Argentina y cine independiente I sábado, 22 de julio de 2006

Adiós al mítico cine Cosmos

Dedicado a filmes de arte, la sala dejará de funcionar. Problemas económicos y legales empujaron la decisión.


Aunque los seguidores del cine de autor no suelen condescender al sentimentalismo, la noticia les anudó la garganta: se acerca el final del Cosmos. No hay una fecha determinada. Pero Luis Vainikoff, hijo de Argentino Vainikoff —distribuidor y exhibidor que compró esa sala en 1955 y la convirtió en el Cosmos 70 en 1967— ya puso en venta todo el edificio de la Av. Corrientes al 2000 (...) El que lo pague terminará con dos de las últimas pantallas del cine alternativo en Buenos Aires.
Ayer, mientras algunos espectadores se acercaban a la ventanilla del primer piso llorando e implorando que el Cosmos no cerrara, Vainikoff dijo: "Este tipo de salas no son un negocio, como siempre lo supo mi padre. En Europa son subsidiadas, pero acá no paramos de recibir cachetazos de todos lados. Escuché hablar de los problemas para exhibir cine arte desde que era un chico y nada cambió. Ya no tendría sentido que mis hijos se dedicaran a esto. Lo lamento por los espectadores: a nosotros también nos duele".
Vainikoff aseguró que la decisión de cerrar el Cosmos no tiene una sola causa. "Es una suma de factores. Como las exigencias edilicias posteriores a Cromañón. Este es un cine de 1929 (el Cataluña) y no podemos afrontar todas las modificaciones que nos exigen. Hace poco volvieron a amenazarnos con una clausura. Y no somos una discoteca; en la Argentina, los únicos cines y teatros incendiados fueron por atentados. Otro problema son las restricciones aduaneras al tipo de filmes que exhibimos acá. Trabajamos con una nueva distribuidora, pero que trae el material en DVD, que no es el soporte original de esas películas, el fílmico".
(...) "Y también nos golpeó que nos sacaran, como sala, del BAFICI después de siete ediciones en las que habíamos participado —asegura Vainikoff—. Cuando hubo que hacer un festival con las películas que damos nosotros durante todo el año nos quedamos afuera. Para colmo tenemos que cumplir con la cuota pantalla con películas argentinas de poca convocatoria. En resumen: cada vez salen más beneficiadas las multipantallas y quedan más al borde de la desaparición las salas de cine independiente".
(...) "Tendría que haber una normativa especial para salas como ésta. Pero ya está. Nos hicimos demasiados problemas durante décadas; mi hermano tuvo un preinfarto acá. No quiero ser el salvador de nadie. Lo lamento por el público, por el cine y por la cultura".

Clarín, 22-07-2006

3 comentarios:

chirusa dijo...

una veradadera lástima... seguramente se viene otro "templo"

Juli dijo...

Y si no le dan pelota al cine, y no lo subsidian... qué se puede hacer con eso.

Y bueno. Uno más y van...

Fede dijo...

¿¿Alguien puede pensar en los niños??