurso termine siendo parecido al del lunes de CFK: "acá no paso nada, señores, a nivel nacional el FPV fue el partido que más votos sacó, ganamos en Formosa" e incluso como diría el gran Saa, "estamos ganando en dos mesas en Necochea".

Me da la sensación de que el "clima de calle" del domingo es parecido al del día después del voto no positivo: tengo amigos que me decían "el gobierno renuncia el lunes" (!), ese tipo de cosas. Yo diría que el escenario es un poco más complejo, por eso intento acercar algunos datos bastante concretos sobre la verdadera relación de fuerzas a partir de este lunes y a partir de diciembre.

Dicho esto, vamos a lo sabido por todos -y que no creí necesario colocarlo en un espacio por demás extenso, porque es lo que YA saben y están repitiendo los columnistas políticos y la oposición de a pie: el gobierno retrocedió en casi todos lados, sufrió una derrota aplastante en distritos tan importantes como Córdoba y Santa Fe (¡opa! pero eso sí lo dije en el post), varios "presidenciables" de la derecha (Cobos, Reutemann) ganaron en sus pagos y empiezan la carrera al 2011, y el enemigo que habían construido durante tanto tiempo de nosotros o la derecha (Macri) ganó en Capital y Buenos Aires.

Esto sí me cansé de decirlo en lo que va de la semana: Néstor Kirchner agitó tanto el fantasma de "nosotros o la derecha", que ganó la derecha. En este sentido creo que una posición de izquierda no puede dejar de señalar que, desde su misma asunción en 2003, el gobierno eligió pelearse con quienes tenía a su derecha (que hasta 2007 habían sufrido un retroceso muy grande, divididos y peleados en rencillas estúpidas, o sea, que no era verdaderamente un peligro) en lugar de dialogar o confrontar con quienes surgían a su izquierda o como una centroizquierda no K. Los motivos están bastante claros: hace mucho más a la "gobernabilidad" el quedarse dentro de los límites del "modelo" (superávil fiscal, relativa heterodoxia neokeynesiana capitalista, boom exportador, desarrollo del sector servicios) que ponerse a debatir con aquellos que minan sus propias bases.

En otras palabras, si la pelea se desarrolla hacia la derecha, las únicas opciones mayoritarias (kirchnerismo, panradicalismo ruralista, macrismo duhaldista) pasan por "estilos", carpetazos y guerras de archivos. Y la idea subyacente de que a la izquierda de Kirchner, está la pared.

Eso sí lo plantee hace diez días cuando dije que estaba harto del chantaje del gobierno, que me dieran a elegir entre "nosotros" (como lo mejor a alcanzar, como el modelo a defender "hasta que pase el temblor) o la derecha. Porque es lo mismo que vienen haciendo hace ya SEIS años.

No creo que sea precisamente un discurso calcado al de CFK...

pillow_of_winds dijo...

Me gustó mucho el análisis que has hecho sobre cómo se ha modificado la composición de cada una de las cámaras (cuando vi los cuadros, recuerdo haber pensado "tampoco es para taaanto").

Coincido que la decisión de plebiscitar no fue de lo más oportuna, y sinceramente, tampoco necesaria.

También coincido en que el mapa político actual tiene mucho que ver con la derogada Resolución 125.

Un gran porcentaje de argentinos no está muy de acuerdo con la redistribución de la riqueza, y estas elecciones no han hecho más que confirmarlo. Han votado para no tener que depender de un voto no positivo en un futuro.

Eleonora dijo...

podríamos decir que el peronismo sacó el 65% de los votos en la provincia y que quién estuvo junto a k en el 2003, está ahora con de narváez.
basicamente, la reafirmación de que el peronismo es un movimiento, no un partido.
saludos

Fede dijo...

Sí, Eleonora, aunque es una lectura no extrapolable al 2011, donde lo más probable es que se armen frentes más amplios y que el peronismo divida sus internas a partir del reordenamiento del PJ.
Digo, en las legislativas de 2005 Cristina ganó la provincia con 50% y Chiche sacó 25%, o sea, se podría haber leído "el peronismo sacó 75% en Buenos Aires"... pero son coyunturas, nada que pueda replicarse en una elección presidencial.

No hay chances de que en 2011 el "único peronismo" vuelva a sumar semejante caudal.