por El Tío
¡¡¡Hallo-Hallo!!! ¡Hola a todo el mundo! Como Saben soy Felipe (mejor conocido como “El Tío” o “La Pesadilla de los 9”). Como algunos saben Federico, al cual agradezco, me dejó hacer la crónica del último partido de Salchicha Team. Tardé un poco por problemas varios, entre los cuales está la pérdida del original. Pero bueno, acá mando la nueva.
Los salchichas no pueden, la próxima llaman a Rey Tritón para que deje jugar a Ariel
En su nuevo intento por romper el record de partidos consecutivos ganados e igualar la balanza de la temporada 09, se ve superado por Labarthe al cubo.
Era otra tarde donde se respiraba futbol en Uni-Fútbol: por un lado el equipo salchichense, con Ilusión de quedar igualado en la tabla de PE y PG (partidos Perdidos y Ganados) e imponer un nuevo record de victorias.
Formando con un arquero que sigue tratando de recuperar su peso ideal; con un 5 (Manteca) que estrenó un peinado estilo Valderrama, prometiendo dominar el medio del campo. Un 9 (Augusto) que venía leyendo “Los 1.673 Secretos del Palermo Ideal” en el auto para no fallar ni un solo gol; con un 4 (Fede) que prometía hachar a todo lo que se le cruce adelante, sin discriminación racial o de sexo o religión y un 10 (Gonza) que venía siendo la estrella del equipo. Por el otro lado un equipo Dandysta, con cara de miedo al ver el equipo salchicha al entrar a la cancha (o así lo notó este humilde cronista) y con los tres hermanos Labarthe en el equipo titular, para intentar arruinar la fiesta salchichense.
Al sonar el arranque, se volvió un partido muy trabado, al pasar los minutos, la magia del equipo no aparecía. Y como dicen los viejos “la magia que no aparece en un equipo, aparece en el otro”, el equipo Dandysta dominó casi todo el partido, aprovechó cada contraataque, cada espacio, para aumentar la ventaja (si mal no recuerdo llegó a estar 7 goles arriba), ante un equipo perdido –como la crónica original- que no encontraba el ritmo del partido y con una tribuna que gritaba “Tío, dale, hacé hacé algo, tocá una”. El equipo jugó mal, muy impreciso en las salidas de abajo, apagado para su nivel, dando muchos espacios (tres de los cuales terminaron en disparos clavados al ángulo), viéndose superado casi todo el partido, pero con un remonte al final que logró acercarlos, pero sin alterar la tranquilidad dandysta sobre el dominio del juego y que solo sirvió para achicar la diferencia a cuatro.
Los puntajes del equipo:
Tío. Una tarde regular, ya que recibió mas de 4 goles a los ángulos (lo que no sucede nunca). Se vio muy superado y regaló mucha pelotas al salir desde el arco. Que siga con la dieta y va a ir recuperando su nivel de a poco. 4,5 Tíos para este jugador
Mante. Por momentos jugó muy perdido. Para colmo, regaló muchas pelotas saliendo desde abajo (las malas lenguas dicen que algunas más que El Tío). Por momentos manejó bien el mediocampo, pero el resto del tiempo se vio superado. 4,5 Tíos para este jugador
Fede. Desde mi parecer el mejor del equipo. Impreciso con los pies y a veces muy malo rematando al arco... pero en rol de defensa muy atento, cortando pelotas muy importantes y salvando más de tres veces la caída del arco salchichense. 6,0 Tíos para este jugador
Gonza. Un partido donde no pudo sacar su brillo por cómo se planteó el juego. Por momentos se lo vio muy solo y perdido. Trató de acomodar el equipo y llevó muy bien los pocos ataques del equipo Salchicha. 5,9 Tíos para este jugador
Aguuuuusssto. Que se puede decir: por momentos jugó bien, pero le apareció el Síndrome de la Falta de Aire otra vez. En momentos clave intentó una que otra enredadita de más, pero hizo lo que pudo. 4,5 Tíos para este jugador
The Salchicha Times - Número 67 lunes, 4 de mayo de 2009
por Fede / Billie a las 1:37 a.m. 1 comentarios
Etiquetas: The Salchicha Times
Las 100 mejores canciones de los últimos años: 90-81 sábado, 2 de mayo de 2009
# 90. The Second Line / Clinic
Internal Wrangler (2000), Domino
Instrucciones para lanzar un gran single para la pista alternativa post-punk:
- Arranque con una batería electrónica sencilla
- Incorpore una guitarra relajada simil In Rainbows
- Inserte la pulsación de un bajo
- Pronuncie letras ininteligibles con vocales a lo Pixies en "Tame"
- Con cada verso vaya incorporando más instrumentos y más nervios
- Dos minutos y medio a baño maría
- Agregue un poquito de Radiohead a gusto
- Sírvase a todo volumen
# 89. Man-sized Wreath / R.E.M.
Accelerate (2008), Warner
Un momento crucial, pero casi imperceptible, en la historia de los grupos de rock tiene lugar cuando éstos dejan de ser relevantes. Es algo difícil de rastrear, dado que más que un instante es un proceso y, como tal, se va dando de a poco. Nadie sabría marcar cuánto esto sucedió en el caso de la banda de Michel Stipe. Lo que sí está claro es que mientras el R.E.M. de Document (1987) o de Automatic for the People (1992) seteó agenda y estableció territorio, el del mediocre Around the Sun (2003) no provocó absolutamente nada -más allá de un poco de lástima. Fans de Murmur, amantes de New Adventures on Hi-Fi, aceptémoslo: los lanzamientos de R.E.M. ya no marcan el pulso.
Sin embargo, cuando todos estaban a punto de firmar el certificado de defunción del grupo de Georgia, apareció su último disco. Accelerate resultó ser, si me perdonan el lugar común, un regreso a la mejor forma de la banda. Más de un "artista" podría tomar nota de algunas de las enseñanzas que nos deja el pelado simpático con este curso acelerado de buen rock. Por ejemplo, escuchar repetidas veces "Man-sized wreath" equivale a hacer un Curso Acelerado en Elaboración de Estribillos Gloriosos. Tomen nota: Coritos deliciosos, gran juego de guitarras, aire cerebral pero urgente. Stipe, ahora viejito copado, sigue dando cátedra.
# 88. Los Angeles is burning / Bad Religion
The Empire Strikes First (2004), Epitaph
Hace ya casi treinta años, al sur de California, unos adolescentes llamados Greg Graffin y Brett Gurewitz crearon una banda inspirada por Ramones, Sex Pistols y Black Flag que tiempo más tarde se convertiría en la mejor banda de punk melódico del planeta. ¿Cuál es su secreto? Las voces. Graffin es uno de los mejores vocalistas del género, y las armonías vocales que arman con el resto de la banda son de lo más logrado que ha dado cualquier conjunto hardcore en su historia. Sus discos están repletos de temas furiosos y frenéticos, pero en esta ocasión destaco este single de su anteúltimo trabajo en el que dos -¿o tres?- guitarristas elaboran un tema ajustado pero con un gran espíritu pop, casi beatle, que incluye hasta un órgano Hammond y sobre el cual el amigo Graffin dispara, irónicamente: "You can't deny the living is easy / if you never look behind the scenery..." Claro, detrás del escenario tiene lugar la violación ecológica a la que es sometido diariamente el medio ambiente. Después de todo, con tantas ganancias rápidas y crisis cíclicas, ¿a quién le interesa pensar en mañana? Mientras las cámaras ya están filmando todo para el show de las nueve (erm... el noticiero), nuestros devotos de una mala religión se despachan con este tema casi punk-pop de tres minutos. Y Los Angeles se incendia...
# 87. Do the Whirlwind / Architecture in Helsinki
Before We Die (2005), Bar/None
En las últimas décadas tomó fuerza una teoría bastante zonza que opone el "arte elevado" (digamos, elitismo cultural) a "lo que la gente quiere" (llamémoslo populismo de mercado). Por supuesto que esta distinción fue elaborada y sostenida (principalmente mediante entrevistas) por los Tinellis, Riales y Gianolas de la industria cultural, es decir, tipos que efectivamente creen en esa división tajante, en que el camino en algún lugar se bifurca y uno tiene que elegir, sí o sí, entre "una buena crítica y un teatro vacío" o "el desprecio intelectual pero un teatro lleno" -como alguna vez preguntaron en la contratapa del Espectáculos del diario Clarín. Y en donde ellos, claro, son los encargados de ofrecer mierda -o sea, "lo que la gente quiere". Pues bien, les tengo noticias: esa teoría es falsa. Si estos tribuneros fuesen los encargados de aprobar, o no, un hit, un single, un tema pop bailable, la vara siempre sería la más baja, la mínima. Y todos los hits de la historia tendrían, apenas, beats sencillos y claros, letras estúpidas, un estribillo repetido por lo menos cuatro o cinco veces (como cuando instalan un producto), vuelta y vuelta y a lanzarlo al mercado. ¿Que esto existe? ¡Claro! Ahí tenemos a las Rihannas y las Hannah Montanas. Pero no fue, no es, ni será la única manera. ¿Quién dijo que un tema infeccioso tenía que ser estúpido y lineal? Los cuestionamientos llegan, esta vez, desde Australia, en donde este octeto ¿avant garde? ¿indie pop? crea una tonada con sintetizadores, guitarras, vientos y un final a lo free jazz. Y es, al mismo tiempo, pegadizo, hitero y estimulante.
"Do the whirlwind and shotgun the seat that beats that beats
Hanging on to the one you love
To keep keepin', sleepin', dreamin' on".
¡Rapido, corriendo a la playa a bailarlo! El último que llega es un populista de mercado.
# 86. How to be Invisible / Kate Bush
Aerial (2005), EMI
No quiero pasar mucho tiempo en esta. "I found a book on how to be invisible / on the edge of the labyrinth", anuncia Kate Bush, como quien nos cuenta un secreto con su acento inglés y las ineludibles referencias literarias. Desde el primer momento ya se crea un clima enrarecido. Quizás exagero, pero me da la impresión de que el peligro está acechando al final de cada nota. Hay una cosa bluserita, un aire a Fleetwood Mac. ¿Pero tan oscuro? Todo se sostiene mientras la señora narra su historia como en un fluir de la conciencia. Momento, ¿y esos silbidos, que son? Mamadera, que termine este tema, por favor. Tengo miedo.
# 85. Lay Low / My Morning Jacket
Z (2005), Badman
Los chicos de My Morning Jacket son un caso especial. Comenzaron su carrera a finales de la década pasada como una suerte de rockeros norteamericanos sureños a la Neil Young. Tenían un par de buenos álbumes a cuestas y, de repente, como quien no quiere la cosa, cambiaron su sonido radicalmente: si bien no abandonaron ciertos ecos country, se volcaron casi por completo hacia la psicodelia y el rock de guitarras. "Lay low" es el mejor ejemplo de esta original amalgama. Una percusión que comienza bastante clásica, lineas de teclados, un sonido abierto. Y progresivamente la tonada va incorporando peso, densidad, las guitarras eléctricas florecen después del segundo estribillo. De pronto, más que de Neil Young están cerca de Weezer. Y les sale de maravillas.
# 84 My Girls / Animal Collective
Merriweather Post Pavilion (2009), Domino
Esto no es una canción, afirmarían los Animal Collective en la misma vena que el "Ceci n'est pas une pipe" de René Magritte. Es una colección de sonidos que irrumpen como sostenidos en el aire: las voces flotan en un mar de sintetizadores y recién "bajan" al minuto, por medio de la percusión. La melodía es, siempre, un 4x4, pero se le van agregando samplers, bases superpuestas una sobre otra gracias a los cuales la ¿canción? va ganando ritmo. Si ustedes creen que es abrasivo, piensen que es de lo más accesible del conjunto de Baltimore. Lanzado como primer single de su último trabajo, a fines de marzo de este año, creanme que esto -sea lo que sea: canción, clima o atmósfera- es una de las mejores producciones de la década.
# 83 The Road to Mandalay / Robbie Williams
Sing When You're Winning (2000), EMI
Co-escrita con Guy Chambers, el compositor y productor que también estuvo detrás del temón de estadios "Angels" (1997), "The Road to Mandalay" es otro triunfo ATP cantado por Robbie Williams, aquel muchachito de Staffordshire anteriormente conocido como "el gordito de Take That" que en los últimos doce años, luego de comenzar su carrera solista, se convirtió en una de las estrellas más taquilleras y populares del mundo de la música. El álbum en el cual aparece es bastante desparejo, y allí se notan por todos lados las manos de los productores (así lo demuestran la horrenda colaboración con Kylie Minogue "Kids", el robo a mano armada de las líneas de "I will survive" en "Supreme" y el dance-pop sobreproducido de "Rock DJ"). Pero claro, acá estamos juzgando temas y no discos, y esta melodía con saborcito francés quizás sea la canción sobre vacaciones más triste de la década:
"Everything I touched was golden,
everything I loved got broken
on the road to Mandalay...
Every mistake I've ever made
has been rehashed and then replayed
as I got lost along the way".
# 82 Jubilee / Patti Smith
Trampin' (2004), Sony
Se siente extraño, en pleno 2004, escuchar sonidos como el que abren esta melodía. La blusera, densa línea que guía el tema despide un sabor a clásico muy similar al que podrían emanar los mejores momentos de Crazy Horse. Un buen riff sumado a un estimulante juego de guitarras, destellos de gospel, un buen solo en el medio y la voz inconfundible de la poetisa punk llamando a la emancipación: "Come on, girl/ Come on, boy/ Be a jubilee". Curiosamente nacida en el mismo año que George W. Bush, Patti Smith es el ejemplo viviente de una norteamericana que está del otro lado de la cerca, peléandola desde hace décadas con la pluma, la palabra y la guitarra.
# 81 You and I / Graham Coxon
Love Travels at Illegal Speeds (2006), Parlophone
Graham Coxon y Damon Albarn, las principales mentes detrás de Blur, fueron dos de los protagonistas fundamentales de la música en los noventa. La nueva década terminó con su proyecto común y los encontró tomando caminos separados. Albarn, con Gorillaz y la experimentación más allá de los confines del pop; Coxon, con un rock/pop de guitarras a la British invasion. La pieza que nos convoca es un sencillo tremendo, heredero de la mejor tradición de Buzzcocks y con un estribillo más infeccioso que la gripe porcina. El bajo bien al frente, los teclados que le otorgan músculo, producción cortesía del maestro Stephen Street (curriculum: The Smiths, Blur, Cranberries, Kaiser Chiefs). Incluye algunos de los clásicos "trucos de feria" del tema radial tribunero, como el "lala lala lalá" y el tercer verso que repite al primero recomenzando sólo con batería y bajo y luego entrando con el resto de los instrumentos. Una de las mejores melodías made in Coxon desde los años mozos de Parklife.






por Fede / Billie a las 6:59 p.m. 4 comentarios
Etiquetas: Música, Resumenes anuales
Los recortes de la realidad jueves, 30 de abril de 2009

por Eduardo Aliverti
Estos días ofrecen buen material para aquellos que riegan su memoria y son capaces de juzgar “la realidad” con una orientación abarcadora de sus varios componentes. Por el contrario, viven jornadas aciagas quienes sólo son sensibles a las primeras e instintivas impresiones que dejan las noticias. Es una etapa que, influida por el clima electoral, convoca a dejarse llevar por el blanco o el negro de las cosas, sin paciencia para ubicar los grises.
Hubo, por ejemplo, la jornada de movilización de la CTA, que desplegó una imprevista y considerable cifra de miles de manifestantes, en varios puntos del país, para reclamar por aspectos que hacen a la estabilidad de los trabajadores, la libertad sindical, el desempleo. Sin embargo, el análisis de la noticia quedó reducido a los inconvenientes de tránsito habidos en la Capital por obra de los marchantes. El habitual énfasis mediático puesto sobre el desorden vehicular contrasta no sólo con la aceptación dispensada a los campestres durante sus cortes de ruta, sino con la conferida muy pocos días atrás al taponamiento producido por los camiones de los compañeros de Daniel Capristo. Esos mismos medios periodísticos son los que inventaron o se subieron a la primera versión del asesinato en Valentín Alsina. Poco después ya se sospechaba que Capristo salió de su casa a bala limpia, incluyendo disparos que fueron a parar a casas de sus conmovidos vecinos. Pero el montaje mediático no tendría retorno en cuanto a haber construido el crimen que más convenía a sus intereses sensacionalistas y al estímulo de la psicosis en torno de “la inseguridad”, tanto como ya había ocurrido cuando el homicidio de que fue víctima el florista de Susana Giménez. Instalado un relato determinado, por supuesto que sobre bases verosímiles, “la gente” reproduce y amplía como lorito lo que fue pautado para que crea lo que quieren que crea. Un plano análogo al de hace pocas semanas, cuando el Grupo Clarín desplegó una artillería impresionante para destacar que su señal de cable era interferida, en casual concordancia con el lanzamiento del proyecto de ley de radio y televisión. También fue a los pocos días cuando se supo que el problema no tenía asiento en ninguna clase de raigambre política, sino en dificultades técnicas originadas por pruebas satelitales a miles de kilómetros. Pero esa noticia, la verdadera, jamás se consignó; y, mucho peor, la falsa –y la farsa– fue empleada por todo el establishment de prensa, con casi todo el arco opositor haciéndole coro, para advertir que estábamos ante un gravísimo ataque a la libertad de expresión. (...)
por Fede / Billie a las 12:17 a.m. 2 comentarios
Las 100 mejores canciones de los últimos años: 100-91 sábado, 25 de abril de 2009
# 100. Extraordinary Machine / Fiona Apple
Extraordinary Machine (2005), Sony Music
La princesa Fiona abre el ranking -y su último disco editado durante la década- a partir de un sonido bastante original: una melodía con pulso jazzero marcado por una simpática campana. La voz de la señorita Apple irrumpe, jugando entre la inocencia y la confianza en sí misma, y se complace en anunciar: "If there was a better way to go then it would find me / I can't help it, the road just rolls out behind me / Be kind to me, or treat me mean / I'll make the most of it, I'm an extraordinary machine". Sus vocalizaciones -con mucho carácter y algo de dulzura- suenan artísticas y entretenidas, los arreglos ostentan una frescura poco vista en el mercado cantautor femenino. ¿Puede ser que esta chica sea la misma que compuso "Criminal" nueve años antes o, incluso, la densa y oscura "Parting Gift" dentro del mismo álbum? No se sorprendan: Fiona Apple es, efectivamente, una máquina extraordinaria.
# 99. Radio Cure / Wilco
Yankee Hotel Foxtrot (2002), Nonesuch
Algo intrigante marca el comienzo de "Radio Cure". Mínima instrumentación, una voz thomyorkeana, letras surrealistas: todo es misterio. Los muchachos de Wilco no tienen ningún apuro en marcar el punto y se toman todo el tiempo necesario para ir desarrollando la tonada. La melodía va tejiendo una atmósfera intimista que quizás logre lo que el protagonista de la letra esté buscando: curas radiales, "electronic surgical words". ¿Qué estamos lamentando acá? Un hecho patente, fatal: "Distance has no way of making love understandable". Ecos de Radiohead: alguno arriesgó que Yankee Hotel Foxtrot vendría a ser algo así como el OK Computer norteamericano post-11/9. ¿Por qué no?
# 98. Bathwater / No Doubt
Return of Saturn (2000), Interscope
En muchos aspectos, No Doubt es un ejemplo del clásico producto noventoso: una banda mainstream que toma lo mejor de cierto género y lo pasteuriza mediante un proceso radio-friendly que permite lanzar al mercado canciones con menos de 100.000 bacterias por mililitro. Tragic Kingdom, el disco que los catapultó al multiplatino, ya había marcado el camino vía la balada hitera "Don't speak", y estaba todo dado para continuar reproduciendo el ciclo antes que decayera la moda. Pero lo cierto es que este grupo de California, liderado por la carismática Gwen Stefani, tardó cinco años en producir un sucesor. Cuando llegó, generó algunas pequeñas sorpresas. Donde Kingdom se mostraba predecible, pomposo y rutinario, Return of Saturn mostraba madurez, variedad e inteligencia. Desde "New" hasta "Staring problem" -dos grandes temas que bien podrían haber ingresado aquí- los límites anteriormente autoimpuestos se empujaban si acaso un poco más. "Bathwater" comienza con un sonido fúnebre procesado que rápidamente le cede su lugar a una batería que entra en primer plano y que va a marcar, a ritmo casi cabaretero, el resto de la canción --una cautivante tonada ska-rock en E menor, que versa sobre la dificultad de aceptar las fallas del otro en una relación afectiva.
# 97. Way Out / Yeah Yeah Yeahs
Show Your Bones (2006), Interscope
Batería, bajo y guitarra. Una estructura simple, sostenida y melódica. ¿The Strokes? No tan rápido. La respuesta sólo tarda veinte segundos en llegar, el mismo tiempo que tarda Karen O en abrir la boca, hablar de "amor y mentiras" y hacernos caer en la cuenta de que estamos, sin lugar a dudas, frente a un gran tema de otra nueva banda siglo XXI: el trío neoyorkino Yeah Yeah Yeahs. La canción elegida jamás fue single e incluso puede ser leída como un tema menor dentro de Show Your Bones, su segundo larga duración. Pero su estructura -breve, modesta, con un estribillo repetido apenas dos veces- esconde una lírica rica, polisémica, y una explosión emocional muy lograda.
"Lies and love
Bed-wetting son of the great heat
It's all over me, it's all under me
The shit is running and it runs deep
I'm way out, way out
When you mean it on the inside you still can't get to me".
¿Sexo? ¿Desamor? ¿Una relación desigual? La vía de escape sonora para otro dilema más de relaciones neuróticas.
# 96. Other Side of the World / KT Tunstall
Eye to the Telescope (2004), Relentless
Esta simpática escocesa aún no había cumplido los 30 cuando se lanzó profesionalmente, primero en el Reino Unido y dos años más tarde en los Estados Unidos, logrando gran éxito a ambos lados del Atlántico. Y si bien sus dos mayores hits ("Black Horse and the Cerry Tree" y "Suddenly I see") son, también, grandes temas, mi voto va para con su menos exitoso segundo sencillo. Este tema, que abre su álbum debut Eye to the Telescope, la acerca más a la gelidez y las formas desapasionadas de la londinense Dido que a la la frescura e irreverencia a la Sheryl Crow que insunúa en otros tracks del álbum.
La canción es gris y fría, como la publicidad local que la utilizó de cortina, pero todo el cubito se derrite cuando Tunstall exclama, con esa vocecita de muchacha: "I wish it were simple / but we give up easily / You're close enough to see that / you're the other side of the world to me". El tema suena pulido, sí -quizás demasiado-, pero por debajo de su sonido radial se adivina un talentoso manejo de la melodía pop. Como plantea Stephen Thomas Erlewine en AllMusic, quizás estemos en presencia de una cantautora extraordinaria encerrada en el corsé de una producción ordinaria. Lo cierto es que el pop mainstream no se pone mucho mejor que esto.
#95. Cherry Chapstick / Yo La Tengo
And Then Nothing Turned Itself Inside-Out (2000), Matador
La guitarra construye una pared de sonido: el riff central es super llevadero. Hay capas, texturas, y una melodía soleada que se asoma entre medio de este precioso lío:
"Someone else's date
In someone else's door
There's a girl with cherry Chapstick on and nothing more
It's such a lurid pose and she seems this close
But not to me".
En el medio de un álbum tranquilo, pausado, el conjunto de New Jersey clava una de sus suites ruidosas marca registrada. ¿Qué dicen? ¿Que atrasa un poco? ¿Que suena como la banda sonora de algún indie flick noventoso? Yo tengo una pregunta que responde a las anteriores: ¿A alguien le importa?
# 94. All These Things That I've Done / The Killers
Hot Fuss (2004), Island
"Another head aches, another heart breaks
I am so much older than I can take
And my affection, well it comes and goes
I need direction to perfection".
Sí, señores: Brandon Flowers y su bandita de Las Vegas van por la vida con los ojos pintados cantando la vida me engañó. Pero como en Alcohólicos Anónimos, al menos ven luz al final del túnel y saben que lo primero que tienen que hacer es pedir ayuda. Así lo hacen en el estribillo: al término del segundo, todos los instrumentos se van a dormir la siesta y la canción queda únicamente sostenida por un chunga-chunga-chunga guitarrero de cuerdas bajas. En ese momento hace su aparición uno de los momentos más sublimes del mainstream '00s: "I've got soul but I'm not a soldier", declara Flowers en una de las líneas más recordadas de la década, y de a poco va siendo acompañado en su sentencia por un grupito gospel que no hace más que incrementar su potencial emocional redentorio.
The Killers está muy lejos de ser una de mis bandas nuevas favoritas y sus tres álbumes de estudio están claramente sobrevalorados, pero "All These Things That I've Done" es uno de los grandes momentos de la década para esta o cualquier otra banda salida de la corriente del revival ochentoso.
# 93. London Song / The Breeders
Title TK (2002), Elektra
Con Last Splash (1993) y su hitazo alternativo "Cannonball", la ex-Pixie Kim Deal y sus Breeders lograron un éxito moderado y un lugarcito entre el alternative jet set de los '90. Pero, cosas de la vida rockera, la hermanita de Deal tuvo un problemita con las drogas y el grupo casi se desintegra. Durante años no hubo ni noticias del conjunto. A principios de esta década, cuando todos creían que la idea de un "nuevo álbum de los Breeders" era algo así como el Chinese Democracy del indie, Title TK apareció. Y, lejos de ser un bajón o uno de esos regresos lamentables, resultó ser un muy buen trabajo. London Song, segundo track, es uno de sus mejores exponentes: garage rock femenino 100%. Batería limpia, el conjunto que parece estarse divirtiendo en el estudio, y la voz de Kim Deal ya no tan dulce como en la era pixie (es mas, suena como si se hubiese clavado diez atados de puchos antes de agarrar el micrófono). Y la cereza del postre: producción seca, espaciosa, a cargo del gran Steve Albini --el mismo de In Utero y Surfer Rosa. No se diga más.
# 92. Your Honor / Regina Spektor
Soviet Kitsch (2004), Sire
Esta judía neoyorkina nacida en la Unión Soviética es una de las grandes promesas sub-30 de la actualidad. Escribe letras interesantes, es una pianista talentosa... ¿otra Fiona Apple? Tiempo al tiempo: lleva apenas dos álbumes editados. Por lo pronto, suena lo suficientemente ecléctica, desfachatada y fresca como para poder sacar un sólido set de canciones con peso propio. "Your Honor", extraído de su primer larga duración, es un exitoso ejercicio de canción cruda, pegajosa y sencilla.
# 91. Sea Legs / The Shins
Wincing the Night Away (2007), Sub Pop
En la comedia dramática veinteañera Garden State (2004), cuando Natalie Portman conoce a Zach Braff le hace escuchar The Shins. "Te van a cambiar la vida", le asegura. Bueno, upa, momento. Digamos que a esta parejita cinematográfica se le fue un poco la mano. Pongámoslo así: este grupo indie de Albuquerque liderado por James Mercer puede contarse entre los mejorcitos de la tanda de bandas "independientes" norteamericanas formadas en los últimos diez, doce años. Melodías orgánicas, un buen manejo de la melancolía en las letras, agridulces en la justa medida. ¿Qué tenemos en "Sea legs"? Un riff con ecos nirvaneros pero matizado por una línea de bajo funky y percusiones amables. Suenan un poquito como Cake, un poquito como Beck... y un poquito como ellos mismos, claro. Habrá que ver si su próximo disco los consolida como grandes compositores, o si se conforman con repetir fórmulas e instalarse, cómodos, en su nicho de mercado.






por Fede / Billie a las 9:16 p.m. 8 comentarios
Etiquetas: Música, Resumenes anuales
Las 100 mejores canciones de los últimos años: Introducción
1° de Enero, 2000. De la Rúa presidente, simil paranoia Y2K y muchos, muchos, muchos fuegos artificiales. Quien suscribe se encuentra en la terraza de una casa alquilada, con un CD de The Offspring en la mano.
Tenía 14 años.
Como se habrán dado cuenta, soy un claro hijo de mis tiempos. Por más que insista en nutrirme de las fuentes musicales clásicas, alcancé la adolescencia en los primeros años de esta década. Me encantan los Beatles, Led Zeppelin, The Clash o Pixies... pero lo cierto es que muchas de mis bandas favoritas me son absolutamente contemporáneas.
Disfruto sobremanera de las canciones de Janis Joplin, Chuck Berry o los Rolling Stones. ¡Para qué negarlo! Pero me pasa algo: con ellas, siempre tengo la impresión de que estar rescatando del baúl una serie de cositas consagradas, cerradas. Como quien está de paseo por algún museo. "Atención pasajeros, si miran a su derecha podrán escuchar Blowin' in the wind" (murmullos de admiración).
Los grupos contemporáneos, en cambio, están escribiendo la historia cada día. Una historia menos mítica, en tiempos desencantados, mercantilizados, lo que sea. Pero al menos uno puede acompañar este proceso, ver a Radiohead, The Hives o The White Stripes en vivo y sentirse, aunque sea por un segundo, parte de eso.
Las perspectivas no son malas, en absoluto. Una década que había comenzado con Limp Bizkit, Staind, Creed y N*Sync liderando los charts -y en donde los espacios para otros sonidos habían sido reducidos a la pura marginalidad- termina con la explosión y consolidación del indie que había empezado a perfilarse a mediados de la década anterior. Spoon, Arcade Fire, TV on the Radio, Modest Mouse, Kings of Leon, Death Cab for Cutie copan las radios offline y online, venden cientos de miles (o millones) de copias, son fenómenos medianos. Y en ese sentido son tiempos muy excitantes para la música.
A ver si me explico: cualquiera puede fabricar canciones grasunas populacheras o (en el otro extremo) entregarse al experimentalismo autoindulgente radical. El verdadero desafío está en el medio: en poder ampliar las fronteras de lo decible, de lo cantable, de lo escuchable. De jugar con los límites que impone la industria --aunque esa industria sea, supongamos, un sello modesto. Es decir, todo lo que está en el medio.
***
El año pasado mi buen amigo Fedefer publicó un ambicioso ranking en el que se detallaban las que eran, a su entender, "las 100 mejores canciones del rock". La idea de poder acercar una lista jerarquizada, comentada a un público más amplio me pareció sencillamente genial. Aquí arranco, pues, con un listado quizás más modesto, presentando lo que a mi entender son Las mejores 100 canciones de la década.
A la tarde arrancamos. Por lo pronto, vayan preparando sus auriculares.
por Fede / Billie a las 3:39 a.m. 3 comentarios
Etiquetas: Música, Resumenes anuales
Dime como cubres la protesta social, y te diré quién eres miércoles, 22 de abril de 2009
Como anticipamos hace algunas semanas, hoy miércoles la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) realizó una Jornada Nacional de Lucha.
Esto dio pie para realizar un breve ejercicio de cómo se construye la noticia de acuerdo a los diferentes intereses que defiende cada matutino porteño.

Página/12: Breve recuadro. La noticia es que la CTA realiza una jornada de protesta. La volanta explica uno de los motivos del reclamo.

Crítica: La imagen es la de los manifestantes, el título hace referencia a una futura medida de fuerza y el resto de la bajada explica, con una buena economía de recursos, los motivos de la medida y el recorrido de la marcha, incluso dándole voz autorizada al secretario de la Central. La volanta es el único lugar que advierte sobre "demoras de tránsito en la Ciudad".

Perfil: "ATE se manifiesta contra los despidos y corta...". Lo que se destaca es la protesta, el motivo ("pide por un cambio de políticas laborales"), pero señala en toda la volanta -más una parte del título y el copete- el temita de los cortes, las demoras y el "tránsito complicado".

Ámbito Financiero: Para este diario, la noticia es que es un "día complicado". ¿Quiénes son los responsables? Los que cortan calles: los sindicalistas. El copete es eterno y hace una suerte de informe del tránsito, pero en ningún lugar se hace un lugar para explicar los motivos del reclamo. La segunda noticia más importante de la mañana era: "Otro asalto en un country de Pilar".

Clarín: El gran diario argentino, preso de sus frases gancheras de alto impacto, habla de una mañana "caótica". El eje, claro, es el temita de la circulación. Otro largo copete que se limita a enumerar los lugares en donde habrá "cortes" y "demoras". De los motivos de la protesta, ni noticias.

La Nación: "Inconvenientes en el tránsito", otro gran criterio de noticiabilidad. Por "una" protesta sindical, están tapados todos estos puntos de la Ciudad -y pasamos a enumerar las zonas "bloqueadas". "Envianos tu testimonio o imágenes si te perjudican las manifestaciones". ¿Y si nos ocupamos del evento que motiva la protesta? No, qué va. Ni siquiera mostró una cobertura propia, por ende las cuatro imágenes que aparecían en el artículo eran tomas sacadas de la televisión.

Infobae: "Complicaciones en el tránsito", dramón y noticia principal. ¿La culpa? "Los sindicalistas", "columnas de gremialistas". Lo mejor, claro, "Hay miles de conductores rehenes [en negrita] de los sindicalistas".
Hace dos años realizamos junto a un grupo de estudiantes un análisis pormenorizado del tratamiento que le daban algunos canales de televisión a la protesta social. Las conclusiones fueron similares:
En el caso del [noticiero de Canal] 13, el testimonio de los miembros del gremio puede leerse en oposición a los de los “usuarios comunes” afectados por la situación. Decía Bourdieu con respecto a un programa francés en el que justamente se debatía una huelga, y que es, mutatis mutandis, aplicable a este caso. “De un lado un pequeño número de actores percibidos y presentados como gente comprometida, con una posición tomada, y del otro algunos observadores introducidos como árbitros, perfectamente neutros. Es decir, los presuntos culpables –de molestar a los usuarios–, de quienes se espera una explicación, y los árbitros imparciales o los expertos que pasarán a juzgar” . Desde allí se construye la imagen de los huelguistas en Telenoche, más desde el cómo o por qué molestan que desde el qué o por qué reclaman.
Más sobre la idea de conflicto y su tratamiento periodístico, aquí.
por Fede / Billie a las 8:33 p.m. 8 comentarios
La paja ajena martes, 21 de abril de 2009

por Martín Caparrós
Nunca fui un fan de la prensa americana, y sus sanatas sobre la verdad, la honestidad, la independencia del periodista siempre –dicho en buen mexicano– me valieron madre. Pero el otro día me encontré en el New York Times un artículo que me produjo admiración, envidia, admiración.
El artículo se titulaba “Carlos Slim Helú: el empresario reticente” y empezaba contando que “Carlos Slim Helú estaba claramente molesto. Un día del otoño pasado, en la Ciudad de México, había invitado a docenas de corresponsales extranjeros a almorzar y, tras muchas preguntas sobre tendencias comerciales, un periodista quiso saber cómo se sentía al ser tan rico en un país donde tanta gente no llega a fin de mes. El señor Slim cortó la pregunta y defendió su manejo de su vasto imperio económico. Su tono intransigente mostraba que no estaba a favor de esa línea de preguntas. (…) Dueño de telefónicas, constructoras, hipermercados, el señor Slim proyecta una sombra importante sobre el paisaje mediático de su país. Notoriamente quisquilloso, no necesita levantar el teléfono y rugir a los que publican algo que no le gusta. Sus vastos recursos suelen asegurarle una cobertura mucho menos que crítica”, dice el artículo del New York Times, y cuenta cómo un diario mexicano, El Universal, fue amenazado con el retiro de toda la publicidad de las empresas de Slim tras una columna en que cuestionaba algunas de sus decisiones. Después explica que “Slim construyó su fortuna adquiriendo compañías en dificultades y reflotándolas, pero llegó a los primeros puestos de la riqueza mundial cuando le compró al gobierno el monopolio telefónico mexicano, Teléfonos de México, conocido como Telmex, en 1990. Sus críticos dicen que sus conexiones políticas le aseguraron el negocio, pero él responde que su oferta de 1.760 millones de dólares superaba el precio de mercado. Hoy, aunque el mercado telefónico mexicano está ostensiblemente abierto a la competencia, sus tarifas están entre las más caras del mundo. (…) Slim puede poner sordina a algunos críticos, pero no a todos: ‘Pasar a la historia como un malvado monopolista que peló a los consumidores mexicanos no es una imagen de sí mismo que le guste’, dice Denise Dresser, una cientista política mexicana, ‘pero es una imagen verdadera’”.
Y así sucesivamente. Hasta ahí, nada de qué sorprenderse: un gran diario americano mirando, una vez más, la paja en ojo ajeno mientras las vigas llueven en llamas a su alrededor. Un clásico, si no fuera porque –como el artículo también dice– Carlos Slim es uno de los principales accionistas de la empresa que publica el New York Times. El año pasado Slim compró 9,1 millones de acciones –el 6,9 por ciento del total–, que entonces valían unos 127 millones de dólares y esta semana, en plena crisis, alrededor de 35. Y a principios de año le prestó a la compañía editora del Times 250 millones de dólares convertibles en acciones. Por todo lo cual Slim es el tercer accionista más poderoso de la empresa: uno de los dueños.
Digo: casas más, casas menos. Y me pregunto cuándo Clarín va a contar las maniobras de Héctor Magnetto, La Nación las tretas de vaya a saber quién –porque ni siquiera está muy claro de quién es. Cuándo van a salir por América TV los curros de la pareja Vila-Manzano, cuándo en Radio América los negocitos del nuevo magnate Sergio Spolsky. O si, por ejemplo, sin ir más lejos, Crítica de la Argentina escribirá sobre sus dueños. (Antes de que saliera el diario, Lanata dijo que daría una conferencia de prensa con toda la información societaria; después, en algún momento, se cansó: se preguntó por qué debía hacer lo que ninguno hacía, por qué tenía que rendir examen –y supongo que tenía razón).
Lo cierto es que no sucede: nunca sucede. Y hay una explicación pragmática –casi– razonable: en la Argentina, los medios de comunicación son empresas que se rigen, como cualquier empresa, por sus intereses. Por eso no tiene sentido que un diario con intereses sojeros importantes publique nada en contra de los transgénicos, un suponer. O por eso sí tiene sentido que los nuevos dueños de radio del Plata echen a un tipo como Nelson Castro: si yo tengo una empresa de neumáticos y uno de mis vendedores recomienda a mis clientes que compren gomas de la competencia, le pago su finiquito y lo mando a la casa. Yo, empresa privada, no tengo por qué pagarle a alguien para que diga lo que no quiero que diga, para que hable mal de mis amigos, mis socios o de mí. Dentro de la lógica de mercado, una empresa periodística tiene derecho a definir que ciertas cosas no se dicen, que algunas deben decirse de tal o cual manera, que otras deben decirse sin parar. Y elegir quiénes las van a decir y quiénes no. Para eso son los dueños.
No hay, supongamos, por qué sorprenderse de ese mecanismo. En un mundo ideal, ciertas empresas mediáticas deberían pertenecer a un Estado tolerante, plural, que asegurara el libre acceso a la información de todos sus ciudadanos, y otras a grupos de personas, asociaciones, partidos, cooperativas –y que nadie pensara en hacer negocio con ellas. No parece que nada de eso esté por suceder. Nos quedan, entonces, las reglas del mercado: empresas haciendo guita con productos berretas que supuestamente los clientes prefieren, y cuidando esa guita con el sencillo expediente de no meterse con los intereses de sus dueños o de esos dueños remotos y esporádicos que son sus grandes anunciantes, públicos o privados.
El mercado triunfa: en esos términos, en la Argentina actual, el problema no son las empresas sino los clientes. Si yo voy al súper y me compro un kilo de carne verde esmeralda con gusanitos bailarines –y si a mi lado cientos hacen lo mismo–, los señores súper, después de reírse un rato, van a respirar hondo y entender que bueno, ya no es necesario conservar fresca la carne. Distinto sería si no resultara, si la mayoría de los carnívoros de ese súper saliera corriendo y no volviera nunca más: entonces intentarían vender carne fresca o que parezca fresca. Si el New York Times publica una nota dura sobre los negocios de uno de sus dueños es, en parte, porque a sus editores les gusta esa imagen inflexible de sí mismos y, mayormente, porque saben que sin esa imagen su negocio se derrumba: que su público espera eso de ellos, y no los toleraría –dejaría de consumirlos– si fueran muy claramente de otro modo. Entonces publica ese artículo –que al fin y al cabo no tiene grandes revelaciones, que dice lo mismo que todos dicen y nadie puede ignorar del todo, y que le sirve para salvar la cara. Pero ése es el punto: que crean que tienen que hacerlo, que su público les exija que lo hagan.
Aquí los medios no necesitan siquiera simularlo porque su público no se lo exige. Entonces los periodistas seguimos haciéndonos los boludos, enunciando grandes imperativos morales que siempre se aplican a los otros. Si empezáramos por casa –si simuláramos, al menos, que empezamos por casa– quizá tendríamos cierto derecho a ocuparnos de lo que hacen los demás y derecho, sobre todo, a que nos crean cuando lo hacemos. Pero nadie nos lo exige, y seguimos así. Y no es del todo nuestra culpa, sino más bien la de ustedes, mis queridos, que también somos nosotros: los argentinos no sólo tenemos los políticos que nos merecemos; también –faltaba más– el periodismo que ustedes nosotros, sus lectores, hemos sabido conseguir. ¿Quieren mejores medios? Exíjanlos a su proveedor habitual, a ver qué dice.
por Fede / Billie a las 11:44 p.m. 1 comentarios
Etiquetas: Medios
The Salchicha Times - Número 66 sábado, 18 de abril de 2009
Otra victoria de película
Contra viento y marea, el salchichismo venció ayer por la tarde al Fedefer Team y sumó así su quinta victoria en seis partidos. Comenzó ganando desde el minuto uno y jamás estuvo abajo en el marcador; golpeó en los momentos justos, defendió muy bien y manejó -durante gran parte del partido- los ritmos del juego.
Si bien el partido fue duro, sin lugar para los débiles, el equipo rápidamente le encontró la vuelta haciendo circular la pelota, jugando por abajo y atacando con mucha gente: el plan perfecto. A los cuarenta minutos de juego el salchichismo ya se imponía por 4 a 1. La novedad fue que el empate transitorio que siguió no desmotivó al equipo, sino más bien todo lo contrario: renovó los aires de todo el plantel, que en un último esfuerzo liquidó el match. A partir de ahí no recibieron más goles y empezaron a marcar desde todos los ángulos. Ya con el 6-4 el salchichismo manejaba todos los hilos, pero antes de partir dieron el gran golpe con dos tantos más para un contundente 8-4 final.
Mati - 9 Benji Prices
No hay mucho que decir sobre la impresionante performance de Mati como arquero. Únicamente que en los pasillos de la villa se comenta que el puesto de trabajo del Tío corre peligro. Tapó todo tipo de pelotas desde todos los ángulos. Marcó uno o dos goles en sendas subidas, y siempre estuvo a tiempo para bajar -nunca dejó el nido vacío. Ah, y esa salida picando la pelota cuando lo fueron a marcar los contrarios fue sencillamente sublime.
Fede - 8 Tom Misakis
El luchador del fondo salchicha estuvo impasable. Trabó, peleó, quitó, despejó: el ABC de la defensa. Si bien no marcó, fue una de sus mejores tardes con la casaca azul. Sus incursiones arriba dejaron de ser promesas del este y se concretaron una verdadera tarea de rueda de auxilio en los ataques salchichas, capturando rebotes e incluso colocando una exquisita habilitación en una pared que armó con Gonza para que el ex San Miguel definiera con clase ante la salida del arquero fedeferero.
Mante - 7 Bruce Harpers
Rápido y furioso, fue a trabar todas en el mediocampo. Robó muchísimas pelotas y siempre salió a presionar cuando le correspondía. No siempre resolvió las jugadas de la mejor manera, pero por primera vez en varios partidos dejó de ser un Gran Torino que sólo corre: ayer mostró Una mente brillante y jugó con muchas más pausas. El mejor partido de Mante en mucho tiempo.
Gonza - 8 Oliver Attons
Fue muy difícil calificar adecuadamente la performance de este muchacho. Sus salidas desde abajo a veces fueron Crímenes y pecados, pero cuando se enchufó cambiando de velocidad o desbordando por una punta le aportó un vértigo fundamental al equipo. Fue quién mejor supo manejar los tiempos del equipo. No siempre fue hacia adelante: según cómo lo pidiera la jugada, tocó atrás, abrió el juego o buscó el pase en profundidad.
Agus - 7 Andy Johnsons
Venía de no marcar en el anterior partido contra Beto, pero esta vez aportó los tantos que siempre le pedimos, además de una buena presión arriba. Eso sí: tiene que frenar más la bocha para poder mirar el pase atrás: cuando lo hace, funciona. Además de solidaridad, el resto del equipo le exigió un poco más de pique. Si bien es cierto que la pelota estaba más rápida que de costumbre -debido al estado húmedo del campo de juego- no siempre se anticipó al pase largo y en ocasiones se quedó esperando la carroza. Cabe destacar que varios de sus goles llegaron en momentos claves del encuentro, en especial hacia el final.
por Fede / Billie a las 8:39 p.m. 11 comentarios
Etiquetas: The Salchicha Times
