Los premios Grammy... o los Ya Ni Premios? martes, 14 de febrero de 2006



Los premios Grammy pierden su poder sobre los consumidores

LOS ANGELES, (AFP, por Tangi Quemener) Pese al gran despliegue de estrellas, los premios Grammy pierden su poder para influir en el mercado musical, justo cuando llega a la madurez una generación marcada por Internet y cuyo comportamiento como consumidor de música no tiene nada que ver con el de sus mayores.

La gran cita musical televisada en Estados Unidos, que tuvo lugar el miércoles, ofreció sobre su tarima un menú estelar: Madonna, más que en forma a sus 47 años, leyendas de la música como Paul McCartney y nuevos talentos como John Legend, entre otra decena de artistas destacados.

Pero la publicación de los índices de audiencia al día siguiente cayó como un balde de agua fría: la gala transmitida por la cadena CBS fue vista por un promedio de 17 millones de personas, una cifra inferior a la de los telespectadores del reality de Fox "American Idol". Este resultado... es el más flojo para los Grammy desde que la audiencia comenzó a medirse en 1977. (...)

Este desinterés también es una señal de alarma para las casas disqueras, que lo apuestan todo a este maratón de 3 horas y media en televisión para dar a conocer sus "novedades" artísticas al gran público, remarcó Jerry Del Colliano, especialista de la industria musical y profesor en la Universidad de California del Sur (USC).

De acuerdo con este experto, "no se pueden ver los Grammy sin pensar en el desamparo de la industria musical, que le está costando mucho encontrar su mercado", en momentos que la generación que creció con Internet comienza a tener los medios para consumir. "Aquellos que llamamos la ‘generación Y’, que siempre tuvo acceso a Internet para comprar música, o robarla, posee sus comunidades virtuales" y no es tan sensible como sus mayores a la influencia de los programas de variedades, explica Del Colliano. Ejemplo de esta tendencia es MySpace.com, un sitio que reivindica varias decenas de millones de usuarios y que permite a los internautas compartir sus opiniones y pasiones, especialmente sobre solistas o bandas musicales.

El desarrollo potencial de este tipo de sitios, de los blogs así como de los foros están dando nacimiento a una cultura limpia, que ignora los circuitos clásicos del mercadeo y de la publicidad, agregó el profesor universitario. Esta es una de las razones que explican que los ingleses de "Arctic Monkeys" y los estadounidenses de "Clap your hands say yeah", dos revelaciones de 2005, se dieran a conocer incluso antes de haber firmado con una casa disquera, beneficiándose de las recomendaciones por el método de boca en boca entre los cibernautas.

"Creo que los jóvenes de hoy prefieren definir ellos mismos su cultura musical", indicó de su lado David Stewart, profesor de mercadeo en la USC y especialista del comportamiento de los consumidores. "La forma tradicional de dar a conocer a un grupo, de pasarlo por la radio y llevarlo a los Grammy ya no funciona más en la era de Internet, de los mp3 y del iPod", sentencia. (...)

4 comentarios:

Nacho dijo...

El disco de U2 es el mejor del año, claro... ¿cuántos discos más que ese escucharon? Creo que 2 y uno estaba rayado.

Fede dijo...

El disco de U2 es más flojo que un flan.

Los Grammy nunca significaron una mierda, pero ultimamente... vienen premiando a mucho vejete. Me acuerdo que el año pasado había ganado un álbum póstumo de Ray Charles. Ray Charles?! Por favor

En los premios 2007 se prevee un premio al álbum de hits de Michael Jackson (titulado "Mis grandes éxitos y mis pequeños pecados")

Flor dijo...

Fiona Apple perdio ante Kelly Clarkson, eso no se hace, ya no creo nada. Y Madonna no conoce la palabra Pantalones?
Estoy enojada con los Grammys.
Saludos!
Flor

Martín dijo...

ya los defenestraban en Los Simpsons hace ya unos 10 años, en capítulo de "Be Sharps" (Borbotones).

Homero le da de propina el grammy al botones:

- Oh! Un premio de la academía!...Bah! es un Grammy

(lo tira por el balcón)

- No tire su basura aquí!

(El premio vuela directo a la cabezota de Homero)