Manual de cómo conseguir asiento en el colectivo viernes, 28 de octubre de 2005

Buena parte de la agitada vida del estudiante moderno transcurre en el transporte público, en horarios que en general suelen ser muy concurridos. Debido a ello, uno de los principales objetivos de la atareada rutina del joven es encontrar un asiento libre al subirse al atestado colectivo. A continuación, algunos trucos para poner a descansar los aposentos lo antes posible.

1. Luego de sacar boleto, vaya ubicándose cerca de los asientos que rodean la puerta. (Si los lugares de descenso están en el medio, no conviene irse hacia la hilera del fondo).

2. Evite los asientos delanteros. Se desocupan rápido, pero -en especial a media mañana- son rápidamente requeridos por personas de edad avanzada.

3. En el caso de los colectivos nuevos (los que tienen asientos simples de un lado y asientos dobles del otro), evite pararse cerca de los asientos únicos; la otra hilera (de a pares) presenta el doble de probabilidades de que alguien se baje.

4. La regla fundamental: ser buen observador. La clave consiste en descubrir quiénes van a dejar el asiento pronto, quién se está por levantar.
a. Algunos indicios de que el lugar está pronto a ser desocupado son:
I. Guardado de cuadernos, apuntes, walkman/discman: 50%
II. Colgado de carteras (en el caso de las mujeres): 85%
III. Gente atenta a la altura de la calle / cabezas asomadas: 90%


b. A la inversa, algunos indicios de que la persona NO va a bajarse pronto:
I. Saca y enciende walkman/discman: 60%
II. Cierra los ojos y duerme: 90%
III. Duerme y ronca: 95%


5. Las probabilidades de que CUALQUIER pasajero descienda aumentan con:
a. Cercanía a alguna avenida importante o estación de tren / subte
b. Manifestación con corte de calle

6. Ni bien detecte un posible bajador, comiece a avanzar con pasos cortos hasta ponerse a la altura de quien va a descender. Lo ideal es colocarse apenas por detrás del pasajero, de manera tal de quedar como candidato natural a la sucesión del asiento, evitando así miradas incómodas con otros potenciales herederos.

7. Al ganar el lugar, evite a toda costa miradas sobradoras hacia el resto de los candidatos. Mantenga un perfil bajo, optando -dentro de lo posible- por sacar algunos apuntes que den cuenta de su carácter de estudiante preocupado y necesitado de la tranquilidad del asiento. Festeje en silencio su pequeña victoria.

PD: toda esta actitud individualista que Weber denominaría acción racional con arreglo a fines debe ser acompañada de un fuerte compromiso ético. Recuerden que las ganas de sentarnos jamás deben pasar por alto la siguiente regla fundamental: no importa qué tanto deseemos el lugar, siempre hay que dejarle el asiento a los viejos, las embarazadas y a las chicas lindas.

7 comentarios:

NoOneSdoOlly dijo...

m........


PERO PAPA!!!!
esas cosas que decis.. todo viajante las sabe...
por dios... esta vez me voy con un gusto a parecido a la decepcion... si si le bajo el pulgar.. ademas ya te dije lo que pienso de las ratas busca asientos.. salvo en extremisimos casos... pero nosotros trabajamos sentados wei!!

deja sentar a las viejitas y las vendedoras de local que no descansan el trasero en todo el dia!!!!

egoista!!!!

x P

todo biem

Fede dijo...

¡Creo que JuanO y vos deben ser los dos visitantes asiduos de mi blog que más malentienden las cosas que pongo! Es impresionante.

La próxima vez voy a poner un IRONY ALERT en todas las reflexiones, comentarios, crónicas y pequeñas historias que NO DEBAN TOMARSE LITERALMENTE.
Pero creo que también pierde gracia. Las reglas de campo, decía Piegr Burdié, las reglas del campo!!!

Que cosa che

NoOneSdoOlly dijo...

:D

les traigo paaaz, les traigo amoooor

Nacho dijo...

*Los asientos del fondo multiplican la posibilidad de que alguien baje por 5.

*Siempre se debe estar atento a la vestimenta y accesorios de la persona a la que uno se acerca: si viene con bolso universitario y uno va a la facultad, olvídalo! A buscar otro.

*Si viene una vieja y uno está sentado adelante, hacerse el dormido es la mejor alternativa.

*En caso de que alguien le pregunte dónde se tiene que bajar para llegar a tal lado, la respuesta siempre debe ser "en la próxima!!". Si está sentado, heredará su lugar.

*En última instancia, ir armado es siempre una buena alternativa para persuadir a los que queiren seguir sentados.

SirThomas dijo...

Jaja...sí aca estoy, qué tal (?), no imaginé que sería tan viejo el post. Bien argumentado, le diría que me sacó las ganas de publicar mi propio manual, por así decirlo. Excelente el párrafo final, desde luego. Yo en realidad, soy de los que piensan que "siempre hay otro que necesita más que uno el asiento" sea como fuere la situación de la "otra" persona.

Salvo que este muy cansado o el viaje sea muy largo, no me importa mucho sentarme verdaderamente, menos, aunque en el bondi, por ejemplo, esas ganas aparecen (las de sentarse), no así en el subte (bueno, cuando voy al trabajo sí, pero como lo tomo en una de las cabeceras es más entendible, pero siempre atento para ver si tengo que ceder el asiento).

Saludos.

Fede dijo...

Lo que sucede, mi estimado SirThomas, es que yo vivo lejos de mi laburo y de mi facultad (pensá que volviendo con el 71 de la facu a mi casa tengo cerca de una hora y media de viaje), entonces el asiento se transforma en EL asiento!!
En viajes cortos no me preocupa viajar parado.

SirThomas dijo...

Bien sí, por eso decía que salvo que este muy cansado o el viaje sea largo. Cuando supera los 35 minutos, por tirar un número, creo que es válido sentarse (en subte si llega bien, sino no hay drama porque siempre son cortos los viajes). También influyen la edad en este aspecto. A determinada edad se pueden soportar sin problemas trayectos más largos que de más grande (bah, al menos en mi caso :P).

Saludos y gracias por responder.

PD: como curiosidad la búsqueda que hice en google para llegar hasta el post: manual para conseguir asiento (fueron las palabras mágicas, primer acierto de la búsqueda)